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domingo, 11 de febrero de 2024

Anna Carreras i Aubets - L'ull de l'escarabat. Una crítica.

Llibres del Delicte és una col.lecció ben interessant, de "novel.la negra" i el cert és que de manera recurrent en compro volums o bé, els agafo de la biblioteca. Molts cops a cegues i pel plaer de descobrir autors interessants sense tenir referències. Aquest va ser el cas de "L'ull de l'escarabat". No havia llegit res de l'autora, Anna Carreras i Aubets, i el títol em va cridar l'atenció amb el que en la darrera visita a la biblioteca, me'l vaig endur cap a casa. Com el llibre és curt (170 pàgines) i havia de passar un dia sense poder moure'm gaire, vaig decidir que era el moment idoni per llegir-lo.

Vaig començar-lo i a mesura que avançava pàgines esperava que passés alguna cosa. I no. Només una protagonista egoista, pedant i capritxosa a qui se li fica al cap conquerir a un xicot gay del que s'ha enamorat i d'això en fa la seva particular croada. Aquest vindria a ser l'argument de la novel.la. Clar, com el bastiment és pobre i la protagonista és insuportable, la lectura del llibre cada cop es fa més feixuga i arriba un moment en què el millor és que dura poc. Al final intenta un cop d'efecte, però ja és massa tard per salvar res.

La nota publicitària la vol comparar amb "N'hi ha que neixen estrellats" encara que realment no passa d'història increïble que explica una noia pija en una sèrie televisiva per adolescents. Ben fluix aquest
L'ull de l'escarabat.

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Llibres del Delicte es una colección muy interesante, de "novela negra" y lo cierto es que de manera recurrente compro volúmenes de la misma, o bien, los cojo de la biblioteca. En ocasiones a ciegas y por el puro placer de descubrir autores interesantes sin tener referencias. Este fue el caso de "
L'ull de l'escarabat". No había leído nada de la autora, Anna Carreras i Aubets, y el título me llamó la atención. Como el libro es corto (170 páginas) y tenía que pasar un día entero sin moverme demasiado decidí que era el momento ideal para leerlo.

Empiezo y a medida que avanzan las páginas espero que pase algo. Y no. Tan solo una protagonista egoísta, pedante y caprichosa que se enamora de un chico gay y su conquista se convierte en su particular cruzada. Este vendría a ser el argumento de la novela. Claro, como el andamiaje es pobre y la protagonista es sencillamente insoportable, la lectura del libro se va volviendo cada vez más árida y llega un momento en que lo mejor es que dura poco. En las páginas finales la escritora intenta un golpe de efecto, pero es demasiado tarde para levantar el vuelo.

La nota publicitaria la quiere comprar con "N'hi ha que neixen estrellats" aunque realmente no pasa de la historia increíble que explica una joven pija en una serie televisiva para adolescentes. Muy flojo este
L'ull de l'escarabat.

miércoles, 15 de mayo de 2019

STEPHEN KING- JOYLAND. Una crítica

En mi adolescencia, Stephen King era uno de mis escritores preferidos. De hecho, para qué negarlo, era claramente mi favorito. Libros como Apocalipsis, Tommyknockers o It -que recientemente ha reverdecidos laureles gracias a la nueva adaptación cinéfila- dejaron una huella imperecedera por su enorme fantasía y desbordante capacidad para generar terror. Pero un buen día, la estúpida idea de que el escritor de Maine era "lectura para adolescentes" enraizó en mi mente y renuncié a leerle durante una buena cantidad de años.

Con el tiempo, y alguna lectura de Joe Hill mediante, decidí dejarme de tonterías y volver al redil del amigo King. Así fue como en la última visita a la biblioteca elegí Joyland -un título de repercusión modesta- y, lo cierto es que una vez en casa decidí leerlo sin más dilación y con un retraso de varios años.

