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jueves, 13 de septiembre de 2018

MOURN- SORPRESA FAMILIA. Una crítica.

Mourn, la banda integrada por las jóvenes Carla Pérez y Jazz Rodríguez (ambas guitarra y voz), Leia Rodríguez (bajo) y Antonio Postius (batería) publicaban hace un par de meses su tercer trabajo, Sorpresa Familia. Después del conflicto mantenido con la que era su discográfica española, Sones, que bloqueó la distribución de su LP anterior Ha, Ha, He en territorio nacional (en el resto del mundo distribuyó Captured Tracks), había ganas tanto por parte del público como, especialmente, de la banda de un nuevo disco que les resarciese del mal sabor de boca que les había dejado la citada disputa.


Sorpresa Familia es en parte un reflejo de la frustración acumulada y el ansia de continuar adelante con su carrera. Se muestran, en muchos momentos, furiosas y enrabiadas y sus letras son directas y sin ambages (claros ejemplos en Doing It Right y Bye, Imbecile!) aunque musicalmente el manto de oscuridad sea más ligero que el que revestía los dos álbumes anteriores, hecho éste que se percibe incluso en la portada que por primera vez es en color. Las canciones continúan siendo cortas, doce canciones para unos escasos treinta minutos, lo que contribuye a incrementar la sensación de vértigo.


El sonido sigue marcado por los juegos vocales y las guitarras llenas de aristas de Carla y Jazz, acompañada por la contundente batería de Antonio (cada vez mejor instrumentista). Las voces femeninas y las guitarras afiladas recuerdan inevitablemente a Sleater Kinney, Hole y bandas riot grrrl especialmente en los temas Barcelona City Tour, Fun at the Geysers y Skeleton (las dos iniciales lanzadas como singles). Mención aparte merece un tema como Strange Ones al ser una canción con tres partes diferenciadas; empiezan transfigurándose en PJ Harvey, en su mitad un lecho de guitarras cruzadas enmaraña una estrofa en catalán para acabar convirtiéndose en grunge incendiario. 

En la segunda mitad de Sorpresa Familia, el punk rabioso y el grunge muta hacia un emocore que empieza relajado y suave; Candle Man y la efímera Orange, para acabar arrollando; la contagiosa Thank You For Coming Over, Bye Imbecile! (explícito título), Divorce y Epilogue. Nombres como Sunny Day Real Estate, Madee, incluso Superchunk y, sobrevolándolo todo, Fugazi, se hallan entre las acertadas referencias filtradas en los surcos del disco. En esta segunda parte es donde más se nota la ajustadísima labor de producción de Santi García y Ramón Rodríguez, que demuestran que conocen como nadie al grupo y sus posibilidades al dotarles de variadas texturas y una mayor profundidad.

En Sorpresa Familia, la banda barcelonesa Mourn demuestra que ha salido reforzada tras sus problemas contractuales y ofrecen otro disco pletórico, evolucionando a un sonido con mayor riqueza de matices y sin perder ni un ápice de la contundencia y efectividad acostumbrada. Progresan y convencen más que adecuadamente.

BARCELONA CITY TOUR 

FUN AT THE GEYSERS

THANK YOU FOR COMING OVER

SORPRESA FAMILIA EN SPOTI




OTRAS RESEÑAS DE MOURN: MOURN (1st LP)

domingo, 17 de enero de 2016

Édouard Louis- Para Acabar con Eddy Bellegueule. Una crítica.



Como ya he comentado en alguna entrada anterior, ir a la biblioteca con el tiempo justo es un error. O se tiene decidido de antemano los libros que quieres o acabas cogiendo lo primero que te llama la atención, sin poder disfrutar del momento de rebuscar y elegir. En mi última visita solo disponía de un cuarto de hora por lo que me encaminé apresuradamente al estante de  novedades. Allí, un chico joven miraba con expresión de tristeza desde la portada de un libro. Su título me sorprendió, Para Acabar con Eddy Bellegueule (Adéu a l’Eddy Bellegueule en la edición catalana), y sin tener ninguna otra referencia me lo llevé a casa.



Eddy Bellegueule es un niño de 10 años que reside en un pequeño pueblo de 500 habitantes de la región francesa de Picardía. Su vida diaria es un infierno. Sus gestos amanerados, su voz aguda, incluso su inteligencia le convierten en el rarito, el afeminado, el mariquita del pueblo. Como allí todos los chicos tienen que ser duros, su condición sexual diferente es un estigma, una marca que solo merece reprobación, escarnio y violencia, por lo que Eddy es víctima de burlas, descalificaciones y agresiones de manera continuada.



