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sábado, 24 de julio de 2021

JOHN O'CONNELL - EL CLUB DE LECTURA DE DAVID BOWIE

Me gusta David Bowie. Mucho, de hecho. Reverencio alguno de sus discos aunque no soy un fan fatal y no me duelen prendas en reconocer que su etapa americana resulta bastante indigesta y que afirmarr que su “trilogía berlinesa” es lo máximo, es una expresión mucho más posturil que real. Aunque adore su música nunca me hubiese comprado un libro como El Club de Lectura de David Bowie, escrito por John O’Connell, ya que huele claramente a expolio de su nombre, pero, pero, pero, resulta que me lo regalaron y claro, la edición de Bookie Books es, como de costumbre, irresistible y no tardé demasiado en leerlo.

En marzo de 2013 se inauguró en Londres la exposición David Bowie Is en el Victoria & Albert Museum. Una exposición sobre la vida y obra del artista, que contaba con multitud de cuadros, trajes, letras manuscritas y otra serie de enseres que daban a conocer a la persona que había detrás del mito y a la vez lo retroalimentaban. La expo era itinerante y después de Londres se dirigió a Ontario, donde el mismo museo publicó la lista de los 100 libros que Bowie consideraba más importante e influyentes, aunque el puñetero no explicaba el por qué de su inclusión. Cabe decir que el Duque Blanco tenía fama de ser un gran lector y que incluso, durante muchos años le acompañó una biblioteca ambulante en la que se sumergía con cierta frecuencia y, por tanto, nos creemos la lista por más que haya manifestado en muchas ocasiones que no recuerda en absoluto ciertos periodos de su vida.

El título no engaña en absoluto; El Club de la Lectura de David Bowie es la enumeración de los 100 textos elegidos en pocos menos de 300 páginas, incluyendo introducción, bibliografía y agradecimientos. Esto nos da una media de 2,5 páginas por libro en los que intenta explicar el contexto y la sinopsis del libro, en muchos casos su desenlace (spoilereando de lo lindo) y la posible relación del libro con el artista inglés.

Por qué digo intenta? Como he mencionado antes, David Bowie no dijo por qué incluía estos libros por lo que es fácil imaginar a John O’Connell intentando clasificar motivaciones. A ver, qué le gustaba al artista o qué le caracterizaba?. Lo raro, lo oculto, la ciencia ficción, también tomó drogas, la cultura beat, los antitotalitarismos (pero si hizo el saludo nazi -bueno, eso da igual-), la vida, la historia, y los muchísimos referentes que un artista tan camaleónico pudo llegar a tener durante su carrera y su vida.

La enumeración empieza hábilmente con dos títulos tan prestigiosos y llamativos como La Naranja Mecánica y El Extranjero, pero cien es una cantidad muy elevada y sí, hay casos de clara concordancia, pero hay otros muchos en que vuelve a ser fácil ver al autor sudando para encajar sus hipótesis. Se nota claramente en el uso de expresiones como: puede que el hecho; es muy probable; todo ellos asuntos que le obsesionaban; sin duda le habría parecido; es fácil imaginar: habría leído; puede que también influyera; habría disfrutado con esta red de conexiones; etcétera… Como puede verse: mucho condicional, probabilidad y una cierta sensación de atropello y falta de fundamento. Realmente hacía falta querer justificar toda la centena? Rotundamente no y, de hecho, las reseñas en que no busca relacionar el texto con el cantante son las mejores ya que no las estropea con el deux et machina.

En tiempos de consumo rápido, de permanencia efímera, de buscar el mínimo esfuerzo para demostrar conocimientos, un libro que reseña 100 obras en menos de 300 páginas es todo un acierto y, además, te introduce en un mar de conocimiento sobre el creador de Ziggy Stardust. Evidentemente esta afirmación es irónica, pero que sea su intención real es la sensación que me deja la lectura de El Club de Lectura de David Bowie de John O'Connell. Un libro totalmente superfluo y que no aporta nada más que ser un catálogo de libros más o menos interesante que se aprovecha claramente del reclamo publicitario del nombre del cantante. 

David Bowie en la Wikipedia 

David Bowie

Recomendación: 
Recurrir frecuentemente a la obra del Duque Blanco. Se puede ser más obvio?.

Mientras escribía esta reseña he disfrutado y me he vuelto a sobrecoger con Blackstar, el testamento sonoro de Bowie. También me he deleitado con el novedoso e hipnótico Aspides de Índice de Inviernos así como con los guitarrazos de Moral Panic II, el novísimo EP de Nothing but Thieves.

miércoles, 13 de enero de 2021

MERRITT TIERCE - QUE ME QUIERAS. Una crítica

Si os digo la verdad no recuerdo demasiado bien como cayó en mis manos Que me quieras, de la escritora americana Merritt Tierce (con traducción de Zulema Couso). Creo que me la autoregalé por mi cumpleaños dejándome llevar por los epítetos de la faja: devastador, transgresor y absolutamente necesario, incluso con elogio incluído de alguien tan favorito como Donald Ray Pollock. Más el punto positivo que siempre aporta las cuidadas ediciones de Blackie Books.

