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martes, 11 de agosto de 2020

Isabel-Clara Simó - T'imagines la vida sense ell?. Una crítica.


El pasado 13 de enero falleció Isabel-Clara Simó. La escritora de Alcoy era, sin ninguna duda, una de las más importantes y populares de la literatura catalana gracias a títulos como La Salvatge, Dones o La Innocent, entre otros muchos. Al leer la noticia de su defunción y como hacía tiempo que no leía un libro suyo, pretendí homenajearla con la elección de T’imagines la vida sense ell? que tenía desde hace tiempo por casa esperando su momento.

1967, Mercè tiene 24 años, es huérfana y vive con su tía. Es una chica muy inocente que hace poco ha empezado a trabajar como secretaria en una empresa de muebles. Un buen día conoce a Ricard, un operario que va a arreglar el aire acondicionado de la empresa. Se trata de un joven ligeramente más mayor, muy simpático y seguro de sí mismo. Empiezan a salir y se enamora totalmente de él, en parte por la novedad y en parte, también, por el miedo a quedarse sola en la vida -que ya empieza a tener unos años-. Tras unos pocos meses de noviazgo, la pareja se casa y ella deja su trabajo para cumplir con el cometido de la mujer en aquellos tiempos: tener hijos y cuidar del marido y de la casa.

A las pocas semanas de casarse, la joven esposa ya es consciente que se ha equivocado totalmente. Ricard no es esa persona encantadora y jovial que le ha conquistado, sino que es una persona arrogante, controladora y desconfiada hasta niveles enfermizos. Para él, su esposa es una propiedad, su propiedad, y ella no tiene más derechos que la que él le concede. Impone siempre su opinión ninguneando la suya, le raciona el dinero y, encima, no para de buscar inexistentes rastros de suciedad para humillarla, ante lo que la joven esposa cada vez se siente más pequeña y más insignificante.

Tras unos meses, ella se queda embarazada y poco después, Ricard pierde el trabajo y empieza a beber. El infierno de Mercè se acrecienta. Su marido está todo el día en casa, sin hacer nada más que emborracharse, fiscalizarla y culparle de todos sus males. En esos momentos ella empieza a pensar T’imagines la vida sense ell? (Te imaginas la vida sin él?), se acabarían el miedo y la sumisión. Un buen día, Ricard tiene un ataque al corazón del que podría recaer si no cambia de vida. Como no lo va a hacer, Mercè solo espera que se repita el ataque para así liberarse. Pero, y si en lugar de esperar intenta provocarlo ahorrándo así años de sufrimiento estéril a ella y a su hijo?.

Conocemos los avatares de la protagonista debido a la lectura de su diario, encontrado y leído por su hijo pasados treinta años de los hechos narrados y después de que ella haya fallecido. Por tanto, la estructura de la novela alterna pasado y presente, al transcribir el diario de la madre y dar voz a las impresiones de su hijo al leerlo.

Isabel-Clara Simó plantea en T’imagines la vida sense ell? un muy interesante dilema ético: está justificado el asesinato en este caso? No hay violència física ni tampoco grandes actos traumáticos. El control se impone de manera cotidianamente y persistentemente, ayudado y favorecido por la sociedad de la que se forma parte. El padre no es un psicópata sino un hombre que se desmorona tanto física como psicológicamente y, cabe preguntarnos si en realidad era la persona que muestra ese diario o bien, esa es la impresión de la madre, llevada por el odio y el aborrecimiento, para así justificar sus actos posteriores?. Esa duda es lo que desconcierta y azora a su hijo, porque además, la narradora de esas palabras, de esos hechos, no se parece en nada a la abnegada y esforzada madre que ha conocido y que se ha sacrificado toda la vida por él.

Tras este dilema se esconde el verdadero tema de la narración: en 1967 en España, en los años finales de la dictadura, las mujeres estaban totalmente supeditadas a sus maridos, abandonando con la boda, trabajo y amigos para “cuidar la casa”. No existía el divorcio por lo que no existían segundas oportunidades y el infierno cotidiano plasmado desde el microcosmos de un domicilio era real y extendido en el conjunto de la España de la época. Además favorecido por hallarse en una sociedad machista -patriarcal que decimos ahora- y las quejas de las Mercès de turno  caían siempre en saco roto.