Vivir en un entorno social desfavorecido tampoco ayuda demasiado. Sus padres le quieren pero desearían que su hijo fuese más normal y que no supusiese otro problema que sumar a su desesperada situación económica. A lo largo del libro (que recorre de los 10 a los 14 años del protagonista), Eddy toma consciencia de su sexualidad, intentando negarla, ocultarla e incluso experimenta con chicas con tal de dejar de ser un marginado. Una vez asume que le es totalmente imposible fingir decide que tiene que dejar el pueblo y la única oportunidad que se le puede presentar será gracias a los estudios.



Éste es el duro argumento de Para Acabar con Eddy Bellegueule, novela debut y autobiográfica de Édouard Louis. El autor tiene actualmente 23 años y, pese a su juventud, sorprende positivamente el tono contenido del libro, sin caer en el sentimentalismo ni cargar tintas ni lanzar exabruptos sino limitándose a relatar los hechos que conformaron su infancia y primera adolescencia sin juzgar a los protagonistas en ningún momento. Se trata de una novela corta, de escasas 160 páginas, pero plagadas de aristas cortantes que provoca que el lector asista con el estómago encogido a los episodios de violencia escolar contra él (bullying es una palabra que se queda corta), se desconcierte ante los primeros escarceos sexuales que se convierten en hábito y se horrorice ante los episodios de violencia familiar.



Édouard Louis describe a partir de su historia, la vida en un pueblo pequeño dependiente de una fábrica que da trabajo a la mayoría de los habitantes del mismo. Narra un ecosistema asfixiante con una cotidianeidad llena de violencia en que los hombres deben ser muy duros para demostrar su virilidad, el papel de la mujer es de total sumisión respecto al hombre, el alcohol está tan presente que su ausencia casi está mal considerada, el racismo exacerbado es la respuesta a muchos problemas, la diferencia no se comprende sino que se reprime y la falta de expectativas es tan implacable que las vidas de sus habitantes no dejan de ser grises réplicas unas de otras.



El acoso escolar es un elemento tan presente y habitual  que incluso Eddy lo acepta, hasta el punto de acudir voluntariamente al encuentro de sus agresores para que le humillen y apaleen e incluso se preocupa por sus agresores si un día no acuden a su espeluznante cita. Esta sumisión a su condición de diferente y el convencimiento de que merece ser castigado por ello provoca escalofríos.



En la contraportada describen la prosa de Édouard Louis como un cóctel de Zola y Dickens, lo que es totalmente cierto. Podríamos definirla tranquilamente como literatura naturalista, con la importante diferencia es que la acción transcurre hace escasamente 10- 15 años en un pueblo de Francia, una de las primeras economías mundiales y no en la Inglaterra o Francia del S. XVIII. No deja de sorprender y doler que en estos tiempos de progreso e información no dejen de producirse estas situaciones y no solo en lugares tan claustrofóbicos como el pueblo descrito. En el norte de Francia, en Occidente, en la actualidad, ahora mismo. Por desgracia, el caso de Eddy no es el único sino que es mucho más frecuente de lo que creemos.



Para acabar con Eddy Bellegueule es una novela triste y devastadora, en la que el tono neutro de la historia realza la descorazonadora acusación hacia la sociedad occidental en que estamos viviendo por su falta de educación y de valores.



Impactante debut literario de Édouard Louis ajustando cuentas con su pasado.


Édouard Louis en la Wikipedia
Édouard Louis

Recomendación: 
La fantasía está muy bien pero unas dosis de realismo (aunque no sea mágico) también apetecen y son necesarios. Seguir la carrera de Édouard Louis.

Durante la escritura de esta reseña escuché el majestuoso Kicking against the pricks del gran Nick Cave con sus Bad Seeds, también los premonitorios lamentos agónicos del ya mítico  David Bowie en BlackStar así como admiré todavía más a Polly Jean en This is Desire?. 

sábado, 31 de enero de 2015

Mourn- Mourn. Una crítica.




En poco tiempo Mourn han pasado de ser unas perfectas desconocidas a poblar las páginas de todas las publicaciones de tendencias, llamémosles, cool. Todavía más desde su fichaje  por el muy prestigioso sello independiente  Captured Tracks (casa de grupos como Soft Moon, Marc de Marco, Beach Fossils o Wild Nothing) para distribuir su disco de debut, publicado inicialmente en el pequeño sello Sones.