Marie es una chica muy joven, cercana a alcanzar la mayoría de edad y madre de una niña fruto de un rollo de instituto en la excursión de final de curso. Después de casarse con el padre de la niña, empieza a trabajar de camarera. Es tremendamente joven, ha renunciado a sus sueños universitarios, no tiene instinto maternal, no quiere esta vida e intenta inhibir su insatisfacción vital con una enorme dedicación al trabajo y acostándose con cualquiera que se lo propone.

A los pocos meses su matrimonio se desintegra y ella cambia de ciudad renunciando a la custodia de la niña. Marie es una camarera excelente, cada vez trabaja en mejores restaurantes ganando más dinero mientras no deja de crecer su vacío interior -ahora por no estar con su hija- intentándolo llenar con drogas y sexo casual a los que se entrega de forma casi mecánica, soluciones cortoplacistas que se muestran totalmente insuficientes.

Con Que Me Quieras, su debut como novelista y que tiene ciertos paralelismos con su vida real, Merritt Tierce se revela como una escritora de gran potencia narrativa. Tanto la descripción de las escenas que transcurren en el restaurante; la cotidianeidad laboral de un ecosistema propio donde todo tiene que salir perfecto salpimentado con las anécdotas extravagantes de los clientes, como los frecuentes y variados encuentros sexuales son creíbles y muy visuales, logrando que la novela tengo mucho ritmo y la lectura avance con rapidez.

La estructura de la novela es una sucesión de escenas restaurante- sexo intercaladas con algún flashback para intentar alumbrar la situación de Marie y como ha llegado a esta situación. Y aquí es precisamente donde flojea Que me quieras: el personaje de Marie tiene una profundidad más bien escasa. Su vida es una continua huida de la insatisfacción, principalmente provocada por la ausencia de su hija, pero cuando un compañero le dice que haga algo para mejorarlo (convenio, regular visitas) solo dice: Quiero hacerlo bien, bien -y se queda tan ancha. Si la protagonista tiene este pobre calado psicológico, el resto de personajes que pululan por las páginas no son más que sus propias anécdotas, situaciones efímeras sin ningún poso. Por poner un ejemplo podemos nombrar a El Hombre Horrible, que no acabamos de saber por qué merece este calificativo.

Al no entender las motivaciones de la protagonista -entregarse al trabajo obsesivamente y al sexo mecánico está muy bien pero igual si afrontamos la causa del problema conseguiremos algo más- el andamiaje del libro se resiente convirtiéndose en una sucesión de escenas de restaurante y de encuentros sexuales. Bien narrados y con fuerza pero que acaban aportando poco a la historia por redundantes. Lo que auguro claramente es que si de ella hacen una película tendrá mucho éxito (y más acentuando la vertiente sexual) pero como obra literaria es bastante endeble siendo un entretenimiento que se olvidará con rapidez.

La faja promocional habla de prosa gloriosa afilada como una cuchilla de afeitar sucia. Esto quiere decir que aparece muchas veces las palabras polla, coño y chúpamela. A estas alturas este tipo de comentarios publicitarios son bastante ridículos, aunque reconozco que he tragado el anzuelo.

Que me quieras de Merritt Tierce es un libro entretenido que se lee fácilmente, aunque el escaso calado de sus personajes provoca que deje un recuerdo efímero. No obstante, nos permite descubrir a una escritora poderosa que promete grandes obras en un futuro próximo.

Merritt Tierce en la Wikipedia

Recomendación: 
Romper sin mirar las fajas publicatarias de los libros.

Mientras escribía esta reseña he disfrutado del sensacional Andévalo de Beladrone (un disco que no conviene dejar escapar), del synth pop tenebroso de Ductape en su debut Labirent y del majestuosamente gélido Flood Land de The Sisters of Mercy, un disco totalmente adecuado para estos días filomenoicos.

jueves, 20 de agosto de 2020

SPIKE MILLIGAN - MALA PINTA. Una crítica.

Y la peque de casa volvió a agotar su reserva de libros por lo que tocaba ir de nuevo a la librería en busca de provisiones. Una vez allí y satisfechos sus deseos con mangas, libros de curiosidades de animales y otras filias, no podía irme sin llevarme algo que me llamase la atención. Humor irlandés y cerveza? Esa es una buena combinación. Así es como me llevé Mala Pinta de Spike Milligan para casa.

A pesar de que Spike Milligan sea bastante desconocido en nuestro país es todo un referente en el Reino Unido. Tuvo un programa radiofónico “The Goon Show” durante casi 10 años en la BBC con, entre otros, Peter Sellers y ha sido citado como referencia ineludible por los Monty Python -que incluso le dieron un papel en La vida de Brian-. Mala Pinta se publicó en 1962, bajo el título original de Puckoon, y si no estoy equivocado la cuidada edición de Blackie Books -con traducción de Julia Osuna y una portada tan preciosa como acertada- es la primera que se publica en este país.

