viernes, 17 de noviembre de 2017

Sebastià Bennasar- On mai no creix l'herba



Hace tiempo que tenía ganas de leer a Sebastià Bennasar. El escritor mallorquín tiene una consolidada trayectoria literaria, con alrededor de treinta títulos publicados, y ha logrado hacerse un nombre en nuestras letras destacando especialmente como autor y estudioso de novela negra. En la última expedición a la biblioteca localicé uno de sus últimas obras -On mai no creix l’herba- y no dudé ni un instante en llevármela a casa.

La acción del libro se centra en el barcelonés barrio de La Verneda. Entre sus calles transcurren las tramas principales que recorren sus páginas: las andanzas de Ariadna y su banda, un grupo de jóvenes que controlan el narcotráfico y la pequeña delincuencia en el barrio; el odio y resentimiento de un empresario caído en desgracia que se convierte en asesino de metereólogos de TV3 así como los planes de un grupo de neonazis que planean atacar al corazón de la simbología catalana para así dañar al independentismo catalán. Todo esto enmarcado en los días posteriores a la celebración del 11 de Septiembre, Diada Nacional de Catalunya, con frecuentes referencias al estado de efervescencia del nacionalismo catalán.

On mai no creix l’herba es un libro corto, de escasas ciento ochenta páginas divididas en cuarenta capítulos. Capítulos que son fogonazos debido a su brevedad (la mayoría de dos o tres páginas) con lo que el escritor consigue enganchar con facilidad al lector gracias a regalarle una sensación de impacto, de acción continuada y expectación ante lo que acontecerá. A esta sensación ayuda decididamente un lenguaje muy ágil y con muy escasas descripciones siendo un libro muy fácil de leer. Las tres tramas son originales, con un punto de partida atractivo y están bien desarrolladas –y por momentos dotadas de un cierto humor corrosivo-, llegando a entrecruzarse los movimientos de algunos de los protagonistas durante el transcurrir de la historia. Al ser una novela corta y frenética, los personajes tienen mucha importancia y es digno de destacar como Benassar consigue contagiar el cariño que siente hacia Ariadna y los integrantes de su grupo, al convertirla en una especie de líder de los desfavorecidos para darles un futuro mejor, mientras ocurre todo lo contrario con los neonazis que salen reflejados como los gorilas enfermos que realmente son. El libro se devora con rapidez y agrado, pero su estructura de minicapítulos provoca una cierta falta de empaque en la composición de algunos de los personajes, que acusan carencias en las motivaciones de sus comportamientos, llegando a lastrar el conjunto por un exceso de liviandad, de falta de anclaje, lo que provoca que a pesar de que su lectura se disfrute adolezca de falta de profundidad. 

On mai no creix l’herba me ha parecido un libro muy entretenido y bien escrito. Un buen acercamiento a la obra de Sebastià Bennasar dentro de la novela negra no exenta de crítica social y aderezada con un humor inteligente y punzante, aunque lo cierto es que tengo ganas de clavarle el diente a algún título suyo con mayor enjundia.


Sebastià Bennasar en la Viquipèdia









Sebastià Bennasar


Recomendación: 

Como digo un poco más arriba, reincidir en el autor.
Recurrir a la magnífica colección crims.cat para descubrir cercanos autores de novela negra.




Mientras escribía esta reseña he escuchado Relatives in Descent de los muy originales Protomartyr así com el enorme Love and Regret de los inexplicablemente desconocidos The Cold Showers.