Mostrando entradas con la etiqueta Confusion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Confusion. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de julio de 2020

Xavier Theros - La Fada Negra. Una crítica

En la Diada de Sant Jordi de hace un par de años me regalalon La Fada Negra de Xavier Theros, su primera novela y flamante Premi Josep Pla (instaurado en 1968, el galardón que concede Editorial Destino se ha convertido en uno de los más prestigiosos en llengua catalana), aunque tan solo me sonaba de ser uno de los libros más vendidos de la citada Diada. Lo dejé reposando en un estante hasta que en el primer confinamiento coronavírico me decidí a leerla.

Barcelona, 1843. La ciudad está sumida en una gran agitación tras los convulsos años pasados gracias a las guerras carlistas y a la insurrección ciudadana del año anterior, que acabó a cañonazos. Para desafiar al despótico gobierno del General Espartero (regente de reina Isabel II, menor de edad en ese momento) se crea la Junta de Barcelona. Junta que pasa a gobernar la ciudad y decide nombrar Capitá de Policía al protagonista de la novela, Llátzer Llampades, debido a su título de Capitá (sí, pero de Marina de la que, por cierto, han expulsado recientemente).

A las pocas semanas de su nombramiento, empiezan a aparecer cadáveres de niños degollados y vaciados de sangre. Por el estado de los cuerpos y la total falta de indicios, empieza a correr rumores acusando de ellos a criaturas sobrenaturales como vampiros o fantasmas asesinos. Cuando más presionado por sus superiores está el Capitá para resolver los crímenes y menos resultados obtiene, estalla la revuelta de la Jamancia (revuelta progresista con muchos voluntarios contra el gobierno centralista) que provoca la llegada a la ciudad del ejército español, que resuelve la contienda bombardeandola inclementemente durante 3 meses, en los que los cañones de artillería llegaron a disparar 12.000 proyectiles.

Entre bombas, intrigas políticas y su propia autodestrucción logrará el Capitán detener al o a los asesinos o realmente los crímenes los cometen criaturas que escapan al entendimiento humano?.

En La Fada Negra destaca sobremanera la magnífica descripción que Xavier Theros realiza de unos hechos ciertamente poco conocidos -la revuelta de la Jamancia- y, especialmente, la ambientación de una Barcelona sucia, insalubre, pobre y muy castigada por la incesante lluvia de artillería. Como dice el autor en una de sus páginas: calles de un metro de ancho con el suelo formado por capas de mugre y excrementos. Esta detallada ambientación demuestra un vastísimo conocimiento, casi dos siglos después, de la ciudad y de sus límites por parte del escritor. Todo esto aderezado con un muy buen reflejo de las diferentes y continuas intrigas políticas en una época de mucha inestabilidad. El autor nos coge de la mano y nos lleva a unos neblinosos cafés con escaso surtido de comidas, pero atestados de absenta y ron, a burdeles siempre repletos de clientes a pesar de la creciente presencia del hambre en las devastadas calles y también, a las escaramuzas del campo de batalla. Todo ello narrado por Xavier Theros con un lenguaje muy rico y precioso, revelándose como un magnífico narrador en esta su primera novela.

La Fada Negra es una novela muy ambiciosa ya que en ella coexisten en tiempo y espacio novela negra, la investigación de una serie de asesinatos con un mismo patrón; novela histórica y también novela psicológica, por el comportamiento del personaje principal. Y esa ambición -quien mucho abarca poco aprieta dicen- es precisamente su talón de Aquiles, ya que termina acusando una cierta falta de definición; no se sabe si es una novela negra en tiempos convulsos o bien, una novela histórica con un trasfondo de crímenes. La trama de los asesinatos y su investigación está muy bien planteada y se desarrolla con ritmo e interés, aunque termina por decaer sepultada en el fragor de la batalla. Tampoco me ha convencido el personaje del Capità Llampades por increíble; un inútil sin ningún mérito, putero, ebrio y adicto incapaz desde el primer momento de cumplir con sus cometidos. No se lo cree ni el propio escritor ya que para describirle utiliza un tono que roza lo humorístico, tono que no encaja con la sobriedad y precisión empleados en la crónica histórica.