En 1924, tras la Declaración de Independencia de la República de Irlanda, la Comisión de Fronteras debe delimitar la ubicación exacta de la línea fronteriza entre la República de Irlanda (Eire) e Irlanda del Norte. Tras diez días de estériles discusiones sin llegar a ningún acuerdo, los participantes acuerdan coger entre todos un lápiz sobre el mapa y trazar una línea que será la frontera definitiva. Así lo hacen, con la fortuna de que la línea atraviesa de pleno un tranquilo pueblecito llamado Puckoon.

En el pueblo hallamos toda una caterva de curiosos personajes: Dan Milligan, vago y borrachuzo que tiene la facilidad de hablar con el escritor (con el que coincide en el apellido y actúa como convencido demiurgo); el Doctor Goldstein, el médico judío de la localidad; el revolucionario padre Rudden, que necesita desesperadamente dinero para reformar su decrépita iglesia; Dan Doonan, un difunto de noventa y ocho años con tendencia a no estarse quieto ni después de muerte e, incluso, un policía chino, entre otros muchos. Hacia este tranquilo y nacionalista pueblo se dirigen los funcionarios para instalar un puesto fronterizo y trazar el recorrido que separará ambos países, sin importarles que transcurra por el cementerio, la taberna y casas particulares, con las consecuencias y malentendidos que esto puede provocar. Lógicamente, los lugareños no están de acuerdo y, entre trago y trago y trago y trago, traman como poder revertir la decisión mientras el IRA, siempre acechante, también quiere aprovechar para desarrollar alguna acción armada con desopilantes consecuencias.

Esta vendría a ser una aproximación a la trama principal, aunque lo cierto es que tampoco es demasiado importante ya que no se recurre a ella hasta bien avanzado el libro. En Mala Pinta el autor nos presenta una sucesión de personajes variopintos y les coloca en situaciones oscilantes entre lo absurdo y lo esperpéntico, provocando en el lector un elenco de reacciones desde la satisfactoria carcajada inesperada hasta el pestañeo estepicursórico.

Aprovecha Spike Milligan para, mientras nos hace reír, mofarse de los irlandeses (beodos, tacaños, brutos) IRA incluido; de los ingleses (funcionariales, lerdos); de la religión y, en fin, de todo lo que se le pone por delante. La mejor virtud de Mala Pinta es a la vez su mayor defecto; esta colección de gags enlazados que es el libro provoca la risa en muchos momentos, aunque también cansa por saturación. Evidentemente, los personajes no tienen ningún tipo de profundidad ya que solo se resaltan sus aspectos más ridículos y risibles. Ante esto, podríamos decir que el libro vendría a ser más una extensión de sus programas de radio, una frenética sucesión de gags cómicos, más que una narración al uso. Teniendo claras sus intenciones, el escritor liquida el libro en unas accesibles 180 páginas para no empachar demasiado al lector.

Tras la lectura de Mala Pinta, puedo afirmar que la tan cacareada influencia de Spike Milligan sobre los Monty Python es totalmente cierta y, por extensión, sobre el humor absurdo inglés. No solo eso, creo que Tom Sharpe (autor al que aprovecho para reivindicar, siempre) también aprendió mucho de Milligan sobre el planteamiento de situaciones inverosímiles en las que emplazar al pobre Wilt.

Mala Pinta me ha parecido un libro divertido aunque excesivo. He alternado momentos en que la risa me ha atacado a traición con otros de franco desconcierto, dejando el balance final en un empate ligeramente decepcionante. Puede ser que el problema sea mío ya que prefiero una estructura más clásica. De hecho, el mismo Spike Milligan me da la razón ya que en una de sus páginas encontramos este párrafo:

¿Se puede saber de qué va este libro? Estamos… ¿qué?, en la página…., -miró hacia abajo-, en la página86… y no hay más que gente que viene y va, ¿adónde va a ir a parar todo esto?

Spike Milligan en la Wikipedia
Recomendación: 
El humor irlandés y británico por extensión. Una buena muestra de él es La Tumba del Tejedor de Seumas O'Kelly que reseñé hace ya un tiempo.

Ahora que lo pienso, lo suyo hubiese sido escuchar a The Pogues para inspirarme (no a U2 no, que no quiero aburrirme soberanamente) pero la verdad es que no ha sido así. Mientras escribía esta reseña he puesto en el plato el reconfortante The New Abnormal que nos recupera a The Strokes. Tampoco nos pasemos, 3-4 canciones del disco pero es muchísimo más de lo que nos ofrecían en sus anteriores discos. También he escuchado el post punk de Heather, desde Barcelona, en su disco Union. Y hablando de post-punk, no dejéis escapar a los poco conocidos franceses Glasszone. Música de atmósferas hipnóticas y sinuosas.

viernes, 20 de marzo de 2020

DARYL GREGORY - LA EXTRAORDINARIA FAMILIA TELEMACUS - L'EXTRAORDINÀRIA FAMÍLIA TELEMACUS. Una crítica



Desde hace tiempo tenía por casa La Extraordinaria Familia Telemacus de Daryl Gregory. Un libro que la verdad no recuerdo cuando ni por qué lo compré, aunque cada vez que veía su preciosa y llamativa portada (en mi caso, en la edición en catalán de La Campana) me entraban ganas de leerlo. En el último mágico momento de elegir lectura, los atractivos cuadros de la tapa me miraron y tuve clara la elección.

