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miércoles, 30 de marzo de 2016

Víctor del Árbol- La Víspera de Casi Todo. Una Crítica


Tenemos la suerte de seguir la carrera de Víctor del Árbol desde hace años y hemos podido comprobar cómo su popularidad y repercusión han ido creciendo paulatinamente con la publicación de sus diferentes obras. Desde las iniciales La Tristeza del Samurai o Respirar por la Herida, todavía en Alrevés Editores, pasando por la magnífica Un Millón de Gotas (ya en Destino), hasta su último trabajo La Víspera de Casi Todo. La reciente concesión del Premio Nadal por su último libro le dará el último empujón para pasar a un primer plano de las letras españolas. Posición por otra parte, totalmente merecida.

              

La Víspera de Casi Todo trata de 2 historias destinadas a entrecruzarse. Por un lado, el inspector de policía Germinal Ibarra sale de su coche en un páramo parecido al desierto, en un asfixiante verano en la provincia de Málaga, arrastrando a un hombrecillo que le guía hasta las ruinas de una cabaña de pastores para encontrar entre ellas el cuerpo semienterrado de una niña de 10 años. Abatido y agotado por el macabro  descubrimiento y el sofocante calor, ciego de ira, empieza a golpear a su acompañante, hasta reventarle el cráneo con su pistola.



Por otro lado y tres años después, Paola una elegante y enigmática mujer llega en su Mercedes descapotable a un pequeño pueblo de la Costa da Morte con el pretexto de hacer fotos. Allí se hospedará en casa de Dolores, una mujer solitaria, y conocerá a Mauricio, un anciano argentino que tiene a su cargo a su nieto Daniel después de que en un trágico incendio pereciera el resto de su familia. Rápidamente se crearán los lazos de amistad entre ellos a pesar de los muros de silencio que les separan y el peso de la evidente incógnita: de qué huye Paola yendo a refugiarse en un pueblo perdido de la costa gallega?.



Cuando al poco tiempo y en medio de la noche, ingresen en el hospital a una mujer con el cuerpo machacado después de una brutal paliza y ésta reclame la ayuda de Germinal, se entrecruzarán las dos historias, actualizando un doloroso pasado y trazando ramificaciones que irán desde los traumas y secretos personales más recónditos hasta la exposición pública de las familias de la jet set, desde los secretos de los pueblos pequeños hasta las miserias y los abusos de la Dictadura Argentina y la Guerra de las Malvinas.



Víctor del Árbol tiene, principalmente, dos grandes virtudes. Es un gran narrador de historias y un excelente constructor de personajes. Tiene la gran habilidad de hacer encajar las diferentes tramas y situaciones con naturalidad y sin artificio, sin importar la distancia física o temporal entre ellas. Sus libros se convierten en ecosistemas en que las consecuencias de las acciones de unos afectan a las realidades de los demás y el escritor consigue que no se vean los costuras sino que todo se resuelve con precisión milimétrica y sin lastres evidentes.



Leer a Víctor del Árbol duele, sus personajes pululan con apariencia estoica por sus novelas mientras, parafraseando al mismo autor, respiran por sus heridas, traumatizados por pérdidas y heridas del pasado que no consiguen restañar, conviviendo y sobreviviendo a con dignidad y sin caer en el sentimentalismo, esperando impacientes y a la vez con temor el día en que deban pagar penitencia por ellas, sabiendo de antemano que tienen la batalla perdida y que sus fantasmas siempre van a alcanzarles.



La Víspera de Casi Todo se devora con fruición aunque como todas las obras del autor exige un esfuerzo por parte del lector, vencer la congoja que provoca la narración en ciertos pasajes. Aunque al principio ya nos descubre sus cartas, el desarrollo de las diferentes acciones conduce a un frenético clímax final logrando que el interés se acreciente mientras avanzan las páginas del libro. Como no podía ser de otra manera,  con la aparición del cadáver de una niña ya al inicio, el tono de la historia es sombrío, tono que se adecua perfectamente a las nubes que pueblan el cielo de Costa da Morte y que actúan perfectamente como metáfora del devenir de los acontecimientos, cargando las páginas de tensión hasta que rompen en la tormenta que supone el clímax final



Como es habitual en el autor, tanto las descripciones como el vocabulario son muy precisos otorgando fluidez a su lectura. Los únicos peros (menores, eso sí) que le podemos poner a la novela es que si se conoce la obra anterior de Víctor del Árbol ésta no sorprende ya que transita por terrenos comunes del escritor y, especialmente, le exigiríamos que hubiese profundizado más en la represión de la dictadura argentina ya que es un tema que se toca de soslayo sin profundizar demasiado (al contrario de la magistral descripción de la staliniana en Un Millón de Gotas).



