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martes, 1 de mayo de 2018

LEILA SLIMANI - CANCIÓN DULCE. Una crítica.

Ya he comentado anteriormente en estas páginas virtuales que el Premio Goncourt es uno de mis referentes, puesto que salvo algún esporádico tropiezo este galardón es garantía de historias de interés. No hace demasiado y en una demostración de buen gusto, me regalaron Canción Dulce, escrito por Leila Slimani, segunda novela de la autora y vencedora de la edición de 2016 del citado premio.

Paul y Myriam son dos parisinos de clase media que recientemente han tenido a su segundo hijo, poco después de su primogénita. La madre está en un estado de insatisfacción constante y al borde de la depresión al haber encerrado su mundo entre las cuatro paredes de su casa, desbordada por el cuidado de sus hijos. Para salir de ello decide volver a su trabajo de abogada iniciando un cuidadoso proceso de selección de la niñera que cuidará de ellos. Tras varias entrevistas, encuentran a la persona perfecta Louise, una mujer pulcra y menuda, con experiencia y buenas referencias por lo que la contratan inmediatamente.

Louise no solo se gana fácilmente a los niños sino que además, y sin pedir dinero de más, realiza tareas de asistenta e incluso cocina maravillosamente. Gracias a ella, todo está en orden y en su sitio adecuado. Los padres están encantados, por lo que empiezan a alargar sus horarios convirtiendo a Louise, cada vez más, en un miembro indispensable de la familia con un creciente ascendiente sobre sus hijos. A pesar de que empiezan a detectar en ella fijaciones y obsesiones preocupantes, la comodidad que les aporta es superior a la inquietud, hasta que poco a poco el equilibrio empieza a resquebrajarse.

Esta sinopsis estaría muy lograda sino fuese porque desde la primera página sabemos que los niños mueren. No, no es un spoiler, la escritora nos lo indica sin tapujos al inicio de la novela. Si ya lo sabemos, entonces dónde radica el interés?. Claramente, en el andamiaje que va construyendo la autora para narrar la deriva de la niñera. Parte de un punto de partida optimista, con los padres encantados de la situación, y con el transcurrir de las páginas logra sembrar la semilla de la inquietud y la congoja en el lector. Mediante capítulos cortos que describen situaciones cotidianas, Louise muestra un carácter cada vez más obsesivo que no presagia nada bueno. La renuncia total a una vida propia fuera de su jornada laboral provoca que su enfermiza fijación en ser indispensable se incremente hasta límites insoportables. Leila Slimani demuestra un gran dominio de la tensión narrativa que solo decae en algunos momentos, por la normalidad de las situaciones descritas, pero la presencia de capítulos puntuales alumbrando el pasado de Louise la incrementan al ayudar a comprender las raíces de su desequilibrio. El uso de un lenguaje seco y directo, desprovisto de ornamentos contribuyen a incrementar la sensación de aprensión durante la lectura.

Canción Dulce plantea cuestiones destacables; la principal radica en que muchos padres hoy en día, debido al asfixiante ritmo de vida y los exigentes horarios laborales, se ven obligados a dejar el cuidado y educación de sus hijos en manos de un/a desconocido/a tras una breve entrevista y unas escuetas referencias. Otra significativa reflexión surge del hecho de que en muchos de estos casos, la niñera es una persona inmigrante y de otra raza, con el contrasentido de que no les abrirían la puerta para integrarles en su círculo de amigos pero sí para entregarles a sus hijos pequeños. Para terminar, también quiero reflejar que aunque los padres vean algunos signos de tener el “monstruo en casa” no lo reconocen ni actúan por las ventajas que suscita su presencia a nivel de orden familiar y lo complicado de renunciar a ello.

Canción Dulce es un libro muy interesante. A pesar de que se lea con facilidad plantea preguntas de difícil respuesta y provoca una reflexión entorno al cuidado y educación de nuestros hijos. Leila Slimani se revela como una hábil narradora que sabe provocar congoja y malestar en el lector al tocar unos temas tan delicados.