Las 190 páginas del libro se leen con rapidez gracias al influjo que ejerce el diario de la protagonista. La historia de Mercè es poderosa y cautiva al lector mientras que la narración del hijo y sus reacciones palidece ante ella. Esto ocurre así porque el lector ha empatizado con ella desde el primer momento y quiere su bienestar calificando como pusilánimes y egoístas las dudas del hijo.

T’imagines la vida sense ell? es un libro tremendamente atractivo al contar con una poderosa historia. Isabel-Clara Simó muestra su vigor narrativo describiendo a la perfección una cautivadora historia costumbrista de fuerte carga psicológica para reflejar el papel destinado a la mujer en los oscuros tiempos del franquismo. Tiempos e ideas no tan lejanos y, lo que es peor para nada superados, como muestran las proclamas de algunos retrógrados partidos políticos.

Isabel-Clara Simó en la Wikipedia


Recomendación:
No dejéis pasar ni una. A la mínima señal, no hace falta que sea física, puerta.
Profundizar en la obra de Isabel-Clara Simó, nunca decepciona.


Mientras escribía esta reseña he disfrutado con Made of Rain, el regreso de The Psychedelic Furs veintinueve años después y aunque no sea perfecto, no decepciona en absoluto. También con el rock de guitarras de Hockey Dad y su Brain Candy así como con el gratificante shoegaze dream pop guitarrero de Bdrmm con su disco de debut Bedroom.

sábado, 5 de mayo de 2018

OLIVIER TRUC - L'Últim Lapó - El Último Lapón. Una crítica

Hace ya bastante tiempo que compré L’últim lapó del Olivier Truc, primera novela del periodista de investigación francés. El motivo principal fue que la historia se desarrolla en Laponia, así de simple. Por si alguien lo desconoce, este enorme territorio no tiene estado propio sino que se extiende por Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia. Vastas extensiones de nieve con escasa densidad de población, frío constante prácticamente insoportable y, al estar situada sobre el Círculo Polar Ártico, días de noche eterna que poco a poco se van convirtiendo en días sin oscuridad. Cómo será de inhóspito que Papa Noel decidió instalar allí sus factorías para poder trabajar en paz durante todo el año.

En Kautokeino (Laponia noruega) hay mucha expectación ya que están a punto de exponer un preciado tambor sami que han donado después de permanecer muchos años en el extranjero. A pocos días de inaugurarse la exposición al público, el tambor es robado durante la noche. Los principales sospechosos son los miembros de la ultraderecha que consideran inferiores a los samis, los integristas religiosos que menosprecian su chamanismo además de delincuentes comunes que podrían obtener beneficio con su venta.

El robo ocurre a escasos días de la celebración en la ciudad de una conferencia de la ONU sobre poblaciones autóctonas, por lo que se moviliza a toda la policía de Kautokeino para resolver rápidamente el robo, incluso a la Policía de los Renos (cuerpo policial que opera en la extensa tundra lapona y que se dedica principalmente a dirimir en los conflictos entre ganaderos que se dedican a la cría de renos) donde encontramos a los protagonistas: el agente sami Klemet Nango y su nueva compañera, la joven Nina.

Para acabar de complicar el ambiente, uno de los ganaderos a los que habían interrogado Klemet y Nina es brutalmente asesinado. El fallecido, Mattis, era descendiente de uno de los principales chamanes de la región. En las primeras indagaciones, los policías descubren que parece ser que el dibujo del tambor podría ser el mapa de un legendario tesoro. A pocos días de la conferencia, con los nativos samis protestando en las calles y los simpatizantes de ultraderecha contrarios a los lapones buscando bronca, las presiones que recibe la policía empiezan a ser asfixiantes. En este ambiente, Klemet, Nina y el resto de agentes, tratarán de recuperar el tambor y esclarecer el brutal asesinato con la mayor rapidez posible.

Tras este punto de partida, L’Últim Lapó, ofrece una investigación policial bien desarrollada, que mantiene el interés durante sus más de quinientas cincuenta páginas gracias a las complicaciones que van surgiendo en el avance de la misma y a los potentes personajes principales: un Klemet con muchos años de experiencia en el cuerpo, pero que al ser nativo es rechazado por los suyos por ser policía y por el resto por ser sami y Nina, joven e inteligente agente llegada recientemente a tierras tan frías, para la que este es el primer caso importante que afronta. Todo ello con el enorme atractivo de desarrollarse en unas condiciones totalmente diferentes a las nuestras: temperaturas que alcanzan y superan con facilidad 30 grados bajo cero, vastísimas extensiones de tundra nevada por donde opera la Policía de los Renos y que llega a alcanzar cuatro países diferentes, auroras boreales y el curioso efecto de la noche polar (casualmente, el inicio de la historia se sitúa en ella y conforme avanza la narración las horas de sol van ganando terreno a la noche).