Quien conozca a Víctor del Árbol con La Víspera de Casi Todo descubrirá un escritor magnífico y correrá sin dudarlo a buscar su obra anterior. El lector que ya conocía al autor, reconocerá sus patrones habituales de escritura y reafirmará convencido sus votos y su fe en el mismo.


             
Víctor del Árbol en la Wikipedia
Víctor del Árbol

Recomendación: 
A los afortunados que no conozcan su obra anterior, descubrirla y gozarla. A los que ya la conocemos, esperar la publicación de un nuevo libro del autor.

Durante la escritura de esta reseña escuché el rabioso y todavía vigente The Holy Bibble de unos Manic Street Preachers en gran forma, el soberbiamente nocivo Tara, Motor, Hembra de Nudozurdo, el absolutamente rompedor Standstill del grupo del mismo nombre, mucho antes de que fuesen engullidos por el ego mayestático y el pastelito melódico que supone You Know Who You Are de los ya totémicos e irreprochables Nada Surf. 

miércoles, 22 de octubre de 2014

Víctor del Árbol- Un Millón de Gotas. Una crítica.




Al llegar Sant Jordi tenía muy claro el libro que quería: Un Millón de Gotas de Víctor del Árbol. El impacto que me produjo su libro anterior, Respirar por la Herida provocó que el escritor barcelonés estuviese muy arriba en la lista de escritores a seguir,. Por tanto cuando gracias a las redes sociales me enteré que publicaba nuevo libro, no tardé en encargarlo a la maravillosa y referencial librería Negra y Criminal y en pocos días lo tenía en mis manos, pudiendo admirar su preciosa foto de portada.


El libro empieza, fiel al estilo del autor, con una patada en el estómago, al narrarnos el asesinato de un niño de 6 años por parte de un sicario de la mafia rusa. La madre del  niño, Laura Gil, es agente del cuerpo de Mossos d’Esquadra y estaba investigando sus actividades. Al poco tiempo, encuentran el cuerpo salvajemente torturado del sicario y poco después, hallan el cuerpo inerte de Laura después de haberse suicidado.


A continuación de este impactante, triste y descorazonador punto de partida, nos presenta a la familia de Laura: su hermano Gonzalo –un gris abogado casado con la hija de un muy influyente abogado, bien conectado con las altas esferas desde la época en que fue un alto cargo del franquismo y su madre Esperanza, de origen ruso y con varios secretos por desvelar. Cuando Gonzalo se entera de la muerte de su hermana, convencido de que ella nunca se suicidaría y mucho menos cometería un asesinato de esas características, empieza a investigar por su cuenta, involucrándose de tal manera que rompe con la inercia que preside su vida provocando que ésta se desmorone y afrontando por fin los muros de niebla y silencio que han envuelto siempre a la figura de su padre, siendo necesario derribarlos para poder alumbrar alguna de las claves que le puedan llevar a esclarecer el misterio alrededor de la muerte de su hermana. 


Su padre, Elías Gil, fue una figura mítica del comunismo en España, con una vida y una muerte envuelta en una aura nebulosa. Su historia se inicia en 1933, en la Rusia stalinista cuando era un idealista veinteañero que viaja hacia ese país junto a otros 3 brillantes jóvenes de otros países europeos, destacados afiliados comunistas como él. Lo que en un principio tenía que ser una oportunidad para ver de cerca la victoria del comunismo deriva hacia una falsa acusación de espionaje, siendo deportados en una de las famosas purgas de Stalin, al campo de concentración en que se convirtió la pequeña isla de Názino, en Siberia occidental, lejos de todo y de todos, donde tropezará con Igor Stern, abominable y despiadado personaje que se convertirá en el enemigo durante toda su vida. Este episodio histórico sucedió realmente, el gobierno estalinista deportó a 6.000 personas a una reducida isla casi sin comida ni techo donde resguardarse en el despiadado invierno siberiano.

El relato de su vida continúa en el campo de concentración de Argelès, donde va huyendo de la victoria franquista y logra crear una mínima infraestructura organizativa en una playa atestada de desheredados y después de diversas peripecias, su regreso a España trabajando para la Unión Soviética, convirtiéndose en un personaje mítico y una leyenda del comunismo español.



