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miércoles, 6 de enero de 2021

DENIS GUEDJ - EL TEOREMA DEL LORO. Una crítica


Hace unos meses me regalaron El Teorema del Loro de Denis Guedj, con una amarillísima portada -color típico de Compactos de Anagrama- a juego con el animal del título. Lo cierto es que no me sonaba de nada, pero el reclamo de libro divulgador de matemáticas -comparándolo con Jostein Gaarder y El Mundo de Sofía o, añado yo, Oliver Sacks y los diferentes libros que ha publicado- me pareció de lo más atractivo.

El protagonista es Pierre Ruche, un anciano filósofo de 84 años. Propietario de una librería en París, un desafortunado accidente le postró en una silla de ruedas cediéndole la propiedad a su ayudante y desde entonces vive con ella y sus 3 hijos: Max, que tiene 12 años y los gemelos Léa y Jonathan, varios años mayores. No quiero olvidarme de Sinfuturo; un llamativo loro al que Max rescató recientemente del mercado de Las Pulgas.

Ruche recibe dos sorprendentes cartas de su viejo amigo de la universidad Elgar Grosrouvre (del que no sabe nada desde hace varias décadas).  En ellas le cuenta que vive en Manaos -en el Amazonas-, que se enriqueció cuantiosamente con sus negocios y gastó parte de su fortuna adquiriendo valiosísimos libros de matemáticas, casi únicos en el mundo, hasta conformar la, posiblemente, mejor biblioteca histórica de matemáticas del mundo. También añade 2 cosas muy importantes: ha conseguido resolver por primera vez varios de los problemas matemáticos más famosos de la historia y que le cede su espléndida biblioteca porque tiene miedo de que quieran asesinarle para robársela. Regalo al que no podrá negarse porque ya está embarcada y en camino. La segunda carta confima los peores presagios de Grosrouvre ya que viene dentro de una comunicación de la policía local informando de su muerte en un incendio que ha destruido totalmente su casa.

Ruche está convencido de que su viejo amigo le ha dejado pistas sobre la resolución de los problemas matemáticos en sus cartas y en los libros, así como también sobre quien ha sido el causante de su muerte. Ante ello, decide emprender la doble investigación a través del análisis de los volúmenes que recurren la historia de las matemáticas ayudado por sus jóvenes compañeros.

Esta vendría a ser la alargada sinopsis de la historia. A partir de aquí vemos desfilar por El Teorema del Loro a los matemáticos más importantes de la historia con sus vidas, descubrimientos y contribuciones: desde Tales y Pitágoras hasta Gauss o Euler, pasando por Arquímedes, Aristóteles, Al-Jwarizmi, Tartaglia, Napier, Bernoulli, Fermat o Goldbach (entre otros muchos), mientras los protagonistas intentan descubrir entre las notas de Grourouvre la resolución a los misterios planteados.

La enumeración de autores que he realizado es larga y me he dejado unos cuantos sin nombrar. En este tipo de libros con intención divulgadora distingo por un lado la parte científica y, por otro, la trama principal que pueda justificar la aparición de la teoría científica (o que permita descansar de ella) y allí es donde fracasa El Teorema del Loro. Los personajes, exceptuando quizá a Ruche, adolecen de una falta de profundidad acuciante: Max es un pequeño genio de 12 años totalmente autónomo y que hace siempre lo que le da la gana independientemente de su edad; los dos hermanos gemelos son dos snobs insoportables que no aportan nada a la narración y la madre; que tendría que ser clave, es una mera anécdota que se limita a aparecer y desaparecer de las páginas. Al inicio, incluso abre una puerta interesante dando indicios de su vida personal pero curiosamente el escritor se olvida de ello y no vuelve a incidir en ello descartando un aspecto que pintaba interesante. Además, el desarrollo de la hipotética investigación va dando tumbos de forma deslavazada, sin ningún avance, hasta que en la parte final, da la sensación de que el autor quiere cuadrarlo todo, demostrar la hipótesis, y no solo no lo consigue sino que todavía incrementa la sensación de confusión.

El Teorema del Loro de Denis Guedj no me ha parecido nada gratificante y me deja una cierta sensación de pérdida de tiempo, por lo que no lo recomeniendo en absoluto. Sus 531 páginas se hacen largas e incluso pesadas y no creo que con su lectura las matemáticas ganen demasiados adeptos, aunque también reconozco que la teoría matemática no es precisamente mi fuerte.  