Matty Telemacus es un adolescente de catorce años que un buen día descubre accidentalmente que puede salir de su cuerpo y realizar viajes astrales. No debería extrañarle dado que pertenece a la Extraordinaria Familia Telemacus, en la que todos sus integrantes tienen poderes.

El cabeza de familia, Teddy, es un fantástico prestidigitador. Sus tres hijos: Irene (madre de Matty), Frankie y Buddy pueden, respectivamente, detectar las mentiras, mover objetos y ver el futuro. Aunque quien realmente tenía poderes extraordinarios era la abuela Mo, pero una enfermedad se la llevó hace ya muchos años. Podían haber sido una leyenda, los más grandes ilusionistas, pero una desafortunadísima actuación televisiva acabó con su prestigio y algunas décadas después aún no han conseguido levantarlo. De hecho, los tres hermanos, distanciados entre ellos, son incapaces de salir airosos de su existencia cotidiana. Podrá Matty con sus recién descubiertos poderes prestigiar de nuevo el nombre de la familia y de paso cerrar viejas heridas volviendo a unirlos?.

Tras esta sinopsis se esconden muchas cosas; el despertar a la adolescencia de un chico de 14 años; la complejidad de las relaciones a distancia y el sacrificio que puede suponer para uno de los dos si acaba cristalizando, ya que debe dejar atrás su actual vida, pero sobre todo, de lo que nos habla es de la dificultad de vivir siendo diferente y del escollo en la autoaceptación de esta diferencia.

A pesar del párrafo anterior, que nadie piense que La Extraordinaria Familia Telemacus busca trascender ya que el tono de la novela es ligero y para nada pretencioso. Creo que Daryl Gregory pretendía crear una historia simpática y divertida y por momentos lo consigue, aunque el hecho de que su estructura consista en dar voz a todos sus personajes (y son muchos, solo de la familia contamos siete) explicándonos sus propias aventuras -desventuras, mejor dicho- y de que no estén claros los protagonistas principales y los secundarios (bueno sí, siete personajes clave…) provoca una clara sensación de dispersión ya que a las subtramas les cuesta ensamblarse naturalmente en una trama principal. Esta trama principal es endeble y no acaba de definirse; podría ser algo tan simple como que es una familia en que sus miembros tienen poderes, aunque esto sería más bien un punto de partida. Hacia el final de la historia nos damos cuenta de que la novela es tan tramposa como Teddy, el cabeza de familia, ya que percibimos como el escritor ha utilizado trucos, juegos de espejos y toda la imaginería posible durante la narración. 

Es La Extraordinaria Familia Telemacus una pérdida de tiempo? No, tampoco es eso. El planteamiento es interesante y cuenta con personajes atractivos, aunque se ve perjudicada por la falta de un sólido andamiaje que consiga vertebrarla adecuadamente, acusando una cierta falta de densidad, y al terminar la lectura uno no puede evitar pensar que 600 páginas son demasiadas para lo que ofrece. 


Daryl Gregory en la Wikipedia

Recomendación: 
Queda't a casa! Quédate en casa! Stay At Home! y lee.
Mientras escribía esta reseña he gozado con el magnífico A Primitive Trinitas de Iamnoone, el impactante Blue de Cerulean Veins así como rescaté del baúl del olvida la joya llamada Hulahop de Mercromina. 

domingo, 9 de junio de 2019

JOE PERNICE - ESTA CANCIÓN ME RECUERDA A MI

Esta reseña nace de un error. Por mi cumpleaños me pidieron qué libro quería que me regalasen (bye bye, efecto sorpresa). Elegí uno pero de todos modos se confundieron y así, de chut al palo, llegó hasta mis manos Esta canción me recuerda a mí. Lo primero que me llamó la atención, aparte del error, fue la preciosa portada obra de Andrés Magán -a mi entender con claras reminiscencias a Edward Hopper- y después que el escritor fuese Joe Pernice, de los Pernice Brothers (pese a que no sea seguidor del grupo), aunque lo cierto es que desconocía totalmente su faceta como escritor.

El protagonista tiene veinticinco años, quiere creer que es músico pero realmente ha ocupado su tiempo como camarero en un bar cutre. Se acaba de casar después de años de relación enfermiza y tormentosa creyéndose que así conseguirían estabilidad y a los pocos días ya huye para refugiarse, o más bien esconderse, en la casa que su familia tiene en la playa.

El escondite perfecto resulta no serlo tanto por la presencia de su cuñado James, que a su vez se está separando de su hermana. Con James congenia, aunque éste acostumbra a tomarle el pelo y le hace cuidar a su hijo de 2 años, Roy, mientras trabaja. Todo ello a escondidas de la madre del niño, que es a su vez la hermana del protagonista.

Así entre lamentos por su desastrosa relación sentimental, canciones, cigarrillos, cervezas, trayectos en la desvencijada bicicleta que conserva desde que era niño y los paseos con Roy van transcurriendo las páginas de la novela sin que se atreva a tomar las riendas de su vida y convirtiendo sus problemas en gigantes cada vez mayores. Hasta que conoce a Marie, una interesante chica mayor que él que vive en el mismo barrio, y que le cautiva inmediatamente.