La narración de la vida de Elías Gil es magistral, la desolación nos invade ante la descripción del campo de concentración de Názino – y la lucha continua por la supervivencia en condiciones totalmente adversas, rebajando a la condición humana a niveles absolutamente ínfimos (el horror que decía Joseph Conrad) y las consecuencias de estas vivencias, convirtiendo a sus supervivientes en personas rotas con importantes carencias. El autor tiene que conocer muy bien las debilidades de la condición humana para poder detallarlas con esta precisión, reflejadas perfectamente en el continuado enfrentamiento entre Igor Stern y Elías Gil, siendo enemigos irreconciliables precisamente por la similitud de sus caracteres.  



Un Millón de Gotas bien podría definirse como 2 libros distintos en uno solo, con 2 protagonistas diferentes –Gonzalo Gil y su padre Elías Gil- cuyas historias, lógicamente,  no llegan a confluir salvo durante la infancia de Gonzalo, pero las acciones de Elías y de las personas que le rodeaban y sus consecuencias siguen presentes marcando la vida  de Gonzalo y sus familiares. A mi entender, el único desequilibrio del libro está en que la enorme fuerza narrativa de la historia de Elías Gil hace palidecer a la de su hijo, a pesar de la cantidad de elementos que la pueblan y de que se trata de una investigación criminal. Pero no es una crítica descalificativa sino todo lo contrario, un elogio ante la descomunal calidad de la historia del dirigente comunista.


Entre los diferentes temas que trata el libro nos encontramos con el peso de las decisiones tomadas en el pasado y su reflejo sobre la vida de los demás, las reacciones de las personas en situaciones extremas que pueden llevar a convertirlas en monstruos y el problema cuando esta anomalía se convierte en residente en la personalidad del individuo. También denuncia los despiadados e injustificados abusos cometidos bajo la excusa aparente de un ideal (en este caso el comunismo personificado en Stalin y su megalomanía aunque estos desmanes se han cometido en repetidas ocasiones históricamente y siguen cometiéndose actualmente) aprovechando para dar a conocer un episodio que ha estado oculto durante muchísimo tiempo. Un Millón de Gotas también incide en los secretos que se ocultan en las familias, resquebrajándolas desde dentro a pesar de sus apariencias de perfección y en que en muchas ocasiones los ídolos y mitos tienen los pies de barro, sufriendo por ello sus propias familias.


Víctor del Árbol no es, precisamente, un escritor alegre. En sus libros el dolor por la muerte de los seres queridos está siempre muy presente, sus personajes son imperfectos, dolientes y siguen respirando por sus heridas mal cauterizadas– me es fácil imaginar al escritor como un demiurgo amenazando su destino sin ninguna contemplación-. La lectura de sus libros es gratificante precisamente porque exige un esfuerzo al lector. A pesar de la desesperanza y congoja que planean sobre muchas de sus planas, sus historias siempre están deliciosamente bien escritas y las diferentes tramas encajan perfectamente en el nudo principal de la historia, guardándose siempre algunas sorpresas para mantener la atención. En este caso, después de más de 650 páginas, el final no deja de sorprender. A pesar del volumen de la misma, la novela es muy amena gracias a que el autor nos va suministrando sus claves poco a poco. El vocabulario  y las descripciones, como es habitual en el escritor, son muy precisas, siéndolo también el rigor histórico de los diferentes episodios relatados durante el libro.


Víctor del Árbol es un escritor magistral y Un Millón de Gotas es una novela magnífica.

Vale la pena descubrirle pronto y así no perderse ninguna de sus futuras publicaciones. 


Víctor del Árbol en la Wikipedia

Recomendación: 
Sus libros anteriores, Respirar por la Herida y el anterior, La Tristeza del Samurai.
La recién publicada novela La Ira del Fénix de Rafa Melero.