Denis Guedj en la Wikipedia

Recomendación: 
No dejemos que la pandemia se nos lleve por delante ni que las nuevas formas de trabajo nos roben absolutamente todo el tiempo y no dejen tiempo para nuestras aficiones.
Mientras escribía esta reseña solo he escuchado discazos: el homónimo de Clap Your Hands And Say Yeah; Funeral de Arcade Fire, Vengeance de New Model Army y Las Causas Perdidas de Neleonard. Babita continuada.

martes, 21 de abril de 2020

ROBERTO BOLAÑO - EL TERCER REICH. Una crítica


El escritor chileno Roberto Bolaño desde su prematura muerte en 2003, ha ido adquiriendo gradualmente un prestigio y repercusión más que merecido. Especialmente reconocido por sus obras 2666 y Los Detectives Salvajes, en los últimos años se han publicado póstumamente diferentes títulos. Entre ellos, El Tercer Reich, novela que parece ser fue de las primeras de Bolaño, de su primera etapa, fechándose alrededor de 1989. 

Udo Berger, joven alemán de 25 años, se dispone a pasar sus primeras vacaciones con su novia Ingeborg. Para ello elige el mismo pueblo y hotel de la Costa Brava al que venía de adolescente junto a su familia. Espera disfrutar del sol, de la playa, del amor desbordante de su novia y, reservar tiempo para dedicar a su pasión: los WarGames. No en vano es campeón de su país y disfruta enormemente replanteando batallas de la 2ª Guerra Mundial, esforzándose en variar su resultado final.   

Este planteamiento inicial se ve alterado cuando conocen a otra pareja de alemanes, Charly y Hanna, con los que empiezan a salir cada noche y aguantar sus frecuentes broncas y borracheras. Además, se juntan con el Lobo y el Cordero, dos buscavidas del pueblo y con un curioso personaje que se dedica a alquiler patines en la playa y que responde al mote de El Quemado. Así, entre días de playa y fiestas, a las que Udo no siempre acude por quedarse en el hotel, van transcurriendo las vacaciones incrementando la confianza entre el grupo de nuevos amigos, hasta que un día Charly desaparece haciendo surf. 

Pasan las horas, los días y Charly no aparece. Terminan las vacaciones, deben irse, pero Udo decide quedarse hasta que encuentren el cuerpo de su compatriota. Esos días en soledad los llena intimando con Frau Else, la propietaria del hotel, que ya le fascinó en su adolescencia, rondando con el Lobo y el Cordero y, especialmente, jugando una partida de El Tercer Reich con El Quemado, ser que le provoca una extraña ambivalencia, una atrayente repulsión.

Reconozco que la sinopsis es larga y que me he enrollado más que otras veces, aunque creo que es necesario. En El Tercer Reich, Bolaño, narra en poco más de un mes el cambio total de una persona. Cuando Udo inicia sus vacaciones es un joven confiado, seguro de sus posibilidades y lleno de vida, al terminarlas es una persona totalmente diferente habiendo dejado atrás la mayoría de sus ilusiones y motivaciones. También muestra de soslayo el impacto del turismo en una localidad costera y, entre los trabajadores dedicados a este sector, como podrían ser los trabajadores del hotel y de bares cercanos al mismo.

El tono utilizado refleja claramente el cambio en la evolución del protagonista principal. En la primera mitad hay mucha acción, pasan muchas cosas y predominan los días soleados. Los personajes están llenos de ilusiones y expectativas. El punto de inflexión es la desaparición de Charlie. A partir de entonces y coincidiendo con el final del verano, se inicia la segunda parte; los días se arrastran pesadamente como un pelotón ciclista el día después de una etapa frenética, las nubes roban el protagonismo al sol. El comportamiento de Udo cada vez es más decadente; instalándose en el desasosiego, y sus obsesiones pasan a ser Frau Else y, especialmente, la partida de wargame que desarrolla noche tras noche con El Quemado. Al desasosiego mencionado contribuyen claramente los enigmáticos personajes que pueblan las páginas de la novela. Sugieren más que muestran. Son como sombras en las que se intuyen intenciones pero que no llegan a mostrarse. Son peligrosos o tan solo están desesperados y todavía no se han dado cuenta?. Esta falta de claridad, que podría ser atractiva acaba convirtiéndose en desconcertante al no traslucir las motivaciones de sus comportamientos. Toda esta incertidumbre y falta de explicitud acentúa el tono de confusión en que se sume la novela. Como más errática y repetitiva se vuelve, mayor es el desapego y cansancio que provoca en el lector, que acaba el libro con una cierta sensación de historia desaprovechada, de desmoronado castillo de naipes.  

