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martes, 21 de abril de 2020

ROBERTO BOLAÑO - EL TERCER REICH. Una crítica


El escritor chileno Roberto Bolaño desde su prematura muerte en 2003, ha ido adquiriendo gradualmente un prestigio y repercusión más que merecido. Especialmente reconocido por sus obras 2666 y Los Detectives Salvajes, en los últimos años se han publicado póstumamente diferentes títulos. Entre ellos, El Tercer Reich, novela que parece ser fue de las primeras de Bolaño, de su primera etapa, fechándose alrededor de 1989. 

Udo Berger, joven alemán de 25 años, se dispone a pasar sus primeras vacaciones con su novia Ingeborg. Para ello elige el mismo pueblo y hotel de la Costa Brava al que venía de adolescente junto a su familia. Espera disfrutar del sol, de la playa, del amor desbordante de su novia y, reservar tiempo para dedicar a su pasión: los WarGames. No en vano es campeón de su país y disfruta enormemente replanteando batallas de la 2ª Guerra Mundial, esforzándose en variar su resultado final.   

Este planteamiento inicial se ve alterado cuando conocen a otra pareja de alemanes, Charly y Hanna, con los que empiezan a salir cada noche y aguantar sus frecuentes broncas y borracheras. Además, se juntan con el Lobo y el Cordero, dos buscavidas del pueblo y con un curioso personaje que se dedica a alquiler patines en la playa y que responde al mote de El Quemado. Así, entre días de playa y fiestas, a las que Udo no siempre acude por quedarse en el hotel, van transcurriendo las vacaciones incrementando la confianza entre el grupo de nuevos amigos, hasta que un día Charly desaparece haciendo surf. 

Pasan las horas, los días y Charly no aparece. Terminan las vacaciones, deben irse, pero Udo decide quedarse hasta que encuentren el cuerpo de su compatriota. Esos días en soledad los llena intimando con Frau Else, la propietaria del hotel, que ya le fascinó en su adolescencia, rondando con el Lobo y el Cordero y, especialmente, jugando una partida de El Tercer Reich con El Quemado, ser que le provoca una extraña ambivalencia, una atrayente repulsión.

Reconozco que la sinopsis es larga y que me he enrollado más que otras veces, aunque creo que es necesario. En El Tercer Reich, Bolaño, narra en poco más de un mes el cambio total de una persona. Cuando Udo inicia sus vacaciones es un joven confiado, seguro de sus posibilidades y lleno de vida, al terminarlas es una persona totalmente diferente habiendo dejado atrás la mayoría de sus ilusiones y motivaciones. También muestra de soslayo el impacto del turismo en una localidad costera y, entre los trabajadores dedicados a este sector, como podrían ser los trabajadores del hotel y de bares cercanos al mismo.

El tono utilizado refleja claramente el cambio en la evolución del protagonista principal. En la primera mitad hay mucha acción, pasan muchas cosas y predominan los días soleados. Los personajes están llenos de ilusiones y expectativas. El punto de inflexión es la desaparición de Charlie. A partir de entonces y coincidiendo con el final del verano, se inicia la segunda parte; los días se arrastran pesadamente como un pelotón ciclista el día después de una etapa frenética, las nubes roban el protagonismo al sol. El comportamiento de Udo cada vez es más decadente; instalándose en el desasosiego, y sus obsesiones pasan a ser Frau Else y, especialmente, la partida de wargame que desarrolla noche tras noche con El Quemado. Al desasosiego mencionado contribuyen claramente los enigmáticos personajes que pueblan las páginas de la novela. Sugieren más que muestran. Son como sombras en las que se intuyen intenciones pero que no llegan a mostrarse. Son peligrosos o tan solo están desesperados y todavía no se han dado cuenta?. Esta falta de claridad, que podría ser atractiva acaba convirtiéndose en desconcertante al no traslucir las motivaciones de sus comportamientos. Toda esta incertidumbre y falta de explicitud acentúa el tono de confusión en que se sume la novela. Como más errática y repetitiva se vuelve, mayor es el desapego y cansancio que provoca en el lector, que acaba el libro con una cierta sensación de historia desaprovechada, de desmoronado castillo de naipes.  