Leila Slimani en la Wikipedia
Leila Slimani

Recomendación: 
Desde luego no ver durante un tiempo la película La mano que mece la cuna, salvo que no se quiera recurrir a terceros para cuidar críos hasta el fin de la eternidad.
Durante la redacción de esta reseña escuché a los fabulosos TRAU en su debut sixtie de aires beatlemanianos Déu vos guard, por ahí cerca también anda el estupendo Foxhole de The Proper Ornaments. Además de dos discos de estilos parecidos pero completamente opuestos: el atractivo  shoegaze luminoso de Nothing en Tired of Tomorrow y el tesoro llamado Records de Kyoto de Últim Cavall, con su belleza recóndita escondida tras capas de sonido.


THE SMITHS - THE HAND THAT ROCKS THE CRADLE 

martes, 27 de marzo de 2018

JOHN WILLIAMS - STONER. Una crítica.


Creo que no descubro nada si digo que la gran ventaja de las ediciones de bolsillo es su reducido precio. Esta asombrosa demostración de inteligencia tan solo es pretexto para resaltar que por unos escasos 7-8 euros, uno puede aventurarse a adquirir títulos desconocidos que le llamen la atención por motivos peregrinos. En una de las visitas a mi librería preferida y después de coger los que quería me llevé de relleno y casi a ciegas, Stoner de John Williams.

Lo cierto es que deposité el libro en una estantería y allí, con su bonita portada -en la edición de La Butxaca-, ha estado reposando impertérrito durante algo más de dos años hasta que el otro día, en el mágico momento de elegir la próxima lectura y bajo el elaboradísimo criterio de no querer un tocho, fue el elegido.

El libro no es ni más ni menos que la narración de la vida de William Stoner, nacido en 1891 en un pueblecito agrícola de Missouri (para situarnos uno de los estados centrales USA), hijo único de un matrimonio de humildes campesinos y con un destino claramente ligado a la tierra y a ayudar a sus padres. El chico dio muestras de inteligencia en sus estudios y las autoridades propusieron a sus padres que fuese a cursar estudios en la nueva Facultad de Agricultura situada en la cercana Universidad de Columbia. Para William aquello representa una nueva vida ya que debe dejar la granja familiar y trasladarse a la gran ciudad cuando nunca antes había salido de su pequeño pueblo. Allí estudia con la intención de aprender nuevas ideas para aplicarlas a la explotación familiar pero en el segundo curso, y como en una epifanía, se da cuenta de que lo suyo son las letras cambiando sus estudios. Cuando al terminar la carrera, le ofrecen una plaza de profesor ayudante en la Universidad, no se lo piensa dos veces y acepta dejando atrás su marcado futuro como campesino.

William, siempre metódico y esforzado, se vuelca en la enseñanza y en los libros. Desde los pasillos de la Universidad ve transcurrir la vida, su vida, con un cierto distanciamiento; desde acontecimientos históricos tan importantes como las Guerras Mundiales hasta situaciones tan íntimas como su propio matrimonio. Se deja llevar por la corriente de los días sin hacer demasiado por prosperar, sin aspavientos ni salidas de tono. La vida es para Stoner un trayecto en tren que pasa secuencialmente por diferentes estaciones.

John Williams se revela como un narrador inmenso. Utiliza un tono crepuscular totalmente acorde con el carácter del protagonista; estoico y resignado- totalmente alejado del perfil tan sobado de héroe- que no duda en reprimir sus pasiones y se mantiene obstinadamente fiel a sus principios aunque le lleven a decisiones equivocadas. Con este material consigue hilar una narración fluida y poderosa, de fuerza torrencial,  empleando un lenguaje preciso y ajustado, sin florituras, y con una enorme capacidad de emocionar sin caer, en ningún momento, en un sentimentalismo que no casaría con el tono de la novela. Brilla especialmente al convertir en especial cualquier detalle cotidiano y, sobre todo, consigue que el lector quiera desesperadamente al pasmado de Stoner, incluso o puede que por su falta de tino, y que desee permanentemente que en la página siguiente de las trescientas treinta y dos que tiene la historia, su suerte cambie de una vez por todas. Stoner tiene esa extraña cualidad de gustar, incluso fascinar, sin saber definir demasiado bien por qué, generando una adicción irresistible.

Bajo un falso envoltorio de historia sencilla, John Williams nos regala en Stoner una narración  maravillosa, reflejando magistralmente la vulgar cotidianeidad de un hombre, tan gris y mediocre como especial y único, casi como cualquiera de nosotros. Sin ninguna duda, un libro fascinante, un tesoro.


