It feels like a hundred years.
A veces se me aparecen en el umbral entre el sueño y la vigilia, vienen hacia mí y ya no estoy solo.
Ses coses no són fàcils per ningú dins aquest iglú tan descongelat.
The one and only time I ever saw Toxic Boy cry was when some sodium chloride got into his eye.
La gente necesita conocer tu opinión de mierda.
Creo que hubo un tiempo en que
pretendiste salvarme. Nunca lo comprendí. Nadie salva a nadie. Todo el mundo se
hunde solo o se salva en soledad. Sí, ya sé, como redundante proclama nihilista ha quedado
estúpidamente fantástica. Semana perdida en la factoría Mr. Wonderful. No
pierdas el tiempo con libros de Coelho. Autoayuda, sí, para el propio escritor.
Vaya negocio inesperado. Para flotador consistente ya tengo los discos de Nadadora, aunque algunos
voraces jovenzuelos también clavan despiadados sus colmillos de formol. Duelen y
anestesian, como Ian. Intenté envolverte con mis brazos de Plastic-Man aunque fueron
claramente insuficientes ante la coraza intransigente de tus miedos. Sedimentados
en el tejado disfrutando de las vistas.
No sé qué decirte
Cuando te miro a la cara
Tus manos en mis manos
Camino al Nirvana
Nunca me he sentido demasiado bien
Solo soy un niño
No tengo muchos amigos
Crisis de identidad
Haciendo que me santiguo
Quién me va a salvar
Quién me va a salvar
Quién me va a salvar
Tumbados en el tejado
Nada se ve igual
Te quiero a rabiar
Nada se ve igual
Voy a disparar,
contra ese cristal
No me gusta mi reflejo,
me gusta el mar
Eco en la ciudad
Qué es lo que dirán
Ya no importa
Nunca me he sentido demasiado bien
Solo soy un niño
No tengo muchos amigos
Crisis de identidad
Haciendo que me santiguo
Quién me va a salvar
Quién me va a salvar
Quién me va a salvar
Tumbados en el tejado
Nada se ve igual
Te quiero a rabiar
Nada se ve igual
Quién me va a salvar
Tú no me tienes que salvar
Quédate a mi lado y ya está
Te quiero a rabiar
Las caras en el metro son grises y viscosas y se mueven tambaleándose mientras montamos el magnífico karaoke sueco (que vivan!) y exaltamos ensoñaciones pijas. Y me río, y nos reímos, mucho además, hasta desfigurarnos. Y les miro, y nos miran. Aunque damos tanto miedo que giran la cabeza disimulando apresuradamente, o igual solo es atracción. Tan grotesco que resulta tremendamente divertido.
Y todo se mueve, a un lado y a otro, pero solo es la velocidad y el errático traqueteo del underground que llega a puerto antes de borrar nuestra sonrisa maníaca. Cómo demonios va a ser atractiva si hace un frío de la ostia?.
Los fuegos artificiales se apagan en la cama, al supurar las heridas de tus romos puñales.
Cuando muero cada noche
no se suelen ver cometas
hoy no es una excepción
ojalá que no amanezca
El metro está vacío
a las 6 de la mañana
y las caras de la gente
son mas grises y más raras
Ya va siendo hora de volver a casa
Ya va siendo hora de volver a casa
Ya va siendo hora de volver a casa
Ya va siendo hora de volver a casa
La ciudad no es atractiva
cuando termina la noche
y las calles aun oscuras
donde solo se oye el frío
Viernes madrugada
tan solo quedan los restos
y las malas sensaciones
después del nocturno fuego
La noche ha estado bien
hasta que ella ha aparecido
te juro ha estado bien
pero creo he recaído
Y cuando llega el fin,
siempre es puro pesimismo,
que si el tiempo perdido,
que si el odiarse a uno mismo.
Bajando corredera,
cuando me cruzo a Dionisio
me dice de ir a un after
creo que está poseído
En las
entrevistas promocionales de la nueva obra de Pablo
und Destruktion (nombre bajo el que publica el asturiano Pablo G.
Díaz) sorprendió al explicar que mutaba después de su estupendo trabajo
anterior, Vigorexia Emocional. El nuevo disco, Predación, lo iba a producir el gran Paco
Loco, y anticipaba varios cambios: de sello, ahora con Sonido Muchacho,
de la mayoría de los músicos que le acompañaban bajo el nombre de La tribu del
trueno y, especialmente, que los textos girarían preferentemente entorno al
Amor, así con mayúsculas.
Preludio
Corintio es la primera pista y,
como dice su nombre, actúa como breve introducción ambiental recitando en ella
versículos de la Epístola de Pablo (guiño total) a los Corintios, enlazando con
la monumental Puro y Ligero, una canción de contrición y arrepentimiento
de intensidad desbordante, de enorme calado emocional potenciado por el uso de
un bajo omnipresente y preciso que lleva el tempo en una montaña rusa de seis
minutos logrando un tema majestuoso. A continuación llegan un par de temas
poderosos como Un Salario Social y El Enemigo está Dentro, la
primera tenebrosa y con abundante distorsión y la segunda; agresiva,
desquiciada y repleta de carga ideológica avisando del poder del Islam cada más
presente en Occidente.