El Tercer Reich me ha parecido una novela inconclusa, no por falta de un final sino por adolecer de una revisión exhaustiva y una cierta poda, especialmente en su segunda parte. Posiblemente Roberto Bolaño la guardase en un cajón para hacerlo en un futuro. Posiblemente, se ha terminado publicando para obtener rentabilidad con el merecido y tardío status que ha alcanzado su fallecido autor. Business is business, que dicen.

OTRAS RESEÑAS DEL AUTOR:
Putas Asesinas 
 
Roberto Bolaño en la Wikipedia

Recomendación: 
Queda't a casa! Quédate en casa! Stay At Home! y lee.
Roberto Bolaño y, a poder ser, comprar libros en librerías. Si todo el mundo apuesta por la comodidad de que te traigan libros a casa, igual un día no podrás ir a mirar libros en ningún sitio.
Mientras escribía esta reseña he disfrutado de las versiones de The Cure que ofrece Muzikalia en este magnífico artículo. 
Muzikalia - 20 versiones de The Cure

miércoles, 15 de agosto de 2018

SARA MESA- CUATRO POR CUATRO. Una crítica.

Creo que es una buena costumbre acompañar la compra de libros seguros, esos que tienes marcado en fluorescente, con alguno en edición de bolsillo de autores que todavía desconoces pero que quieres probar con ellos. Apuesta de bajo riesgo le podríamos llamar (a nivel monetario, claro está). Así, como acompañamiento, llegó a mis estantes Cuatro por cuatro -de Sara Mesa de quien había leído interesantes referencias- y una vez al lado de sus compañeros en Compactos de Anagrama ya solo cabía esperar el momento adecuado para leerlo. Momento que siempre acaba llegando.
Cuatro por cuatro sucede en un único escenario; un colegio elitista llamado Wybrany College, un internado exclusivo situado fuera de la ciudad, contando además con un bosque y un enorme cercado para lograr el aislamiento que quieren sus propietarios. Presume de seguir un selecto y eficiente modelo educativo y además cuenta con un programa de inserción de jóvenes becados (hijos de empleados o chicos muy inteligentes de clase social baja) que de otra manera no tendrían accesos a una educación privilegiada.

Su estructura consta de dos partes y un epílogo. En la primera parte se asiste al devenir del curso dando voz tanto a los alumnos de buena familia, como a los becados y a los directivos del centro. En la segunda, que sucede pocos años después de la primera, el protagonista principal es un inseguro profesor sustituto que llega al colegio una vez empezado el curso y va descubriendo poco a poco el funcionamiento del centro y las normas que marcan las relaciones entre alumnos, profesorado y cuadro directivo. Conforme pasan los días, descubre apesadumbrado que bajo la idílica postal educativa habita una implacable y corrosiva podredumbre que le hará plantearse su papel en el centro y su comportamiento.   

Para diferenciar ambas partes, la escritora utiliza estilos diferentes. En la primera parte usa capítulos muy cortos, de 3 o 4 páginas, narrando escenas muy concretas con diálogos y acción y como he plasmado anteriormente, con un planteamiento coral. En la segunda, en cambio, se vale del diario del profesor sustituto para detallar el día a día del centro. Entradas largas, llenas de dudas, miedos e incertidumbres. Conforme pasan los días y el profesor empieza a sospechar el verdadero funcionamiento del centro y la existencia de unas desconocidas reglas no escritas que se cumplen inflexiblemente, su escritura se vuelve taciturna y claustrofóbica como reflejo del sentimiento de asfixia y control creciente que experimenta.

El libro cuenta con grandes virtudes como su dinámica primera parte que genera adicción en el lector al sucederse los capítulos con gran rapidez. En un plano más metafórico, Cuatro por cuatro no deja de ser un espejo aumentado de nuestra sociedad en la que los trapos sucios del poderoso se lavan en casa bajo un manto de opacidad y aunque se utilice un bonito lema de integración, la realidad es totalmente diferente con una constante separación de clases e impermeabilidad entre ellas (a los alumnos becados se les llama especiales). Además de las citadas, destaca poderosamente la elaboradísima forma de escribir de Sara Mesa y el desarrollo de la trama; cada vez que alumbra algún paraje genera una nueva incertidumbre. El libro está lleno de zonas oscuras, de insinuaciones e interpretaciones. Como dice uno de sus personajes: “Todo lo que ocurre en el colich no pasa con palabras” con lo que consigue que el lector mantenga una atención constante para no despistarse. Por el contrario, su principal inconveniente es la duración y el tono apesadumbrado de la segunda mitad, en que la lectura se vuelve árida y fatigosa siendo excesivamente larga y provocando una cierta sensación de hastío que contrasta con la adicción que provoca la parte anterior. Cierto que es un tono buscado para reflejar el estado de ánimo del profesor conforme avanza la historia, y que recuerda a El país de las últimas cosas de Paul Auster, pero se le acaba yendo excesivamente la mano a la autora.

