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domingo, 16 de agosto de 2020

JOE HILL - FUEGO. Una crítica.

Los dos libros que he leído de Joe Hill me han producido una sensación contradictoria. Me encantó El traje del muerto, en cambio, me decepcionó sobremanera Cuernos. Para deshacer el empate compré hace un tiempo Fuego, aunque su elevado grosor hizo que esperase al momento adecuado para leerlo. Con el confinamiento y el acopio de horas que se podían dedicar a la lectura (después de trabajar, que nadie me sea malévolo) pude por fin atacarlo.

Harper Grayson es una chica risueña, de buen corazón y feliz; joven, embarazada de su primer hijo y muy enamorada de su marido Jakob; adora su trabajo de enfermera y no para de canturrear canciones de Mary Poppins. Aunque el mundo se ha vuelto completamente loco a su alrededor. Una plaga altamente contagiosa se extiende de manera imparable. Sus síntomas: unas manchas negras y doradas en la piel del enfermo que le provoca un creciente calor hasta terminar en poco tiempo haciéndole estallar envuelto en fuego. Harper combate contra esta enfermedad cada día, en el hospital donde trabaja, hasta que éste acaba incendiándose y ardiendo completamente.

Pocos después, empieza a descubrir las manchas en su cuerpo. Cuando su marido intenta matarla, Harper huye, debiendo evitar a los exterminadores de enfermos hasta encontrar un clandestino campamento de infectados, en el que parece que la plaga se ha detenido y conviven con ella sin que la enfermedad avance. Pero, esta convivencia puede durar hasta encontrar una cura, si es que la hay?. O, una incógnita todavía mayor: el campamento es realmente seguro y oculto ante los exterminadores que pretenden acabar con los infectados?.

No está nada mal mi elección en pleno auge del coronavirus; una historia sobre una pandemia. Porque de esto trata Fuego, de la aparición de una plaga que nadie sabe de donde viene ni como se contagia y, mucho menos, como remediarla. Tan solo la delatan unas bonitas manchas en la piel que se calientan y al incrementarse la ansiedad y nervios del paciente, acaban haciéndole entrar en combustión. Original, igual no, pero muy adecuado desde luego que sí (antes de continuar, indico que el libro se escribió en 2016).

Durante las 800 páginas del libro asistimos al proceso de infección de la enfermedad y a su resultado: un mundo nuevo consecuencia de la devastación provocada por la enfermedad. Un nuevo mundo dividido en 2 bandos: sanos y enfermos. 2 partes enfrentadas, en que los sanos quieren exterminar a los enfermos para evitar cualquier riesgo de transmisión (así en frío el planteamiento es sencillamente escalofriante). Como la protagonista, Harper, está infectada, la historia se centra más en los enfermos y en cómo se organizan para sobrevivir. Con el trasfondo del campamento, el autor realmente lo que quiere es reflejar las dinámicas de grupo: creencias, relaciones amorosas, egoísmos e intereses y las clásicas luchas por el poder. Este enfoque puede recordar, salvando las distancias, a clásicos maravillosos como El Señor de las Moscas o Rebelión en la Granja. Aunque la intención del de Maine es escribir una historia fantástica siendo esta lucha por el poder una subtrama y no el elemento principal como en los referentes citados.

Como he dicho anteriormente el libro sobrepasa las 800 páginas, pero durante su lectura se hacen cortas y se consumen con facilidad. Joe Hill ha llegado a una elogiable madurez como escritor, es un gran contador de historias en las que despliega un poderoso torrente narrativo -que indudablemente recuerda su herencia paterna-, dotando a la narración de mucho ritmo y acción, integrando perfectamente las subtramas en el cuerpo de la historia principal y creando unos personajes atractivos, coherentes y bien trazados a los que no ahorra ni escatima infortunios ni padecimientos. Por todo ello, Fuego destaca por su capacidad en absorber la atención del lector, al que le cuesta despegarse de sus páginas hasta llegar al final de la narración.