La historia transcurre a principios de los años setenta. Devin, Dev, Jones es un estudiante con aspiraciones literarias que busca un trabajo durante las vacaciones para poder pagarse la universidad. Y lo encuentra en Joyland, un antiguo parque de atracciones a años luz de los parques temáticos que todavía no lo invadían todo. Al poco tiempo de trabajar 2 hechos arrasan definitivamente su rutina: su adorada novia rompe con él sin darle explicaciones, ante lo que Dev pierde toda su autoestima y conoce la leyenda del parque; en la Casa de los Horrores mora el fantasma de una chica que fue asesinada allí y que solo se aparecie a los empleados del parque.

Entre las encantadoras y aventajadas atracciones, Dev va madurando y supera poco a poco su ruptura, descubre el sentido de la amistad, el compañerismo, el compromiso y la responsabilidad integrándose hasta tal punto que al acabar el verano decide prolongar su estancia en el parque. A la vez trata de averiguar todo lo posible sobre la historia del fantasma mientras intensifica su amistad con un muchacho enfermo y su esquiva y reservada madre. 

Tras este sencillo punto de partida, Stephen King nos plantea una historia con una doble vertiente: por un lado, una historia iniciática con el paso de la juventud a la edad adulta y por otro, el suspense de una historia de fantasmas y apariciones. Aunque esta última tiene un peso importante en la parte final de la narración, palidece frente al crecimiento vital del protagonista y aviso desde aquí; este no es en absoluto un libro de terror.

Joyland es un libro muy agradable de leer. El tono utilizado por el escritor posee un barniz melancólico y cercano que consigue sin esfuerzo la complicidad del lector, rematando esta impresión gracias a sus magníficos personajes. El protagonista, Dev, desarma por su sencillez y nobleza desde el primer momento; sus amigos Erin y Tom son dos tótems en los que apoyarse toda la vida; también destaca el personal del parque con su entrañable idealismo y su camaradería; así como el pequeño Mike que es sencillamente adorable. Incluso los personajes menos atractivos están perfectamente delineados. La narración se desarrolla con naturalidad, sin giros forzados y logra evitar caer en la sensiblería en los momentos más emotivos a pesar de su presente pátina de tristeza. Haciendo una analogía, la lectura del libro recuerda a ver una agridulce película antigua que te está gustando mucho. 

He disfrutado mucho con Joyland, un libro que no es de los más famosos del formidable escritor de Maine pero que provoca unas horas de lectura muy placenteras y deja un muy grato recuerdo.

Por mi parte, vencidos estúpidos prejuicios, continuaré disfrutando de la obra de Stephen King, sin ninguna duda uno de los mejores escritores de las últimas décadas.


Stephen King en la Wikipedia

Recomendación: 
Romper estúpidos prejuicios. Disfrutar sin ataduras mentales de Stephen King.
Mientras escribía esta reseña escuché el elegantísimo pop del nuevo disco de Miqui Puig & ACP titulado 15 canciones de amor, barro y motocicletas. También degusté el con el tiempo referencial disco debut de Carolina Durante, de título homónimo así como el precioso EP, Virtual Love de Holysun.



domingo, 17 de enero de 2016

Édouard Louis- Para Acabar con Eddy Bellegueule. Una crítica.



Como ya he comentado en alguna entrada anterior, ir a la biblioteca con el tiempo justo es un error. O se tiene decidido de antemano los libros que quieres o acabas cogiendo lo primero que te llama la atención, sin poder disfrutar del momento de rebuscar y elegir. En mi última visita solo disponía de un cuarto de hora por lo que me encaminé apresuradamente al estante de  novedades. Allí, un chico joven miraba con expresión de tristeza desde la portada de un libro. Su título me sorprendió, Para Acabar con Eddy Bellegueule (Adéu a l’Eddy Bellegueule en la edición catalana), y sin tener ninguna otra referencia me lo llevé a casa.



Eddy Bellegueule es un niño de 10 años que reside en un pequeño pueblo de 500 habitantes de la región francesa de Picardía. Su vida diaria es un infierno. Sus gestos amanerados, su voz aguda, incluso su inteligencia le convierten en el rarito, el afeminado, el mariquita del pueblo. Como allí todos los chicos tienen que ser duros, su condición sexual diferente es un estigma, una marca que solo merece reprobación, escarnio y violencia, por lo que Eddy es víctima de burlas, descalificaciones y agresiones de manera continuada.