John Williams en la Wikipedia
John Williams

Recomendación: 
Evidentemente esta novela y encontrar el resto de novelas del autor.
Durante la redacción de esta reseña escuché el novísimo y magnífico El Gatopardo de los maravillosos Triángulo de Amor Bizarro, el bellísimo Vuelve a Empezar de los reaparecidos Tom Boyle así como el convincente Records de Kyoto de los brumosos Últim Cavall.


viernes, 6 de mayo de 2016

Virgin Suicide. Marble Sky

Hi han ocasions en que descobreixes una cançó, una melodia irresistible que connecta amb tu i està plena de llum, és taronja o blau (però no el blue anglès de tristor, sinò blau de bonic) i et dibuixa un involuntari somriure gairebé estùpid -encara que també pot ser el contrari i transmetre un mantra de dessassossec (serà per esses) que t'ajuda a relativitzar, i ho comparteixes i ho ensenyes i no en fot ningú ni puto cas. I et penses que, salvant tres o quatre despenjats solidaris amb tu, la gent -com a concepte, com a massa fins i tot com amenaça- no es vol enterar de res. Per aquells moments, doncs tingue-m'ho clar, pitjor per ells.

 
Melodies came sailing out my, sailing out my lungs
When I was vast enough to go on
Memories came howling forward when I close my eyes
When I was tired enough to drown

But do you think I know
What all these words mean?
Cause in the end it's all just a dream

Under the marble sky
It might go away
Without the brilliant starlight
It might fade away my girl
Cause you have seen it all
And heart it all before
It’s not time to find out why
Now

Do you understand
I'm a part time woman
Part time dreaming man
And that I am vast enough to go on?

But do you think I know
What all these words mean?
Cause in the end it's all just a dream

Under the marble sky
It might go away
Without the brilliant starlight
It might fade away my girl
Cause you have seen it all
And you have heart it all before
It’s not time to find out for sure

My girl you have seen it all
And you have heart it all before
You have seen the lights

Under the marble sky
It might turn away
Without the brilliant starlight
It might turn
It might turn
It might turn away
Without the brilliant starlight



miércoles, 30 de marzo de 2016

Víctor del Árbol- La Víspera de Casi Todo. Una Crítica


Tenemos la suerte de seguir la carrera de Víctor del Árbol desde hace años y hemos podido comprobar cómo su popularidad y repercusión han ido creciendo paulatinamente con la publicación de sus diferentes obras. Desde las iniciales La Tristeza del Samurai o Respirar por la Herida, todavía en Alrevés Editores, pasando por la magnífica Un Millón de Gotas (ya en Destino), hasta su último trabajo La Víspera de Casi Todo. La reciente concesión del Premio Nadal por su último libro le dará el último empujón para pasar a un primer plano de las letras españolas. Posición por otra parte, totalmente merecida.

              

La Víspera de Casi Todo trata de 2 historias destinadas a entrecruzarse. Por un lado, el inspector de policía Germinal Ibarra sale de su coche en un páramo parecido al desierto, en un asfixiante verano en la provincia de Málaga, arrastrando a un hombrecillo que le guía hasta las ruinas de una cabaña de pastores para encontrar entre ellas el cuerpo semienterrado de una niña de 10 años. Abatido y agotado por el macabro  descubrimiento y el sofocante calor, ciego de ira, empieza a golpear a su acompañante, hasta reventarle el cráneo con su pistola.



Por otro lado y tres años después, Paola una elegante y enigmática mujer llega en su Mercedes descapotable a un pequeño pueblo de la Costa da Morte con el pretexto de hacer fotos. Allí se hospedará en casa de Dolores, una mujer solitaria, y conocerá a Mauricio, un anciano argentino que tiene a su cargo a su nieto Daniel después de que en un trágico incendio pereciera el resto de su familia. Rápidamente se crearán los lazos de amistad entre ellos a pesar de los muros de silencio que les separan y el peso de la evidente incógnita: de qué huye Paola yendo a refugiarse en un pueblo perdido de la costa gallega?.



Cuando al poco tiempo y en medio de la noche, ingresen en el hospital a una mujer con el cuerpo machacado después de una brutal paliza y ésta reclame la ayuda de Germinal, se entrecruzarán las dos historias, actualizando un doloroso pasado y trazando ramificaciones que irán desde los traumas y secretos personales más recónditos hasta la exposición pública de las familias de la jet set, desde los secretos de los pueblos pequeños hasta las miserias y los abusos de la Dictadura Argentina y la Guerra de las Malvinas.