Está claro que no es el argumento de una epopeya heroica pero el gran mérito de la escritura de Joe Pernice es que logra dotar a la historia de un tono de cercanía, de familiaridad. Consigue que los personajes nos caigan bien; desde James y sus amigos, hasta Marie con sus barreras, pasando por los momentos divertidos de Roy que ilumina las páginas en que aparece. Especialmente destacable lo que logra con el protagonista; es un pusilánime, un pesado y un cobarde, incapaz de afrontar los problemas de su vida y aún así el lector le coge cariño, incluso puede que a causa de ello. El escritor no se olvida de salpicar la historia tanto con humor buenrollista como con adecuadas referencias musicales, pero en el punto idóneo, sin ser excesivo ni pesado. La presencia de mucho diálogo en sus páginas ayuda al tono cercano y a una lectura ágil y amena, exceptuando algunas referencias a su calamitosa relación amorosa por redundantes y estériles (mientras el lector piensa: pero cómo no te dabas cuenta, chaval?).

Claramente el tema de la novela está en la crítica a la incapacidad del joven en tomar las riendas de su vida, convirtiendo sus dudas en obstáculos infranqueables, mayores como más vueltas le da. Queda resaltado al enfrentar al protagonista con el personaje de Marie; poseedora de grandes y reales cicatrices, que todavía sangran y seguirán haciéndolo durante mucho tiempo, convirtiendo en nimiedades los temores que asaltan continuamente a nuestro amigo.

He leído repetidas veces la comparación con Alta Fidelidad de Nick Hornby. Que nadie se lleva a engaño, excepto por la presencia de la música y el miedo al compromiso del protagonista, están a años luz aunque como estrategia comercial supongo que funcionará.

Esta canción me recuerda a mi es una novela simpática y agradable, en que el lector acompaña con gusto a sus personajes en el transcurrir de sus páginas. En su falta de trascendencia y pretenciosidad radica su mayor baza ya que logra cautivar con facilidad. Por el contrario, la endeblez de su andamiaje provocará que se olvide de igual manera. 


Joe Pernice en la Wikipedia

Recomendación: 
Apartar a Jocelyn a tiempo. Fotos de libros.
Mientras escribía esta reseña escuché Violent Phase y Equals, respectivamente el último disco y el EP anterior de una de las mejores de coldwave actuales; Second Still. También escuché el bonito Where's the Glow de Her Little Donkey.

lunes, 18 de febrero de 2019

SANTIAGO LORENZO - LOS ASQUEROSOS. Una crítica


Al final cedí ante la tentación. La gran cantidad de opiniones favorables que vi en redes sociales ante Los asquerosos de Santiago Lorenzo hicieron que en un arreón final, incluyese esta novela en la carta a los Reyes Mágicos y estos, complacientes, me lo trajeron disciplinadamente.

Manuel es un buen chaval. Bajito, tímido y con desarrollada inteligencia de ingeniero, aunque no es el tipo más afortunado del mundo. Tan poca suerte tiene que un día saliendo de su portal, se encuentra con un policía antidisturbios que busca cazar activistas tras una manifestación. Le confunde con uno de ellos y al intentar aporrearle, nuestro protagonista reacciona y le clava un destornillador en el cuello, dejándole en el suelo malherido.

Manuel escapa sabiendo que, aunque fuese en defensa propia, ha agredido a un agente de la autoridad y está seguro de que la cámara del edificio lo habrá grabado todo. Ante ello, se asusta y decide irse antes de que le detengan. Esa misma madrugada, arranca su destartalado coche y huye sin tener claro su destino. Después de varias horas de viaje por carreteras secundarias encuentra el lugar perfecto; una aldea abandonada desde varias décadas atrás.

Se instala en una de las casas y gracias a su habilidad, a vegetales silvestres y al servicio de reparto a domicilio del Lidl, Manuel sobrevive. Conforme pasan los días se instala en una austeridad creciente y esa renuncia le da una serenidad creciente. Manuel, por primera vez en su vida, se siente feliz y tranquilo pero podrá mantener esta situación durante mucho tiempo?. 

Aunque me haya extendido en la sinopsis, lo cierto es que el libro ofrece mucho más. La historia la podemos dividir en tres partes: una primera de tono ligero, con mucho ritmo, en que sorprende el rico lenguaje empleado y, especialmente, el fino sentido del humor del texto. Una segunda, que coincide con la apuesta por la austeridad del protagonista, en que la falta de acción provoca que el tono se vuelva lento, denso y asfixiante. Aquí lo que antes era riqueza de lenguaje se convierte, por insistencia en palabras rebuscadas y enumeraciones complejas, en pomposidad y vacuidad mientras el lector tiene una cierta sensación de que el escritor quiere epatarle. Por momentos el interés de la novela se desmorona. Por fortuna la tercera parte, que se inicia con la aparición de “La Mochufa” vuelve a encumbrar a Los asquerosos, recuperando ritmo, originalidad y mordacidad manteniéndose fácilmente hasta la conclusión del libro. En una valoración global, Los asquerosos es una novela notable aunque no llega al excelente al decaer en su parte central.