Vivir en un entorno social desfavorecido tampoco ayuda demasiado. Sus padres le quieren pero desearían que su hijo fuese más normal y que no supusiese otro problema que sumar a su desesperada situación económica. A lo largo del libro (que recorre de los 10 a los 14 años del protagonista), Eddy toma consciencia de su sexualidad, intentando negarla, ocultarla e incluso experimenta con chicas con tal de dejar de ser un marginado. Una vez asume que le es totalmente imposible fingir decide que tiene que dejar el pueblo y la única oportunidad que se le puede presentar será gracias a los estudios.



Éste es el duro argumento de Para Acabar con Eddy Bellegueule, novela debut y autobiográfica de Édouard Louis. El autor tiene actualmente 23 años y, pese a su juventud, sorprende positivamente el tono contenido del libro, sin caer en el sentimentalismo ni cargar tintas ni lanzar exabruptos sino limitándose a relatar los hechos que conformaron su infancia y primera adolescencia sin juzgar a los protagonistas en ningún momento. Se trata de una novela corta, de escasas 160 páginas, pero plagadas de aristas cortantes que provoca que el lector asista con el estómago encogido a los episodios de violencia escolar contra él (bullying es una palabra que se queda corta), se desconcierte ante los primeros escarceos sexuales que se convierten en hábito y se horrorice ante los episodios de violencia familiar.



Édouard Louis describe a partir de su historia, la vida en un pueblo pequeño dependiente de una fábrica que da trabajo a la mayoría de los habitantes del mismo. Narra un ecosistema asfixiante con una cotidianeidad llena de violencia en que los hombres deben ser muy duros para demostrar su virilidad, el papel de la mujer es de total sumisión respecto al hombre, el alcohol está tan presente que su ausencia casi está mal considerada, el racismo exacerbado es la respuesta a muchos problemas, la diferencia no se comprende sino que se reprime y la falta de expectativas es tan implacable que las vidas de sus habitantes no dejan de ser grises réplicas unas de otras.



El acoso escolar es un elemento tan presente y habitual  que incluso Eddy lo acepta, hasta el punto de acudir voluntariamente al encuentro de sus agresores para que le humillen y apaleen e incluso se preocupa por sus agresores si un día no acuden a su espeluznante cita. Esta sumisión a su condición de diferente y el convencimiento de que merece ser castigado por ello provoca escalofríos.



En la contraportada describen la prosa de Édouard Louis como un cóctel de Zola y Dickens, lo que es totalmente cierto. Podríamos definirla tranquilamente como literatura naturalista, con la importante diferencia es que la acción transcurre hace escasamente 10- 15 años en un pueblo de Francia, una de las primeras economías mundiales y no en la Inglaterra o Francia del S. XVIII. No deja de sorprender y doler que en estos tiempos de progreso e información no dejen de producirse estas situaciones y no solo en lugares tan claustrofóbicos como el pueblo descrito. En el norte de Francia, en Occidente, en la actualidad, ahora mismo. Por desgracia, el caso de Eddy no es el único sino que es mucho más frecuente de lo que creemos.



Para acabar con Eddy Bellegueule es una novela triste y devastadora, en la que el tono neutro de la historia realza la descorazonadora acusación hacia la sociedad occidental en que estamos viviendo por su falta de educación y de valores.



Impactante debut literario de Édouard Louis ajustando cuentas con su pasado.


Édouard Louis en la Wikipedia
Édouard Louis

Recomendación: 
La fantasía está muy bien pero unas dosis de realismo (aunque no sea mágico) también apetecen y son necesarios. Seguir la carrera de Édouard Louis.

