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sábado, 8 de mayo de 2021

Collita de Sant Jordi 2021

 

Doncs ja portem un any de maleïda pandèmia. Així com al 2020 ens vam quedar sense Diada de Sant Jordi, aquest s'havia de fer com fos. El cert és que les dades d'incidència han davallat, les vacunacions estan en alça i, també i molt important, els sectors afectats estan molt necessitats de calers que tants dies de tancament fan molt mal. 

A Lleida es va fer un invent que va sortir raonablement bé. Es van concentrar totes les parades autoritzades en un lloc determinat amb control d'assistència i amb les mesures de seguretat pertinents. Com hi vaig estar pel matí no hi havia gaire apelotonament de personal, suposo que per la tarda el catxondeo devia ser major però, per sort, no ho vaig veure. 

Com un es fa vell i es torna asocial, vaig ser previsor i abans vaig anar a fer feina de debò a la llibreria La Irreductible, que en poc temps s'ha convertit en referent cultural obligat a la nostra ciutat. Si li sumem que pocs dies abans havia estat a la sempre infalible Gigamesh, doncs ja tenim la collita arrodonida. Tot seguit els nous companys de viatge:

EL HIJO DEL PADRE - VÍCTOR DEL ÁRBOL: Acabaré aviat: possiblement un dels tres o cinc millors escriptors nacionals actualment. Les seves doloroses històries, sempre perfectament trenades, captiven i atrapen, sense oblidar que estan extraordinàriament ben escrites. Un mestre creant ecosistemes narratius.
 
L'OBSCUR ADEU DE TERESA LANZA - TONI HILL: Aquí faig una mica de trampa. El vaig comprar la setmana passada quan l'autor barceloní el va presentar a La Irreductible. Després de 2 obres tan poderoses com El Àngels de Gel i Tigres de Cristal, Toni Hill s'ha convertit en un autors més interessants del panorama negre nacional. A més, Teresa Lanza promet una novel.la plena d'intriga i suspens. 
 
LA ANOMALIA - HERVÉ LE TELLIER: Flamant guanyador del Premi Goncourt, un dels pocs que em mereix confiança absoluta, a més presenta una sinopsi totalment desarmant: un avió aterra a l'aeroport de NY després d'una tempesta. Uns mesos després, el mateix avió amb la mateixa tripulació i passatgers torna a sobrevolar el cel de Nova York. Atractiu no?. Doncs sí, cap a casa.

JOYRIDE - JACK KETCHUM: Fa ben poc he acabat La Chica De Al Lado i malgrat el patiment i l'angoixa durant la seva lectura, tinc clar que compraré tots i cadascuns dels llibres de Jack Ketchum. Voleu llibres que transmetin sensacions i regirin els budells? Avisats esteu; ara, no dic que sigui per a bé. (per cert, aprofito, ressenyaré La Chica De Al Lado i més llibres que tinc pendents, però la vida es una tombola i darrerament el blog està pagant les conseqüències).

L'HORROR DE RÈQUIEM - MARC PASTOR: Aquest és de Gigamesh, on per cert li donen a l'autor el tractament que mereix. Marc Pastor, llibre a llibre, ha consolidat una obra tan variada com estimulant, amb una infabilitat gens habitual. A Urà és, clarament, un dels nostres escriptors fantàstics preferits i encara que L'Horror de Rèquiem sigui una sèrie B, un pulp, no hem dubtat ni un moment a fer-nos amb ell. De fet, el teníem apuntat en la última excursió a la
referencial llibreria fantàstica. 

i per últim, un afegit que no surt a la foto:

ASSASSINAT AL CONSELL POLÍTIC - PAU JUVILLÀ: Llibre de proximitat total. Autor local i conegut i editorial petitona, inquieta i ben interessant. Novel.la negra en escenaris més o menys coneguts i amb la petició d'una de les dedicatòries més surreals que l'autor hagi rebut mai. Ganes d'estrenar-me amb el Pau.
 
Potser no és una collita gaire extensa però ja tornaran els bons temps de badoquejar i tafanejar davant parades i llibreries desperdigades per tota la ciutat. De moment, toca això i ens hem d'acontentar. L'any vinent potser recuperarem l'ara tan valorada quotidianeitat perduda.  
 
