Mostrando entradas con la etiqueta Edicions 62. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Edicions 62. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de agosto de 2022

JAMES M. CAIN - DOBLE INDEMNITZACIO - PACTO DE SANGRE

Doble indemnització

La Cua de Palla es una colección en formato bolsillo de grandes títulos de novela negra iniciada por Edicions 62 en 1963, inspirándose en Série Noir, de la Editorial Gallimard. Su director fue, casi nada, Manuel de Pedrolo y entre 1963 y hasta 1969, publicó 71 títulos en catalán de autores como Dashiell Hammett, Ross MacDonald, Raymond Chandler, George Simenon, Patricia Highsmith o James M. Cain entre muchos otros. En una segunda etapa posterior, 1983-1995 y de la mano de Xavier Coma, se llegaron a publicar hasta 164 títulos bajo el título Seleccions de la Cua de Palla. Em ambos periodos la portada, diseñada por Jordi Fornás al igual que el logotipo, combina el amarillo estridente con un negro violento buscando y logrando un llamativo y atrayente contraste. El nivel de calidad de los títulos es altísimo, convirtiéndose en un milagro para los aficionados a la novela policíaca de la época, a pesar de sufrir los efectos de la censura en algunos de los títulos iniciales,

Desde hace un tiempo me he aficionado a ir adquiriendo títulos en los mercadillos a precios ciertamente irrisorios. Uno de los últimos adquiridos es el ejemplar que reseño hoy: Doble Indemnització de James M. Cain, conocida como Pacto de Sangre en castellano.

Double Indemnity se publicó originalmente por entregas en Liberty Magazine en 1936, dos años después de su archifamosa El cartero siempre llama dos veces (1934). En 1943 se lanzó en formato de novela corta, siendo adaptada al cine por Billy Wilder bajo el título de Perdición tan solo un año después. La historia está basada en un crimen real sucedido en New York pocos años antes.

Walter Huff es un exitoso agente de seguros. Al ir a visitar a unos de sus clientes, el Sr. Nirdlinger, para la renovación de sus pólizas conoce a su fascinante esposa Phyllis Nirdlinger. Tras varias conversaciones con ella, Phyllis le propone contratar una póliza de seguro de accidentes para su marido sin que él lo sepa. Walter en principio se opone debido a su ética profesional, pero al enamorarse de Phyllis, vence su resistencia y le acaba asesorando y ayudando no solo a contratar la póliza sino también a elaborar un plan para asesinar a su marido simulando un accidente para así cobrar la mayor indemnización posible de la compañía de seguros.

Doble Indemnització es una novela corta de cien escasas páginas,  entretenida y muy interesante gracias al concepto de femme fatale reflejado en  Phyllis y que es una constante en las obras de James M. Cain. Walter cree que mueve los hilos y pasa de ser un empleado ejemplar a querer estafar a su empresa gracias al gran conocimiento que tiene de su funcionamiento, sin darse cuenta de que está siendo manipulado por ella hasta que no ve como se ciernen negros nubarrones sobre su cabeza. Destaca la hondura psicológica de la trama y la evolución paulatina del personaje de Walter. Por ello, la narración soporta bien el paso del tiempo (85 años son muchos) exceptuando quizá el inicio del romance; de una atracción y un beso se pasa rápidamente a unos sentimientos apasionados. Aunque también debemos recordar que el país estaba en manos de un tirano y en una sociedad tan mojigata y reprimida, los adulterios apasionados que inducen crímenes igual no estaban demasiado bien vistos y la censura pudo entrar en acción.

Doble Indemnització y, por extensión, toda la obra de James M. Cain no necesitan ningún tipo de recomendación. Solo os puedo animar a leerla. Por mi parte, seguiré buscando tesoros amarillos y negros con el sello de La Cua de Palla.