Víctor del Árbol tiene, principalmente, dos grandes virtudes. Es un gran narrador de historias y un excelente constructor de personajes. Tiene la gran habilidad de hacer encajar las diferentes tramas y situaciones con naturalidad y sin artificio, sin importar la distancia física o temporal entre ellas. Sus libros se convierten en ecosistemas en que las consecuencias de las acciones de unos afectan a las realidades de los demás y el escritor consigue que no se vean los costuras sino que todo se resuelve con precisión milimétrica y sin lastres evidentes.



Leer a Víctor del Árbol duele, sus personajes pululan con apariencia estoica por sus novelas mientras, parafraseando al mismo autor, respiran por sus heridas, traumatizados por pérdidas y heridas del pasado que no consiguen restañar, conviviendo y sobreviviendo a con dignidad y sin caer en el sentimentalismo, esperando impacientes y a la vez con temor el día en que deban pagar penitencia por ellas, sabiendo de antemano que tienen la batalla perdida y que sus fantasmas siempre van a alcanzarles.



La Víspera de Casi Todo se devora con fruición aunque como todas las obras del autor exige un esfuerzo por parte del lector, vencer la congoja que provoca la narración en ciertos pasajes. Aunque al principio ya nos descubre sus cartas, el desarrollo de las diferentes acciones conduce a un frenético clímax final logrando que el interés se acreciente mientras avanzan las páginas del libro. Como no podía ser de otra manera,  con la aparición del cadáver de una niña ya al inicio, el tono de la historia es sombrío, tono que se adecua perfectamente a las nubes que pueblan el cielo de Costa da Morte y que actúan perfectamente como metáfora del devenir de los acontecimientos, cargando las páginas de tensión hasta que rompen en la tormenta que supone el clímax final



Como es habitual en el autor, tanto las descripciones como el vocabulario son muy precisos otorgando fluidez a su lectura. Los únicos peros (menores, eso sí) que le podemos poner a la novela es que si se conoce la obra anterior de Víctor del Árbol ésta no sorprende ya que transita por terrenos comunes del escritor y, especialmente, le exigiríamos que hubiese profundizado más en la represión de la dictadura argentina ya que es un tema que se toca de soslayo sin profundizar demasiado (al contrario de la magistral descripción de la staliniana en Un Millón de Gotas).



Quien conozca a Víctor del Árbol con La Víspera de Casi Todo descubrirá un escritor magnífico y correrá sin dudarlo a buscar su obra anterior. El lector que ya conocía al autor, reconocerá sus patrones habituales de escritura y reafirmará convencido sus votos y su fe en el mismo.


             
Víctor del Árbol en la Wikipedia
Víctor del Árbol

Recomendación: 
A los afortunados que no conozcan su obra anterior, descubrirla y gozarla. A los que ya la conocemos, esperar la publicación de un nuevo libro del autor.

Durante la escritura de esta reseña escuché el rabioso y todavía vigente The Holy Bibble de unos Manic Street Preachers en gran forma, el soberbiamente nocivo Tara, Motor, Hembra de Nudozurdo, el absolutamente rompedor Standstill del grupo del mismo nombre, mucho antes de que fuesen engullidos por el ego mayestático y el pastelito melódico que supone You Know Who You Are de los ya totémicos e irreprochables Nada Surf. 

sábado, 1 de agosto de 2015

Emili Bayo- Puta Pasta. Una crítica.




Conocíamos a Emili Bayo por haber disfrutado de varias de sus novelas: Traïdors i Covards, La Resta del Món y Projecte de Felicidad, aunque si tenemos en cuenta que esta última data de 2002, lo cierto es que le habíamos perdido la pista.
Por eso, el leer que su novela Puta Pasta había ganado el prestigioso premio Crims de Tinta de novela negra -convocado por la editorial RBA- no dejó de producirnos sorpresa. ¿Emili Bayo un autor “negrot”?. Pues sí y lo cierto es que el libro es justo vencedor del premio.