En Los asquerosos tras la originalidad de su trama, podemos encontrar una reflexión sobre la superficialidad de nuestra sociedad. A esa necesidad de acumular cosas indispensables que no lo son en absoluto. Manuel se exilia de la sociedad, y al despojarse de ambiciones y necesidades consigue sentirse cada vez más puro y feliz. También se critica a la inmunidad de la policía en sus actuaciones reflejado en el comportamiento del agresor antidisturbios desencadenante de la acción. En el comportamiento de “La Mochufa” se ve una clara crítica al turismo rural, por el escaso respeto ante el entorno y la naturaleza que deben ser colonizados por el ciudadano en sus escapadas de fin de semana. 

Los asquerosos es una novela sorprendente tanto por la originalidad de la trama como por el magnífico sentido del humor empleado, proporcionando buenos ratos de lectura. De todos modos, pienso que los encendidos elogios que se están vertiendo sobre ella son ligeramente exagerados, aunque bienvenidos sean si despiertan el interés en la obra anterior de Santiago Lorenzo y se traduce en ventas para una editorial que cuida tanto sus lanzamientos como Blackie Books. 


Santiago Lorenzo en la Wikipedia
Recomendación: 
Indagar en la obra anterior del autor.

Mientras escribía esta reseña escuché el burbujeante Movidas de Cariño, el fresco y osado Poplaroid en Ipopfm (programa de radio) así como el enérgico y estimulante Sunshine Rock, de esa bestia parda llamada Bob Mould.

martes, 29 de enero de 2019

JUAN PABLO MENESES - NIÑOS FUTBOLISTAS

No hace mucho me regalaron con gran acierto y puntería (moltes gràcies) un libro con una portada tan bonita como llamativa. En ella se muestra a un futbolista ante una pelota pinchada, con su sombra como testigo. Su título es Niños Futbolistas y el autor es el chileno Juan Pablo Meneses. La portada referida corresponde a la bonita edición de Blackie Books.

Juan Pablo Meneses es periodista más que escritor y al igual que hizo en el libro La Vida de una Vaca, vuelca en él su experiencia desde que compró un ternero de pocos días hasta que éste llega a ser carne para el consumo humano, se propuso comprar un joven jugador sudamericano, un aspirante a Messi, para tratar de venderlo posteriormente a un club europeo, narrando en Niños futbolistas el proceso y el resultado de sus andanzas y vicisitudes.

Para poder llevarlo a cabo inicia un periplo por diferentes países sudamericanos: Argentina, Bolivia, Chile, Brasil, etc… viendo partidos, clubs, chicos. Entrevistándose y negociando con agentes, presidentes, familiares de niños futbolistas, intermediarios varios, mientras va estableciendo contactos para lograr su finalidad: conseguir los derechos sobre un chico prometedor. 

Así, entre viajes, partidos, entrevistas y llamadas de teléfono, Juan Pablo Meneses nos muestra la realidad, la cara no tan conocida del fútbol; los miles de niños que aspiran a ser estrellas y los enormes y desmesurados intereses económicos que se generan a su alrededor. Lo primero que llama la atención escandalosamente es la escasa edad de los aspirantes a grandes figuras del balón; 11-12 años, ya que con más edad se consideran demasiado mayores. También es destacable que la mayoría de estos niños ya cuentan con representantes, ventas de derechos y, en definitiva, que están dentro de la estructura del negocio y son una propiedad. El periodista no cesará de hallar obstáculos en su pretensión de comprar un niño futbolista o es que se creía que en un negocio en el que se mueve tantísimo dinero dejarían entrar a un advenedizo como él?.

El libro tiene claramente dos trasfondos: el primero ya lo hemos mencionado, la ingente cantidad de dinero que mueve la exportación de jóvenes futbolistas y el segundo, que muy pocos de estos niños llegan a profesionales, convirtiéndose en muchos casos en juguetes rotos que pueden llegar a acabar en las calles de las soñadas ciudades europeas que creían atravesarían a bordo de lujosos deportivos, impulsados por la fuerza y pericia de sus chuts.

El estilo ágil, periodístico, de capítulos cortos, hace muy amena y atractiva la lectura del libro. El seguimiento de sus reveladores progresos provoca impacto y mucho interés en el lector. Además el autor lo sazona con ejemplos de jugadores que dieron el paso, de fracasos sonados, de concursos futbolísticos, clubs especiales (como el Club Social, Atlético y Deportivo Che Guevara) y otros hechos significativos que se explican por la importancia de uno de los mayores opios del pueblo a escala mundial, que redundan y enriquecen todavía más su contenido.

Niños futbolistas de Juan Pablo Meneses es un libro interesantísimo y muy recomendable, ya que hace abrir los ojos ante una triste realidad, el comercio de niños aspirantes a futbolistas, que mueve una ingente cantidad de dinero y si sale bien, enriquece a todos los que forman la cadena. El libro se sitúa en Latinoamérica, aunque podría desarrollarse tranquilamente en África y en otras partes del mundo.