La Fada Negra de Xavier Theros tiene un planteamiento muy interesante y destaca por rescatar un capítulo histórico poco conocido con una formidable ambientación, descubriéndonos a un magnífico narrador, aunque una cierta falta de definición en sus intenciones provoca confusión en su parte final.

Xavier Theros en la Wikipedia

Recomendación: 
Ante el incremento de rebrotes y nuevos casos de coronavirus, no hagamos el tonto y quedémonos al máximo en casa. Aunque tampoco nos creamos a pies juntillas lo que nos dicen los políticos y seamos críticos con ellos.

Mientras escribía esta reseña he disfrutado con el pop pluscuamperfecto de guitarras de los australianos Rolling Blakouts Coastal Fever en su nuevo trabajo, el sensacional Sideways to New Italy. También, en línea continuista, con la colección de himnos soleados que contiene Existential Playboy de los debutantes Surf Rock is Dead así como he disfrutado de las guitarras vigorizantes del incombustible genio Bob Mould en su Sunshine Rock. 

domingo, 9 de octubre de 2016

Oliver Sacks- El hombre que confundió a su mujer con un sombrero. Una crítica.

Estando de vacaciones lejos de casa puede ocurrir que te quedes sin libro que leer. Eso es precisamente lo que me pasó este pasado verano, por lo que no tardé en entrar en una bonita librería. Librería en la que, como curiosidad, no tenían mesa con chillonas novedades y los libros estaban ordenados por editorial, consiguiendo un logrado efecto cromático (interesante tema de discusión, si los libros deben ordenarse por autor o por editorial). Después de un buen rato en que el Síndrome de Stendhal tomó el mando, finalmente recurrí a la siempre efectiva Colección Compactos de Anagrama para hacerme con un título de los que llama la atención: El hombre que confundió a su mujer con un sombrero de Oliver Sacks.


No había leído nada del famoso neurólogo y divulgador y lo cierto es que tenía bastante curiosidad por introducirme en su obra aunque nunca encontraba el momento. Supongo que el contexto y la repercusión de su reciente defunción influyeron en mi decisión aunque también una cierta atracción hacia las disfunciones mentales.


En el libro, Oliver Sacks enumera y explica una veintena larga de casos con los que se ha ido encontrando durante su vida profesional. Desde el del paciente que da nombre al título hasta el de Ray, un hombre con tics tan continuados y violentos que condicionan totalmente su vida, pasando por Madeleine que tiene unas manos que no siente como suyas o por Los Gemelos, dos hermanos deficientes capaces de calcular en un instante en qué día de la semana caerá cualquier fecha que se les proponga. Nos presenta a Natasha, nonagenaria que a sus edades se vuelve lujuriosa aunque también a Jimmie, que treinta años después del final de la II Guerra Mundial sigue creyendo que sirve en la Marina dentro de esa contienda.


Cito estos sin ningún orden ni concierto pero podría enumerarlos todos, ya que cada uno es de ellos es –como poco- curioso cuando no aterrador. El enorme acierto de Oliver Sacks y su gran virtud estriba en que los detalla con un lenguaje inteligible sin perderse en vericuetos médicos, recurriendo a un lenguaje técnico sencillo y sin extenderse en exceso. Nos presenta los casos de sus pacientes desde una perspectiva muy humana, sin tratarlos en ningún momento como atracciones de feria –porque no lo son, lógicamente- y con sumo respeto tanto por ellos como por las tortuosidades de la mente humana. Además, no presenta curaciones milagrosas ni remedios infalibles sino que explica la evolución de la enfermedad y el tratamiento seguido, que no siempre funciona, y en muchos casos solo consigue paliar sus síntomas pero al menos mejora la vida del paciente.