Aquesta il.lustració tan xula l'he tret de la pàgina web de l'Escola Pont de la Cadena.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Víctor del Árbol- La Víspera de Casi Todo. Una Crítica


Tenemos la suerte de seguir la carrera de Víctor del Árbol desde hace años y hemos podido comprobar cómo su popularidad y repercusión han ido creciendo paulatinamente con la publicación de sus diferentes obras. Desde las iniciales La Tristeza del Samurai o Respirar por la Herida, todavía en Alrevés Editores, pasando por la magnífica Un Millón de Gotas (ya en Destino), hasta su último trabajo La Víspera de Casi Todo. La reciente concesión del Premio Nadal por su último libro le dará el último empujón para pasar a un primer plano de las letras españolas. Posición por otra parte, totalmente merecida.

              

La Víspera de Casi Todo trata de 2 historias destinadas a entrecruzarse. Por un lado, el inspector de policía Germinal Ibarra sale de su coche en un páramo parecido al desierto, en un asfixiante verano en la provincia de Málaga, arrastrando a un hombrecillo que le guía hasta las ruinas de una cabaña de pastores para encontrar entre ellas el cuerpo semienterrado de una niña de 10 años. Abatido y agotado por el macabro  descubrimiento y el sofocante calor, ciego de ira, empieza a golpear a su acompañante, hasta reventarle el cráneo con su pistola.



Por otro lado y tres años después, Paola una elegante y enigmática mujer llega en su Mercedes descapotable a un pequeño pueblo de la Costa da Morte con el pretexto de hacer fotos. Allí se hospedará en casa de Dolores, una mujer solitaria, y conocerá a Mauricio, un anciano argentino que tiene a su cargo a su nieto Daniel después de que en un trágico incendio pereciera el resto de su familia. Rápidamente se crearán los lazos de amistad entre ellos a pesar de los muros de silencio que les separan y el peso de la evidente incógnita: de qué huye Paola yendo a refugiarse en un pueblo perdido de la costa gallega?.



Cuando al poco tiempo y en medio de la noche, ingresen en el hospital a una mujer con el cuerpo machacado después de una brutal paliza y ésta reclame la ayuda de Germinal, se entrecruzarán las dos historias, actualizando un doloroso pasado y trazando ramificaciones que irán desde los traumas y secretos personales más recónditos hasta la exposición pública de las familias de la jet set, desde los secretos de los pueblos pequeños hasta las miserias y los abusos de la Dictadura Argentina y la Guerra de las Malvinas.



Víctor del Árbol tiene, principalmente, dos grandes virtudes. Es un gran narrador de historias y un excelente constructor de personajes. Tiene la gran habilidad de hacer encajar las diferentes tramas y situaciones con naturalidad y sin artificio, sin importar la distancia física o temporal entre ellas. Sus libros se convierten en ecosistemas en que las consecuencias de las acciones de unos afectan a las realidades de los demás y el escritor consigue que no se vean los costuras sino que todo se resuelve con precisión milimétrica y sin lastres evidentes.



Leer a Víctor del Árbol duele, sus personajes pululan con apariencia estoica por sus novelas mientras, parafraseando al mismo autor, respiran por sus heridas, traumatizados por pérdidas y heridas del pasado que no consiguen restañar, conviviendo y sobreviviendo a con dignidad y sin caer en el sentimentalismo, esperando impacientes y a la vez con temor el día en que deban pagar penitencia por ellas, sabiendo de antemano que tienen la batalla perdida y que sus fantasmas siempre van a alcanzarles.



La Víspera de Casi Todo se devora con fruición aunque como todas las obras del autor exige un esfuerzo por parte del lector, vencer la congoja que provoca la narración en ciertos pasajes. Aunque al principio ya nos descubre sus cartas, el desarrollo de las diferentes acciones conduce a un frenético clímax final logrando que el interés se acreciente mientras avanzan las páginas del libro. Como no podía ser de otra manera,  con la aparición del cadáver de una niña ya al inicio, el tono de la historia es sombrío, tono que se adecua perfectamente a las nubes que pueblan el cielo de Costa da Morte y que actúan perfectamente como metáfora del devenir de los acontecimientos, cargando las páginas de tensión hasta que rompen en la tormenta que supone el clímax final



Como es habitual en el autor, tanto las descripciones como el vocabulario son muy precisos otorgando fluidez a su lectura. Los únicos peros (menores, eso sí) que le podemos poner a la novela es que si se conoce la obra anterior de Víctor del Árbol ésta no sorprende ya que transita por terrenos comunes del escritor y, especialmente, le exigiríamos que hubiese profundizado más en la represión de la dictadura argentina ya que es un tema que se toca de soslayo sin profundizar demasiado (al contrario de la magistral descripción de la staliniana en Un Millón de Gotas).