Marc Tremós es un empresario del mundo de las letras que se dedica a realizar todo de tipo de escritos, traducciones y correcciones por encargo. Los últimos años había vivido de trabajos para políticos vagos y poco o nada talentosos pero con la crisis económica y la escasez monetaria en las arcas públicas no recibe un encargo ni por casualidad. Ante la llamada de su amiga de infancia, Verónica Sisó, que le ofrece trabajar de “negro” para el diputado al Parlament de Catalunya, Àngel Bernal –de quien es secretaria-, no se lo piensa dos veces y acepta.

Verónica siempre ha sido una mujer tan bella como pérfida y rápidamente le propone un sucio negocio: robar el dinero obtenido por el diputado con sus corruptos negocios no oficiales. Ante el irresistible influjo de la mujer y la posibilidad de superar para siempre sus problemas económicos, el corrector entra en el juego fácilmente.

Y como todo el mundo puede intuir menos nuestro protagonista, lo que tenía ser un robo perfecto se complica, se vuelve imposible, al aparecer en escena el cadáver de la esposa del diputado. Y, ¿qué esperabas Marc?, ni rastro del dinero.

Tras este intenso e interesante punto de partida, el libro narra diferentes subtramas: los relaciones y negocios entre el político, su socio constructor y la banca (paralelismos frescos en la memoria encontraremos todos los que queramos), el cerco al que somete un obsesionado inspector de Hacienda al constructor, el concienzudo trabajo investigando la aparición de un cadáver por parte de un defenestrado y alcohólico inspector de los Mossos d’Esquadra en busca de redención. Subtramas paralelas que se cruzan, envolviendo a nuestro protagonista y dándole, finalmente, una oportunidad para poder conseguir el dinero y así salir del agujero en que se está convirtiendo su vida.

Emili Bayo ha escrito una novela frenética, que no ofrece tregua al lector, poblada de personajes con muchos intereses oscuros. A través de ella, el autor nos traza un reflejo sombrío de nuestros tiempos, con la corrupción generalizada por parte de muchos políticos aprovechando el sector público para llenarse sus privados bolsillos. La alta burguesía y su poder de influencia sobre la prensa y la policía que prefiere mirar hacia otra parte. y, sobre todo, el poder del dinero, la Puta Pasta del título, –uno de los dos motores del mundo- que justifica la realización de cualquier barbaridad con tal de conseguirlo y atesorarlo.

Cautiva el estilo del libro, con un constante cambio de tono entre vencedores y perdedores en nuestra sociedad. Unos son soberbios, prepotentes y confiados mientras los otros desprenden un aire de resignación y pérdida reconocible a distancia. El desarrollo del libro nos lleva a que estos últimos tengan una oportunidad de triunfar. ¿Podrán aprovecharla?. Esta lucha del individuo contra el poder establecido para escapar a su trazado destino nos sitúa en las coordenadas de la novela negra clásica, recordándonos ligeramente a tótemes como La Jungla de Asfalto de W.R. Burnett y otros más contemporáneos como La Estrategia del Pequinés de Alexis Ravelo.

La novela tiene varios golpes de efecto que acrecientan el interés de la historia, nunca sabiendo con certeza cual será el siguiente paso. Este panorama cambiante provoca que su lectura sea rápida y adictiva. Los personajes están bien trazados y son atractivos. A pesar de ello, queremos ponerle dos objeciones de poca importancia al libro: el protagonista es muy ingenuo (aunque su comportamiento está motivado por la desesperación) y alguna sorpresa final no nos acaba de encajar.

Puta Pasta ofrece una lectura muy agradecida y recomendable. Celebramos la incursión de Emili Bayo en el mundo de la novela negra y esperamos que nos siga regalando más títulos en un futuro.


Página de Emili Bayo
Emili Bayo

Recomendación: 
Las obras anteriores del autor y ya que le hemos mencionado, leer a Alexis Ravelo. Especialmente sus dos últimos libros: La Estrategia del Pequinés y Las Flores no Sangran.
Mientras escribía esta reseña he escuchado el instrascendente nuevo disco de Beach House, Depression Cherry. El abrasivo y mayúsculo Minuit dans tes Bras de los geniales Michel Cloup Duo y también el intenso Affects de los muy recomendables Plastique Noir.

sábado, 7 de marzo de 2015

David Llorente- Te quiero porque me das de comer. Una crítica.






