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sábado, 29 de septiembre de 2018

VIRGINIE DESPENTES - VERNON SUBUTEX I. Una crítica

Hacía ya un tiempo que me llamaba la atención un título que resonaba constantemente en los medios:  Vernon Subutex de la directora de cine y escritora Virginie Despentes. En la penúltima excursión a mi librería preferida y al ir a comprarlo, me di cuenta de que en el ejemplar que tenía en mis manos figuraba un número 3 en la portada. ¡Es una trilogía, y yo sin enterarme!. Como buen neurótico, decidí ir por orden y comprar el primer volumen pero estaba agotado. Afortunadamente, pocos días y en una clara ostentación de buen gusto me regalaron Vernon Subutex I.

Vernon Subutex, instalado en la cuarentena larga, casi cincuentena ya, se halla actualmente sin trabajo y sin ingresos. Regentó una reputada tienda de discos de ambiente rockero durante 25 años pero finalmente tuvo que echar el cierre. Ha sobrevivido un tiempo vendiendo discos y reliquias por ebay y con el apoyo de su amigo y famosa estrella internacional del pop, Alex Bleach. Pero cuando este muere, la realidad se impone y al no poder pagar el alquiler, se queda en la calle con tan solo una bolsa con sus cosas.

Desde ese momento, Vernon iniciará su particular peregrinaje buscando una cama y un techo donde quedarse unos días hasta alcanzar una nueva casilla en su particular juego de la oca. Novias ocasionales, amigos de hace años, contactos de su tienda y conocidos a secas le van acogiendo por intervalos y cuando no puede recurrir a nadie, duerme en la calle como el homeless en que se ha convertido. 

Virginie Despentes se sirve de Subutex y sus esfuerzos para introducir y presentar al resto de personajes que pululan por sus páginas. Personajes de diferentes procedencias y espectros sociales, aunque predominan los burgueses, como ejemplo de la sociedad de nuestros días:  niñatos que trabajan en H&M y que quisieran ser personajes de La Naranja Mecánica, la amante posesiva y paranoica, la exestrella del porno que decide ser transexual, la viuda rica amargada, la creadora de opiniones -habitualmente negativas- en Internet, la hija musulmana integrista de una antigua estrella porno, el guionista cinematográfico one hit wonder, el millonario hedonista celoso de sus propiedades. Un ramillete variado de inseguridades.

La novela expone en sus páginas los cambios provocados por el avance de las nuevas tecnologías, empezando por los hábitos de consumo que han provocado el cierre de la tienda de discos de Subutex, claro exponente del fin de una época. También constata la presencia continuada de las redes sociales en nuestra vida diaria, convirtiéndose en una nueva forma de contactar y comunicarse subrayando que no son una moda pasajera sino que serán medio y canal para nuestras interacciones. Aparición de nuevas profesiones como community managers, influencers y creadores de opinión en las redes. La escritora en las entrevistas profesionales incide en que quiere reflejar el miedo de la clase media a perder su estatus por factores externos y sin estar en absoluto preparado para ello. También se filtra la crítica a nuestra sociedad capitalista que acepta que un porcentaje, cada vez más elevado, de personas queden fuera del sistema hasta en punto de tener que vivir en la calle y no pase absolutamente nada.

La escritura de Virginie Despentes es poderosa y adicitva. Un torrente narrativo de espectacular inicio, en el que el uso continuado de frases con punto y seguido aportan mucha información y da sensación de agilidad. La estructura de novela coral, con todo un ecosistema de personajes relacionados más o menos con Subutex, permite darles voz -habitualmente mediante monólogos, para que expongan sus opiniones y puntos de vista. Aquí Despentes brilla al plagar de humor negro diferentes diatribas punzantes contra el rap, la homosexualidad, los musulmanes, la familia tradicional y la obligación de tener hijos, consiguiendo momentos francamente cáusticos. Otro aspecto interesante es las diferentes percepciones de los personajes, en función de quien opine. Como ejemplo destacaríamos al mismo Vernon Subutex, él mismo se considera un personaje anodino y, en cambio, ha dejado un poderoso recuerdo de tipo interesante en muchas personas. Para refozar el enganche de la novela, las continuadas citas musicales logran entusiasmar a los aficionados al rock de las últimas décadas.

Vernon Subutex I de Virginie Despentes es un libro apasionante, un puzle de atractivas historias que convergen en torno a su personaje principal narradas con pulso firme y fluído provocando las ganas y la necesidad de continuar leyendo los volúmenes posteriores de esta exitosa trilogía. 



RECOMENDACIÓN:
Lógicamente devorar los 2 volúmenes siguientes para saber como acaba el amigo Subutex. 



Durante la redacción de esta reseña he escuchado el espectacular Silent Animals de Crimen, el reconciliador Justicia Universal de Dorian y el magnífico Otros Principios Fundamentales de Viva Suecia.

martes, 4 de junio de 2013

Dorian- La Velocidad del Vacío. Una crítica.



Dorian posiblemente sea, junto con Lori Meyers, el grupo indie español que suscita más filias y fobias. Desde aquí tenemos una cierta debilidad por ellos, las razones; su valiente apuesta por el electro-pop, algunas canciones enormes en sus 2 primeros discos (A Cualquier Otra Parte, Te Echamos de Menos) y especialmente sus fantástico 3er disco, La Ciudad Subterránea, poseedor de un sonido impresionante.