El Tercer Reich me ha parecido una novela inconclusa, no por falta de un final sino por adolecer de una revisión exhaustiva y una cierta poda, especialmente en su segunda parte. Posiblemente Roberto Bolaño la guardase en un cajón para hacerlo en un futuro. Posiblemente, se ha terminado publicando para obtener rentabilidad con el merecido y tardío status que ha alcanzado su fallecido autor. Business is business, que dicen.

OTRAS RESEÑAS DEL AUTOR:
Putas Asesinas 
 
Roberto Bolaño en la Wikipedia

Recomendación: 
Queda't a casa! Quédate en casa! Stay At Home! y lee.
Roberto Bolaño y, a poder ser, comprar libros en librerías. Si todo el mundo apuesta por la comodidad de que te traigan libros a casa, igual un día no podrás ir a mirar libros en ningún sitio.
Mientras escribía esta reseña he disfrutado de las versiones de The Cure que ofrece Muzikalia en este magnífico artículo. 
Muzikalia - 20 versiones de The Cure

miércoles, 31 de julio de 2019

LOL TOLHURST - CURED (The Tale of Two Imaginary Boys). Una crítica

Una de mis aficiones preferidas cuando voy a otras ciudades consiste en aventurarme en librerías desconocidas e indagar sobre cómo colocan los libros, cuáles destacan, si poseen un catálogo extenso, etc. En una mañana de sábado paseando horas muertas por el barrio de Gracia, mis pies me dirigen -así inintencionadamente- hasta Taifa Llibres en la calle Verdi. Ya había estado en otras ocasiones, pero siempre es un placer repetir. Ojeando entre sus repletos estantes descubrí un ejemplar al que le tenía ganas desde que se publicó: Cured, the tale of two imaginary boys.

Cured es la biografía de Lol Tolhurst, que fue primero batería y, posteriormente, teclista de The Cure, desde sus inicios en el insituto hasta 1989 con el disco Disintegration. Todo un tesoro para los seguidores de la banda, entre los que claramente me incluyo, al relatar pormenorizadamente los primeros años de la banda.

Tolhurst conoció a Robert Smith en la ciudad de Crawley, ciudad a 30 kilómetros de Londres, a la tempranísima edad de 5 años y desde entonces fueron inseparables. Posteriormente se hicieron amigos de Michael Dempsey (tercera pata de los Three Imaginary Boys, fundadores de la banda) así como a futuros miembros de ella como Porl Thompson y Simon Gallup, todos ellos vecinos de Crawley o alrededores. En su adolescencia decidieron formar un grupo que tomó el nombre, sucesivamente, de Malice y Easy Cure hasta mutar en el definitivo The Cure. 

En diez años, de 1979 a 1989, pasaron de ser un grupo de amigos a ser una banda de repercusión mundial. En este tiempo publicaron los siguientes álbums: Three Imaginary Boys, Seventeen Seconds, Faith, Pornography, los singles que luego darían lugar a Japanese Whispers, The Top, The Head on the Door, Kiss me Kiss me Kiss me y Disintegration. La friolera de 8 discos, algunos de ellos considerados obras maestras y piedras angulares del sonido post-punk nacido a finales de los setenta y los primeros años de los ochenta. Cured narra la evolución de tocar en institutos y locales pequeños a hacerlo en grandes estadios y realizar giras mundiales.

También incide en la creciente y permanente adicción al alcohol de Tolhurst (curiosamente se profundiza escasamente en otras drogas) que, finalmente, provocó su expulsión del grupo durante las sesiones de grabación de Disintegration. Su reacción despechada consistió en demandar a Robert Smith por los derechos sobre el nombre The Cure iniciando un degradante y costoso proceso legal que duró 4 años y solo benefició a los abogados.

Desde la sentencia del juicio hasta el final del libro, relata su nueva vida fuera del grupo y como, poco a poco, consigue reconciliarse con Robert Smith y recuperar su amistad. Tolhurst utiliza el libro como redención, ya que acepta y reconoce que el culpable de sus problemas fue exclusivamente él mismo y sus adicciones, indultando a sus excompañeros y hablando con cariño y respeto del líder de la banda.