Cuatro por cuatro me ha parecido una buena historia sobre las relaciones de poder y la sumisión a ellas en el entorno de un exclusivo colegio privado, brillante por momentos, aunque acabe deshinchándose en su parte final. Y sobre todo, me ha permitido descubrir a una gran escritora, Sara Mesa, que valiente, demuestra no tener miedo a atreverse a mezclar diferentes estilos.

RECOMENDACIÓN:
Como he dicho anterioremente, profundizar en la obra de Sara Mesa en busca de más historias interesantes.

Durante la redacción de esta reseña he escuchado el oscuro Naturaleza Fractal de Antiguo Régimen, el hallazgo llamado Vietnam de los neozelandeses del mismo nombre y, en plan homenaje por su 30 aniversario, el maravilloso Surfer Rosa de los ya legendarios Pixies.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Martin Amis- Lionel Asbo (el estado de Inglaterra). Una crítica.

Tenía que elegir libro para que me acompañase en un largo viaje en tren. Consulto el estante de los libros de bolsillo y, allí, mirándome desde la portada, encuentro un tipo de parecido razonable con un Wayne Rooney desbocado mientras sujeta a dos pitsbulls. La elección fue realmente fácil: Lionel Asbo de Martin Amis.


Des Pepperdine es un joven de 15 años, huérfano de madre desde un par de años antes y sin padre conocido. Vive en un suburbio poblado de inmigrantes, con una enorme tasa de delincuencia y en que el que la inmensa mayoría de gente renunció hace muchísimo tiempo a sus sueños, aceptando su destino sin rechistar. Pero Des tiene muy claro que quiere estudiar y huir del camino marcado. Convive con él y le cuida, si es que ese es el término, el menor de sus tíos, Lionel Asbo (el Wayne Rooney de la portada), un tipo fornido y violento, un matón que se dedica a dar palizas y, entre otros trapicheos, a la reventa de objetos robados. Entre sus frecuentes estancias en cárceles intenta inocular educación –intentar sobrevivir sacando el máximo provecho de las situaciones- a su joven sobrino y pupilo.


Un par de años después y en una de sus estancias en la cárcel, Lionel rellena un boleto de lotería y le toca la nada desdeñable cantidad de 140 millones de libras. Al salir de la prisión, entra en una espiral despilfarradora, atrayendo a la prensa sensacionalista como consecuencia de sus descabellados actos ganándose el apodo de “El patán de la lotería” y convirtiéndose en el hazmerreír de todo el país. Mientras tanto, Des logra ir sacando adelante sus estudios. Poco a poco, Lionel se irá distanciando de Des e intentará refinarse y dejar de ser el patán de la lotería. Aunque, ¿conseguirá lograrlo por mucho que se rodee de personal competente, o nunca conseguirá reinventarse dejando de ser el buscabroncas arrogante que gastará todo el dinero?.


En la novela, Martin Amis utiliza frecuentemente un tono exagerado e irónico. El mismo Lionel es una caricatura de persona con poca capacidad de razonamiento que utiliza la violencia como recurso y está orgulloso de ello. Buena muestra de esta exageración es el cambio del apellido por ASBO (que vendría a traducirse como Denuncia por Comportamiento Anti-Social). Por ello, al lector se le dibuja una sonrisa irónica mientras asiste a las aventuras y desventuras de este lerdo agresivo con suerte. El uso de este tono y el personaje del protagonista, le empareja con los cáusticos y devastadores libros repletos de degradación y de humor soterrado del gran Irvine Welsh. El libro solo se atasca en una parte central lastrada por la insistencia en la descabellada relación amorosa de Lionel. El conjunto mejoraría si se hubiesen reducido 40-50 de sus 350 páginas. De todos modos, Lionel Asbo proporcionará unas horas de lectura divertida y satisfactoria.


El escritor se sirve de Lionel Asbo para reflejar una parte de la juventud inglesa; sin estudios, trabajo estable ni aspiraciones. Ante la falta de perspectivas, acaban dedicándose a la delincuencia de baja estofa recurriendo fácilmente a la violencia –perros peligrosos incluidos- para lograr reconocimiento. Por ampliación de campo de batalla, el libro refleja los suburbios de bloques de cemento repletos de inmigrantes, donde campan estos jóvenes con cierta impunidad. El libro también esconde un misil a la línea de flotación de los periódicos y revistas sensacionalistas por la atención que dispensan al Lionel millonario y cómo esperan, como buitres durantes horas, cualquier noticia escandalosa que les de un titular. También puede entenderse como una novela iniciática, ya que a pesar del título y de que el personaje principal sea el tío, todo esto no es más que, utilizando términos cinematográficos, un macguffin para hablar de Des -que es realmente el héroe de la novela-, y su constancia para escapar de la influencia y enseñanzas de Lionel. Nos muestra su confusión, miedos y temores al enfrentarse a la vida adulta así como su determinación reflejada perfectamente en esta frase: Lionel hablaba, Des escuchaba y hacía lo contrario.


