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domingo, 5 de mayo de 2013

Georges Perec- Un Hombre que Duerme- Una crítica.


Empieza el libro y nos encontramos con el protagonista, un hombre de 25 años estudiante de Sociología que vive en París, en una minúscula buhardilla, al que le invade un intenso desasosiego que se traduce en una profunda apatía que le va poseyendo rápidamente. Solo tiene ganas de dormir, no se levanta para acudir a un examen, deja de responder a las visitas y demandas del mundo exterior y esto acaba traduciéndose en una profunda indiferencia hacia todo lo que le rodea, como si nuestro protagonista fuese una embarcación a la deriva en un océano inmenso.

Y el lector es consciente de ello cuando lleva, tan solo, 10 páginas leídas y ya no va a pasar nada más en el libro. El protagonista se limita a estar en su buhardilla durante el día haciendo nada (durmiendo, mirando el techo, jugando a naipes, escuchando al vecino) y al caer la tarde sale a deambular por las calles. Va al cine, lee el periódico, visita museos pero todo ello sin involucrarse en ningún momento, como si lo hiciera un sonámbulo y sin dejar poso en su reinado de indiferencia.

Y ya está. Esta es la historia que nos cuenta el libro. Casi 140 páginas de viaje dentro de la inacción de la mano de un individuo que ha decidido dejarse ir y que el mundo no le afecte. Miento, falta la conclusión final pero esta no la desvelaré.

Reconozco que en un tema como éste, el aislamiento o desapego del individuo ante la sociedad, debe ser difícil de mostrarse ameno pero Un hombre que duerme me ha parecido una lectura tediosa y que necesita una gran voluntad por parte del lector para no abandonar el libro a la mitad.

A pesar de que el autor, Georges Perec, utiliza continuados párrafos de escasa duración y las frases están plagadas de enumeraciones, con verbos de acción para dar sensación de agilidad, lo cierto es que no pasa absolutamente nada, más que la progresiva transformación del protagonista en un ser indiferente y dado que esa metamorfosis es psicológica, la lectura del libro se hace dificultosa en extremo ya que mientras lees  tienes la sensación de haber entrado en una historia que no avanza y que está siempre en el mismo punto.

Georges Perec obtuvo grandes alabanzas con este Un hombre que duerme y, es cierto, demuestra un amplio dominio del lenguaje y el vocabulario, siendo extremadamente preciso en sus descripciones así como acierta narrando los hechos en 2ª persona  Soy consciente de que la intención del autor fue crear esta sensación de apatía y opresión para mostrar el auto-aislamiento en el que se sumerge el protagonista del libro, contribuyendo a esta sensación la ausencia de diálogo así como la falta de datos sobre el protagonista (ni siquiera conocemos su nombre) aunque el aburrimiento que me ha provocado demuestra, posiblemente, que yo no sea el lector adecuado para este tipo de obras.

Y ahora ya puedo ser lapidado por mostrar una opinión disconforme ante una obra tan unánimemente reconocida y tan reivindicada en los últimos tiempos.

Georges Perec en la Wikipedia


Recomendación: 

a mí mismo, leer La Vida, instrucciones de uso del mismo autor, a ver si veo la grandeza que todo el mundo reivindica.

La Mecánica del Corazón de Mathias Malzieu y el disco del mismo nombre del grupo Dionysos.
Todo está Illuminado de Jonathan Safran Foer. 
Sí, ya sé que no existe ninguna relación con la novela reseñada. 

Escribiendo esta reseña escuché The World is Getting Colder de Lebanon Hanover y Demolished Thoughts de Thurston Moore.