Durante la escritura de esta reseña escuché el majestuoso Kicking against the pricks del gran Nick Cave con sus Bad Seeds, también los premonitorios lamentos agónicos del ya mítico  David Bowie en BlackStar así como admiré todavía más a Polly Jean en This is Desire?. 

viernes, 6 de noviembre de 2015

BIME LIVE 2015




Lo cierto es que Bime Live me pareció un festival muy bien organizado. El entorno muy bueno, ni muy pequeño ni demasiado enorme. El sonido ejemplar en la gran mayoría de conciertos. El hecho de que los dos escenarios se fuesen alternando evitó solapamientos (excepto en Teatro pero como no me interesaba nadie, perfecto). La pulsera del festival llevaba un chip de recarga para que no circulase dinero que me hizo desconfiar al principio, pero una correcta dotación de personas en las barras –tendrían que aprender otros festivales- evitó excesivas aglomeraciones y ahorró todo tipo de problemas con los cambios. El hecho de tener un parada de metro a 50 metros es sencillamente genial.



Como único inconveniente fue los excesivos cacheos por parte de los integrantes de la seguridad del certamen, creo que hasta me metieron mano y todo.


A continuación, un pequeño comentario sobre las actuaciones:
VIERNES



A pesar de que el Festival empezaba con las actuaciones de Mamba Beat y Darwin Deez, siempre es saludable estrenar el festival con una caña tranquila fuera del recinto. Aunque pueda provocar el llegar tarde a algún concierto, que fue lo que acontenció con los grupos mencionados.



ZOLA JESUS: Un sonido horrible no ayudó en absoluto a una música tan etérea, esto provocó que el concierto quedase prácticamente en anécdota. Ni siquiera el trombón que llevaba uno de sus miembros se distinguía con nitidez. Ni cuando Nika Roza se paseó entre el público consiguió levantar el vuelo. Por cierto, asombrado de la escasísima estatura de la cantante.

EVERYTHING EVERYTHING: El concierto empezó enérgico y con fuerza pero en poco tiempo se volvió bastante anodino sin que los temas destacaran unos de otros. Reflejaron en concierto lo que es su discografía, un grupo dentro del pelotón de los medianos que no logran destacar.



LOS PLANETAS: Con un set list reducido pero semejante a sus últimas actuaciones, tocho flamenquillo aparcado, el concierto fue una gozada. Un sonido impresionante, el grupo con entrega justita pero sin fisuras y ejecutando perfectamente, Rey Sombra la tercera canción y empalmando hasta el final Corrientes Circulares- Santos que yo te Pinté- El Duendecillo Verde- Segundo Premio- Un Buen Día- Alegrías del Incendio y Pesadilla en el Parque. Un auténtico disfrute para sus fans. Lástima que se ahorrasen De Viaje como última canción pero no podemos quejarnos.



STEREOPHONICS: Los galeses congregaron a mucho público en su actuación en la que alardearon de buen oficio aunque sin conseguir desprenderse de una cierta impresión de piloto automático. Mucho mejor cuando Kelly Jones se colgaba la guitarra eléctrica y aceleraba que cuando se supeditaban a su famélica guitarra acústica. El público se encendió con Maybe Tomorrow y acabaron a lo grande con su mejor canción, Dakota.


THE GO TEAM: Lo cierto es que sonaban de fondo pero muy destacable no debieron ser cuando no recuerdo nada del concierto.



CRYSTAL FIGHTERS: Empezaban a las dos de la mañana que creo que es la hora exacta en que subí en el metro para ir a dormir que al día siguiente repetíamos.



SABADO:


Llegar prontito al recinto, 19:30h, aún dio tiempo a escuchar un par de canciones pop-rock de Austronautalis y sobre todo, ir a coger sitio para ver a Nudozurdo, intrigados por como llevarían al directo los sintetizadores que pueblan y adormecen su último disco Rojo es Peligro.



Nudozurdo cabeza de cartel a las 19:45h de la tarde?. Me he perdido algo? 4 filas de gente sentadas delante del escenario, al mirar con detalle veo que el mayor de la pandilla tiene 17 años. No entiendo nada hasta que me acuerdo del programa: Supersubmarina e Imagine Dragons, ídolos teenagers. Pues por ahí andaba yo metido en 5ª fila dispuesto a disfrutar.