Quien conozca a Víctor del Árbol con La Víspera de Casi Todo descubrirá un escritor magnífico y correrá sin dudarlo a buscar su obra anterior. El lector que ya conocía al autor, reconocerá sus patrones habituales de escritura y reafirmará convencido sus votos y su fe en el mismo.


             
Víctor del Árbol en la Wikipedia
Víctor del Árbol

Recomendación: 
A los afortunados que no conozcan su obra anterior, descubrirla y gozarla. A los que ya la conocemos, esperar la publicación de un nuevo libro del autor.

Durante la escritura de esta reseña escuché el rabioso y todavía vigente The Holy Bibble de unos Manic Street Preachers en gran forma, el soberbiamente nocivo Tara, Motor, Hembra de Nudozurdo, el absolutamente rompedor Standstill del grupo del mismo nombre, mucho antes de que fuesen engullidos por el ego mayestático y el pastelito melódico que supone You Know Who You Are de los ya totémicos e irreprochables Nada Surf. 

domingo, 29 de noviembre de 2015

CÉSAR PÉREZ GELLIDA- DIES IRAE - CONSUMMATUM EST. Una Crítica.





Ya hace casi 2 años de la reseña de Memento Mori, el primer libro de la trilogía Versos, Canciones y Trocitos de Carne de César Pérez Gellida, y aunque me gustó mucho y que compré rápidamente los otros dos títulos– Dies Irae y Consummatum est-, no encontré el momento de leerlos como debe hacerse, seguidos.

Durante este tiempo la repercusión del autor ha crecido significativamente, hasta ser punta de lanza del éxito de la novísima novela negra española junto a Dolores Redondo con su trilogía de Baztán y los espléndidos libros de Víctor del Árbol, gracias al enorme éxito de Versos, Canciones y Trocitos de Carne, siendo calificado mayoritariamente como el Stieg Larsson español (estrategias publicitarias de la editorial) e incluso, ya ha publicado una nueva novela titulada Khimera. 

Dies Irae sitúa la acción en diferentes puntos de Europa. Por un lado Valladolid, donde Ramiro Sancho lleva unos meses desnortado y totalmente obsesionado con el caso de Augusto, hasta el punto de solicitar una excedencia para recuperarse, aunque realmente su objetivo es seguir investigando sin ataduras. Por otro, Belgrado, donde Carapocha y su hija, Erika, -a la que se ha acercado muchísimo en los últimos tiempos- se dedican a perseguir criminales que no pueden ser detenidos por vías –digámoslo así- habituales. Y para finalizar la italiana Trieste, lugar al que se ha desplazado Augusto inspirado por James Joyce. En esta ciudad tarda poco en volver a asesinar y gracias a la prensa internacional, Carapocha reconoce fácilmente su firma y avisa al Inspector Sancho de la reaparición del sociópata.
 
Mientras Augusto recupera y persevera en sus actos, Ramiro va siguiendo sus pasos- siempre muy por detrás-, y Carapocha y su hija buscan al culpable de la matanza de Srebenica en la Guerra de los Balcanes, por motivos universales y particulares. Los universales son de sobra conocidos, los particulares por considerarle culpable de la muerte de su esposa y madre respectivamente.

Crecido por la perfección e impunidad de sus actos, Augusto se siente reforzado e incrementa las aportaciones a su obra (tal y como Augusto llama a su colección de asesinatos), hasta el punto de desplazarse por diferentes puntos de Europa, llegando hasta Islandia donde ajusta cuentas pendientes con viejos enemigos, y por varias ciudades de Europa Central con la excusa de seguir la gira del grupo musical Rammstein.

Ante la estela de cadáveres, la Interpol toma cartas en el asunto y crea una unidad especial, una suerte de Liga de Hombres Extraordinarios conformada por Carapocha, Ramiro Sancho, Gracia Galo (inspectora de policía de Trieste) y Ólafur Olafsson (comisario islandés) para que unan sus esfuerzos para capturarlo. Augusto seguirá tan escurridizo y perfeccionista como siempre, aunque sin poder ni querer evitar incrementar su obra y, como buen narcisista ansioso de reconocimiento, dejará su sello en cada uno de los crímenes y consiguirá llevar siempre ventaja a sus desconcertados perseguidores.