Martin Amis consigue en Lionel Asbo un certero y mordaz retrato de una sociedad inglesa que se desmorona por la pérdida de una serie de valores que la juventud considera trasnochados, sustituyéndolos por la aspiración de la popularidad a cualquier precio. ¿Os suena? He dicho inglesa pero se podría aplicar a cualquier país occidental.

A pesar de que este libro pueda considerarse una obra menor, Martin Amis vuelve a demostrar que es un escritor referencial y sigue en racha, sus últimos libros –a pesar de abarcar temáticas muy distintas- son magníficos, consiguiendo una excelente madurez  como autor, logrando esa consistencia que se echaba de menos en sus obras iniciales. 

Martin Amis en la Wikipedia

Recomendación: 
Que el Manchester United eche a Mourinho. Qué vergüenza de juego con el equipazo que tiene.
Las Causas Perdidas de Neleonard.

Mientras escribía esta reseña he escuchado el magnífico Las Causas Perdidas de Neleonard que bebe del catálogo de Sarah Records para ofrecernos un disco delicioso. El recién publicado disco homónimo de Team Ghost, un auténtico misterio su escasa popularidad (cuando ofrecen mucho más que sus compatriotas M83) y el rasposo Steady Diet of Nothing de los capos Fugazi. Todo muy british, en un claro ejemplo de coherencia. 

domingo, 9 de octubre de 2016

Oliver Sacks- El hombre que confundió a su mujer con un sombrero. Una crítica.

Estando de vacaciones lejos de casa puede ocurrir que te quedes sin libro que leer. Eso es precisamente lo que me pasó este pasado verano, por lo que no tardé en entrar en una bonita librería. Librería en la que, como curiosidad, no tenían mesa con chillonas novedades y los libros estaban ordenados por editorial, consiguiendo un logrado efecto cromático (interesante tema de discusión, si los libros deben ordenarse por autor o por editorial). Después de un buen rato en que el Síndrome de Stendhal tomó el mando, finalmente recurrí a la siempre efectiva Colección Compactos de Anagrama para hacerme con un título de los que llama la atención: El hombre que confundió a su mujer con un sombrero de Oliver Sacks.


No había leído nada del famoso neurólogo y divulgador y lo cierto es que tenía bastante curiosidad por introducirme en su obra aunque nunca encontraba el momento. Supongo que el contexto y la repercusión de su reciente defunción influyeron en mi decisión aunque también una cierta atracción hacia las disfunciones mentales.


En el libro, Oliver Sacks enumera y explica una veintena larga de casos con los que se ha ido encontrando durante su vida profesional. Desde el del paciente que da nombre al título hasta el de Ray, un hombre con tics tan continuados y violentos que condicionan totalmente su vida, pasando por Madeleine que tiene unas manos que no siente como suyas o por Los Gemelos, dos hermanos deficientes capaces de calcular en un instante en qué día de la semana caerá cualquier fecha que se les proponga. Nos presenta a Natasha, nonagenaria que a sus edades se vuelve lujuriosa aunque también a Jimmie, que treinta años después del final de la II Guerra Mundial sigue creyendo que sirve en la Marina dentro de esa contienda.


Cito estos sin ningún orden ni concierto pero podría enumerarlos todos, ya que cada uno es de ellos es –como poco- curioso cuando no aterrador. El enorme acierto de Oliver Sacks y su gran virtud estriba en que los detalla con un lenguaje inteligible sin perderse en vericuetos médicos, recurriendo a un lenguaje técnico sencillo y sin extenderse en exceso. Nos presenta los casos de sus pacientes desde una perspectiva muy humana, sin tratarlos en ningún momento como atracciones de feria –porque no lo son, lógicamente- y con sumo respeto tanto por ellos como por las tortuosidades de la mente humana. Además, no presenta curaciones milagrosas ni remedios infalibles sino que explica la evolución de la enfermedad y el tratamiento seguido, que no siempre funciona, y en muchos casos solo consigue paliar sus síntomas pero al menos mejora la vida del paciente.