Fuego es un libro magnífico. Regala una historia absorbente, adictiva y que proporciona unas buenas horas de entretenida lectura. Joe Hill hace tiempo que confirmó que es una realidad, un peso pesado del fantástico de hoy en día. En mí caso, el 2 a 1 se queda corto y ya tengo reposando en un estante NOS4A2 

OTRAS RESEÑAS DEL AUTOR:
CUERNOS


Joe Hill en la Wikipedia
Recomendación: 
Claramente este libro y seguir de cerca al autor. Si alguien tiene prejuicios ante la obra de su padre, que los deje de lado y se sumerja en ella.


Mientras escribía esta reseña he disfrutado del excelente Infrarouge de Minuit Machine, un disco que me encanta. También he disfrutado del cálido Canciones de Laboratorio de Salvador Tóxico, un trabajo más que reivindicable, así como he disfrutado del magnífico The Blue Hour de Suede. Qué grandes tres últimos trabajos han entregado los ingleses!.

miércoles, 15 de mayo de 2019

STEPHEN KING- JOYLAND. Una crítica

En mi adolescencia, Stephen King era uno de mis escritores preferidos. De hecho, para qué negarlo, era claramente mi favorito. Libros como Apocalipsis, Tommyknockers o It -que recientemente ha reverdecidos laureles gracias a la nueva adaptación cinéfila- dejaron una huella imperecedera por su enorme fantasía y desbordante capacidad para generar terror. Pero un buen día, la estúpida idea de que el escritor de Maine era "lectura para adolescentes" enraizó en mi mente y renuncié a leerle durante una buena cantidad de años.

Con el tiempo, y alguna lectura de Joe Hill mediante, decidí dejarme de tonterías y volver al redil del amigo King. Así fue como en la última visita a la biblioteca elegí Joyland -un título de repercusión modesta- y, lo cierto es que una vez en casa decidí leerlo sin más dilación y con un retraso de varios años.

La historia transcurre a principios de los años setenta. Devin, Dev, Jones es un estudiante con aspiraciones literarias que busca un trabajo durante las vacaciones para poder pagarse la universidad. Y lo encuentra en Joyland, un antiguo parque de atracciones a años luz de los parques temáticos que todavía no lo invadían todo. Al poco tiempo de trabajar 2 hechos arrasan definitivamente su rutina: su adorada novia rompe con él sin darle explicaciones, ante lo que Dev pierde toda su autoestima y conoce la leyenda del parque; en la Casa de los Horrores mora el fantasma de una chica que fue asesinada allí y que solo se aparecie a los empleados del parque.

Entre las encantadoras y aventajadas atracciones, Dev va madurando y supera poco a poco su ruptura, descubre el sentido de la amistad, el compañerismo, el compromiso y la responsabilidad integrándose hasta tal punto que al acabar el verano decide prolongar su estancia en el parque. A la vez trata de averiguar todo lo posible sobre la historia del fantasma mientras intensifica su amistad con un muchacho enfermo y su esquiva y reservada madre. 

Tras este sencillo punto de partida, Stephen King nos plantea una historia con una doble vertiente: por un lado, una historia iniciática con el paso de la juventud a la edad adulta y por otro, el suspense de una historia de fantasmas y apariciones. Aunque esta última tiene un peso importante en la parte final de la narración, palidece frente al crecimiento vital del protagonista y aviso desde aquí; este no es en absoluto un libro de terror.

Joyland es un libro muy agradable de leer. El tono utilizado por el escritor posee un barniz melancólico y cercano que consigue sin esfuerzo la complicidad del lector, rematando esta impresión gracias a sus magníficos personajes. El protagonista, Dev, desarma por su sencillez y nobleza desde el primer momento; sus amigos Erin y Tom son dos tótems en los que apoyarse toda la vida; también destaca el personal del parque con su entrañable idealismo y su camaradería; así como el pequeño Mike que es sencillamente adorable. Incluso los personajes menos atractivos están perfectamente delineados. La narración se desarrolla con naturalidad, sin giros forzados y logra evitar caer en la sensiblería en los momentos más emotivos a pesar de su presente pátina de tristeza. Haciendo una analogía, la lectura del libro recuerda a ver una agridulce película antigua que te está gustando mucho. 

He disfrutado mucho con Joyland, un libro que no es de los más famosos del formidable escritor de Maine pero que provoca unas horas de lectura muy placenteras y deja un muy grato recuerdo.