JUAN PABLO MENESES en la Wikipedia:


RECOMENDACIÓN:
Qué queréis que os diga? Me gusta el fútbol y los libros que hablan de este deporte.

Durante la redacción de esta reseña he escuchado el magnífico Harmony de The Wake, una lástima que estén tan olvidados, el chispeante Movidas de Cariño (con la versionaza superando al original incluída) así como el precioso Orden de Índice de Inviernos, un maravilloso ejercicio de coldwave.

lunes, 8 de agosto de 2016

Miqui Otero- Rayos. Una crítica.


Tenía ganas de leer a Miqui Otero. Su actividad -codo con codo con el gran Kiko Amat- al frente del Primera Persona, sus artículos en El País (de lo poco destacable que queda en ese periódico), la creciente repercusión obtenida por su obra anterior La Cápsula del Tiempo y las bonitas ediciones que acostumbra a realizar Blackie Books me habían predispuesto a su favor. Por tanto, cuando en Sant Jordi vi la bonita portada de Rayos, su nueva novela, no dudé ni un momento en llevármela a casa.



Rayos nos explica la historia de Fidel Centella, un chico de 24 años, que trabaja como becario en un periódico barcelonés y posee un desconcertantemente pésimo sentido de la orientación (vamos, que se pierde a dos calles de su casa). Una noche, mientras sus padres están de vacaciones en su Galicia natal, se le cierra la puerta de casa con las llaves dentro y, entonces, no le queda más remedio que dar el paso. En zapatillas, calzoncillos, y una raída y a todas luces pequeña camiseta de Barcelona 92 (su hortera camiseta de la suerte) se encamina hacia el piso del Raval que comparten sus amigos del colegio, para instalarse en él y emanciparse de una vez por todas.



Sus amigos son sus rayos, su guía en la oscuridad, la referencia que encuentra al levantar la cabeza, metaforeados en las luces de Montjuic. El avispado Iu negociante aventajado, el conquistador Brais guía turístico tanto de exterior como de interior,  el artista taciturno Justo, que debe dedicarse a pintar con brocha gorda para mantenerse, convivirán con el apocado Fidel, siempre esperando a que los trenes paren delante de él, bajen la escalerilla y le obliguen a subirse a ellos antes de intentar cogerlos por él mismo. La convivencia dentro del ruinoso piso que comparten y sus experiencias compartidas pondrán a prueba los hilos que entretejen su sólida amistad.  



Rayos no pretende ser tanto un libro iniciático como el reflejo de la pérdida que comporta la asunción de responsabilidades de la vida adulta, ya sean laborales, sentimentales o de cualquier tipo. Durante el transcurrir de la historia, Fidel ve tambalearse los pilares que habían sustentado su existencia: sus padres, su amiga y confidente Bárbara e incluso sus inmutables Rayos.



Miqui Otero demuestra que es un gran contador de historias, por momentos recuerda a un Paul Auster en buena forma. Coge un hilo que puede parecer aleatorio, lo enfoca y lo desarrolla siguiendo su propio cauce alejado del río principal mientras el lector disfruta con su devenir. El único problema estriba en que estas enriquecedoras ramificaciones, en ocasiones, pueden llegar a distraer de la trama principal.



La narración avanza a buen ritmo, la trama gana interés durante la lectura y los personajes están bien trazados. Destaca especialmente Fidel, siempre indeciso y dubitativo y que, pobre, se pasa la novela naufragando entre 2 aguas: el refugio de la casa de sus padres y el abandono que supone el piso con sus amigos. El amor hacia Diana –la niña bien- y el platonismo hacia Bárbara –la chica salvaje-. El ambiente de semi pobreza de Tinet y sus flirteos con los lujos de la alta burguesía barcelonesa. Tanta ambivalencia socava el equilibrio de Fidel conduciéndole hacia el desastre.



El escritor utiliza la coartada de la historia de los chicos para mostrarnos una Barcelona  que todavía no se había entregado totalmente al turismo (Barcelona que ya no existe) mostrando casos de mobbing inmobiliario para lavar la cara de la ciudad –y especular logrando pingües beneficios-. Refleja mediante los padres de Fidel, gallegos, la inmigración llegada a la ciudad a finales de los 60 y primeros 70 (y que siempre han mantenido la añoranza de su tierra), contrapuesta con la reciente ola de emigración, en este caso extranjera, y que es un fenómeno imparable invadiendo las calles de la ciudad. El mismo fenómeno pero contemplado por todos de manera totalmente diferente. A través de las andanzas de Fidel, el autor plasma en la novela la diferencia de clases, tan claramente delimitada geográficamente por barrios en la capital catalana. Por todo esto, Rayos también es un agridulce canto de amor a la Barcelona del autor.



Rayos tiene una doble cara. La alegría de la juventud con su intensidad y ganas de vivir al límite y su reverso, los batacazos producidos por las primeras decepciones, las primeras traiciones, las primeras pérdidas. En este aspecto es donde acusamos falta de fuelle y contundencia. Las situaciones humorísticas no son hilarantes y a los momentos más tristes no acaban de conmover, les falta emoción, un plus de desgarro. Posiblemente porque Fidel sea un sosainas de mucho cuidado o porque la novela tiene posos autobiográficos y el autor haya sido cauto al contenerse para no exponerse demasiado, aunque esto último sea tan solo una hipótesis.



