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miércoles, 11 de septiembre de 2019

JOHN CONNOLLY - CUERVOS. Una crítica


En alguna entrada anterior ya comenté que John Connolly acostumbra a ser mi fiel acompañante en los viajes en tren. El último de ellos, de casi cinco horas, no iba a ser la excepción a la regla, así que Cuervos (el volumen #10 de la serie Charlie Parker) fue el título que me acompañó.

En el pueblecito de Pastor’s Bay, voluntariamente olvidado dentro de una angosta península de Maine, ha desaparecido una niña de catorce años. La abogada Aimee Price ofrece un caso a Charlie Parker, pero no es la búsqueda de la niña sino la investigación de unas fotos que recibe por correo otro habitante del lugar; Randall Haight. Fotos que quieren relacionarle con la desaparición de la niña. Fotos que le angustian porque Randall Haight tiene un secreto que ha logrado preservar y si se revela, hundirá su reputación y su vida; en su juventud, asesinó a una niña. 

La investigación de Parker no avanza por el hermetismo de su cliente y la escasa simpatía que despierta su visita en una comunidad tan cerrada. El detective intuye que algo mucho más grande se esconde en el lugar cuando reconoce a un agente del FBI especializado en la Mafia y sus conexiones. ¿Todo es una mayúscula casualidad o Haight miente? ¿Qué relación puede tener la Mafia con Pastor’s Bay y la desaparición de una niña? Parker quiere llegar al fondo de la cuestión y encontrar a la chica, aunque no sea su caso. 

En Cuervos encontramos las constantes en las novelas de la serie Parker: poderosa fluidez narrativa que exuda tensión y violencia explícita; subtramas independientes que acaban convergiendo en el hilo principal con precisión de automatismo; descripciones precisas y escrutadoras que esconden un subsuelo ponzoñoso; personajes poderosos, delineados perfectamente y muy atractivos para el lector; y la eterna lucha entre la luminosidad del Bien y la absoluta oscuridad del Mal que acecha tras cualquier esquina.

Entre los diferentes temas que John Connolly refleja en las páginas de Cuervos destaca la lacra de los abusos a niños y adolescentes, plasmados en el secuestro de la chica, así como que los pedófilos pueden ser personas de apariencia perfectamente normal, que esconden su execrable perversión revelándose solo en escenarios propicios para su superioridad física. También refleja en el personaje de Randall Haight la dificultad de iniciar una nueva vida bajo una identidad ficticia. En otra de las subtramas trata los complicados equilibrios de poder entre las bandas mafiosas (y por extensión, de cualquier banda criminal en lucha con sus rivales) y la dura caída de los derrotados. 

Cuervos, como es habitual, proporciona una lectura muy gratificante. Posee un gran ritmo y consume con avidez sus 380 páginas logrando mantener un gran interés por la dificultad de la investigación. Puede que no sea su novela más sorprendente pero mantiene el altísimo nivel de la serie de Charlie Parker sin acusar desgaste, a pesar de ser ya el décimo volumen. A estas alturas, solo cabe decir que sigue siendo un placer abrir las páginas de un nuevo libro de John Connolly y sumergirse en su turbios vericuetos.


OTRAS RESEÑAS DEL AUTOR:

John Connolly en la Wikipedia
Recomendación: 
La serie Charlie Parker y empezar por el primer título de la misma: Todo lo que muere. 
El nuevo disco de Medalla, intensidad sónica desde Cerdanyola del Vallès.
Mientras escribía esta reseña he escuchado el oscuro post-punk de Lebanon Hanover en su disco Besides the Abyss, el magnífico y reciente Medalla del grupo de mismo título y el fantástico Sentido del Espectáculo del, posiblemente, mejor grupo de punk español actual; Biznaga.

viernes, 23 de noviembre de 2018

JOHN CONNOLLY - VOCES QUE SUSURRAN. Una crítica


Alguna que otra vez he reconocido mi admiración por la serie Charlie Parker del escritor irlandés John Connolly. De hecho, junto con el siciliano Andrea Camilleri son mis dos escritores preferidos de novela negra, a pesar de tener estilos diametralmente opuestos. Entre que hacía casi un año que no leía ningún libro suyo y que tenía por delante un viaje en el que podía leer tranquilamente, elegí sin dudar para acompañarme Voces que Susurran, el volumen #9 de la serie.

Un joven veterano de la segunda guerra de Irak, Damien Patchett, se ha suicidado. Parece extraño porque Damien no tenía ningún tipo de problemas al regresar de la contienda e incluso trabajaba junto a sus antiguos compañeros soldados en una empresa de transportes. Aunque el suicidio es evidente y no admite dudas ni especulaciones, el progresivo deterioro psíquico experimentado por el soldado las semanas previas a su muerte, así como la aversión que siente por uno de los excompañeros, provocan que el padre del suicida contrate a Parker para que indague al respecto. 

