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sábado, 16 de agosto de 2014

David Trueba- Abierto Toda la Noche. Una crítica.


Compré este libro el pasado Sant Jordi al aberrante precio de 2 euros, en una parada con fines humanitarios  y regentada por una amiga. Además, para ayudarle a vender no dudamos en redecorarla (a la parada, no la amiga).

De David Trueba ya había leído la desternillante Cuatro Amigos y la deliciosamente amarga Saber Perder, obras posteriores a ésta Abierto toda la noche, primera novela -1995- del autor. Con lo que me habían gustado las anteriormente citadas, estaba con Arial 18 en mi lista de novelas a leer próximamente.

Abierto toda la noche nos presenta a una familia muy especial, los Belitre, que se encuentran en un momento de cambio ya que abandonan el modesto piso donde habitaban para trasladarse a un palacete que les ha caído en herencia. No a ellos, exactamente, sino a su excéntrica abuela Alma. La familia está compuesta por los padres y sus 6 hijos, todos varones y con características y aficiones muy marcados.

Estos 6 hijos son: Felisín, aficionado y, a veces, crítico de cine que acaba de casarse impulsivamente con Nicole –una francesa atractiva que se dedica a tomar el sol e ir de compras-. Basilio, feo, casi repulsivo y muy acomplejado por su físico nada favorecido. Nacho, todo lo contrario que Basilio: guapo, encantador y con enorme éxito entre las mujeres. Gaspar, volcánicamente romántico y que, siendo adolescente, ya sabe que solo puede ser escritor. Matías, que padece el Síndrome de Latimer (enfermedad psicótica inventada por el autor) por el que se cree que es otra persona y actúa como tal, en este caso su padre. El pequeño es Lucas, un niño punzante, hiperactivo y que no para de hablar en todo el día. Sus edades van desde los 28 años del mayor hasta los 9 del más pequeño.

A ellos les hemos de sumar a la abuela Alma, que hace ya tiempo decidió no salir de la cama y que sigue enviando cartas a sus amigas fallecidas. A su marido, el abuelo Abelardo, devoto convencido, cruzado antitabaco y poeta de poco alcance. Al doctor Tristán Bausán, psiquiatra de métodos discutibles que se instala en una tienda de campaña en el jardín de los Belitre para tratar de curar a Basilio. A Mayka, prostituta con corazón y pocas luces. A John y Paul, Testigos de Jehová que debaten de teología con el abuelo y a Sara, la cuidadora de la abuela y que revolucionará a la mayoría de los Belitre.

Estos son los personajes que pueblan el libro y conforman el ecosistema familiar con sus comportamientos y actitudes de cariño, rivalidad, autoridad, solidaridad, etc. En definitiva, sus relaciones tejen el entramado interno de la familia y el autor explota de manera desternillante las inmensas posibilidades que le proporciona una tan numerosa. Pero bajo esta superficie de trazo ligero flotan otros aspectos como pueden ser: el vacío de los padres de familia al sentir que se han volcado tanto en sus hijos que se han olvidado de ellos mismos, los efectos devastadores de una enfermedad mental en su interior, la actitud ante los primeros amores volcánicos en los adolescentes, la lucha contra el mundo del ser físicamente repugnante, la facilidad de convivir con el éxito del triunfador. Todo ello perfectamente encajado dentro de, como dice la solapa del libro, el único local abierto toda la noche, la familia. Aunque realmente esté abierto toda la vida si se consigue encauzar debidamente y si las circunstancias lo posibilitan, claro está.

Al leer la novela el autor consigue hacernos reír en muchas ocasiones con las desventuras y ridículos de los integrantes de la familia Belitre al trazarlos con unos comportamientos tan extremos, pero el gran mérito de David Trueba está en que a pesar de las risas, sus personajes tienen entidad propia y están muy definidos, logrando que el lector coja cariño a cada uno de ellos y aunque sea una obra tan claramente humorística, consigue emocionarnos hasta el punto de ponernos el corazón en la garganta cuando la trama lo provoca y al terminar el libro, nos despedimos de ellos con cierta añoranza.

Abierto toda la noche no será citada como una obra clave en la literatura contemporánea pero consigue hacernos reír y emocionarnos y creo que ese era el propósito de David Trueba al escribirla. Supongo que sería mucho profetizar que algunos de los comportamientos de los integrantes de la familia tienen una base real más o menos lejana, pero estoy casi seguro de ello. 

OTRAS RESEÑAS DEL AUTOR:

BLITZ

EL RÍO BAJA SUCIO 

QUERIDOS NIÑOS 

David Trueba en la Wikipedia
David Trueba

Recomendación: 
Óbviamente, sus libros posteriores Cuatro Amigos y Saber Perder.

Mientras escribía esta reseña he escuchado el monumental Carved in Sand de The Mission, el tratado de pop clásico y atemporal The Age of Understatement de The Last Shadow Puppets, el bonito y delicado Keep Walking or I'll Kill You de las australianas Agnes Kain y el carámelo pop de limón que es Sealed with a Kiss de los suecos Alpaca Sports.



domingo, 2 de septiembre de 2012

Cosas de la Vida -dicen. Douglas Adams- Guía del Autoestopista Galáctico.






Desde luego, es bien sabido que unas palabras dichas a la ligera pueden costar más de una vida, pero no siempre se aprecia el problema en toda su envergadura.

Por ejemplo, en el mismo momento en que Arthur dijo «Parece que tengo tremendas dificultades con mi forma de vida», un extraño agujero se abrió en el tejido del continuo espacio-tiempo y llevó sus palabras a un pasado muy remoto, por las extensiones casi infinitas del espacio, hasta una Galaxia lejana donde seres extraños y guerreros estaban al borde de una formidable batalla interestelar.