Me ha convencido Oliver Sacks en el primer encuentro con sus escritos y reincidiré en otros. De todos modos, leer de forma seguida los 24 casos que expone el libro puede ser una tarea ardua provocando una cierta confusión entre todos ellos, por lo que sugeriría alternar la lectura de El hombre que confundió a su mujer con un sombrero con otros libros para evitar al sensación de empacho que puede llegar a producir. 

Oliver Sacks en la Wikipedia


Recomendación: 
Atreverse con libros, llamémoslos así, diferentes. 
Nick Cave and the Bad Seeds, el pop destartalado de Hefner.

Mientras escribía esta reseña he escuchado el abrupto Gore de Deftones (por cierto, carrera ejemplar la de los americanos), el irregular por su propia naturaleza Boxing Hefner de los fantásticos Hefner y el abrumadoramente triste Skeleton Tree de Nick Cave and the Bad Seeds. 

martes, 31 de mayo de 2016

Marta Sanz- Black, black, black. Una crítica.



En una librería se hace difícil no reparar en el estante en que se hallan los libros de la colección Compactos de Anagrama. El efecto que producen sus chillones colores  (uno de las mayores aciertos de marketing de los últimos años) y lo asequible de su precio provocan que fácilmente te lleves alguno a casa. Por 8 euros uno se puede arriesgar, sin miedo al error, a descubrir autores e historias. También es cierto que es el típico libro que dejas en su sitio –al lado de sus lustrosos hermanos de colección- y que, normalmente, lees cierto tiempo después.



Este ejercicio promocional viene a cuenta porque exactamente eso me pasó  con Black, Black, Black de Marta Sanz. No recuerdo con que otro libro lo compré, pero tengo bien claro que era el “de propina” y más teniendo en cuenta que no había leído nada de esta autora. Pues bien, un tiempo después y llegado el momento mágico de elegir  libro, su llamativo color amarillo influyó para ser el elegido. Para que luego digan que el diseño de las colecciones y las portadas no son importantes.



Conocemos a Arturo Zarco, investigador privado no demasiado lúcido y homosexual enamoradizo con exceso de pluma que es contratado por los padres de Cristina Esquivel, una doctora a la que encontraron estrangulada en su casa un año atrás sin que la policía haya sido capaz de resolver el caso. El deseo de los padres es que la investigación apunte directamente al esposo de su difunta hija, un albañil marroquí en paro, que para agravar la situación ha enviado a su nieta a Marruecos. Zarco empieza a frecuentar con asiduidad el edificio para conocer a los vecinos, entre ellos a la misteriosa Luz y a su hijo Olmo, joven estudiante coleccionista de mariposas del que se enamora perdidamente. A pesar del inicial rechazo de su madre, establecen lazos de amistad y el detective se convierte en inseparable del joven e inquietante efebo. La investigación empieza a avanzar a la par que se intensifica su relación con el joven y su madre. El descubrimiento de ciertos aspectos ocultos de su personalidad le confunden y solo logran centrarle las diarias conversaciones telefónicas que sigue manteniendo con Paula,  su exmujer que a pesar de seguir dolida con él, sigue enganchada a su rutina de comunicación que aprovecha para escupirle su resentimiento por abandonarle.



Tras este aparentemente clásico inicio de novela en búsqueda de culpable de asesinato, Marta Sanz, sorprende al dividir el relato en 3 partes: la primera protagonizada por Zarco, la segunda que consiste en la lectura del surreal diario de Luz y la tercera en que quien toma el mando de la narración es la propia Paula.



Gracias a esta estructura en porciones, la lectura es sorprendente y la escritora nos va aportando luz sobre el caso con la información que nos añade cada uno de los narradores. Aunque esta luz en muchos momentos sea oscuridad, ya que con cada punto de vista vemos a los diferentes personajes bajo un nuevo prisma y algunos de los que considerábamos inocentes vuelven a entrar en la ruleta de los sospechosos. Cada parte tiene su estilo acorde a la personalidad de su narrador. La primera en voz de Zarco, es romántica y con un punto de ingenuidad acompañando a una sensación de esterilidad y confusión en el proceso de investigación. El diario de Luz es el reflejo de una mente compulsiva y con cierto distanciamiento de la realidad. La parte final en ojos de Paula es mucho más práctica, cínica y resolutiva, quizá como reflejo de la indignación y cierta desesperación que consume a su narradora.