James M. Cain en la Wiki   

Recomendación: 
La Cua de Palla i Seleccions de La Cua de Palla.
Mientras escribía esta reseña he disfrutado de la coldwave de Second Still en su disco debut; también del espléndido Nice de Soviet Soviet, repleto de grandes canciones y he homenajeado al espléndido Goo de los imprescindibles Sonic Youth, unos días después de sus lozano 42 aniversario. 

jueves, 18 de julio de 2019

ANDREA CAMILLERI. Moltes gràcies Mestre


Mestre, ahir ens va deixar. No per esperada de fa dies, anys gairebé, la notícia deixa de colpir.

Amb la seva obra, ens va ensenyar una Sicília tan abrupta i desesperançada com atractiva i amable. En els seus llibres històrics, petits flashos d’un passat remot per nosaltres, ens feia paisans seus sense deixar-nos de la ma mentre ens provocava un somriure. També ens va fer un gran regal i se’l va fer a vostè mateix també, ja que li va atorgar una notorietat gairebé mundial; la sèrie del comissari Montalbano. El nostre estimat Salvo Montalbano.

En Salvo no era l’Andrea; clar que no, però tenim clar que tenia molts trets seus. El gust per la cuina sempre ha dit que homenatjava a Manuel Vázquez Montalbán però el caràcter obstinat i tossut, la determinació i l’afany de justícia d’en Salvo, surten d’algun lloc ben endins seu. Com a persona intel.ligent, va reflexar en el comissari que el món s’ha de canviar des de dins (però no com l’exemple que tenim a tot just 150 quilòmetres d’aquí, que només han arribat per pegar el seu cul a la cadira i viure del xollo, els molt caradures) i que una mica de mala bava ben dirigida no té per que ser perjudicial i a més, què dimonis, hi ha elements que es mereixen algun toc de tant en tant. Coincidim amb la difícil relació amb l’autoritat exercida per mediocres i en que les càrregues de profunditat més eficients no tenen perquè ser les més evidents.

Ens deixa una galeria de secundaris memorables; el maldestre benintencionat Catarella, el quadriculat i eficaç Fazio (sempre un al meu equip), el triomfador Mimi Augello, la Lívia -a mi és que no em queia massa bé-, la fidel Íngrid i les temptacions, tan aleatòries com volubles i que tants maldecaps li provocaven a l’amic Salvo.

Punyetero, va aconseguir que ens els estiméssim, fins i tot al més desesperant de tots, al primer dels citats. Fins al punt, de que cada cop que em passen una trucada i no entenc el nom, penso en ell.

M’acomiado ja, només dir-li que ha deixat a la seva estimada Sicília una mica més orfe i, per a què enganyar-nos, a tots nosaltres també.
Menys mal, que ens queda el seu vast llegat per seguir gaudint del seu particular estil.

Moltes gràcies Mestre, que tingui bon viatge.



Ressenyes al blog:

- LA DANZA DE LA GAVIOTA/ LA DANSA DE LA GAVINA 

- LA BANDA DE LOS SACCO 

miércoles, 12 de junio de 2019

ANDREA CAMILLERI - LA DANZA DE LA GAVIOTA, LA DANSA DE LA GAVINA. Una crítica

Alguna que otra vez he proclamado en esta bitácora mi total admiración hacia Andrea Camilleri. Tanto en su exitosa serie del comisario Montalbano como cuando recrea episodios históricos de su convulsa Sicilia. Charlie Parker de John Connolly y Salvo Montalbano (por si alguien todavía no lo sabe, el nombre es un homenaje a Manuel Vázquez Montalbán) son mis detectives de papel preferidos, curiosamente personajes totalmente divergentes, y cada cierto tiempo tengo la imperiosa necesidad de recurrir a ellos. Como no leía nada del siciliano desde el verano pasado, elegí sin dudar uno de sus títulos que tenía en espera: La Danza de la gaviota (La dansa de la gavina en su edición catalana).

Salvo Montalbano, en una noche insomne, se levanta de la cama y se instala en el porche ante la playa. De pronto, le sorprende la presencia de una gaviota en la arena a esas horas y todavía más cuando ésta empieza a moverse espasmódicamente en una especie de danza que no cesa hasta que fallece tras un escalofriante aullido.

