Mostrando entradas con la etiqueta Narrativas Hispánicas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Narrativas Hispánicas. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de enero de 2023

David Trueba - Queridos Niños. Una crítica.

David Trueba es, sin ninguna duda, uno de mis escritores contemporáneos preferidos. He regalado y recomendado unas cuantas veces Abierto toda la noche, Cuatro Amigos e incluso Saber Perder. Con Blitz me llevé un cierto desengaño y la insustanciabilidad de El río baja sucio no ayudó a reconciliarme demasiado con él. El nivel de desencanto provocó que, a día de hoy, todavía no haya leído el anterior Tierra de Campos. A pesar de todo esto, el escritor madrileño siempre se merece una oportunidad (y yo la de reconciliarme con él) y cuando me enteré de la publicación de Queridos niños, no tardé en autoregalarmelo en mi librería favorita.

Basilio; un profesional de los medios de comunicación, que se convirtió en millonario gracias a la venda de su medio digital, vive retirado dejando descansar su causticidad y cinismo. Le apodan “el hipopótamo”, tanto por su obesidad – pesa cerca de 120 kilos- como por la ferocidad y contundencia de sus opiniones y ataques escritos. A pocos días del inicio de la campaña electoral para elegir Presidente del país, uno de los más importantes partidos conservadores le ofrecen el puesto de asesor de discursos de su candidata. Ella es Amelia Tomás; una recién llegada a la política que presume de honestidad y esgrime la bandera de la limpieza y la lucha contra la corrupción, algo muy necesario en un partido tan salpicado por los escándalos como el suyo.  Imagen idílica i, ciertamente, cándida en un mundo de tiburones y con tantos intereses a todos los niveles como es la política.

Basilio acepta, en parte por curiosidad y en parte por combatir el aburrimiento. Pasa a formar parte del equipo de la candidata, e inician una vuelta a España en autobús, pasando por todas las localidades posibles para presentar su nuevo proyecto e intentar ganar unas elecciones, victoria a la que los sondeos previos otorgan escasas posibilidades. Conforme avanza el viaje, se acercan los comicios y las encuestas empiezan a acompañar se estrechan los lazos en el equipo y se definen y priorizan las estrategias para conseguir los objetivos, empezando por la candidata que al oler la sangre va dejando atrás su candidez inicial. En todo ello, Basilio tiene un papel cada vez más importante y su nivel de involucramiento alcanzará unas cotas que inicialmente no imaginaba ni remotamente. ¿Pero todo esto será suficiente para ganar?.

Queridos niños es un libro tan divertido como cáustico. El lector ve plasmado en palabras lo que piensa de la política y el aparato de los partidos. Las estrategias, pactos, codazos, uso de la prensa y toda la hipocresía y cinismo que la envuelve. Todo ello para conseguir el voto de los electores, de los “queridos niños” del título, tan ilusos, previsibles y fáciles de manipular con una palabra o una promesa adecuada en el momento preciso (sabiendo de antemano que luego no tiene que cumplirse).

Que aparece un defecto, un escándalo, un poro en la imagen de perfección de nuestro líder, pues se fabrica uno mucho mayor en el rival que para algo existe afín a nuestros intereses. Minimizar los errores propios maximizando los ajenos para conseguir la comprensión o el enfado de los “queridos niños” en función de los intereses de cada uno, en definitiva, para que muerdan el cebo con sorprendente facilidad.

Aunque el libro se extienda hasta las 450 páginas, su lectura es sencilla y amena. Ayuda a ello su estructura de capítulos cortos, cada localidad visitada ocupa uno de ellos provocando que la acción funcione a base de anécdotas y hechos menores. La trama principal es el desarrollo de la campaña y las subtramas vendrían a ser las estrategias que llevan a cabo para ir mejorando las expectativas y encuestas. Los personajes están bien definidos y crecen en atractivo durante la narración.

Queridos Niños de David Trueba es un libro divertido y gratificante. No es ni será una novela referencial, ni creo que sea en absoluto su intención, pero proporciona unas horas de lectura bien gratas al poner foco en prácticas dudosas, que, aunque sean inventadas, no nos cuesta imaginar que podrían ser perfectamente reales e incluso mucho peores, tal es el descrédito que ha alcanzado la política, y el aparato de los partidos, al convertirse en un instrumento, un medio, del que sacar rendimiento propio (por parte de los profesionales) a corto plazo, alejándola totalmente del ciudadano, elector o pueblo. Con ella, David Trueba vuelve a ganar crédito. 

David Trueba en la Wikipedia
David Trueba

Otras Reseñas del Autor
ABIERTO TODA LA NOCHE 

Recomendación: 
No ser tan ingenuos y no creernos a los políticos. Son unos farsantes y solo miran por sus propios intereses. 
 