Pero todo este revuelo está justificado. Tras la ramoniana portada de su disco debut, el homónimo Mourn, nos ofrecen un trabajo plagado de grandes canciones: las iniciales Your brain is made of candy y  Dark Issues, el single Otitis y su enorme cara B Boys are Cunt, la gritona Marshall  y, especialmente, la reptante y retorcida Silver and Gold. Temas con un marcado aroma grunge en sus guitarras y manera de cantar rabiosamente, que en ocasiones evoca a la mejor Courtney Love, a Sleater- Kinney (y resto de bandas riot grrrl) e incluso no obviaremos la inevitable referencia a los  Nirvana más primerizos. Dejando atrás el grunge, el aura de una doliente PJ Harvey empuñando su guitarra sobrevuela en muchos de los surcos del disco.


El gran mérito del disco está en recoger todas estas marcadas influencias y actualizarlas a nuestro tiempo, consiguiendo un sonido muy compacto. No deja de sorprender su madurez tratándose de un disco debut, denotando el gran trabajo realizado por su productor Lluís Cots. Sus 10 canciones contenidas en unos escasos 22 minutos se nos pasan en un suspiro, provocándonos ganas de volver a escuchar el disco una y otra vez.



Casi nos olvidábamos mencionar la insultante juventud de sus miembros y que dos de sus integrantes son hijas de un afamado músico indie pop,  pero, sinceramente, no les hace ninguna falta la mención ya que Mourn se defiende por sí mismo, siendo un disco que estamos seguros se convertirá en un referente y que ya se ha convertido en la avanzadilla del retorno del grunge, que no lo duden, se producirá en poco tiempo. 

 OTITIS

YOUR BRAIN IS MADE OF CANDY

SILVER GOLD

MOURN en Spoti

miércoles, 22 de octubre de 2014

Víctor del Árbol- Un Millón de Gotas. Una crítica.




Al llegar Sant Jordi tenía muy claro el libro que quería: Un Millón de Gotas de Víctor del Árbol. El impacto que me produjo su libro anterior, Respirar por la Herida provocó que el escritor barcelonés estuviese muy arriba en la lista de escritores a seguir,. Por tanto cuando gracias a las redes sociales me enteré que publicaba nuevo libro, no tardé en encargarlo a la maravillosa y referencial librería Negra y Criminal y en pocos días lo tenía en mis manos, pudiendo admirar su preciosa foto de portada.


El libro empieza, fiel al estilo del autor, con una patada en el estómago, al narrarnos el asesinato de un niño de 6 años por parte de un sicario de la mafia rusa. La madre del  niño, Laura Gil, es agente del cuerpo de Mossos d’Esquadra y estaba investigando sus actividades. Al poco tiempo, encuentran el cuerpo salvajemente torturado del sicario y poco después, hallan el cuerpo inerte de Laura después de haberse suicidado.


A continuación de este impactante, triste y descorazonador punto de partida, nos presenta a la familia de Laura: su hermano Gonzalo –un gris abogado casado con la hija de un muy influyente abogado, bien conectado con las altas esferas desde la época en que fue un alto cargo del franquismo y su madre Esperanza, de origen ruso y con varios secretos por desvelar. Cuando Gonzalo se entera de la muerte de su hermana, convencido de que ella nunca se suicidaría y mucho menos cometería un asesinato de esas características, empieza a investigar por su cuenta, involucrándose de tal manera que rompe con la inercia que preside su vida provocando que ésta se desmorone y afrontando por fin los muros de niebla y silencio que han envuelto siempre a la figura de su padre, siendo necesario derribarlos para poder alumbrar alguna de las claves que le puedan llevar a esclarecer el misterio alrededor de la muerte de su hermana. 


Su padre, Elías Gil, fue una figura mítica del comunismo en España, con una vida y una muerte envuelta en una aura nebulosa. Su historia se inicia en 1933, en la Rusia stalinista cuando era un idealista veinteañero que viaja hacia ese país junto a otros 3 brillantes jóvenes de otros países europeos, destacados afiliados comunistas como él. Lo que en un principio tenía que ser una oportunidad para ver de cerca la victoria del comunismo deriva hacia una falsa acusación de espionaje, siendo deportados en una de las famosas purgas de Stalin, al campo de concentración en que se convirtió la pequeña isla de Názino, en Siberia occidental, lejos de todo y de todos, donde tropezará con Igor Stern, abominable y despiadado personaje que se convertirá en el enemigo durante toda su vida. Este episodio histórico sucedió realmente, el gobierno estalinista deportó a 6.000 personas a una reducida isla casi sin comida ni techo donde resguardarse en el despiadado invierno siberiano.