Podemos diferenciar entre los dos libros, mientras en Dias Irae se incide más en la parte psicológica (conocemos más a Augusto y la evolución de su mente hasta dar el paso y convertirse en un asesino, el pasado de Carapocha y sus relaciones personales, y la situación al límite del Inspector Sancho) y en el desarrollo de las situaciones, en Consummatum est la concatenación de situaciones plasmadas por el autor y el atisbo de su posible resolución, provoca que el lector entre en una montaña rusa de sensaciones y devore las páginas del libro acrecentándose la sensación de ritmo y acción frenética, llevando al lector a desear terminar el libro para saber quien ganará: el bien o el mal. ¿O habrá alguna nueva sorpresa al final?. César Pérez Gellida nos muestra un excelente dominio de cómo encauzar la acción hacia un final trepidante.

El escritor ha creado unos personajes magníficamente dibujados: Augusto sigue siendo el mismo hedonista refinado del primer libro avanzando enloquecido por el asfalto de un camino sembrado de muerte, esperanzado en conseguir la eternidad gracias a la repercusión de su obra. Ramiro Sancho, en zozobra continua y superado por la situación tanto a nivel profesional como personal –que por la actuación del asesino se interrelacionan fácilmente-, convirtiéndose la búsqueda del sociópata en su motivación vital. Carapocha y sus múltiples capas que envuelven al frío especialista en psycho killers, al padre protector y al vengador justiciero entre otros. La inspectora Gracia Galo con su total dedicación al trabajo, hecho que le da seguridad ante el vértigo que le produce cualquier decisión en su ámbito personal. Olafur… y su alcoholismo autodestructivo para encubrir su fracaso a nivel humano. Erika, tan enferma como dura; vulnerabilidad revestida de acero.

También quería destacar el magnífico trabajo de documentación llevado a cabo por el escritor, especialmente reflejado en las referencias hacia la guerra de los Balcanes. El resultado es francamente brillante, aportando luces a unos hechos que permanecen oscurecidos en la conciencia colectiva europea. 

Al igual que en Memento Mori, las referencias tanto a clásicos de la literatura universal como musicales son constantes, dando –en esta ocasión- nombre a los capítulos canciones tanto de Love of Lesbian como de Vetusta Morla. A quien no le guste la música simplemente obviará estas referencias pero su elección ayuda a comprender a Augusto y sus estados de ánimo. Aunque, pequeña crítica, por un lado, tanta música actual referencia el libro a un momento demasiado concreto y por otro, un personaje de gusto tan refinado como Augusto no admiraría a un grupo tan superficial como Vetusta Morla.

Como ya comenté anteriormente, a pesar de que se compare a César Pérez Gellida con Stieg Larsson, Augusto Ledesma recuerda poderosamente al Patrick Bateman de Bret Easton Ellis –técnica quirúrgica con perfección en su ejecución, gustos refinados, presentes referentes musicales- o incluso tiene mayor similitud con Jo Nesbö que con el citado autor sueco, aunque contra las estrategias de marketing difícilmente se puede luchar.

Que a nadie le asuste el tamaño de los libros, uno se sorprende de la rapidez con que se lee. La adicción provoca velocidad de lectura y esta trilogía es una demostración palpable de ello. Leer Versos, Canciones y Trocitos de Carne conllevará horas robadas al sueño pero compensa sobradamente con oleadas de frenesí y aullidos desenfrenados de gozo.

OTRAS RESEÑAS DEL AUTOR:
SARNA CON GUSTO

CÉSAR PÉREZ GELLIDA EN LA WIKIPEDIA:

RECOMENDACIÓN:
Evidentemente la trilogía Versos, Canciones y Trocitos de Carne así como acercarse sin miedo a las nuevas voces de la novela negra española: Víctor del Árbol, Dolores Redondo, Alexis Ravelo, Susana Hernández e incluso Carlos Zanón, entre otros.

Mientras escribía esta reseña escuché el muy oscuro Mirror Being de The KVB (banda sonora ideal de película de terror psicológico), el delicioso No son tu Marido de Hazte Lapón, el sorprendentemente bueno Wire de Wire así como el ensoñador Regiones Devastadas de Blacanova.

SPOTI VERSOS, CANCIONES Y TROCITOS DE CARNE CREADO POR SU AUTOR