Escribiendo esta reseña escuché el fabuloso Stories from the city, Stories from the Sea de la gran PJ Harvey, el apocalíptico Sangrín de Pablo und Destruktion y el magistral Cajas de Música Difíciles de Parar de Nacho Vegas. 



miércoles, 18 de junio de 2014

Bauhaus- The Passion of Lovers



She had nut painted arms
That were hers to keep
And in her fear
She sought cracked pleasures
The passion of lovers is for death said she
And turned to feather

And as i watched from underneath
I came aware of all that she keep
The little foxes so safe and sound
They were not dead
They'd gone to ground

The passion of lovers is for death said she
The passion of lovers is for death
The passion of lovers is for death said she
The passion of lovers is for death
The passion of lovers is for death said she
The passion of lovers is for death

She breaks her heart
Just a little too much
And her jokes attract the lucky bad type
As she dips and wails
And slips her banshee smile
She gets the bigger of the better to the letter

The passion of lovers is for death said she
The passion of lovers is for death
The passion of lovers is for death said she
The passion of lovers is for death
The passion of lovers is for death said she
The passion of lovers is for death
The passion of lovers is for death said she
The passion of lovers is for death 
 
 

sábado, 3 de mayo de 2014

Collita de Sant Jordi 2014


 Tot té una explicació:

INFERNO - AUGUST STRINDBERG: Quan un amic que coneix més autors i literatura te'l regala, l'acceptes encantat. Segurament  no entendré res però me'l llegiré, com a bon cabessudo.

LA IRA DEL FÉNIX- RAFA MELERO: Quan coneixes a algú de fa 25 o 30 anys i, de sobte, te n'assabentes que és escriptor -i de novel.la negra-, saps que l'has de llegir i ho has de fer aviat.

LA TRISTEZA DEL SAMURAI- VÍCTOR DEL ÁRBOL: Després de llegir una meravella absoluta com Respirar por la Herida, no et queda més remei que aconseguir tota l'obra de l'autor. Si fa dies que busques aquest llibre sense trobar-lo i, casualment, el veus el Dia de Sant Jordi aprofites l'oportunitat.

ABIERTO TODA LA NOCHE - DAVID TRUEBA: Trobar un llibre del magnífic David Trueba a 2 euros és un reclam a crits. Que ja n'hagis agafat 3-4 no importa. Que sigui per una bona causa i que la estratègia de màrketing dels venedors sigui zero també ajuda.

CÉSAR PÉREZ GELLIDA - CONSUMMATUM EST: El primera llibre de la trilogia -Memento Mori- em va impressionar i amb aquest acaba la trilogia. El llibre promet hores de gaudi mentre es ressegueixen els rastres de les cançons de Love of Lesbian. Si a més, la fabulosa llibreria Negra y Criminal t'ofereix la possibilitat d'enviar-te'l dedicat per l'autor, el compres encantat.

LA ESTRATEGIA DEL PEQUINÉS - ALEXIS RAVELO: Perquè s'ha d'apostar per autors dels que només tens referències, perquè és novel.la negra, per la magnífica i cridanera portada seguint la línia editorial d'Alrevés. També encomanat a Negra y Criminal amb una magnífica dedicatòria.
 
L'ANY DE LA PLAGA - MARC PASTOR: Aquí faig una mica de trampa. El vaig comprar fa un parell de setmanes anant d'excursió a la llibreria Gigamesh. Després de Bioko tinc moltes ganes de llegir més coses de l'autor.






jueves, 22 de agosto de 2013

Víctor del Árbol- Respirar por la Herida. Una crítica.




No había oído hablar de Víctor del Árbol (ni visto, ni leído) y de repente, con la publicación de Respirar por la Herida, empecé a encontrar referencias en múltiples páginas y blogs (de confianza y buen criterio), que sigo con más o menos asiduidad y todas ellas halagando el libro. Delante de esto, anoté el título del libro en la lista: novelas que han de caer a corto plazo.

La siguiente vez que fui a mi librería habitual me encontré la desasosegante portada del libro, con el tipo que te mira a la cara (extraída de un cuadro de Lucien Freud) y no pude más que llevármelo a casa.

Cuando un tipo te mira con esa mirada adusta e imperiosa no te queda más remedio que coger el libro  y empezar a leerlo rápidamente, no se nos vaya a enfadar dejando escapar toda la magia que contiene.

Prefacio: 3 simples planas que al acabarlas de leer ya te han provocado un agujero en el estómago. Justo después de leer la frase: “en ocasiones el dolor solo puede llorarse por dentro”.

Después de este “prometedor" inicio el libro empieza hablándonos de Eduardo, un pintor que en su día fue talentoso pero a quien la muerte de su esposa y su hija, en un accidente, han devastado por completo y le han llevado por una senda autodestructiva de la que aún no ha conseguido salir. Un buen día, Eduardo recibe un aviso de su marchante, Olga, comunicándole un trabajo: la famosa violoncelista Gloria A. Tagger quiere que le haga un retrato.

