jueves, 17 de noviembre de 2016

Toni Hill- Los Ángeles de Hielo- Els Àngels de Gel. Una crítica

La publicación de Los Ángeles de Hielo (Els Àngels de Gel en catalán) de Toni Hill ha sido toda una sorpresa. Ahora que el autor ha alcanzado una cierta repercusión con la saga del inspector Salgado, se atreve a dejar su zona de confort -utilizando términos psicológicos de moda- aparcando al personaje que le ha dado fama, cambia de época y nos entrega una novela que no tiene nada que ver con lo que había hecho hasta el momento.


En la novela transcurren dos historias diferentes. Por un lado, la historia del colegio femenino Los Ángeles situándose a mediados de 1908 y en boca de su Directora, la Srta. Águeda. Ésta, pasa de la ilusión de empezar un nuevo curso, del que al finalizar saldrá la primera promoción de chicas con los estudios finalizados siguiendo su método progresista, a un desasosiego creciente con el transcurrir de los meses debido a la presencia de una nueva alumna conflictiva con problemas de adaptación al centro y que terminarán por provocar la tragedia en el mismo.


Por el otro, 8 años después, Frederic Mayol, joven psiquiatra y excombatiente de la 1ª Guerra Mundial, se instala en Barcelona y conoce y se enamora de una de las jóvenes pertenecientes a la primera promoción del colegio Los Ángeles. La preocupación por este amor le hace descubrir una serie de misterios, con fantasmas y asesinatos incluidos, relacionados con el colegio al que la joven asistió. Cuando la sombra de un peligro desconocido, amenazante y creciente como nube de tormenta, empieza a cercarles, Frederic –a pesar de su profesión- empieza a plantearse posibilidades descabelladas que le llevarán a obsesionarse con el colegio, estando muy cerca de perder la razón.


Toni Hill ha escrito una novela de aires góticos, con misterios, crímenes e incluso con un aterrador fantasma, introduciendo un elemento sobrenatural novedoso en su obra. El libro se estructura en cuatro partes, las dos primeras muestran el transcurrir del último curso escolar en Los Ángeles a través del diario de su Directora así como la llegada de Fredreric a Barcelona y como éste forma su círculo de amistades. Estas partes iniciales transcurren con una cierta lentitud pero sirven para establecer los fundamentos de las dos partes finales, en que las historias se cruzan, y llevan al joven psiquiatra a actuar como detective para tratar de esclarecer las extrañas muertes de personas que han tenido relación con el antiguo colegio. El autor además se vale de un narrador que aparece para aportar más datos sobre la historia, fijarla y ayudar a que esta avance. Los personajes están muy bien trazados, tienen fuerza y la historia es interesante y posee una atractiva atmósfera llena de intriga a la que, sin duda, ayuda el oscuro caserón que fue sede del colegio. Su buen ritmo narrativo, encajando y entrecruzando ambas historias sin estridencias –apriorísticamente independientes y en momentos temporales diferentes- capta y mantiene la atención del lector que consume ávidamente sus 450 páginas. Un mérito a resaltar del escritor es que no cae en ningún momento en el sentimentalismo, lo cual hubiese desvirtuado el aroma de maldad que acecha entre las páginas del libro.


Otro de sus puntos fuertes es la cuidada ambientación de la novelas. En sus páginas se muestran temas de calado como pueden ser el impacto de la 1ª Guerra Mundial en los combatientes y el desmembramiento del imperio austrohúngaro, evidenciado claramente en el personaje de Federico y la vida en Viena antes y después de la guerra. También el reflejo de la vida de la alta burguesía propietaria de industrias y sus difíciles relaciones con los obreros en tiempos de auge del sindicalismo y mejora de las condiciones laborales. Además en las primeras décadas del S.XX se vivía el apogeo, dentro de la psiquiatría, de las teorías de Sigmund Freud, hecho éste plasmado en los métodos utilizados por el joven psicólogo, contrapuestos a los más tradicionales que se siguen en el sanatorio para tratar a los enfermos. Es grato comprobar como el autor se vale de sus páginas para homenajear obras clásicas de literatura como “Jane Eyre” de Charlotte Bronté y, especialmente, “El Hombre de Arena” de E.T.A Hoffmann. Muestra estas dos pero no deja de ser un homenaje a toda la literatura de misterio (ahora etiquetada como gótica) de la segunda mitad del S.XIX.


Los Ángeles de Hielo es una novela muy ambiciosa y Toni Hill sale airoso y con nota del reto que se había planteado. Una de sus cuñas publicitarias indica: La Revolución Literaria del Año y, por una vez y sin que sirva de precedente, hemos de darle la razón ya que el libro nos ha encantado y estamos expectantes para conocer el nuevo movimiento del escritor.


Toni HIll en la Wikipedia

Recomendación: 
Novela gótica, así sin discusión aunque tampoco hace falta empacharse de ella.
Mientras escribía esta reseña escuché el desasosegante Your Eyes are my Eyes, el único trabajo de los desconocidos italianos Cold Phoneix, también el bellísimo The Sky's Gone Out de los absolutamente imprescindibles Bauhaus así como Novelería, el último disco de Nueva Vulcano, uno de los grupos más fiables y con mejor directo del panorama musical nacional.

2 comentarios:

  1. Es elq ue más me gustó del autor, seguramente porque su protagonista me cae mejor que Héctor de los anteriores. Además es un libro más rico y complejo
    Besos

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    1. La trilogía de Salgado me gusta (aunque no la haya leído entera, lo reconozco) pero está claro que Los Ángeles de Hielo es otra cosa.

      Si tuviese que elegir me quedaría con él pero como no tenemos que hacerlo, pues me apunto también a Héctor Salgado.

      Besos

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