Cured es un libro indispensable para los seguidores de la banda inglesa. Cuenta con jugosas anécdotas y explica claves de la historia del grupo logrando introducir al lector en su microcosmos. También ayuda a tomar perspectiva sobre su talento y capacidad de trabajo en esos magníficos diez primeros años (solo hace falta comparar cuantos discos sacan actualmente los grupos y su calidad) y resalta la fidelidad de Robert Smith hacia sus amigos. Para los no seguidores de la banda, seguramente no será tan especial aunque creo que para un profano también puede ser muy interesante seguir el desarrollo experimentado y además, narrado con un estilo ágil y cercano. 


Recomendación: 
Evidentemente, The Cure. Sé que soy obvio, pero en este caso es más que merecido.

No voy a ganar ningún premio a la originalidad al haber vuelto a disfrutar de la trilogía Seventeen Seconds, Faith y Pornography.

miércoles, 12 de junio de 2019

ANDREA CAMILLERI - LA DANZA DE LA GAVIOTA, LA DANSA DE LA GAVINA. Una crítica

Alguna que otra vez he proclamado en esta bitácora mi total admiración hacia Andrea Camilleri. Tanto en su exitosa serie del comisario Montalbano como cuando recrea episodios históricos de su convulsa Sicilia. Charlie Parker de John Connolly y Salvo Montalbano (por si alguien todavía no lo sabe, el nombre es un homenaje a Manuel Vázquez Montalbán) son mis detectives de papel preferidos, curiosamente personajes totalmente divergentes, y cada cierto tiempo tengo la imperiosa necesidad de recurrir a ellos. Como no leía nada del siciliano desde el verano pasado, elegí sin dudar uno de sus títulos que tenía en espera: La Danza de la gaviota (La dansa de la gavina en su edición catalana).

Salvo Montalbano, en una noche insomne, se levanta de la cama y se instala en el porche ante la playa. De pronto, le sorprende la presencia de una gaviota en la arena a esas horas y todavía más cuando ésta empieza a moverse espasmódicamente en una especie de danza que no cesa hasta que fallece tras un escalofriante aullido.

Dejando de lado este extraño presagio, Montalbano se arregla para ir al aeropuerto a recoger a su querida Lívia con la que, por fin, podrá pasar unos días de vacaciones. Antes tiene que pasar un instante por la comisaria para firmar unos  documentos pendientes. Al llegar y preguntar por el inspector Fazio, se sorprende de que no esté y nadie pueda dar razón de él. Cuando su esposa llama preguntando por él ya que no acudió a su casa la noche anterior y su móvil no da señal, se encienden todas las alarmas ante su posible desaparición. En ese momento, Montalbano y todos los agentes intentan reconstruir los últimos pasos de su compañero, olvidándose el comisario de sus vacaciones. 

Tan solo para acabar de centrar la historia, remarco que Fazio es un policía muy recto. Una persona seria y estricta que nunca faltaría a su trabajo sin avisar y mucho menos, dejaría que su mujer sufriera por su ausencia. Por esto, desde el primer momento tienen claro en comisaría que la desaparición no es voluntaria y la alarma se apodera de ella.

En La danza de la gaviota nos encontramos con un Salvo Montalbano de 57 años, cansado, reflexivo y convencido de estar entrando en la vejez. Cada vez se encuentra más distanciado del mundo que le rodea y de los cambios, tanto materiales como morales, que se producen a toda velocidad. Sigue con dudas sentimentales y más, cuando le aparecen apetecibles y jóvenes tentaciones. Su honestidad y sentido de la justicia siguen rigiendo sus actos aunque su coherencia le provoque, en ocasiones, comportamientos algo excéntricos y discutibles en una autoridad.

Andrea Camilleri es un escritor tremendamente hábil. Con un estilo directo y sencillo, sin florituras innecesarias, refleja con clarividencia las pasiones y pulsiones humanas, dotando de mucho ritmo a sus novelas. Logra con facilidad que queramos a sus personajes habituales y que detestemos a los malvados poderosos. Las mordaces críticas a la sociedad consumista, al poder establecido que solo quiere perpetuarse y a la superficialidad de los valores imperantes, escondidos entre sus líneas exudando bilis y causticidad, nos hace sonreír con complicidad mientras disfrutamos de la lectura y de las contradicciones de su personaje principal, al que para rematarlo, cada vez le cuesta más soportar los inconvenientes de una complicada relación a distancia.