Aunque situar la acción en una comunidad de vecinos no es precisamente novedoso, -indudablemente nos viene a la cabeza la película de Álex de la Iglesia- y a pesar de que se trata de una historia con asesinato el foco principal se cierne en las relaciones existentes entre los integrantes de “esa, su comunidad” y las que se crean con el ya habitual Zarco. Marta Sanz utiliza un lenguaje y un tono cercano, costumbrista y, por momentos, irónico pero sin olvidar en ningún momento una cierta sensación de asfixia al focalizar la acción en el interior de un edificio consiguiendo esta dualidad dotar de gran atractivo a la lectura de la novela.



Una grata sorpresa descubrir a Marta Sanz mediante este Black, black, black, un muy recomendable libro que desde un inicio clásico se convierte en un ejercicio de estilo con una historia donde nada es lo que aparenta y que, entre anécdotas de cotidianeidad espiadas por la  mirilla, la investigación avanza sorteando los meandros causados por las envidias, celos y rencillas entre vecinos que provocan que bajo su vulgar apariencia todos puedan ser culpables. 

Marta Sanz en la Wikipedia
Marta Sanz

Recomendación: 
Evidentemente continuar descubriendo la obra de Marta Sanz y las posteriores correrías de Zarco.

Durante la escritura de esta reseña reincidí con los poco reivindicados y muy necesarios Nada Surf con su último disco You Know Who You Are. También disfruté con el after punk del disco Virtual Analog Tears de los italianos Geometric Vision así como me volvió a sorprender la exquisita brutalidad de Songs about fucking de Big Black.

domingo, 24 de abril de 2016

COLLITA DE SANT JORDI 2016



Sant Jordi en dissabte!. D'una banda genial, tens tot el dia per voltar pel carrer en busca de tresors en forma de llibres, fins aquí collonut, però el gran problema de la Diada en una ciutat com Lleida, radica en que el tràfec de persones es concentra, majoritàriament, en dos llibreries i -en total- en cinc o sis. Clar, com "borreguets" hom fem el mateix i anem famèlics de llibres, compromís o el que sia, cap a elles i col.lapsem el carrer Major i la Rambla Aragó amb molta facilitat. Això pot convertir un dia de joia en un autèntic fàstic de cops de colze, petites empentes, olors diverses i, sobretot, d'una certa sensació d'horror vacui en forma de petita multitud constant i sorollosa.

Un que es fa gran i es torna cada cop més quisquillós, asocial i un xic perepunyetes no està per la labor de comprar llibres de qualsevol manera sinò que vol estar tot el que temps que faci falta per fer-ho (el fotut Sindrome d'Stendhal galopant desbocadament) i en un dia tan majoritari com aquest això és converteix en gairebé una utopia.

Però com em va dir un amic que treballa en una llibreria, ahir atapeïda fins dalt, l'experiència és un grau i no hi ha res com aprofitar que no tanquen al migdia i anar-hi gairebé a les tres de la tarda. Una meravella, gairebé ningú a la botiga, llibertat espaial total per mirar i remirar tots els cops que facin falta i cap mena de cua a l'hora de passar per caixa, fins i tot la xiqueta de la cua podia respirar i aturar-se a parlar sense angoixes.
 
Tot seguit, la collita d'aquest any:

ELS ÀNGELS DE GEL- TONI HILL. Era l'únic que tenia clar que compraria juntament amb el de Federico Axat (que finalment no vaig comprar). He llegit algun dels seus llibres anteriors i en sóc seguidor, però la clau de l'elecció és el risc que pren l'autor de situar l'acció de la novela gairebé un segle enrera i endinsar-se en el món de la psiquiatria va fer que li hagués donat el meu vot de confiança des del primer moment.
 
MARTA SANZ- DANIELA ASTOR Y LA CAJA NEGRA. Aquesta escriptora ha estat un descobriment ben recent. Tot just he acabat de llegir d'ella Black, Black, Black i el punt àcid i sardònic de la mateixa em va agradar tant que no he pogut evitar tenir un altre llibre d'ella. També és un punt a favor que els Compactos d'Anagrama permeten aventures a preus molt reduït i que tots juntets queden molt bonicos amb els seus colorets.

CÉSAR PÉREZ GELLIDA- SARNA CON GUSTO. La Trilogia Versos, Canciones i Trocitos de Carne em va descubrir un escriptor desbocat i unes històries de ritme frenètic i que proporcionen molta diversó en la seva lectura, aconsegunt tota la meva confiança. Un spin-off del personatge de Ramiro Sancho? doncs cap a casa i si te'l regalen, encara millor. Llibre que garanteix hores de joia però que tornarà a deixar a les lleixes d'espera els de na Dolores Redondo, que s'ha convertit en un fenòmen literari d'impacte similar o, àdhuc, superior.

