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domingo, 9 de junio de 2019

JOE PERNICE - ESTA CANCIÓN ME RECUERDA A MI

Esta reseña nace de un error. Por mi cumpleaños me pidieron qué libro quería que me regalasen (bye bye, efecto sorpresa). Elegí uno pero de todos modos se confundieron y así, de chut al palo, llegó hasta mis manos Esta canción me recuerda a mí. Lo primero que me llamó la atención, aparte del error, fue la preciosa portada obra de Andrés Magán -a mi entender con claras reminiscencias a Edward Hopper- y después que el escritor fuese Joe Pernice, de los Pernice Brothers (pese a que no sea seguidor del grupo), aunque lo cierto es que desconocía totalmente su faceta como escritor.

El protagonista tiene veinticinco años, quiere creer que es músico pero realmente ha ocupado su tiempo como camarero en un bar cutre. Se acaba de casar después de años de relación enfermiza y tormentosa creyéndose que así conseguirían estabilidad y a los pocos días ya huye para refugiarse, o más bien esconderse, en la casa que su familia tiene en la playa.

El escondite perfecto resulta no serlo tanto por la presencia de su cuñado James, que a su vez se está separando de su hermana. Con James congenia, aunque éste acostumbra a tomarle el pelo y le hace cuidar a su hijo de 2 años, Roy, mientras trabaja. Todo ello a escondidas de la madre del niño, que es a su vez la hermana del protagonista.

Así entre lamentos por su desastrosa relación sentimental, canciones, cigarrillos, cervezas, trayectos en la desvencijada bicicleta que conserva desde que era niño y los paseos con Roy van transcurriendo las páginas de la novela sin que se atreva a tomar las riendas de su vida y convirtiendo sus problemas en gigantes cada vez mayores. Hasta que conoce a Marie, una interesante chica mayor que él que vive en el mismo barrio, y que le cautiva inmediatamente.

Está claro que no es el argumento de una epopeya heroica pero el gran mérito de la escritura de Joe Pernice es que logra dotar a la historia de un tono de cercanía, de familiaridad. Consigue que los personajes nos caigan bien; desde James y sus amigos, hasta Marie con sus barreras, pasando por los momentos divertidos de Roy que ilumina las páginas en que aparece. Especialmente destacable lo que logra con el protagonista; es un pusilánime, un pesado y un cobarde, incapaz de afrontar los problemas de su vida y aún así el lector le coge cariño, incluso puede que a causa de ello. El escritor no se olvida de salpicar la historia tanto con humor buenrollista como con adecuadas referencias musicales, pero en el punto idóneo, sin ser excesivo ni pesado. La presencia de mucho diálogo en sus páginas ayuda al tono cercano y a una lectura ágil y amena, exceptuando algunas referencias a su calamitosa relación amorosa por redundantes y estériles (mientras el lector piensa: pero cómo no te dabas cuenta, chaval?).

Claramente el tema de la novela está en la crítica a la incapacidad del joven en tomar las riendas de su vida, convirtiendo sus dudas en obstáculos infranqueables, mayores como más vueltas le da. Queda resaltado al enfrentar al protagonista con el personaje de Marie; poseedora de grandes y reales cicatrices, que todavía sangran y seguirán haciéndolo durante mucho tiempo, convirtiendo en nimiedades los temores que asaltan continuamente a nuestro amigo.

He leído repetidas veces la comparación con Alta Fidelidad de Nick Hornby. Que nadie se lleva a engaño, excepto por la presencia de la música y el miedo al compromiso del protagonista, están a años luz aunque como estrategia comercial supongo que funcionará.

Esta canción me recuerda a mi es una novela simpática y agradable, en que el lector acompaña con gusto a sus personajes en el transcurrir de sus páginas. En su falta de trascendencia y pretenciosidad radica su mayor baza ya que logra cautivar con facilidad. Por el contrario, la endeblez de su andamiaje provocará que se olvide de igual manera. 