Cuando el detective descubre las rutas y frecuencia de los trayectos de los camiones, siempre hacia Canadá, empieza a sospechar que se dedican al contrabando. Pero al constatar que Damien no es el primero del grupo de exsoldados que se suicida, la investigación se pone interesante y más todavía, cuando le amenazan seriamente para que la abandone. Ante ello, Parker hará todo lo contrario decidido a llegar hasta el fondo del turbio asunto que empieza a intuir.

Al tratarse de una serie es fácil reconocer los lugares comunes: la violencia soterrada, el humor corrosivo que utilizan sus personajes, aspectos sobrenaturales que aparecen de manera guadianesca entre sus volúmenes (y en este toca!!!) y enemigos muy poderosos, casi invencibles en un lucha directa. John Connolly como marca de la casa, sigue haciendo gala de un vigoroso torrente narrativo, utiliza unas descripciones magníficas y precisas como introducción para centrar y situar la acción así como una ambientación siempre precisa. En sus páginas siempre pasan muchas cosas y transcurren varias subtramas, incluso en diferentes ámbitos espacio temporales, pero siempre acaban encajando a la perfección, como piezas de un laborioso y complicado puzle.

Sus personajes siguen tan completos y atractivos como siempre. Los buenos con sus contradicciones y luchas internas y los enemigos, implacables y coherentes. En Voces que Susurran las novedades un consisten en un sujeto repulsivo llamado Herodes así como la aparición de un prometedor futuro enemigo: El Que Espera Detrás Del Cristal. Sin olvidar el regreso de un viejo conocido: El Coleccionista. 

Connolly aprovecha esta novela para mostrar varios temas anclándolos en el sustrato de la novela. El primero de ellos, es el estrés post-traumático que sufren, en muchas ocasiones, los militares al volver del frente. No es fácil acostumbrarse a la normalidad de una vida rutinaria después de estar en la guerra. Con el paso del tiempo pueden emerger secuelas que habían quedado ocultas. En un contexto similar, se denuncia el expolio que ejercen los vencedores (o conquistadores o invasores) sobre el enemigo. En el texto se ve claramente reflejado en el saqueo del Museo de Bagdad aunque el expolio real es más amplio y no solo se trata de bienes materiales. También aborda el continuo contrabando entre USA y Canadá al existir una frontera de tan enorme extensión. El contrabando en la frontera norte de los USA pasa ciertamente desapercibido, al menos por estos lares, ante el enorme foco mediático de la frontera sur, con México, y los inmigrantes ilegales.

Voces que Susurran es otra gran novela dentro de la serie de Charlie Parker. Su lectura es tan adictiva, frenética y atractiva como siempre aunque bien es cierto que es ciertamente continuista, pero qué hay que pedirle a una serie sino una cierta base de persistencia y coherencia?. Si cada entrega contuviese golpes de efecto terminaría por perder toda credibilidad. John Connolly, libro a libro, personaje a personaje, cada vez ocupa una posición más reforzada entre los grandes del género. Cómo que todavía no le conoces?. Pues no sabes lo que te estás perdiendo.

John Connolly en la Wikipedia
John Connolly

Recomendación: 
La serie Charlie Parker y empezar por el primer título de la misma: Todo lo que muere.

Puestos a recomendar, mi otro autor preferido en este género: Andrea Camilleri con la serie de Salvo Montalbano. 
Con este tipo de reseñas hay que ser coherente y no se puede escuchar folk cabañístico sino que requiere algo más correoso, más ponzoñoso. Por eso, durante la escritura de esta reseña he escuchado el vibrante Long Life de Structures, el muy reciente Modern Cults de Holygram así como el fantástico Polara de Uniforms.
 

sábado, 2 de diciembre de 2017

Pablo und Destruktion- Predación. Una crítica



En las entrevistas promocionales de la nueva obra de Pablo und Destruktion (nombre bajo el que publica el asturiano Pablo G. Díaz) sorprendió al explicar que mutaba después de su estupendo trabajo anterior, Vigorexia Emocional. El nuevo disco, Predación, lo iba a producir el gran Paco Loco, y anticipaba varios cambios: de sello, ahora con Sonido Muchacho, de la mayoría de los músicos que le acompañaban bajo el nombre de La tribu del trueno y, especialmente, que los textos girarían preferentemente entorno al Amor, así con mayúsculas.
Preludio Corintio es la primera pista y, como dice su nombre, actúa como breve introducción ambiental recitando en ella versículos de la Epístola de Pablo (guiño total) a los Corintios, enlazando con la monumental Puro y Ligero, una canción de contrición y arrepentimiento de intensidad desbordante, de enorme calado emocional potenciado por el uso de un bajo omnipresente y preciso que lleva el tempo en una montaña rusa de seis minutos logrando un tema majestuoso. A continuación llegan un par de temas poderosos como Un Salario Social y El Enemigo está Dentro, la primera tenebrosa y con abundante distorsión y la segunda; agresiva, desquiciada y repleta de carga ideológica avisando del poder del Islam cada más presente en Occidente. 