NUDOZURDO: Dispuesto a disfrutar aunque el altísimo volumen del bajo en las dos primeras canciones casi me revienta los tímpanos y, por solidaridad, la cabeza entera. A la que ajustaron los graves asomó la apisonadora. Sonido encauzado por un bajo demoledor perfectamente ajustado con la monolítica y, a la vez muy versátil batería de Ricky Lavado, sobre el que sobrevolaban las tormentas eléctricas producidas por la retorcida guitarra –reverbs, feedbacks- de Leopoldo. Sonó algún sintetizador pero como mero contrapunto de un densísimo sonido lleno de texturas. Con canciones como El Hijo de Dios, Prometo Hacerte Daño, El Diablo fue Bueno Conmigo o una muy emocionante Dosis Modernas arrebataron al público, asustando a más de uno de los jóvenes asistentes aunque también lograron más de un converso. Enormes y necesarios.
 

SAVAGES: Si Nudozurdo fue intensidad, Savages fue rabia y velocidad. Su grandísima front woman, Jehnny Beth, puso firmes, aleccionó y ganó por KO técnico a todo el público asistente. Punk, sudor y mucha energía secundada por una banda inclemente potenciada por una estética impecable. Canciones como She Will, City’s Full, Husbands e incluso The Answer fueron himnos y terminar con el alegato feminista Fuckers provocó que el concierto acabase puño en alto. Destacable el magnetismo de Jenny Beth encima de una valla paseando asida a las manos del público. Siouxsie en su mejor momento contagiando actitud.

SUPERSUBMARINA: Hora de cenar.



RICHARD ASHCROFT: No fue un concierto sino una misa. Richard Ashcroft, con su pelo rapado, sus gafas de sol y su guitarra acústica regaló sermón tras sermón a sus convencidos acólitos que no pararon de levitar gracias al magnífico estado de forma de su voz y el repertorio soñado: Sonet, A Song for the Lovers, Check the Meaning, The Drugs don’t Work, Lucky Man y Bitter Sweet Simphony entre otras. Para los que no somos demasiado fans, el set fue algo monótono y lineal por su escasa destreza con la guitarra. Fenómeno fan granadito con smartphones de última generación.



IMAGINE DRAGONS: Que los americanos eran los cabezas de cartel no lo dudábamos en absoluto. La cantidad de adolescentes y preados (con padres superados incluidos) así lo atestiguaba. Fue levantar la vista, ver una marea humana delante del escenario principal, encenderse las luces y un estruendoso chillido histérico recorrió sin piedad la nave donde se desarrolla el festival. Rápido refugio, la barra. Desde lejos se pudieron observar todos los tics de una banda de estadio destinada a triunfar. Todo tan grandilocuente como insípido ante una audiencia totalmente rendida de antemano.



L.A.: Después de aguantar a los anteriores se tenía ganas de un concierto más reducido y los baleares olfatearon el ambiente y tuvieron muy claro lo que tenían que ofrecer: un buen set rockero. Luís Alberto Segura dominando la escena y cantando muy bien, secundado por una muy efectiva banda presentando varias de las canciones de su último disco y dejando de lado sus singles más pop. Muy buen concierto.




KAKKMADDAFAKKA: Los noruegos se encontraron con un público ansioso de pasárselo bien, en muchos casos con maquillajes halloweenescos, y como hace ya tiempo que son más entertaintments que músicos pues lo hicieron pasar en grande a todos los asistentes que no pararon de bailar. Divertido guiño haciendo sonar la música de la Champions League al inicio del concierto.



!!! (CHK, CHK, CHK): Fue el ruido que hice con los dedos al decidir irme a coger el metro que eran las 3 de la mañana.

  

sábado, 14 de febrero de 2015

Alesssandro Baricco- Emaús. Una Crítica.