Según la Wikipedia, La danza de la gaviota es el título 22 de la serie del comisario (de más de 30) y a estas alturas no tendría demasiado sentido intentar describir a los personajes que transcurren por sus páginas ya que aburriría al lector fiel y desconcertaría al que desconoce la obra de Camilleri. El siciliano es un autor muy prolífico, lleva publicada más de 100 títulos y, a sus 93 años y ciego por un glaucoma sigue escribiendo en ese italiano salpicado de variantes sicilianas que, por desgracia, es imposible reflejar en las traducciones. 


La danza de la gaviota es otro disfrutable capítulo de una serie imprescindible. Proporcionará unas horas de lectura gratificante y hará sonreír al lector sin que se dé cuenta. Bajo su aparente sencillez se esconden unas demoledoras cargas de profundidad tan efectivas como poco explícitas. Andrea Camilleri es un escritor extraordinario y en Urano hace tiempo que le hemos dedicado una de las plazas más bonitas del planeta.


Andrea Camilleri en la Wikipedia

Recomendación: 
Para quien no le conozca, iniciarse con Camilleri. Si es en la serie de Montalbano empezar por el principio. Además está prácticamente todo en edicion bolsillo a precio más que asequible.

Mientras escribía esta reseña escuché el sensacional Loud Like Love de Placebo, un disco que gana con el tiempo en parte por tener casi al final, agazapada esperando a ser descubierta, la impresionante Begin the End. También un disco tan violento como maravilloso; Pornography de The Cure. Sobran las palabras ante tamaña obra maestra.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Desperate Journalist- Grow Up. Una crítica.


El disco debut de Desperate Journalist, de homónimo título, fue una de las agradables sorpresas de 2015 gracias a un conjunto de buenas canciones de ritmos tanto jangle pop como post-punk, claramente marcadas por la forma de cantar de Jo Bevan. A pesar de ello, su repercusión fue ciertamente limitada sin lograr salir del reducto de los seguidores de estos estilos.

Para su segundo trabajo, Grow Up, en el que utilizan una bonita foto de la vocalista en edad adolescente para su portada, han optado por una línea continuista respecto al anterior, optando por temas directos y contundentes especialmente en su primera mitad, en una secuencia de trallazos rítmicos y efectivos como la majestuosa Hollow, Resolution, Be Kind y All Over, destacando que los tres temas iniciales son curiosamente los tres primeros singles extraídos del LP. Conceden un ligero reposo en la delicada Purple para volver a la carga con el pop frenético de Why are you so boring con su contagioso estribillo, seguida de la apocalíptica Lacking in your love en la que la cantante se desgañita entre un muro de distorsión. En los últimos temas, el nivel decae un poco a excepción de la vibrante Oh Nina, dejando para el final Radiating, con un piano como protagonista y que por su tono relajado e intimista es la clara excepción en un acelerado disco.

Desperate Journalist reinciden en su sonido oscilante entre el post-punk (destacando especialmente Hollow y Lacking in your love) y el jangle pop de la mayoría del resto de canciones. La similitud con The Smiths sigue siendo más que evidente tanto en la manera de cantar de Jo Bevan, que la empareja claramente con Morrissey, como por guitarra y bajo que recuerdan a Johnny Marr y Andy Rourke (la voz femenina también rememora a The Organ en el monumental Grab that gun o incluso a los Echobelly de su buena época, la inicial). La producción de la misma banda junto con Keith TOTP dota de una mayor contundencia a las canciones al darle más protagonismo y volumen a un bajo poderoso y omnipresente y a una batería rotunda -como ejemplo, el inicio de Hollow llega a recordar a la monumental A Hundred Years de The Cure- que redunda en una base rítmica potente y compacta sobre los que sobrevuelan vertiginosos riffs de guitarra, siendo recomendable escuchar el LP a volumen elevado. 

Como dice el tópico, Desperate Journalist tenían ante sí el reto del segundo disco y con Grow Up salen airosos. Definen su sonido y lo mejoran y potencian. Entregan un disco fresco, disfrutable y con grandes canciones, haciéndonos albergar esperanzas de futuros trabajos espléndidos dentro del espectro musical elegido. 