Tras este triunvirato de desasosegantes y, por momentos, escalofriantes canciones, Pablo nos concede un ligero receso en Amor. Una oda al amor intenso e incondicional, de entrega absoluta, una arenga con proclamas como “El amor es el premio de los temerarios”. Sigue con A la mar fui por naranjas, tenebrosa adaptación de una canción tradicional astur que realza mediante un acertado uso de las guitarras. Tras ella, otra de las cumbres del disco, El mejor traje de seda, en un homenaje a su tierra y a los suyos –a su sangre-, en que la persistencia de guitarra, bajo y batería le hacen muy atractiva. Para el final se reserva el spoken word de Conquistarías Europa, que enumera un postulado justo al principio del enamoramiento aunque la forma de cantar de Pablo no tarda en hacer estallar la canción y la postrera Herejes, que entre aromas de western crepuscular (la referencia solo puede ser Sam Peckinpah) vuelve a hacer apología del amor puro e incondicional ya reivindicado en Amor, incluso utilizando alguna de sus frases. 9 canciones para unos escasos 37 minutos que no se hacen largos en absoluto, sino todo lo contrario.

Efectivamente, tal y como había avanzado, el disco orbita en torno al amor, pero tratándose de Pablo G. Díaz queda claro que no es el amor que nos venden las películas americanas, sino que trata sobre un sentimiento puro, poderoso y fuerza motriz que provoca las acciones más desproporcionadas pero a la vez siempre teniendo presente su ambivalencia, pudiendo llegar a ser tan hermoso como egoísta y ponzoñoso. No olvidemos que pasar del amor al odio es cuestión de matices y que tras el bonito aspecto de las calles de las ciudades modernas se hallan ocultos cantidades ingentes de desperdicios y aguas residuales. Pero además del amor, la religión y las creencias también tienen una presencia imporante en Predación; desde la portada reproduciendo el éxtasis de Santa Teresa, hasta la carta a los corintios de Preludio Corintio, las palabras del sacerdote en Puro y Ligero y referencias que denotan una cotidianeidad de la religión en la vida de las personas. Precisamente esta recurrencia amor-referencias místicas, recuerda –aunque en coordenadas estilísticas totalmente diferentes- los primeros discos de un grupo tan imprescindible como Surfin Bichos, con los que coinciden en la turbiedad e interpretabilidad de las letras de sus canciones. 

La producción de Paco Loco lo ordena todo para que brillen los magníficos y turbios textos de Pablo (de los más destacados del panorama español, sin ninguna duda) y logra potenciarlo gracias al uso de un bajo muy presente siempre percutiendo incansable, que actúa como motor rítmico y unas guitarras que al aumentar su velocidad y presencia ayudan a desbordar los temas. Los brillantes arreglos embellecen el conjunto con un punto de barroquismo mientras Pablo interpreta los temas con el punto justo de contención, potenciando su honestidad e intensidad y evitando que caigan en el histrionismo, excepto en algunos gritos en Amor. Un sonido tan nítido como poderoso.

Pablo und Destruktion ocupa, después de cuatro discos, un lugar único en el rock español ya que podríamos definirle como crooner, como trovador rock por la calidad de sus textos y su vehemente interpretación, emparejándole con un mito como Nick Cave. Su intensidad y su lírica -desasosegante, crítica y repleta de recovecos- bebiendo siempre de temas universales como sexo, amor y creencias mientras recurre a una instrumentación de banda de rock, huyendo del aburridísimo tópico de guitarra acústica folkie, recuerdan irremediablemente a la bestia australiana. Aunque el mismo Pablo haya declarado que no quiere convertirse en el maldito oficial del rock en castellano está claro que transita por unos senderos pocos trillados y dada su enorme calidad, hay que reivindicarlo.