Joe Pernice en la Wikipedia

Recomendación: 
Apartar a Jocelyn a tiempo. Fotos de libros.
Mientras escribía esta reseña escuché Violent Phase y Equals, respectivamente el último disco y el EP anterior de una de las mejores de coldwave actuales; Second Still. También escuché el bonito Where's the Glow de Her Little Donkey.

martes, 27 de mayo de 2014

Marc Pastor- L'Any de la Plaga - El Año de la Plaga. Una crítica.




Hace un par de meses visité por primera vez la fantástica librería Nueva Gigamesh y entre muchos títulos destacables, estaban absolutamente todas las obras del escritor Marc Pastor. Recordando lo que disfruté con su última novela, Bioko, no dudé un momento en elegir otro libro suyo, El Año de la Plaga.


En El Año de la Plaga la acción se sitúa en una muy calurosa Barcelona en mitad del verano y nos explica las peripecias de Víctor Negro, un trabajador social instalado en la treintena, víctima de sus permanentes migrañas y de su incapacidad para superar la ruptura de la relación con su novia Irene. Sus compañeras de trabajo se empeñan en presentarle chicas para que supere su círculo vicioso de negatividad pero él refuerza cada vez más su misantropía hasta que conoce a Dolors, una chica joven, animosa y muy vital.


Mientras Víctor empieza a ilusionarse y a dejar atrás a Irene, algo empieza a no funcionar bien en el trabajo. Se produce una ola de suicidios entre sus usuarios y, en todos los casos, se encuentra una especie de eucalipto enano en sus casas, hecho éste que hace desconfiar a Víctor. Ésta es la planta de moda y su presencia crece de manera vertiginosa. Al mismo tiempo, sus conciudadanos empiezan a comportarse de un modo extraño; no hay emociones, no hay tensión, todo es conformidad. Para rematarlo, la televisión emite noticias confusas y contradictorias, cae Internet y los móviles se quedan sin cobertura mientras el intenso olor dulzón del eucalipto reina en el ambiente.


De repente, Víctor recibe una llamada desesperada de Irene pidiéndole ayuda desde el hospital donde trabaja. Al llegar, tiene la prueba definitiva de que algo no funciona bien y se cerciora de que no estaba tan equivocado en sus paranoicas sospechas y, sobre todo, descubre que está en peligro. No solo él, sino toda la raza humana.


Marc Pastor es una rara avis en nuestras letras. Escribe historias fantásticas. En este caso, tal y como reconoce, el libro es un homenaje a la película La Invasión de los Ultracuerpos (The Invasion of the Body Snatchers) y nuestro protagonista hace continuas referencias a ella. Al tratarse de un homenaje la historia del libro no es, precisamente, original pero el gran acierto de Marc Pastor es describirnos un protagonista que nos es terriblemente cercano y con el que no cuesta nada empatizar. Al crecer las dificultades Víctor es consciente de que tiene que ser un héroe y sabe perfectamente que no va a dar la talla debido a sus inseguridades.


El ritmo de la novela empieza calmo, siguiendo el día a día del protagonista y con un trasfondo guasón hacia sus miedos y traumas, derivando en una en una novela de aventuras de ritmo frenético. Toda la narración está salpicada de referencias cinéfilas, literarias y musicales al estilo de Alta Fidelidad de Nick Hornby. De hecho, Víctor Negro tiene mucho en común con Rob Fleming, el protagonista del libro de Hornby. Me ha gustado sobremanera las dudas del protagonista sobre si el peligro es real o es que está enfermo y tiene un principio de esquizofrenia con alucionaciones.


El Año de la Plaga es una novela que se disfruta y devora con fruición y que, creo, tiene fácil adaptación como guión cinematográfico.  Lectura muy recomendable.

Otras novelas reseñadas del autor:


Marc Pastor a la Viquipèdia

Recomendación: 
2 novelas leídas de Marc Pastor, 2 aciertos. Apostar por el autor: Montecristo, La Mala dona, Bioko y la reseñada.
Revisitar The Invasion of the Body Snatchers.
Quien no le conozca tiene la oportunidad de descubrir la emotividad de Marcel Cranc.