Me ha convencido Oliver Sacks en el primer encuentro con sus escritos y reincidiré en otros. De todos modos, leer de forma seguida los 24 casos que expone el libro puede ser una tarea ardua provocando una cierta confusión entre todos ellos, por lo que sugeriría alternar la lectura de El hombre que confundió a su mujer con un sombrero con otros libros para evitar al sensación de empacho que puede llegar a producir. 

Oliver Sacks en la Wikipedia


Recomendación: 
Atreverse con libros, llamémoslos así, diferentes. 
Nick Cave and the Bad Seeds, el pop destartalado de Hefner.

Mientras escribía esta reseña he escuchado el abrupto Gore de Deftones (por cierto, carrera ejemplar la de los americanos), el irregular por su propia naturaleza Boxing Hefner de los fantásticos Hefner y el abrumadoramente triste Skeleton Tree de Nick Cave and the Bad Seeds. 

viernes, 21 de marzo de 2014

Arcade Fire- Reflektor. Una crítica.


Los canadienses Arcade Fire, posiblemente junto con Radiohead el grupo más “grande” de la música alternativa, han requerido de los servicios de James Murphy (LCD Soundsystem) para que les produzca su nuevo LP, Reflektor, el 4º en su carrera.


Después de 3 grandes discos y tras haber perdido el factor sorpresa, muy probablemente la banda haya querido dar un bandazo a su carrera, juntándose con un productor que les dé un barniz electrónico (ahondando en el camino iniciado en la fantástica Sprawl II -Mountains Beyond Mountains- de su enorme e infravalorado The Suburbs), dejando a un lado la épica habitual de sus obras, una de las característica que les han convertido en un referente.


Tras una campaña publicitaria de amplia presencia en los medios se presentó el disco con el single de título homónimo, Reflektor, tema espléndido y claramente dirigido a la pista de baile, a pesar de sus 7:34 minutos. Un acierto total para abrir el nuevo disco.


La  siguiente canción, We Exist, con su enorme base rítmica que recuerda a la genial Black is Black de Los Bravos y sus arreglos discotequeros vacilones se convierte en otro gran tema que gana con las escuchas.


A pesar de estos 2 magníficos temas como inicio, su continuación no logra mantener el nivel; Flashbulb Eyes se convierte en un batiburrillo de ritmos entrecortados que llegan a recordar a un reggaeton amplificado, Here comes the Night Time solo es atractiva cuando se acelera y alcanza un ritmo esquizofrénico (similar a Wonder II  del último disco de my Bloody Valentine) siendo el resto muy anodino. La falta de instrumentos de cuerda, marca de la casa arcadefireana, se acusa mucho en Normal Person y en You Already Now en que toda la canción gira en torno a Win, tanto que su voz se vuelve histriónica haciéndose demasiado insistente.


Después de éstas, la acertada Joan of Arc sabe a gloria subiendo el nivel y Here Comes the Night Time II da una tregua antes de las 3 canciones siguientes: Awful Sound (Oh Eurydice), It’s never Over (Oh Orpheus) y Porno, todas ellas superando los 6 minutos, demasiado tiempo para unas canciones tan planas, con pocos instantes destacados y mucha monotonía. Sus casi 20 minutos son un “polvorón de difícil digestión” provocando dispersión en la atención del oyente.


Atención que se recupera inmediatamente con las 2 últimas composiciones del disco; Afterlife y Supersymmetry, 2 auténticas maravillas en que la conjunción entre Arcade Fire y James Murphy encaja a la perfección y logran cerrar el disco dejando un muy  buen sabor de boca.


Es un mal disco? Para nada, un disco que contiene Reflektor, We Exist, Joan of Arc, Afterlife y Supersymmetry no puede ser malo pero su excesiva duración (75 minutos) y la gran diferencia de calidad entre las canciones mencionadas y el resto son un lastre insuperable para éste Reflektor.