 HOLLOW

RESOLUTION

WHY ARE YOU SO BORING

Grow Up en Spoti


martes, 20 de diciembre de 2016

Trentemøller- Fixion. Una crítica

Fixion es ya el cuarto trabajo de Anders Trentemøller. El músico y productor danés logró consolidar su nombre dentro de la electrónica con el segundo, Into the Great Wide Yonder, y en su anterior disco, Lost, viró hacia un rock electrónico con incursiones puntuales en el post-punk y kraut rock pero al que el muy elevado número de colaboradores dispersaba estilísticamente. En Fixion reduce los invitados, para lograr una mayor coherencia, a tan solo 3: Marie Fisker que repite, Lisbeth Frize (de Giana Factory a los que produjo su último trabajo) y en una demostración de puntería y buen gusto, Jenny Beth de las enormes Savages (de quien el mismo Trentemøller ha reconocido su fascinación hacia ella).

Fixion ya desde su portada, ofrece un ejercicio de estilo cubriendo su música con un manto oscuro, inquietante y melancólico que se ve potenciado por el paralelismo de las voces de sus cantantes. Transita sin titubeos por una gélida darkwave que nos transporta a los primeros años de la década de los ochenta, desde los atmosféricos teclados de la inicial One Eye Open, pasando por Never Fade, repleta de voces susurrantes dando lugar a una alucinada y muy cinematográfica canción que bien podría haber sido un enfermizo tema descartado de los años más oscuros de The Cure, de los que toman prestadas tanto las guitarras como el malsano ambiente que transmite. Redefine y Spinning nos recuerdan la bipolaridad de Siouxsie (o es Joy Division con voz femenina?) la ligereza pop de la primera se contrapone con la tenebrosidad de la segunda, dando lugar a una canción tan solemne como disfrutable en la que destaca la glacial interpretación vocal de Marie Frisker. Dentro de este grupo se hallan las dos mejores canciones del disco, que devora -más que canta- Jehny Beth: la deliciosa y arrebatadora Complicated y el muy efectivo primer single, River in me, un rompepistas total en que la voz de la cantante surfea sobre percusiones repetitivas e imaginativos sintetizadores llenos de ritmo que enloquecen la canción. Una barbaridad destinada a perdurar.


Para seguir con la línea marcada incluso los instrumentales se vuelven introspectivos y marcados por añejos sintetizadores y frías percusiones post- punk, como en Sinus donde el hipnótico ritmo marcial se adueña totalmente de la canción, Phoenicia, ensoñador tema de estructura krautrock y, especialmente, November, tema muy adecuado para una inquietante y angustiosa banda sonora de película de miedo. Destacar que el ambiente sombrío y la ensoñación que producen estos instrumentales les hacen idóneos para el cine.


El único momento en que el disco rompe con su contención, dejando de lado la mencionada River in me, lo hallamos en Circuits que con su ritmo arrollador debido a sus agresivas bases electrónicas nos recuerda a los Nine Inch Nails del Downward the Spiral. Para terminar el disco, reserva un caramelo, Where The Shadows Fall, un etéreo y melancólico tema en clave dream pop en el que canta por única vez Lisbet Fritze, que hasta este momento se limitaba a colaborar con cortantes bajos y cristalinas guitarras.


Trentemøller entrega con Fixion un disco magnífico, de largo recorrido, que mejora con las escuchas gracias a la gran cantidad de minimalistas arreglos y detalles que esconden sus canciones. Bebe sabiamente de maravillosas fuentes como The Cure, Joy Division, Siouxie & The Banshees, The Sound e incluso New Order sin ser una mera copia sino llevándolo perfectamente a su terreno y consiguiendo, como es habitual en él, un sonido impecable. También es elogiable el enorme gusto del danés al elegir a sus vocalistas, con unas Jehnny Beth y Marie Frisker en absoluto estado de gracia (las referencias a Siouxsie no son en absoluto gratuitas). Fixion posiblemente alejará a Trentemøller de las pistas de baile pero le alojará confortablemente en nuestros corazones y, de todos modos, ya habrá remixes que provocarán que gastemos suela con estas grandes canciones.