Desde su publicación había leído varias reseñas elogiosas, en publicaciones y blogs de los que soy asiduo, sobre éste Te quiero porque me das de comer de David Llorente y al verlo en las novedades de la Biblioteca Pública, no dudé ni un segundo en llevármelo a casa. A parte de estas impresiones he de confesar que su título me encantó desde el primer momento, aunque no dejaba de resultarme chocante para una novela negra.



Y vaya si lo es, negra negrísima. De hecho la primera frase del libro es: “El asesino en serie carece de empatía”.  La acción del libro se sitúa en el barrio-ciudad de Carabanchel y transcurre durante unos 25 años. En el inicio, la referencia se sitúa en el Instituto de Bachillerato Sebastián Oller. En las historias personales de sus profesores y alumnos, focalizando poco a poco la atención en Max Luminaria, un brillante alumno que sufre una persecución constante e implacable por parte de sus compañeros -al lado de sus padecimientos la palabra bullyng parece un gracioso adjetivo-. Max Luminaria, como no puede ser de otra forma, es el protagonista del libro; un psicópata que se convertirá en asesino en serie.



El desarrollo de la historia nos narra su vida desde adolescente hasta que se convierte en un brillantísimo cirujano, a la vez que desarrolla, en una espeluznante doble vida, el personaje que los medios de comunicación han creado: El Asesino de la Moneda. El autor relata sus primeras pulsiones criminales, su aprendizaje, perfeccionamiento y  maestría tanto en su destacada vida profesional como en su lado oscuro. Brillante como eminente cirujano, brillante como serial killer.



Pero Te quiero porque me das de comer es mucho más que esto. En él se entrecruzan múltiples historias: desde los ya citados profesores y alumnos del colegio, a variados habitantes de Carabanchel, desde los investigadores de la policía que intentan detener al asesino a los yonquis y otros delincuentes que transitan sobreviviendo por el barrio, desde los parroquianos del Bar de la Pepi (lugar de encuentro cuando Max Luminaria es adulto) a las luchas entre traficantes de droga del limítrofe poblado de Jauja. En definitiva, el escritor hilvana un ecosistema (Carabanchel) en el que puebla y actúa el protagonista de la historia junto con otros múltiples personajes y sus historias se van engarzando en un momento u otro o si no coinciden, son la pieza del dominó necesaria para que caiga la siguiente.



A pesar de lo atractivo de la historia, lo que realmente es sorprendente es la estructura de la novela. En absoluto se trata de una narración al uso, David Llorente va uniendo todas las historias en una lectura continuada, sin puntos y aparte y pasando de una a otra mediante puntos y seguido, con lo que consigue una gran continuidad de la acción. Entre medio y para otorgarnos un marco temporal, el autor intercala las noticias más importantes del año o las películas que se han estrenado, los programas de televisión o los éxitos deportivos del momento. También se enumeran enfermedades mentales, drogas varias, medicamentos contra la depresión, dietas de culturista, alineaciones de fútbol, premios Óscar y varias temáticas más. Todo esto utilizando un lenguaje duro, seco y sin contemplaciones narrándonos la dura vida de los desfavorecidos en un barrio tan grande y tan asolado por la delincuencia como fue Carabanchel en los años noventa.



Cuadrar y dotar de continuidad y coherencia a toda éste heterogeneidad es lo realmente meritorio y destacado de Te quiero porque me das de comer y de su autor, David Llorente. Lo que podría haber sido un batiburrillo sin sentido y disperso es todo lo contrario. El autor consigue que todas las historias y personajes encajen como piezas de un puzzle gigantesco aunque se sitúen en horizontes temporales diferentes. No hay nada dejado a la improvisación y todo está perfectamente medido y engranado. Todo tiene sentido, provocando en su lectura una extraña adicción que lleva a devorar el libro con fruición provocando que sus densas 300 páginas se nos hagan cortas.



Más que sorpresa podría calificarlo de conmoción. Toda una experiencia su lectura.



Te quiero porque me das de comer es la quinta novela de David Llorente y después de su lectura buscaré sus libros anteriores.


David Llorente en la Wikipedia
Recomendación: 
Lógicamente bucear en los libros anteriores del autor. 
Durante esta reseña escuché el sobrio The Lyre of Orpheus de los grandes Nick Cave & The Bad Seeds, también el atmosférico y continuista Justicia Poética de Pumuky.