MIQUI OTERO- RAYOS. Com de novela negra ja anava ben servit (per aquest motiu en Federico Axat es va quedar fora de la tria) la següent elecció tenia que ser d'un altre gènere i així va aparèixer aquest Rayos. Les bones referències que tenia de La Cápsula del Tiempo -que acabaré llegint encara que no n'estigui gaire convençut- m'havien despertat la curiositat, el articles de Miqui Otero que havia pogut llegir i, perquè no dir-ho, la qualitat de les edicions de Blackie Books van acabar fent-me decidir per ell.

COLIN BARRETT- GLANBEIGH. Un dels avantatges de dir-se Jordi per Sant Jordi és que sempre hi ha la mare que et diu: compra't un llibre, que serà el meu regal. Amb això te la pots jugar i apostar per algun autor desconegut que et cridi l'atenció. Quan vaig tenir a les mans Glanbeigh ho vaig tenir claríssim. Pròleg del gran Kiko Amat, relats sobre ser jove en ciutats opressives sense que passi res i el bon gust demostrat de Sajalín Editores van ser els factors decisius. 


sábado, 14 de febrero de 2015

Alesssandro Baricco- Emaús. Una Crítica.





Poco antes de ir a dormir y buscando un libro interesante para leer, posé la mirada en el estante en que tengo los de la Colección Compactos de Anagrama y, entre ellos destacando con su ambarino color, atisbé Emaús de Alessandro Baricco. Al momento recordé que lo compré hace tiempo esperando el momento oportuno para leerlo. Pues bien, el momento ha llegado. Aprovecho desde aquí para felicitar a Anagrama por tan magnífica colección, tanto por la enorme calidad de sus títulos como por su diseño de atrevidos colorines, que crean un efecto francamente bonito al unir varios de ellos.

En Emaús, el autor italiano nos cuenta la historia de Bobby, Luca, El Santo y el propio narrador, cuatro muchachos de 17 años, que se tienen una amistad indestructible y cuentan con unas sólidas convicciones religiosas que influyen sobre su manera de pensar y refuerzan cada semana tocando sus instrumentos en las misas de la iglesia. También nos habla de Andre; la chica Alfa por excelencia: guapa, interesante, artista, de clase alta y además, compañera de clase, aunque totalmente inaccesible para ellos.

El acercamiento de Andre a los protagonistas desencadenará la acción, provocando que los chicos tengan que tomar decisiones buscando su propio camino teniendo que afrontar, o no, la novedosa realidad que aparece debido a las consecuencias de sus elecciones. El camino correcto es incierto y cuesta identificarlo, de ahí el título del libro: Emaús, que según el Evangelio de Lucas es una aldea en la que Jesucristo, después de resucitar, se apareció a 2 discípulos y éstos no lo supieron reconocer.

Emaús es una novela iniciática que se sitúa en el momento, 17 años, en que los chicos dejan atrás su cómoda y protegida adolescencia y empiezan a darse cuenta de que las convicciones y seguridades sobre los que se apoyaban se resquebrajan totalmente y son sustituidas por inseguridades y miedos ante la incertidumbre, asomando amenazantes sus propias voluntades y las imperfecciones de sus caracteres que empiezan a configurar los adultos que serán, cambiando a los muchachos que han sido hasta el momento y  afectando incluso a las relación de amistad que mantenían.

A pesar de ser una novela corta, de unas escasas 150 páginas, su lectura puede llegar a hacerse árida. Emaús es una muy buena muestra del estilo de escritura de Alessandro Baricco. Su extrema preocupación por la forma provoca que, en ocasiones, cueste vislumbrar el fondo. Su escritura provoca una niebla de palabras que se convierte en párrafos bellos pero superfluos llegando a desvirtuar el mensaje. En algunos de sus libros su estilo da frutos maravillosos como en Tierras de Cristal, pero en otras, como en éste Emaús o en su sobrevaloradísimo Seda, la historia queda totalmente difuminada por el envoltorio convirtiéndose, por momentos, en tediosa.

Caso curioso el de este libro, ha logrado que los personajes me caigan bien y he encontrado atractivo el enfoque de la evolución de los protagonistas pero no he conseguido disfrutar durante su lectura. Creo que volveré a dejar en barbecho a Baricco un par de años más.


Alessandro Baricco en la Wikipedia
 
Recomendación: 
Tener bien juntos los libros de la Colección Compactos Anagrama. Semejante Preciosidad.
Escribiendo esta reseña escuché el bellísimo y triste Disaffected de los geniales Piano Magic y el hipnótico, gélido y maravilloso Seventeen Seconds de The Cure sin olvidar terminar con Charlotte Sometimes.