Dejando de lado este extraño presagio, Montalbano se arregla para ir al aeropuerto a recoger a su querida Lívia con la que, por fin, podrá pasar unos días de vacaciones. Antes tiene que pasar un instante por la comisaria para firmar unos  documentos pendientes. Al llegar y preguntar por el inspector Fazio, se sorprende de que no esté y nadie pueda dar razón de él. Cuando su esposa llama preguntando por él ya que no acudió a su casa la noche anterior y su móvil no da señal, se encienden todas las alarmas ante su posible desaparición. En ese momento, Montalbano y todos los agentes intentan reconstruir los últimos pasos de su compañero, olvidándose el comisario de sus vacaciones. 

Tan solo para acabar de centrar la historia, remarco que Fazio es un policía muy recto. Una persona seria y estricta que nunca faltaría a su trabajo sin avisar y mucho menos, dejaría que su mujer sufriera por su ausencia. Por esto, desde el primer momento tienen claro en comisaría que la desaparición no es voluntaria y la alarma se apodera de ella.

En La danza de la gaviota nos encontramos con un Salvo Montalbano de 57 años, cansado, reflexivo y convencido de estar entrando en la vejez. Cada vez se encuentra más distanciado del mundo que le rodea y de los cambios, tanto materiales como morales, que se producen a toda velocidad. Sigue con dudas sentimentales y más, cuando le aparecen apetecibles y jóvenes tentaciones. Su honestidad y sentido de la justicia siguen rigiendo sus actos aunque su coherencia le provoque, en ocasiones, comportamientos algo excéntricos y discutibles en una autoridad.

Andrea Camilleri es un escritor tremendamente hábil. Con un estilo directo y sencillo, sin florituras innecesarias, refleja con clarividencia las pasiones y pulsiones humanas, dotando de mucho ritmo a sus novelas. Logra con facilidad que queramos a sus personajes habituales y que detestemos a los malvados poderosos. Las mordaces críticas a la sociedad consumista, al poder establecido que solo quiere perpetuarse y a la superficialidad de los valores imperantes, escondidos entre sus líneas exudando bilis y causticidad, nos hace sonreír con complicidad mientras disfrutamos de la lectura y de las contradicciones de su personaje principal, al que para rematarlo, cada vez le cuesta más soportar los inconvenientes de una complicada relación a distancia.

Según la Wikipedia, La danza de la gaviota es el título 22 de la serie del comisario (de más de 30) y a estas alturas no tendría demasiado sentido intentar describir a los personajes que transcurren por sus páginas ya que aburriría al lector fiel y desconcertaría al que desconoce la obra de Camilleri. El siciliano es un autor muy prolífico, lleva publicada más de 100 títulos y, a sus 93 años y ciego por un glaucoma sigue escribiendo en ese italiano salpicado de variantes sicilianas que, por desgracia, es imposible reflejar en las traducciones. 


La danza de la gaviota es otro disfrutable capítulo de una serie imprescindible. Proporcionará unas horas de lectura gratificante y hará sonreír al lector sin que se dé cuenta. Bajo su aparente sencillez se esconden unas demoledoras cargas de profundidad tan efectivas como poco explícitas. Andrea Camilleri es un escritor extraordinario y en Urano hace tiempo que le hemos dedicado una de las plazas más bonitas del planeta.


Andrea Camilleri en la Wikipedia

Recomendación: 
Para quien no le conozca, iniciarse con Camilleri. Si es en la serie de Montalbano empezar por el principio. Además está prácticamente todo en edicion bolsillo a precio más que asequible.

Mientras escribía esta reseña escuché el sensacional Loud Like Love de Placebo, un disco que gana con el tiempo en parte por tener casi al final, agazapada esperando a ser descubierta, la impresionante Begin the End. También un disco tan violento como maravilloso; Pornography de The Cure. Sobran las palabras ante tamaña obra maestra.

martes, 27 de marzo de 2018

JOHN WILLIAMS - STONER. Una crítica.