Los barceloneses publicaron hace un par de meses su 4º disco, La Velocidad del Vacío. Para grabarlo se fueron hasta México y en él contaron con el productor Phil Vinall que anteriormente había trabajado con grupos como Placebo o Radiohead. Muchos medios para conseguir el que tenía que ser la confirmación definitiva de Dorian.

Y el disco empieza con Los Placeros Efímeros, una intro que nos recuerda a los M83 más sinfónicos. A continuación entra Ningún Mar con unos reconocibles teclados y un crescendo muy típico del grupo. Una buena canción aunque los 5 minutos que dura provocan que se vuelva repetitiva. Seguimos con Tristeza, con una batería que marca el ritmo de la canción, guitarras marcadas y un estribillo infalible a pesar de la reiteración de la palabra que le da título. Si la oyes 2-3 veces ya no te la sacas de la cabeza, avisados estáis.

La próxima es Los Amigos que Perdí, una canción más cercana al pop-rock que al electro típico del grupo. A pesar de un muy buen trabajo del bajo, omnipresente en todo el tema, el ritmo contenido de la canción no se adapta bien a la voz de Marc, sonando ésta demasiado estridente estando muy alta respecto a los instrumentos. La siguiente es El Temblor, que empieza otra vez con un línea de bajo muy marcada hasta la entrada de la voz. Como en la anterior el ritmo de la canción es lento y la voz llega a molestar, hecho incrementado por una letra que reúne todo los tópicos habituales de Dorian.

Continuamos con El Sueño Eterno, solo diré que creo que es un error de edición del disco. Un horror de canción, 5 minutos de languidez y aburrimiento rematado con 2 de los peores recursos de las canciones infumables: niños y lluvia.
Para compensar semejante desacierto la siguiente canción, Arde sobre Mojado, empieza de manera mucho más enérgica y mantiene el tipo durante toda su duración. Seguimos con Soda Stereo, a mi entender la mejor y más disfrutable canción del disco. La orientación más pop-rock se manifiesta en unos llamativos juegos de guitarra cruzados con, otra vez, el bajo omnipresente.

Para finalizar Horas Bajas y Las Palabras, 2 canciones que suenan a piloto automático y que no aportan absolutamente nada al disco, por mucho que Las Palabras empiece con un novedoso sonido de piano se convierte en una canción totalmente plana y monótona.

En este disco Dorian ha querido abrirse más hacia el pop-rock dejando un poco de lado su faceta electro, de ahí una mayor presencia de guitarras y bajo. El tratamiento de este último instrumento es el mayor acierto del disco. Paralelamente han ralentizado el ritmo de sus canciones y esto es un claro error. La bajada de intensidad no se adapta bien a la voz aniñada de Marc que delante de tanta contención se manifiesta chillona y llega a resultar molesta al sonar muy por encima de los instrumentos (supongo que será un elemente buscado por el productor). En las canciones más eléctricas parece que han querido reflejarse en los M83 más atmosféricos quedándose a medio camino. Para rematarlo, en algunos temas la producción resulta algo confusa sonando el conjunto bastante peor que el anterior La Ciudad Subterránea, que contó con un sonido maravilloso.

Como consecuencia del mayor sosiego en el ritmo de las canciones podemos fijarnos más en las letras y éstas no están a la altura. Nunca han sido la mayor virtud de Dorian , pero en este caso la reiteración de sus tópicos (personajes siempre en el límite, referencias a las drogas, una cierta paranoia de los protagonistas) hace que sean por momentos sencillamente ridículas.

Algunos ejemplos: me junté con gente sin medida de la que nadie quiere conocer; me especialicé en noches suicidas; ningún mar te hizo naufragar; en un bar de Oaxaca provoqué un huracán lo arroje al Pacífico Norte como un boomerang (???); compartís los mismos vicios imposibles de nombrar;  de donde nadie vuelve yo te vi regresar con un sol en los labios que te puso el mezcal (ejem ejem...)... no sigo, pero hay más.

Que las mejores canciones del disco sean Soda Stereo, Tristeza y Ningún Mar tendrían que hacer reflexionar al grupo sobre el camino a seguir, eso es volver al electro contundente y acelerado, intercalando canciones pop-rock que sigan incidiendo en los juegos de guitarra y la omnipresencia del bajo, olvidándose totalmente de la calma y el sosiego ya que no les sientan nada bien y sobre todo que ni se les ocurra volver a hacer un medio tiempo o una balada.

Dorian es un grupo para que suenen de noche en un club o pub con sus bases contundentes y graves omnipresentes que consiguen envolver sus estribillos demoledores, haciéndote mover los pies al ritmo de la música. Siendo así les perdonaremos hasta sus letras. Cuando no se dan estos condicionantes el castillo no aguanta y se derrumba.

Después del fantástico La Ciudad Subterránea, Dorian querían dar un paso adelante y con éste La Velocidad del Vacío han dado claramente un paso atrás dando argumentaciones a sus detractores y pocas armas a sus defensores.

EL TEMBLOR 



SODA STEREO


TRISTEZA 


LOS AMIGOS QUE PERDÍ 


La Velocidad del Vacío en Spotify