Como decía más arriba, me ha llamado mucho la atención la facilidad para contar historias de Miqui Otero, hecho éste que le convierte en un autor a seguir muy de cerca.


Página de Miqui Otero
Miqui Otero

Recomendación: 
Sus libros anteriores Hilo Musical y La Cápsula del Tiempo. Con algunos puntos en común la superior, por mayor acidez y descaro, Cuatro Amigos de David Trueba. 

Durante la escritura de esta reseña escuché el ninguneado y cada día mejor La Petite Mort de James, el sorprendente y fresco Chicharrón del grupo homónimo, el resultón Strange Little Birds de unos relanzados Garbage así como el maravilloso Forever Changes de Love.



domingo, 24 de abril de 2016

COLLITA DE SANT JORDI 2016



Sant Jordi en dissabte!. D'una banda genial, tens tot el dia per voltar pel carrer en busca de tresors en forma de llibres, fins aquí collonut, però el gran problema de la Diada en una ciutat com Lleida, radica en que el tràfec de persones es concentra, majoritàriament, en dos llibreries i -en total- en cinc o sis. Clar, com "borreguets" hom fem el mateix i anem famèlics de llibres, compromís o el que sia, cap a elles i col.lapsem el carrer Major i la Rambla Aragó amb molta facilitat. Això pot convertir un dia de joia en un autèntic fàstic de cops de colze, petites empentes, olors diverses i, sobretot, d'una certa sensació d'horror vacui en forma de petita multitud constant i sorollosa.

Un que es fa gran i es torna cada cop més quisquillós, asocial i un xic perepunyetes no està per la labor de comprar llibres de qualsevol manera sinò que vol estar tot el que temps que faci falta per fer-ho (el fotut Sindrome d'Stendhal galopant desbocadament) i en un dia tan majoritari com aquest això és converteix en gairebé una utopia.

Però com em va dir un amic que treballa en una llibreria, ahir atapeïda fins dalt, l'experiència és un grau i no hi ha res com aprofitar que no tanquen al migdia i anar-hi gairebé a les tres de la tarda. Una meravella, gairebé ningú a la botiga, llibertat espaial total per mirar i remirar tots els cops que facin falta i cap mena de cua a l'hora de passar per caixa, fins i tot la xiqueta de la cua podia respirar i aturar-se a parlar sense angoixes.
 
Tot seguit, la collita d'aquest any:

ELS ÀNGELS DE GEL- TONI HILL. Era l'únic que tenia clar que compraria juntament amb el de Federico Axat (que finalment no vaig comprar). He llegit algun dels seus llibres anteriors i en sóc seguidor, però la clau de l'elecció és el risc que pren l'autor de situar l'acció de la novela gairebé un segle enrera i endinsar-se en el món de la psiquiatria va fer que li hagués donat el meu vot de confiança des del primer moment.
 
MARTA SANZ- DANIELA ASTOR Y LA CAJA NEGRA. Aquesta escriptora ha estat un descobriment ben recent. Tot just he acabat de llegir d'ella Black, Black, Black i el punt àcid i sardònic de la mateixa em va agradar tant que no he pogut evitar tenir un altre llibre d'ella. També és un punt a favor que els Compactos d'Anagrama permeten aventures a preus molt reduït i que tots juntets queden molt bonicos amb els seus colorets.

CÉSAR PÉREZ GELLIDA- SARNA CON GUSTO. La Trilogia Versos, Canciones i Trocitos de Carne em va descubrir un escriptor desbocat i unes històries de ritme frenètic i que proporcionen molta diversó en la seva lectura, aconsegunt tota la meva confiança. Un spin-off del personatge de Ramiro Sancho? doncs cap a casa i si te'l regalen, encara millor. Llibre que garanteix hores de joia però que tornarà a deixar a les lleixes d'espera els de na Dolores Redondo, que s'ha convertit en un fenòmen literari d'impacte similar o, àdhuc, superior.

MIQUI OTERO- RAYOS. Com de novela negra ja anava ben servit (per aquest motiu en Federico Axat es va quedar fora de la tria) la següent elecció tenia que ser d'un altre gènere i així va aparèixer aquest Rayos. Les bones referències que tenia de La Cápsula del Tiempo -que acabaré llegint encara que no n'estigui gaire convençut- m'havien despertat la curiositat, el articles de Miqui Otero que havia pogut llegir i, perquè no dir-ho, la qualitat de les edicions de Blackie Books van acabar fent-me decidir per ell.

COLIN BARRETT- GLANBEIGH. Un dels avantatges de dir-se Jordi per Sant Jordi és que sempre hi ha la mare que et diu: compra't un llibre, que serà el meu regal. Amb això te la pots jugar i apostar per algun autor desconegut que et cridi l'atenció. Quan vaig tenir a les mans Glanbeigh ho vaig tenir claríssim. Pròleg del gran Kiko Amat, relats sobre ser jove en ciutats opressives sense que passi res i el bon gust demostrat de Sajalín Editores van ser els factors decisius.