La pátina electrónica que Arcade Fire le han querido dar a su música le sienta bien pero no hasta el punto de ser su característica principal. Se acusa mucho la ausencia de guitarras, violines y otros instrumentos de cuerda que definen su sonido. Su sustitución por bases electrónicas se revela insuficiente y la solución no estriba en dar mayor  protagonismo (aún) a la parte vocal de Win, ya que ésta se convierte en excesiva en varios momentos.


Reflektor sería mucho mejor y más disfrutable si lo hubiesen podado en 3-4 canciones y recortado la duración de varias de ellas. Aún así, tanto Reflektor, We Exist y Afterlife ya son  nuevos clásicos de la banda canadiense.

Otras Reseñas:
Everything Now 
  
REFLEKTOR

WE EXIST

AFTERLIFE

REFLEKTOR en Spotify

jueves, 12 de julio de 2012

CAJAS Y CAJONES Tom Boyle- La Caja

Tot el dia amb ella al cap


Hace tiempo que no estás,
hay mucho aire,
y pocas ganas. 

Sabes que no digo nada
y sin embargo te esperaba,
que te guardo el corazón
metido en una caja,
llena de esponja y paja,
por si quieres volver... 

No lo supe arreglar,
y lo intentaba,
 me esforzaba. 

Sabes que no lo soporto
y sin embargo no digo nada,
que te guardo el corazón,
metido en una caja,
llena de esponja y paja,
por si quieres volver… 

que te guardo el corazón
metido en una caja,
llena de esponja y paja,
por si quieres volver,
por si quieres volver…


Que no us enganyi l'aire a La Buena Vida de la cançó, el disc d'aquests nois -MANIOBRAS DE APROXIMACIÓN- té una vessant shoegazera que està molt bé i Desdobladas és un hitàs. Moltes ganes de que treguin nou disc.
Us trobo a faltar. Et trobo a faltar. 

martes, 31 de enero de 2012

UN ERROR DE APRECIACIÓN - La Dama Se Esconde

Ahir em vaig equivocar, jo i la meva estúpida supèrbia. Va ser  “Un error de apreciación” com deien La Dama se Esconde i durant 7200 segons vaig anar minvant en la meva fe. Però per sort els mecanismes d’autodefensa són poderosos i em van rearmar sense haver de recórrer a cap mena de vida extra.

Aquest batibull és una disculpa.



Una forma de reír y una forma de llorar, 
escuchaste esa canción, un recuerdo nada más. 
Come con el tenedor, ¿Qué más te da? 
Duermes en tu habitación, ¿Y dónde está? 
Un susurro puede ser mi manera de gritar, 
y en la caja esa canción no ha parado de sonar. 
Adivina qué hora es en mi reloj,
 tarareo esa canción un poco más. 
Hoy te voy a descifrar esa foto que escogí, 
una caja para ti y emborrono otro papel, 
haz la cama de una vez por todas;
 zapatillas que romper,
¿Quién sabe?

Un secreto que esconder y ese cuadro en la pared, 
no está recto, puede ser un error de apreciación. 
¿Me trajiste ese balón que te pedí? 
Un muñeco que cuidar, has mojado el ascensor,
y el azul es un color que me gusta contemplar. 
Puede que hoy divague algo más... 
Hoy te voy a descifrar esa foto que escogí, 
una caja para ti y emborrono otro papel,
 haz la cama de una vez por todas; 
zapatillas que romper,
 ¿Quién sabe?

Un secreto que esconder... No me digas nada más... 
¿Qué demonios hago aquí? ¿No es tarde?
¿Me trajiste ese balón que te pedí? 
Un muñeco que cuidar, has mojado el ascensor, 
y el azul es un color que me gusta contemplar. 
Puede que hoy divague algo más... 
Balancéate otra vez como un barco de papel, 
y en la silla este señor no parece comprender. 
Puede que hoy divague algo más...

Un secreto que esconder y ese cuadro en la pared 
no está recto, puede ser un error de apreciación.