Por mi parte, vencidos estúpidos prejuicios, continuaré disfrutando de la obra de Stephen King, sin ninguna duda uno de los mejores escritores de las últimas décadas.


Stephen King en la Wikipedia

Recomendación: 
Romper estúpidos prejuicios. Disfrutar sin ataduras mentales de Stephen King.
Mientras escribía esta reseña escuché el elegantísimo pop del nuevo disco de Miqui Puig & ACP titulado 15 canciones de amor, barro y motocicletas. También degusté el con el tiempo referencial disco debut de Carolina Durante, de título homónimo así como el precioso EP, Virtual Love de Holysun.



viernes, 14 de agosto de 2015

JOE HILL - CUERNOS. Una crítica.


Descubrí a Joe Hill gracias a su magnifico libro anterior, El Traje del Muerto, novela de la que no tenía ninguna referencia y me regaló buenas horas de trepidante lectura. Contando con este antecedente, cuando vi en un estante de la fantástica –nunca mejor dicho- librería Gigamesh, su posterior novela Cuernos, además a un precio reducidísimo, tardé exactamente un nanosegundo en comprarla y llevármela a casa.

Cuernos, nos cuenta la historia de Ig, joven de 26 veintiséis años que al despertar después de una noche de intensa borrachera descubre dos bonitas protuberancias con forma de cuernos en su cabeza. Poco después se percata que los cuernos no asustan a la gente sino que parece que no reparen en ellos y que encima no tengan ningún tipo de escrúpulo en contarle sus pensamientos, deseos y anhelos más recónditos por oscuros y prohibidos que éstos sean.

Tener este poder podía convertir a Ig en un ser diabólico –que es lo que sugieren sus nuevos y lustrosos cuernos- pero en lugar de ello, Ig sigue permanentemente imbuido en un estado de autocompasión y atormentado por la violación y asesinato de su novia Merrin, ocurrido poco tiempo atrás y todavía sin encontrar al culpable. Gracias a sus nuevos poderes averigua que todo el mundo cree que él fue el asesino y que solo se libró de ser detenido gracias al dinero y contactos de su familia.

Tras éste interesante punto de partida el autor recurre al uso de flash backs intercalándose con el presente para explicarnos la infancia y juventud del protagonista así como el núcleo central de libro, su relación con Merrin, su asesinato y la revelación del o los culpables.

El problema viene dado en que el libro pierde interés conforme avanza sus páginas. Se desperdicia el delirante inicio del libro y las posibilidades de los nuevos poderes de Ig -sin ninguna duda, lo mejor de la novela son las revelaciones de las personas con las que se va encontrando- para incidir en el papel de éste como segundón acomplejado durante toda su vida. ¿El motivo de la pérdida de interés? Claramente, el personaje de Ig. Éste no tiene ningún atractivo. Es un tibio, un simple, un cobarde que ni siquiera se atreve a explorar las múltiples posibilidades que le ofrece su nuevo aspecto aunque solo sea para descubrir al asesino de Merrin y hacer justicia –como buen satánico- o entregarlo a la justicia.

Ante esto, las 450 páginas del libro se vuelven largas, excesivas y reiterativas, no haciendo falta tanto texto para esta historia, además de la permanente sensación de que se podían haber conseguido mejores frutos de la historia. Esta sensación provoca que el libro se vaya deshinchando de manera progresiva.

Cuernos nos parece una obra decepcionante y el hecho de poseer la etiqueta best-seller no es justificación. El criterio debe ser la calidad no si las expectativas de ventas son más o menos altas. Por cierto, el libro ha sido adaptado al cine, dirigido por Alexandre Aja y contando con Daniel Radcliffe como protagonista.

Joe Hill en la Wikipedia
Joe Hill


Recomendación: 
No perder la fe en Joe Hill y estar expectante ante sus nuevas obras, no en vano es hijo de Stephen King. Ver la película, Alexandre Aja es un renovador del género de terror y vale la pena comprobar si desarrolla las malas intenciones del protagonista que en el libro se queda en el tintero.
Mientras escribía esta reseña he escuchado Toni Bravo de los genialísimos Las Ruinas, el agradable Get There de Minor Alps y el soberbio 24 Hours Awake de Plastique Noir.