Poco antes de ir a dormir y buscando un libro interesante para leer, posé la mirada en el estante en que tengo los de la Colección Compactos de Anagrama y, entre ellos destacando con su ambarino color, atisbé Emaús de Alessandro Baricco. Al momento recordé que lo compré hace tiempo esperando el momento oportuno para leerlo. Pues bien, el momento ha llegado. Aprovecho desde aquí para felicitar a Anagrama por tan magnífica colección, tanto por la enorme calidad de sus títulos como por su diseño de atrevidos colorines, que crean un efecto francamente bonito al unir varios de ellos.

En Emaús, el autor italiano nos cuenta la historia de Bobby, Luca, El Santo y el propio narrador, cuatro muchachos de 17 años, que se tienen una amistad indestructible y cuentan con unas sólidas convicciones religiosas que influyen sobre su manera de pensar y refuerzan cada semana tocando sus instrumentos en las misas de la iglesia. También nos habla de Andre; la chica Alfa por excelencia: guapa, interesante, artista, de clase alta y además, compañera de clase, aunque totalmente inaccesible para ellos.

El acercamiento de Andre a los protagonistas desencadenará la acción, provocando que los chicos tengan que tomar decisiones buscando su propio camino teniendo que afrontar, o no, la novedosa realidad que aparece debido a las consecuencias de sus elecciones. El camino correcto es incierto y cuesta identificarlo, de ahí el título del libro: Emaús, que según el Evangelio de Lucas es una aldea en la que Jesucristo, después de resucitar, se apareció a 2 discípulos y éstos no lo supieron reconocer.

Emaús es una novela iniciática que se sitúa en el momento, 17 años, en que los chicos dejan atrás su cómoda y protegida adolescencia y empiezan a darse cuenta de que las convicciones y seguridades sobre los que se apoyaban se resquebrajan totalmente y son sustituidas por inseguridades y miedos ante la incertidumbre, asomando amenazantes sus propias voluntades y las imperfecciones de sus caracteres que empiezan a configurar los adultos que serán, cambiando a los muchachos que han sido hasta el momento y  afectando incluso a las relación de amistad que mantenían.

A pesar de ser una novela corta, de unas escasas 150 páginas, su lectura puede llegar a hacerse árida. Emaús es una muy buena muestra del estilo de escritura de Alessandro Baricco. Su extrema preocupación por la forma provoca que, en ocasiones, cueste vislumbrar el fondo. Su escritura provoca una niebla de palabras que se convierte en párrafos bellos pero superfluos llegando a desvirtuar el mensaje. En algunos de sus libros su estilo da frutos maravillosos como en Tierras de Cristal, pero en otras, como en éste Emaús o en su sobrevaloradísimo Seda, la historia queda totalmente difuminada por el envoltorio convirtiéndose, por momentos, en tediosa.

Caso curioso el de este libro, ha logrado que los personajes me caigan bien y he encontrado atractivo el enfoque de la evolución de los protagonistas pero no he conseguido disfrutar durante su lectura. Creo que volveré a dejar en barbecho a Baricco un par de años más.


Alessandro Baricco en la Wikipedia
 
Recomendación: 
Tener bien juntos los libros de la Colección Compactos Anagrama. Semejante Preciosidad.
Escribiendo esta reseña escuché el bellísimo y triste Disaffected de los geniales Piano Magic y el hipnótico, gélido y maravilloso Seventeen Seconds de The Cure sin olvidar terminar con Charlotte Sometimes.



jueves, 24 de abril de 2014

Ben Brooks- Crezco


A raíz del reciente éxito de su novela Lolito, la popularidad de Ben Brooks empieza a ser considerable y hace días que me picaba la curiosidad. Por eso al caer en mis manos Crezco (Fes-te Gran en su título catalán) supe que no tardaría demasiado en devorarlo.


Al abrir el libro, una cita del grupo indie-pop Los Campesinos ya nos da pistas de que estamos ante un libro más tendente al hedonismo que a sesudos análisis existenciales.  Todo esto se confirma cuando conocemos a Jasper, el protagonista y narrador de la historia.