Tras este
triunvirato de desasosegantes y, por momentos, escalofriantes canciones, Pablo
nos concede un ligero receso en Amor. Una oda al amor intenso e
incondicional, de entrega absoluta, una arenga con proclamas como “El amor es
el premio de los temerarios”. Sigue con A la mar fui por naranjas,
tenebrosa adaptación de una canción tradicional astur que realza mediante un
acertado uso de las guitarras. Tras ella, otra de las cumbres del disco, El
mejor traje de seda, en un homenaje a su tierra y a los suyos –a su
sangre-, en que la persistencia de guitarra, bajo y batería le hacen muy
atractiva. Para el final se reserva el spoken word de Conquistarías Europa,
que enumera un postulado justo al principio del enamoramiento aunque la forma
de cantar de Pablo no tarda en hacer estallar la canción y la postrera Herejes,
que entre aromas de western crepuscular (la referencia solo puede ser Sam
Peckinpah) vuelve a hacer apología del amor puro e incondicional ya
reivindicado en Amor, incluso utilizando alguna de sus frases. 9
canciones para unos escasos 37 minutos que no se hacen largos en absoluto, sino
todo lo contrario.
Efectivamente,
tal y como había avanzado, el disco orbita en torno al amor, pero tratándose de
Pablo G. Díaz queda claro que no es el amor que nos venden las películas
americanas, sino que trata sobre un sentimiento puro, poderoso y fuerza motriz
que provoca las acciones más desproporcionadas pero a la vez siempre teniendo
presente su ambivalencia, pudiendo llegar a ser tan hermoso como egoísta y
ponzoñoso. No olvidemos que pasar del amor al odio es cuestión de matices y que
tras el bonito aspecto de las calles de las ciudades modernas se hallan ocultos
cantidades ingentes de desperdicios y aguas residuales. Pero además del amor,
la religión y las creencias también tienen una presencia imporante en Predación; desde la portada reproduciendo el éxtasis
de Santa Teresa, hasta la carta a los corintios de Preludio Corintio,
las palabras del sacerdote en Puro y Ligero y referencias que denotan
una cotidianeidad de la religión en la vida de las personas. Precisamente esta
recurrencia amor-referencias místicas, recuerda –aunque en coordenadas
estilísticas totalmente diferentes- los primeros discos de un grupo tan
imprescindible como Surfin Bichos, con los que coinciden en la turbiedad
e interpretabilidad de las letras de sus canciones.
La
producción de Paco Loco lo ordena todo para que brillen los magníficos y
turbios textos de Pablo (de los más destacados del panorama español, sin
ninguna duda) y logra potenciarlo gracias al uso de un bajo muy presente
siempre percutiendo incansable, que actúa como motor rítmico y unas guitarras
que al aumentar su velocidad y presencia ayudan a desbordar los temas. Los
brillantes arreglos embellecen el conjunto con un punto de barroquismo mientras
Pablo interpreta los temas con el punto justo de contención, potenciando su
honestidad e intensidad y evitando que caigan en el histrionismo, excepto en
algunos gritos en Amor. Un sonido tan nítido como poderoso.
Pablo
und Destruktion ocupa, después de
cuatro discos, un lugar único en el rock español ya que podríamos definirle como
crooner, como trovador rock por la calidad de sus textos y su vehemente interpretación,
emparejándole con un mito como Nick Cave. Su intensidad y su lírica
-desasosegante, crítica y repleta de recovecos- bebiendo siempre de temas
universales como sexo, amor y creencias mientras recurre a una instrumentación
de banda de rock, huyendo del aburridísimo tópico de guitarra acústica folkie,
recuerdan irremediablemente a la bestia australiana. Aunque el mismo Pablo haya
declarado que no quiere convertirse en el maldito oficial del rock en
castellano está claro que transita por unos senderos pocos trillados y dada su
enorme calidad, hay que reivindicarlo.
Predación es
otro disco fantástico de Pablo und Destruktion,
a la altura de Sangrín y por encima
del anterior Vigorexia Emocional. Además de
la indisoluble sensación de conjunto del mismo, cuenta con temas tan destacados
como Puro y Ligero o El Mejor Traje de Seda, de los mejores de su
carrera. Predación es tan bello como amargo,
tan barroco como desasosegante, tan honesto como combativo. A pesar de ello,
creemos que el asturiano seguirá sin ser un autor para todos los públicos ya
que sus obras exigen un esfuerzo por parte del oyente y en estos tiempos de productos
prefabricados y consumo inmediato, el esfuerzo es un valor a la baja. Venced
vuestra pereza y dadle una oportunidad a Predación,
nos lo agradeceréis, estamos seguros.