Durante la redacción de esta reseña he escuchado; The Good Son del maestro Nick Cave y sus Bad Seeds, monumental como casi toda su discografía, el fresco y divertido Late Developers, reciente nueva entrega de Belle & Sebastian y el combativo Bremen No Existe de los cada vez más fundamentales Biznaga.   

domingo, 21 de junio de 2015

David Trueba- Blitz. Una crítica.


Reconozco que David Trueba es uno de mis escritores preferidos. Los tres libros que le he leído (todos los que ha publicado) Abierto toda la noche, Cuatro Amigos y Saber Perder me han parecido magníficos y no he dejado de recomendarlos insistentemente. Al enterarme durante la pasada primavera que publicaba nuevo libro, Blitz, me lo apunté para autoregalármelo por Sant Jordi, que el Día del Libro también sirve para satisfacer peticiones y caprichos propios. Teniendo en cuenta que Saber Perder se publicó en 2008 estaba ansioso por tener en mis manos una nueva novela de David Trueba. 
Blitz nos cuenta la historia de Beto Sanz, treintañero reciente, arquitecto paisajista que, junto con su novia Marta –que le ayuda en sus trabajos-, ha acudido a Munich a presentar un proyecto en un congreso mundial. A la mañana siguiente de aterrizar en la ciudad bávara, Beto recibe por error un mensaje de Marta, con el siguiente texto: “aún no le he dicho nada, me cuesta tanto. Uff, tq <3”. En consecuencia y con la verdad en la pantalla del móvil, la pareja se rompe y el orgullo de Beto decide no regresar a Madrid junto a la infiel y desleal Marta y quedarse, como un náufrago desamparado, en Munich.

¿Y a qué se dedica Berto en Munich en esos días oscuros? A lamentarse, llorar, deambular autocompadeciéndose, adoptar todos los tics del amante despechado, hundir su carrera profesional en el charco del ridículo absoluto e intimar profundamente con Helga (la sexagenaria voluntaria del Congreso que les había guiado la noche anterior). Redundando y resumiendo, Berto se convierte en un sujeto totalmente patético hasta que las palabras de Helga y su propia toma de conciencia de lo absurdo de su situación, le hacen regresar a su ciudad y emprender una nueva vida sin Marta a su lado.

Blitz es un libro corto, de apenas 166 páginas, aunque se me ha hecho muy largo. ¿Por qué? Porque en las primeras páginas ya conocemos la ruptura sentimental y durante el resto del libro nos encontramos con un personaje que bordea entre la estupidez absoluta y el gilipollismo recalcitrante. Si el gran asidero de la novela tenía que ser la historia de amor-deseo-fetichismo-bizarrismo con Helga, el autor no lo ha conseguido. Cierto es que ésta se desarrolla pero ni hay seducción, ni interés mutuo ni, de hecho, llegamos a creérnosla en ningún momento. Más bien se trata de un polvo vergonzoso o, mejor dicho, vergonzante a la mañana siguiente, aunque eso no sea impedimento para que repitan. Lo que sí me ha sorprendido ha sido la detallada descripción de las escenas sexuales entre Berto y Helga que realiza el escritor (¿será por influencia del éxito de 50 Sombras de Grey y que, hasta que pase la moda, tengamos que habituarnos a estas derivas en la historia que bien poco aportan?). Si el autor quería reflexionar sobre el inexorable paso del tiempo, reflejado en las abundantes referencias a relojes de arena, tampoco lo consigue a pesar de la diferencia de edad entre los protagonistas. 
 
David Trueba siempre había conseguido emocionar en sus novelas anteriores. Funambulista en el delicado equilibrio de la tragicomedia, alternando entre la carcajada, la sonrisa y el nudo en la garganta, en Blitz la poca fuerza de la historia llega a provocar indiferencia, sus personajes no generan ninguna empatía –ni tampoco compasión- y llega un momento en que poco nos importa lo que les pase, especialmente a Beto.
 
Todo lo anterior es una verdadera lástima porque nunca antes el escritor había escrito tan bien como en esta novela, siendo muy certero con el lenguaje y preciso en los detalles y descripciones. El inconveniente es que puede que adorne tanto su escritura porque realmente la historia y sus personajes tenían poco que ofrecer.
Blitz me ha decepcionado. Más que el relámpago del título, llama de cerilla que se extingue con rapidez. 

Otras Reseñas del Autor
ABIERTO TODA LA NOCHE 

David Trueba en la Wikipedia
David Trueba

Recomendación: 
A pesar del bajón de nivel de Blitz no perder la fe en David Trueba y leer toda su obra anterior, si todavía no lo habéis hecho.
Mientras escribía esta reseña he escuchado el curioso e hipnótico Home Economics de Prinzhorn Dance School (o como sonarían The XX si fuesen post punk), el arrollador Out of Body de The KVB y una de las referencias mod por excelencia, el magnífico In the City de The Jam.