Jasper es un adolescente que está en el instituto y sus preocupaciones y ocupaciones principales son el sexo, experimentar con las drogas, beber, Internet, sus amigos, inventarse historias para desconcertar a su psicóloga e intentar demostrar que su padrastro es un asesino en serie (no necesariamente por este orden). Ah y los estudios, bueno eso no, que he dicho preocupaciones principales.


Junto a su amiga Tenaya, de la que está enamorado sin saberlo (o no) nos muestra tortuosas relaciones sentimentales así como las preocupaciones derivadas de que ahí a lo lejos –aunque ya no tanto-, en el horizonte, se empieza a vislumbrar la obligatoriedad de elegir un camino hacia la vida adulta.


Ben Brooks no juzga en ningún momento a sus personajes, simplemente nos muestra su cotidianidad. A pesar de la edad de los personajes, la novela me ha resultado mucho más Tom Sharpe (por su carga corrosiva e irónica) que Salinger (gran referente en todas las novelas de adolescentes). Incluso podríamos decir que algunos de los personajes podrían ser los adolescentes que luego se convertirán en protagonistas de las novelas de Irvine Welsh, aunque todavía están en ese punto de elegir si quieren serlo o no.


La escritura es ágil, directa y narrada en primera persona consiguiendo un tono de cercanía que hace que no quieras despegarte de los andares de Jasper, Tenaya y los demás. Si además le añadimos un punto de vista ciertamente mordaz, la lectura del libro es muy amena y gratificante.


Con su nuevo libro Lolito, Ben Brooks lleva publicados 5 libros con solo 22 años. Si todas son como éste Crezco, tiene un futuro espléndido. Autor a seguir muy de cerca.



“Para darme coraje, cojo del suelo una lata de cerveza medio vacía y me lo acabo. De eso se llama coger coraje a la holandesa. Es una expresión ofensiva para los holandeses porque da a entender que no son capaces de hacer nada sin beber primero”.



“Mefedrona. La sorpresa era mefedrona. La mefedrona es una droga legal que se puede comprar por Internet. Se vende como “fertilizante para plantas”. Te concede la bondad del dalai-lama y el carisma de Hitler, y lo único que te pide a cambio es que después te pases un ratito encerrado en un agujero negro”. 


Ben Brooks en la Wikipedia
Ben Brooks


Recomendación: 

En esta ocasión la recomendación es musical: cualquiera de los grupos que menciono a continuación, si alguien no los conoce vale la pena perder un ratito en descubrirlos.. 
Mientras escribía esta reseña he escuchado Penny Sparke de los maravillosos Blonde Redhead, el debut de los power-poppies Fountains of Wayne y el notable Do the beast de los The Afghan Whigs.

lunes, 10 de junio de 2013

Golpes Bajos- Cena Recalentada


Golpes Bajos es uno de esos grupos injustamente olvidados teniendo una colección de canciones fantásticas (La fiesta de los maniquíes, No mires a los ojos de la gente, Hansel y Gretel, Colecciono Moscas, Malos Tiempos para la Lírica, etc). 

Su aparición, a mediados de los 80, con una propuesta tan diferente en tiempos de La Movida, supongo que hizo que se les considerara un poco o un mucho marcianos y no solo por su propuesta sino también por sus letras evocativas y por los variados y sorprendentes arreglos en las canciones. 

Esta canción no es ni la mejor ni la más recordada de ellos pero su letra es una auténtica maravilla y refleja a la perfección un momento en la vida y un estado de ánimo muy concretos.



Cena recalentada cuando llegas tarde a casa 
La imbecil de tu hermana que te pica y que se pasa 
La loca de tu madre que te chilla y no se cansa 
Y el viejo derrotado que se baba y amenaza 
Donde has estado? 
Mira que facha 
Que horas son estas? 
Vete a la cama 
Un beso en un portal un abrazo hasta mañana 
Que hombre me sentia cuando a ti te acompañaba 
Tu lo eras todo y yo era nada 
Pisabamos los charcos tan lejos estabas 
Donde has estado? 
Mira que facha 
Que horas son estas? 
Vete a la cama