Mientras escribía esta reseña he escuchado el siempre acompañante The Reminder de Feist, el desigual Third Eyer Corner de los maravillosos Belle & Sebastian y el nuevo disco Despertar del infravalorado Marcel Cranc.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

To make lists; Los Campesinos -My year in lists


Me encanta hacer listas con las cosas que me gustan: libros, discos, películas, tareas. No llego a los extremos de Rob Gordon (o Rob Fleming, tanto da) pero es una buena manera de alimentar mi neurosis y a la vez no permitir que se expanda a otras parcelas donde sus consecuencias serían más peliagudas.

En estas fechas en que se acerca el fin del año se me acumula la tarea y menos mal que me centro en música obviando libros y películas. El motivo de centrarme solo en música es que al cine voy escasas veces y en literatura mis itinerarios se rigen por otros criterios muy alejados de la actualidad (aunque tampoco me quedo anclado en autores rusos del S. XIX).

Qué quiere decir qué se me acumula la faena? Listas de mejores canciones del año, mejores discos del año ordenados del 20 al 1, etc. etc. Cada año me pilla el toro de la misma manera, tengo chorrocientos discos  pendientes de oír y conforme voy mirando las que van publicando los medios o contactos que me sirven de referencia siempre pasa que casualmente los que tengo pendientes son los más interesantes. Y luego, cómo demonios se puede elegir solo 20 canciones de un año y luego ordenarlas?.

Al final haré como siempre, escucharé discos hasta el 25-26-27 de diciembre (ohhh, acabo de ver que hoy es 26 con lo que mañana sin falta tengo que cerrar) y me pondré a listear en una libreta haciendo 1000 correcciones antes de tener la definitiva. Cuando la tengo medio decidida me aparecerá alguna novedad que lo desbaratará todo y a recolocar. Por ejemplo: La Bien Querida con Ceremonia, lo he descubierto hoy mismo...

Repasada y super revisada haciendo cambios constantemente hasta que la doy por definitiva y la grabo, envío, publico o lo que sea.

Aunque si la vuelvo a mirar al día siguiente me sorprendo y tengo claros muchos cambios que ya no pueco volver a hacer.

Este año he descubierto un aliado muy útil: Spotify. Ya no hace falta localizar el disco, bajarlo y pasarlo a CD o a cualquier reproductor. Abres la paginita y a escucharlo como un poseso. Ahora me río pero la cantidad de tiempo que me he ahorrado estos últimos días. Ya tengo 2 aliados en esto: el omnipresente Excel (que sería mi vida sin él y ahora el amigo Spoti).

Cuando hago estas cosas siempre tengo la imagen mental de los resultado de las contrarelojes en ciclismo, cuando yo era pequeño. Había un panel y cada corredor era una tabla de madera que se iba ordenando en función del tiempo de llegada, con lo que cuando llegaba uno con menos tiempo se desplazaban todos los demás hacia abajo.

Aunque lo cierto es que lo que disfruto haciéndolo no tiene precio, para todo lo demás Mastercard. Pequeños placeres cotidianos, le llamaría yo.

Los Campesinos! - My Year In Lists





You said "send me stationary to make me horny"
So I always write you letters in multicolours
Decorating envelopes for foreplay
Damn extended metaphors, I get carried away
On the back of a natural disaster, fixed with parcel tape and with kids sticking plasters
Nothing says "I miss you" quite like war poetry you carved in your door with a Stanley knife


My year in lists
Stomping on your fingers as you're clinging on to the abyss
So put on every winter coat that you've owned since '98
And every midnight sees the countdown to another awful day



I cherish with fondness the day (before) I met you
I cherish with fondness the day (before) I met you
I cherish with fondness the day (before) I met you



On your request, I compile a list
Of my top five resolutions for this year (one!)
I declined 'cause I decided that I (two!)
Do not believe in the new year anymore (three!) 
And you must confess that at times like these
Hopefulness is tantamount to hopelessness (four!)
And I accept that it's time for a change but not in
Places like this with people like these (five! five! five! five! five!)



My year in lists
Stomping on your fingers as you're clinging on to the abyss
So put on every winter coat that you've owned since '98
And every midnight sees the countdown to another awful day



I cherish with fondness the day (before) I met you
I cherish with fondness the day (before) I met you
I cherish with fondness the day (before) I met you