Los dos dirigentes rivales se reunían por última vez.



Un silencio temeroso cayó sobre la mesa de conferencias cuando el jefe de los vl'hurgos, resplandeciente con sus enjoyados pantalones cortos de batalla, de color negro, miró fijamente al dirigente g'gugvuntt, sentado en cuclillas frente a él entre una nube de fragantes vapores verdes, y, con un millón de bruñidos cruceros estelares, provistos de armas horribles y dispuestos a desencadenar la muerte eléctrica a su sola voz de mando, exigió a la vil criatura que retirara lo que había dicho de su madre.



La criatura se removió entre sus vapores tórridos y malsanos, y en aquel preciso momento las palabras “Parece que tengo tremendas dificultades con mi forma de vida” flotaron por la mesa de conferencias.


Lamentablemente, en la lengua vl'hurga aquél era el insulto más terrible que pudiera imaginarse, y no quedó otro remedio que librar una guerra horrible durante siglos.

Al cabo de unos miles de años, después de que su Galaxia quedara diezmada, se comprendió que todo el asunto había sido un lamentable error, y las dos flotas contendientes arreglaron las pocas diferencias que aún tenían con el fin de lanzar un ataque conjunto contra nuestra propia Galaxia, a la que ahora se consideraba sin sombra de duda como el origen del comentario ofensivo.

Durante miles de años más, las poderosas naves surcaron la vacía desolación del espacio y, finalmente, se lanzaron contra el primer planeta con el que se cruzaron -dio la casualidad de que era la Tierra-, donde debido a un tremendo error de bulto, toda la flota de guerra fue accidentalmente tragada por un perro pequeño.

Aquellos que estudian la compleja interrelación de causa y efecto en la historia del Universo, dicen que esa clase de cosas ocurren a todas horas, pero que somos incapaces de prevenirlas.

- Cosas de la vida -dicen.”




Guía del Autoestopista Galáctico (Douglas Adams, 1979)



It is of course well known that careless talk costs lives, but the full scale of the problem is not always appreciated.



For instance, at the very moment that Arthur said, "I seem to be having tremendous difficulty with my life-style," a freak wormhole  opened up in the fabric of the space-time continuum and carried his words far far back in time across almost infinite reaches of space to a distant Galaxy where strange and warlike beings were poised on the brink of frightful interstellar battle.



The two opposing leaders were meeting for the last time.



A dreadful silence fell across the conference table as the commander of the Vl'hurgs, resplendent in his black jeweled battle shorts, gazed levelly at the G'Gugvuntt leader squatting opposite him in a cloud of green sweet-smelling steam, and, with a million sleek and horribly beweaponed star cruisers poised to unleash electric death at his single word of command, challenged the vile creature to take back what it had said about his mother.

The creature stirred in his sickly broiling vapor, and at that very moment the words I seem to be having tremendous difficulty with my life-style drifted across the conference table.

Unfortunately, in the Vl'hurg tongue this was the most dreadful insult imaginable, and there was nothing for it but to wage terrible war for centuries.

Eventually, of course, after their Galaxy had been decimated over a few thousand years, it was realized that the whole thing had been a ghastly mistake, and so the two opposing battle fleets settled their few remaining differences in order to launch a joint attack on our own Galaxy -- now positively identified as the source of the offending remark.

For thousands more years, the mighty ships tore across the empty wastes of space and finally dived screaming on to the first planet they came  cross -- which happened to be the Earth -- where due to a terrible miscalculation of scale the entire battle fleet was accidentally swallowed by a small dog.

Those who study the complex interplay of cause and effect in the history of the Universe say that this sort of thing is going on all the time, but that we are powerless to prevent it.

"It's just life," they say.

The Hitchhiker's Guide to the Galaxy (Douglas Adams 1979)






Este es un buen ejemplo de lo que nos encontramos dentro del genial libro Guía del Autoestopista Galáctico, primero de los cinco libros que componen la trilogía escrita por Douglas Adams.

Parecer ser que es una obra totalmente de culto en los países anglosajones siendo uno de esos libros que se ha leído todo el mundo (todo el mundo que sabe leer, quiero decir) , incluso se ha llegado a rodar una película sobre ella con Sam Rockwell, Zooey Deschanel y Martin Freeman como protagonistas. 
Mi vasta, profunda y creciente incultura hizo que no tuviese la más remota idea de todo esto. Qué demonios he estado haciendo con mi vida todos estos años para no saber nada al respecto?.

La desbordante imaginación del autor, los conceptos que desarrolla y el omnipresente tono hilarante del libro le convierten en una lectura deliciosa. Además de su planteamiento; la Tierra es destruida en el primer capítulo cuando lo habitual es que en este tipo de historias se explique la lucha de los héroes con tal de salvar nuestro planeta y en la última página el BruceWillis de turno lo consiga.

No deja de haber una base física y filosófica en la obra de Douglas Adams (cualquier acto responde a una motivación previa -Causa vs Efecto-, disfruta del momento porque te puede ser arrebatado, el valor de la amistad, etc etc).

La forma de resolver determinadas situaciones hace que entronque con el "realismo mágico" de la novela sudaméricana. Aunque yo más bien lo denominaría "irrealismo cienciaficcionado".

O esto último no es cierto para nada y a quién recuerda de verdad es a Kurt Vonnegut. En fin, no me hagáis ni caso y leeros la/s novelas.