Pero lo que realmente convierte en singular a este libro es que tras una correcta historia de robos y asesinatos, Olivier Truc nos descubre la cultura lapona (mejor utilizar el término sami ya que el más conocido y comercial lapón tiene connotaciones despectivas) y muestra como es una identidad atávica que ha estado oprimida y ninguneada a lo largo de los siglos por los pobladores que han ocupado sus terrenos históricos (suecos, noruegos, fineses y rusos) debido a las grandes riquezas naturales que atesoran. A pesar de una cierta toma de conciencia y reivindicación en las últimas décadas, hoy en día continúan estando escasamente integrados, empleados principalmente en trabajos de escasa relevancia (el caso de Klemet es claramente una excepción) y en algunos casos, dedicados a algo tan duro y escasamente rentable como la cría de renos, profesión a la que se aferran por tradición y respeto a sus ancestros. En cuanto a su cultura, el miedo a su chamanismo provocó que fuesen perseguidos y sus objetos rituales destruidos en su casi totalidad (de aquí la importancia del tambor robado) por parte de las religiones de los pueblos anteriormente mencionados.

El gran mérito de L’Últim Lapó de Olivier Truc estriba en que permite descubrir aspectos de una cultura ciertamente desconocida, bajo la coartada de una peculiar investigación policial, con una cuidada ambientación y una trama original y bien desarrollada que logra mantener la atención hasta el final de la novela.  
Recomendación: 

Seguirle la pista a Olivier Truc. Su manera de escribir es ciertamente didáctica.
Laponia pinta muy bien pero qué pereza con tantísimo frío.

Durante la redacción de esta reseña escuché el pop contagioso de The Spook School en su divertido Try to be Hopeful, el inspiradísimo Gatopardo de los imprescindibles Triángulo de Amor Bizarro y para ambientarme, el magistral No son tu marido de Hazte Lapón.


miércoles, 17 de junio de 2015

Jean- Paul Didierlaurent- El lector del tren de las 6.27h. Una crítica.




A veces apetece leer un libro del que no tienes absolutamente ninguna referencia. Desde que me regalaron El lector del tren de las 6.27h, lo tenía en un estante y entre la curiosidad que me despertaba el título y la cara de buena gente del chico de la portada, con sus enormes ojos y su peinado pasado de moda, mirándome fijamente cada vez que pasaba por delante, no me quedó más remedio que leer el libro con rapidez.



El protagonista del libro se llama Guylain Vignoles, desafortunado nombre que en la escuela provocó su perenne apodo Vil Giñol. Ante la burla constante que recibía, el protagonista decide limitarse a pasar desapercibido. Propósito llevado a cabo con tal ahínco que ya de adulto ha reducido su vida a mínimos: vive con un pez de colores que cuando muere sustituye por otro al que da el mismo nombre, detesta su trabajo -él que ama los libros se dedica a destruirlos para reciclar su papel- además de tener que soportar a su estúpido y gordo jefe y al fascista botarate que tiene por ayudante.



Con el transcurrir de las páginas, Guylain nos cuenta el odio que siente por el monstruo, la inmensa y voraz máquina que convierte los libros en pasta mojada y él, como pequeña rebelión, rescata páginas que han quedado incólumes para leerlas el día siguiente, en voz alta, en el tren que le lleva al trabajo ante los oídos expectantes del resto de viajeros. Conocemos a sus amigos, el vigilante Yvon que solo habla en alejandrino y a Giuseppe, su antecesor en el cargo hasta que el monstruo le mutiló, y con quien pasa la mayor parte de su tiempo libre. Pero un día, el hallazgo de unos escritos anónimos provocará que algo empiece a removerse dentro suyo impulsándole a romper con su letargo vital.



El libro tiene unas escasas 200 páginas que se leen con rapidez. La delicada manera en que el autor, Jean- Paul Didierlaurent, nos narra la anodina cotidianeidad del protagonista convierte la lectura del libro en gratificante, evitando en todo momento que su aparente sencillez derive en aburrimiento. Los personajes que pueblan la novela, por momentos delirantes y siempre entrañables, nos conquistan precisamente por sus grandes carencias. La acción del libro fluye con suavidad, mientras el lector va notando cada vez una mayor corriente de simpatía hacia el Guylain y el mundo que le rodea.  



