Mostrando entradas con la etiqueta Mourinho. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mourinho. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de agosto de 2015

Philip Kerr- Mercado de Invierno. Una crítica.




La primera vez que oí hablar de Mercado de Invierno me sorprendió ya que me enteré de su existencia en un programa deportivo de TV3. En él, entrevistaban a su autor, el escocés Philip Kerr -autor de la serie del detective Bernie Gunther en tiempos de la Alemania nazi-, y todas las preguntas versaban sobre fútbol. Al verlo me enteré de que en esta ocasión dejaba aparcada la serie que le ha hecho famoso y entregaba una novela negra ambientada en el mundo del fútbol.

Como dato curioso decir que gané el libro, firmado por el autor, en un concurso organizado por L’Illa dels Llibres y la editorial RBA. Aunque esto no venga a cuento solo es para demostrar que los concursos por Internet pueden ser reales.

El narrador de la historia es Scott Manson, segundo entrenador del London City, club surgido de la fusión de cuatro equipos londinenses y que al haber sido comprado por un magnate ucraniano dispone de un enorme presupuesto convirtiéndose en uno de los clubs grandes de la Premier League. El entrenador y responsable deportivo del equipo es Joao Zarco, carismático y polémico entrenador portugués famoso por su costumbre de no morderse nunca la lengua y decir lo que piensa sin rehuir ningún aspecto, hecho que genera tanta admiración como animadversión.

Scott nos aproxima la anormal cotidianeidad del fútbol desde su interior – entrenamientos, lesiones de jugadores, rumores de fichajes, desarrollo de los encuentros, etc - hasta que se produce la incomprensible ausencia de Joao Zarco en uno de los partidos. Misterio resuelto al poco tiempo al encontrar su cuerpo sin vida en un cuartito del estadio con el consiguiente revuelo mediático que este hallazgo producirá.

El detalle de los entresijos del fútbol es excelente, reflejando las ingentes y desorbitadas cantidades de dinero que se manejan, la aparición de magnates que compran clubs y prescinden de cualquier identidad previa de los mismos, el poder y ego exacerbado de jugadores y entrenadores convertidos en semidioses así como los sólidos prejuicios que envuelven a este deporte, el turbio mundo de las apuestas y las negociaciones con los representantes de los jugadores, la dificultad de los jugadores retirados para aterrizar en un mundo real, la corrupción que rodea a los estamentos futbolísticos como FIFA y UEFA y algunos otros aspectos más.

El libro ha tenido repercusión adicional porque el personaje de Joao Zarco tiene una fácil identificación con el polémico entrenador del Chelsea, Jose Mourinho, aunque ya le gustaría a éste tener la elegancia y el pasado futbolístico de Zarco. Más bien sería una mezcla entre Mourinho y Pep Guardiola.

En cuanto al desarrollo de la investigación criminal se puede decir que lo mejor es la complicidad que se establece entre la policía asignada al caso y Scott así como la repercusión de un suceso semejante en los medios de comunicación. Como no puede ser de otra manera el caso se resolverá brillantemente. 

Mercado de Invierno es una novela entretenida, destacando su impecable ambientación en el mundo del fútbol. Para el lector aficionado a este deporte su lectura será muy satisfactoria y gratificante, devorando con rapidez sus 400 páginas, provocando varias sonrisas de complicidad y placer debido a los guiños en forma de dardos envenenados del autor a muchos paralelismos con la realidad. En cambio, para quien no sea aficionado al fútbol muy posiblemente este no será su libro preferido.

Tengo la impresión de que Philip Kerr ha querido escribir este libro para dar rienda suelta a su pasión por el fútbol sin ser tan importante la construcción de la motivación y resolución del crimen.

Otros títulos de Philip Kerr:


Philip Kerr en la Wikipedia
Philip Kerr

Recomendación: 
Lógicamente la serie del detective Bernie Gunther del mismo autor.
Disfrutar del fútbol, claro que sí.

lunes, 27 de agosto de 2012

SE ARMÓ EL CRISTO EN BORJA




Que sí Cecilia, que seguro que eres un encanto de abuelita y que ciertamente querías que eso que llaman Ecce Homo volviese a recuperar todo su esplendor, eso lo tengo claro.

Aunque también tengo claro que lo que has conseguido es hacer una mamarrachada de categoría y mira, que no tienes ninguna justificación. Ni pinturas, ni viajes, ni problemas familiares, ni pollas en vinagre (aunque tu posiblemente te excusarías de una forma mucho más fina).

Que soy duro y me meto contigo cuando es una pinturilla que no va a ningún sitio? Si no es eso, el problema no es el valor de la pintura. Imagínate que ahora la restauración silvestre se convierta en un moda gracias a tu ejemplo y algunos desaprensivos empiecen a restaurar por su cuenta y riesgo, obras de arte que realmente merezcan esta consideración.

Que mola mucho y es ser muy moderno pedir que conserven esa cosa que has hecho y se recogen firmas y hay grupos en Facebook y eres TrendTopic y no sé cuántas gilipolleces más. Está claro, todos te queremos mucho y nadie pretende que sufras en silencio (like an hemorroide). Además para pedir chorradas graciosillas todos somos muy solidarios, en cambio para cargarnos la monarquía o hacer que los del PP se vayan a Tanzania (ay, pobres tanzanos!!) nadie hace nada.

Todos estos simpáticos, modernos y enrollados a ver qué diran si tiramos un par de columnas de la Sagrada Familia (total no la acaban nunca y tanta aguja da mal rollo), le pintamos con Russian Red los morros a La Gioconda (que quieres ser un poco buscona, pues lánzate mujer, lánzate), le plantamos una sonrisa en los morros al chavalín de El Grito (tanto chillar y tanto mal rollo, vale ya, que con la programación de la tele ya tenemos bastante), michaeljackseamos a la Virgen de Montserrat que ya veo bastantes morenos en la calle (toma comentario racista chungo) o le ponemos unos colorillos al Guernica (que de tan tristón da un poquito de grimilla).

Seguimos?. No hace falta, no?.

Aunque tu y talento desmesurado no tenéis  la culpa de todo. No dices que el párroco también sabía lo que estabas haciendo? Pues dónde estaba ese elemento aparte de bebiéndose el vino de misa?.

Pero bueno, un patinazo lo tiene cualquiera y no por ello vamos a hundir tu legendaria carrera como restauradora de obras de arte. Creo que con que un equipo de restauradores de los de verdad arreglen un poquillo eso y tu y tu amiguete, el párroco, pagueis la factura a escote, todos quedaremos contentos.

Y tienes suerte de que la factura subiría poco porque el Ecce Homo protagonista de nuestros telediarios es relativamente reciente y lo hizo alguien del pueblo.

Con cariño.