Cuando Eduardo va a visitar a Gloria ésta se lo confirma. Quiere un retrato pero no de ella, ni siquiera de su hijo difunto, Ian, sino del hombre que lo atropelló mortalmente mientras conducía borracho, el enigmático y exitoso empresario Arthur Fernández que actualmente cumple condena por ello.

Éste sería el planteamiento inicial del libro y no desvelaré demasiado más, pero en cada capítulo que se inicia se añade un nuevo personaje con su historia a cuestas y, como si estuviésemos en una fina y a la vez intrincada tela de araña, una hebra de esta nueva historia enlaza con el resto de personajes configurando un cosmos de relaciones.

Respirar por la herida es un libro triste y que en algunos momentos llena de congoja, ya que el tema principal es el dolor que provoca la ausencia de alguien (o algo) que ha sido arrebatado. Los personajes son zombies, unos más otros menos, debido a esta carencia. Esta ausencia, las causas de la misma, el dolor que provoca y el ansia de venganza (de hacer pagar el dolor con dolor) son los temas principales de la historia y sus consecuencias son las que unen y hacen encajar todas las piezas. 

Por el libro deambula Eduardo, que vaga sin rumbo sin su mujer y su hija. Gloria Tagger, que no sabe si quiere venganza mientras llora a Ian. Arthur, que también ha perdido a su hija Aroah y con ella, a su esposa, Andrea, que tras la desaparición de Aroah se ha perdido a ella misma. Ibrahim, que perdió su inocencia, su futuro y su amor. El Señor Who que perdió un padre y quiso recuperar unos orígenes que no tenía. Guzmán, que perdió un amor y con él, unos compañeros y unos ideales. El Armenio, que también perdió una hija. El único personaje que no pierde sino que busca es Graciela, que busca desesperadamente amor, junto a su especial hija Sara.

Todos ellos y alguno más que me dejo Respiran por la Herida, sin poder cauterizarla ni superar ese momento en que también dejaron atrás un poco de cada uno de ellos.

Víctor del Árbol sorprende con un libro magníficamente escrito provisto de un rico vocabulario muy preciso. Los personajes están perfectamente definidos y las motivaciones de sus actos son reconocibles. La estructura del libro con capítulos apriori sin relación con lo anterior y que terminan implementándose aunque puede que el lector no se dé cuenta, provoca que el autor suministre información de manera parcial dando lugar a continuas sorpresas. Otro gran acierto es que a pesar de que sea un libro que ahonda en la tristeza en ningún momento cae en el recurso fácil del sentimentalismo barato.

El gran, grandísimo mérito del escritor es crear un ecosistema con todos los personajes y sus historias e irlos encajando de manera paulatina (con la maestría de un delicado orfebre) para dar cuerpo a toda la historia y sus ramificaciones. En un determinado momento parece que todo sea causa del azar (como un Paul Auster en sus peores momentos) pero el autor empieza a revelar conexiones entre los personajes y la investigación que lleva a cabo Guzmán, acaba alumbrando el oculto nudo de la historia y sus ramificaciones, llevándonos a un final sorprendente. ¿Es todo casual? En absoluto.

Del final, lógicamente, no revelaremos nada pero solo cabe decir que las piezas encajan aunque esto no es una película americana donde todo se arregla en la última escena. Las piezas encajan, pero de la única manera en que pueden encajar.

A pesar de sus 520 páginas, la lectura de Respirar por la Herida es ágil y amena, teniendo un final absolutamente frenético. Cuando lo terminas entran ganas de releerlo para reconocer pistas que el autor iba dando y que habían pasado desapercibidas.

Libro fabuloso que desde aquí recomendamos sin el menor atisbo de duda.


- Perder a un hijo es como que te amputen una parte de tu cuerpo, una parte fundamental que a pesar de haber desaparecido sigue doliéndote como si siguiera dentro de ti. Como el dolor somático que siente usted en las terminaciones necróticas de su rodilla. Seguro que sabe de lo que le hablo.

Página web de Víctor del Árbol


Recomendación: 

Claramente Respirar por la Herida así como su libro anterior, La Tristeza del Samurai.

Para escribir esta reseña la música tenía que tener texturas. La elección fue el majestuoso Kveikur de Sigur Ros, el exquisito Before the Dawn Heals Us de M83 así como el increíblemento bello, triste y desasosegante 23 de Blonde Redhead.