El relato de su vida continúa en el campo de concentración de Argelès, donde va huyendo de la victoria franquista y logra crear una mínima infraestructura organizativa en una playa atestada de desheredados y después de diversas peripecias, su regreso a España trabajando para la Unión Soviética, convirtiéndose en un personaje mítico y una leyenda del comunismo español.



La narración de la vida de Elías Gil es magistral, la desolación nos invade ante la descripción del campo de concentración de Názino – y la lucha continua por la supervivencia en condiciones totalmente adversas, rebajando a la condición humana a niveles absolutamente ínfimos (el horror que decía Joseph Conrad) y las consecuencias de estas vivencias, convirtiendo a sus supervivientes en personas rotas con importantes carencias. El autor tiene que conocer muy bien las debilidades de la condición humana para poder detallarlas con esta precisión, reflejadas perfectamente en el continuado enfrentamiento entre Igor Stern y Elías Gil, siendo enemigos irreconciliables precisamente por la similitud de sus caracteres.  



Un Millón de Gotas bien podría definirse como 2 libros distintos en uno solo, con 2 protagonistas diferentes –Gonzalo Gil y su padre Elías Gil- cuyas historias, lógicamente,  no llegan a confluir salvo durante la infancia de Gonzalo, pero las acciones de Elías y de las personas que le rodeaban y sus consecuencias siguen presentes marcando la vida  de Gonzalo y sus familiares. A mi entender, el único desequilibrio del libro está en que la enorme fuerza narrativa de la historia de Elías Gil hace palidecer a la de su hijo, a pesar de la cantidad de elementos que la pueblan y de que se trata de una investigación criminal. Pero no es una crítica descalificativa sino todo lo contrario, un elogio ante la descomunal calidad de la historia del dirigente comunista.


Entre los diferentes temas que trata el libro nos encontramos con el peso de las decisiones tomadas en el pasado y su reflejo sobre la vida de los demás, las reacciones de las personas en situaciones extremas que pueden llevar a convertirlas en monstruos y el problema cuando esta anomalía se convierte en residente en la personalidad del individuo. También denuncia los despiadados e injustificados abusos cometidos bajo la excusa aparente de un ideal (en este caso el comunismo personificado en Stalin y su megalomanía aunque estos desmanes se han cometido en repetidas ocasiones históricamente y siguen cometiéndose actualmente) aprovechando para dar a conocer un episodio que ha estado oculto durante muchísimo tiempo. Un Millón de Gotas también incide en los secretos que se ocultan en las familias, resquebrajándolas desde dentro a pesar de sus apariencias de perfección y en que en muchas ocasiones los ídolos y mitos tienen los pies de barro, sufriendo por ello sus propias familias.


Víctor del Árbol no es, precisamente, un escritor alegre. En sus libros el dolor por la muerte de los seres queridos está siempre muy presente, sus personajes son imperfectos, dolientes y siguen respirando por sus heridas mal cauterizadas– me es fácil imaginar al escritor como un demiurgo amenazando su destino sin ninguna contemplación-. La lectura de sus libros es gratificante precisamente porque exige un esfuerzo al lector. A pesar de la desesperanza y congoja que planean sobre muchas de sus planas, sus historias siempre están deliciosamente bien escritas y las diferentes tramas encajan perfectamente en el nudo principal de la historia, guardándose siempre algunas sorpresas para mantener la atención. En este caso, después de más de 650 páginas, el final no deja de sorprender. A pesar del volumen de la misma, la novela es muy amena gracias a que el autor nos va suministrando sus claves poco a poco. El vocabulario  y las descripciones, como es habitual en el escritor, son muy precisas, siéndolo también el rigor histórico de los diferentes episodios relatados durante el libro.


Víctor del Árbol es un escritor magistral y Un Millón de Gotas es una novela magnífica.

Vale la pena descubrirle pronto y así no perderse ninguna de sus futuras publicaciones. 


Víctor del Árbol en la Wikipedia

Recomendación: 
Sus libros anteriores, Respirar por la Herida y el anterior, La Tristeza del Samurai.
La recién publicada novela La Ira del Fénix de Rafa Melero.

Escribiendo esta reseña escuché el fabuloso Stories from the city, Stories from the Sea de la gran PJ Harvey, el apocalíptico Sangrín de Pablo und Destruktion y el magistral Cajas de Música Difíciles de Parar de Nacho Vegas.