Creo que no descubro nada si digo que la gran ventaja de las ediciones de bolsillo es su reducido precio. Esta asombrosa demostración de inteligencia tan solo es pretexto para resaltar que por unos escasos 7-8 euros, uno puede aventurarse a adquirir títulos desconocidos que le llamen la atención por motivos peregrinos. En una de las visitas a mi librería preferida y después de coger los que quería me llevé de relleno y casi a ciegas, Stoner de John Williams.

Lo cierto es que deposité el libro en una estantería y allí, con su bonita portada -en la edición de La Butxaca-, ha estado reposando impertérrito durante algo más de dos años hasta que el otro día, en el mágico momento de elegir la próxima lectura y bajo el elaboradísimo criterio de no querer un tocho, fue el elegido.

El libro no es ni más ni menos que la narración de la vida de William Stoner, nacido en 1891 en un pueblecito agrícola de Missouri (para situarnos uno de los estados centrales USA), hijo único de un matrimonio de humildes campesinos y con un destino claramente ligado a la tierra y a ayudar a sus padres. El chico dio muestras de inteligencia en sus estudios y las autoridades propusieron a sus padres que fuese a cursar estudios en la nueva Facultad de Agricultura situada en la cercana Universidad de Columbia. Para William aquello representa una nueva vida ya que debe dejar la granja familiar y trasladarse a la gran ciudad cuando nunca antes había salido de su pequeño pueblo. Allí estudia con la intención de aprender nuevas ideas para aplicarlas a la explotación familiar pero en el segundo curso, y como en una epifanía, se da cuenta de que lo suyo son las letras cambiando sus estudios. Cuando al terminar la carrera, le ofrecen una plaza de profesor ayudante en la Universidad, no se lo piensa dos veces y acepta dejando atrás su marcado futuro como campesino.

William, siempre metódico y esforzado, se vuelca en la enseñanza y en los libros. Desde los pasillos de la Universidad ve transcurrir la vida, su vida, con un cierto distanciamiento; desde acontecimientos históricos tan importantes como las Guerras Mundiales hasta situaciones tan íntimas como su propio matrimonio. Se deja llevar por la corriente de los días sin hacer demasiado por prosperar, sin aspavientos ni salidas de tono. La vida es para Stoner un trayecto en tren que pasa secuencialmente por diferentes estaciones.

John Williams se revela como un narrador inmenso. Utiliza un tono crepuscular totalmente acorde con el carácter del protagonista; estoico y resignado- totalmente alejado del perfil tan sobado de héroe- que no duda en reprimir sus pasiones y se mantiene obstinadamente fiel a sus principios aunque le lleven a decisiones equivocadas. Con este material consigue hilar una narración fluida y poderosa, de fuerza torrencial,  empleando un lenguaje preciso y ajustado, sin florituras, y con una enorme capacidad de emocionar sin caer, en ningún momento, en un sentimentalismo que no casaría con el tono de la novela. Brilla especialmente al convertir en especial cualquier detalle cotidiano y, sobre todo, consigue que el lector quiera desesperadamente al pasmado de Stoner, incluso o puede que por su falta de tino, y que desee permanentemente que en la página siguiente de las trescientas treinta y dos que tiene la historia, su suerte cambie de una vez por todas. Stoner tiene esa extraña cualidad de gustar, incluso fascinar, sin saber definir demasiado bien por qué, generando una adicción irresistible.

Bajo un falso envoltorio de historia sencilla, John Williams nos regala en Stoner una narración  maravillosa, reflejando magistralmente la vulgar cotidianeidad de un hombre, tan gris y mediocre como especial y único, casi como cualquiera de nosotros. Sin ninguna duda, un libro fascinante, un tesoro.


John Williams en la Wikipedia
John Williams

Recomendación: 
Evidentemente esta novela y encontrar el resto de novelas del autor.
Durante la redacción de esta reseña escuché el novísimo y magnífico El Gatopardo de los maravillosos Triángulo de Amor Bizarro, el bellísimo Vuelve a Empezar de los reaparecidos Tom Boyle así como el convincente Records de Kyoto de los brumosos Últim Cavall.