El lector del tren de las 6.27h es un libro tan modesto como sus pretensiones y no va a cambiar la vida de nadie, pero seguro que provoca más de una esbozada sonrisa de satisfacción al leerlo y sobre todo, no tiene nada que ver con los absolutos tratados de pedantería que se publican continuamente.


Jean- Paul Didierlaurent a la Viquipèdia

Recomendación:
No leer nada de los tertulianos habituales que aparecen, descalificando continuamente, en los programas de televisión.
Si eres escritor, elige un nombre corto. Si por cualquier motivo tu nombre es largo, titula a tus libros con dos palabras máximo, y que no sean adverbios.

Mientras escribía esta reseña he escuchado el hipnótico Mudai 4 de los maravillosos Downy, el intenso Moriréis en Camboya de los injustamente desconocidos Autumn Comets y el mordaz LPIV de Los Punsetes.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Fred Uhlman- Reencuentro. Una crítica.





A veces uno quiere leer una historia corta, una de ésas que se leen en 2 ratos sueltos. Éste fue mi caso y al rebuscar por los estantes de casa posé la mirada en Reencuentro (L’amic retrobat) de Fred Uhlman. 96 páginas, literatura juvenil. A primera vista ya vi que sería perfecto para lo que quería.
 
La acción se sitúa en 1932 y el protagonista del libro, Hans, es un chico de 16 años que va a la escuela más prestigiosa y elitista de Stuttgart. Hans se limita a pasar desapercibido, sin amigos especiales e interesándose solo por las escasas clases que le llaman la atención. Todo esto cambia cuando en el mes de febrero, llega a su clase un nuevo alumno, Konradin Graf von Hohenfels, integrante de una de las familias más aristocráticas y con historia de Alemania. Al verle tan elegante y con su aura de seguridad, rápidamente quiere ser su amigo. Hans y Konradin congenian con facilidad y se convierten en inseparables durante los meses que restan hasta final de curso.

Hasta aquí no hemos mencionado un pequeño detalle que va adquiriendo importancia hasta convertirse en clave, Hans es judío. No lo hemos mencionado porque hasta entonces no era significativo pero a partir de la vuelta a la escuela, después de las vacaciones del verano, las cosas han cambiado significativamente. Los judíos, como consecuencia del ascenso de las ideas nacionalsocialistas en Alemania, empiezan a ser tratados como unos apestados y Hans empieza a notar toda esta hostilidad y vacío a su alrededor reflejándose en el clima cada vez más asfixiante que se ve obligado a soportar, así como en el cambio en su relación con su amigo Konradin, debido al origen familiar de éste muy conectado a los centros de poder de su país.

No desvelaremos nada más, simplemente comentar que muy al final del libro, Hans, vuelve a darse de bruces con ese año 1932, cuando tenía 16 años y conoció a su gran amigo, viendo como la política (por decirlo de alguna manera) se interfería significativamente en su vida, cambiándola totalmente.

El gran acierto del libro estriba en la sencillez con que nos explica, en una novela iniciática,  el ascenso del nazismo en un período muy corto de tiempo, teniendo como una de sus consecuencias el crecimiento a pasos agigantados del antisemitismo, incluso en escuelas de la alta burguesía. Y hablamos de 1932, cuando para el resto de Europa y del mundo, la Alemania nazi no suponía ningún problema, dentro del país personas que habían convivido sin ningún problema pasaban de ser vecinos a verdugos y víctimas en un lapso muy pequeño de tiempo.

También muestra la apertura de los ojos del adolescente ante la realidad de la vida y sus aspectos oscuros como el egoísmo, la pérdida del individualismo ante la pertenencia a una religión o raza y el miedo ante el poder creciente e indefinido de la masa, entre otros.

¿Literatura juvenil? Posiblemente. Pero este Reencuentro toca temas muy serios y su lectura me encantó dejando un poso agridulce.

Fred Uhlman en la Wikipedia

Recomendación: 

Elegir de manera eventual algún libro que a priori no se adapte a nuestros gustos, edad o género literario. Si sale mal, podremos criticar con argumentos.
 
Mientras escribía esta reseña he escuchado el espumoso Too True de Dum Dum Girls, el magnífico Occult Delight de Mode Moderne y para compensar tanto moderneo, escuché el imperecedero Armarios y Camas de La Dama se Esconde.