Predación es otro disco fantástico de Pablo und Destruktion, a la altura de Sangrín y  por encima del anterior Vigorexia Emocional. Además de la indisoluble sensación de conjunto del mismo, cuenta con temas tan destacados como Puro y Ligero o El Mejor Traje de Seda, de los mejores de su carrera. Predación es tan bello como amargo, tan barroco como desasosegante, tan honesto como combativo. A pesar de ello, creemos que el asturiano seguirá sin ser un autor para todos los públicos ya que sus obras exigen un esfuerzo por parte del oyente y en estos tiempos de productos prefabricados y consumo inmediato, el esfuerzo es un valor a la baja. Venced vuestra pereza y dadle una oportunidad a Predación, nos lo agradeceréis, estamos seguros.

RESEÑAS ANTERIORES:
VIGOREXIA EMOCIONAL



PURO Y LIGERO 

EL MEJOR TRAJE DE SEDA

EL ENEMIGO ESTÁ DENTRO



 PREDACION EN SPOTI

sábado, 11 de noviembre de 2017

John Connolly- Los Amantes. Una crítica




Me gusta la forma de escribir de John Connolly y me apasiona la serie del detective Charlie “Bird” Parker. El hecho tener en casa casi toda la colección –comprada en la añorada Librería Negra y Criminal- siempre posibilita el ir avanzando en su lectura. A pesar de ello, ya hacía más de un año que terminé el anterior cuando me puse a leer Los Amantes, el octavo de la serie (leídos por orden numérico, lógicamente).

En él nos encontramos a un Charlie Parker con la licencia de investigador suspendida y que ocupa su tiempo trabajando como encargado en un bar, el Great Lost Bar. Ahora que tiene tiempo y, tal y como avanza en el prólogo, va a dedicarse a intentar averiguar qué impulsó a su padre, un honrado y equilibrado policía y padre de familia, a matar a tiros sin motivo aparente a una pareja de jóvenes desarmados, suicidándose posteriormente dejando atrás a su esposa y un hijo de pocos años.

Los encuentros con antiguos compañeros de su padre en el cuerpo le aportan poca luz y añaden una molesta sensación de muro, de ocultamiento por su parte. Mientras tanto, se presenta en su trabajo Mickey Wallace, escritor especializado en temas morbosos con gran repercusión en ventas, que está decidido a escribir un libro explicando la historia de Parker y los extraños casos en los que se ha visto involucrado, al que Bird echa de mala manera. Además, por diferentes estados del país se descubren asesinatos en que los autores han dejado una extraña inscripción como marca. Al ir descubriendo nueva información sobre su padre, Charlie Parker empieza a preguntarse si estos asesinatos rituales no tendrán que ver con él a pesar de los años transcurridos mientras viejas presencias vuelven a hacer aparición.

En Los Amantes, John Connolly se centra en el personaje de Will Parker  y conforme se adentra en él, consigue alumbrarnos sobre los orígenes de su hijo Charlie y resolver alguna de las incógnitas que planeaban sobre él aunque, acaso alguien lo dudaba?, no dejan de plantearse otras nuevas. También vuelven a tener protagonismo elementos sobrenaturales que habían quedado algo aparcadas en las entregas anteriores. 

Como no puede ser de otra manera, se reconocen fácilmente las características comunes de la serie: los conflictos internos y la lucha permanente de Charlie Parker contra el Mal y la atracción de éste hacia el protagonista, violencia soterrada que se desborda con facilidad y turbias relaciones personales que esconden una importante barniz ponzoñoso. Como es habitual, la novela ofrece un gran ritmo y una elevada tensión narrativa. John Connolly vuelve a dar muestra de una prodigiosa capacidad narrativa, situando parte de la trama en los años sesenta -explicando el compañerismo del cuerpo de policía-, encajándola perfectamente con el presente sin chirridos ni estridencias. Sus personajes, poderosos y complejos, poseen muchos matices y están excelentemente trazados. Durante la narración desarrolla diferentes hilos o tramas diferenciadas, en tiempo y espacio, que acaban confluyendo como piezas en un puzzle y sin dejar de sorprender al lector. 

Los Amantes es otra entrega brillante que refuerza mi convencida adhesión a la serie de Charlie Parker y la admiración hacia John Connolly, un gran escritor, que siempre ofrece historias turbias de lectura tan exigente como gratificante.



OTRAS RESEÑAS DEL AUTOR:

 John Connolly en la Wikipedia
John Connolly

Recomendación: 
La serie Charlie Parker y empezar por el primer título de la misma: Todo lo que muere.
Puestos a recomendar, mi otro autor preferido en este género: Andrea Camilleri con la serie de Salvo Montalbano. 

Mientras escribía esta reseña he escuchado Patrones de Fuerza de Maronda, otro aldabonazo en su carrera. La joya llamada Foreverland de The Divine Comedy y el divertido Different Creatures de Circa Waves.