 RIVER IN ME

REDEFINE

COMPLICATED

 

FIXION EN SPOTI


domingo, 28 de agosto de 2016

Antiguo Régimen- Naturaleza Fractal. Una crítica



Con la publicación en 2014 de su primer disco, Política de Tierra Quemada, Antiguo Régimen se situaron en primera fila del revival post-punk no solo español sino incluso europeo. Esta afirmación no cogió en absoluto por sorpresa a quienes ya les conocían desde la publicación de su primer EP, el estupendo La Formación de la Sombra.


Después de un tiempo de silencio, Antiguo Régimen publican su segundo trabajo, Naturaleza Fractal, con una edición en vinilo de bonita portada naranja enmarcando varias fotografías de parajes desolados en blanco y negro.


Naturaleza Fractal está compuesto por 9 canciones y una concesión a la experimentación, Antiludio, para unos escasos 40 minutos totales y manteniendo unas coordenadas continuistas respecto a su predecesor. Canciones con estructuras complejas y cambiantes, con ausencia casi total de estribillos. El bajo poderoso y omnipresente es el principal conductor del disco y, como puño de hierro en guante de seda, marca un ritmo sostenido bien secundado por unas guitarras preciosistas cargadas de delays y efectos y unos muy atmosféricos teclados que actúan como mullidos cojines dando consistencia y profundidad a los temas.


Destacan canciones como Apología del Desenfoque con una estructura cambiante y su variedad de arreglos. La urgencia de la guitarra protagonista en Museo del Odio. Siega de Almas con sus texturas joydivisionianas producidas por unos densos teclados. La belleza etérea de Natantis Corpis y el avance perezoso de Animales Muertos hasta el cambio en su parte final. Por los surcos del disco supuran las reminiscencias a The Wake, los The Cure más retorcidos y atmosféricos, Joy Divison, The Sounds o The Chameleons y también a los españoles El Desván del Macho o Ciudad Lineal (una auténtica lástima su reciente disolución).

Las letras son crípticas e intrincadas logrando transmitir impresiones frías, dolientes y desesperanzadas. Esta impresión se ve potenciada por uno de los aciertos de la producción, el hecho que las voces queden ensambladas con la instrumentación especialmente cuando quedan amortiguadas por los sintetizadores y actúan como un instrumento más. En los escasos momentos en que intentan destacar y ser protagonistas, el conjunto se resiente. Como acostumbra a pasar en los trabajos tan adscritos a un género o estilo concreto, a quien no le guste éste va a encontrarlo un disco lineal sin llegar a apreciar la belleza en sus abundantes matices. 


Se acostumbra a decir que el segundo disco es el de la confirmación y los valencianos Antiguo Régimen no solo lo hacen sino que reafirman su posición de cabecera dentro del revival post-punk, que ya hace unos años disfrutamos, gracias a este efectivo tratado de coldwave llamado Naturaleza Fractal. 

APOLOGÍA DEL DESENFOQUE


MUSEO DEL ODIO


SIEGA DE ALMAS

NATURALEZA FRACTAL EN SPOTI



martes, 23 de agosto de 2016

Marc Pastor- La Mala Dona- La Mala Mujer. Una crítica.




Hace un par de años y a raíz de un reportaje que vi en TV3 sobre Enriqueta Martí, La Vampira del Raval, compré el libro La Mala Mujer en el que Marc Pastor novelaba su historia. Como buena referencia indicar que cuenta con el aval de ser la ganadora del I Premi Crims de Tinta, uno de esos premios modestos pero buen indicativo de calidad.


La acción se sitúa alrededor de 1910, en una Barcelona todavía resacosa de la dolorosa Semana Trágica del año anterior. En ella, nos encontramos al Inspector de Policía Moisés Corvo (el protagonista de la fantástica Bioko, tan arrogante y sin escrúpulos como infatigable seguidor de sus principios) y su compañero Juan Malsano. Cuando a Corvo, gran conocedor de los bajos fondos, le llegan fundados rumores sobre “El Monstruo” y las desapariciones de hijos de prostitutas que se están produciendo en Barcelona no duda en darles credibilidad y empieza a investigar.


Conforme Corvo tiene la certeza de que los robos de niños son reales y tiene indicios de ello, se encuentra con importantes obstáculos tanto a nivel de sus propios mandos policiales como que sus indagaciones conducen a un callejón sin salida ante las sombras y falta de pistas sobre quien sea que está perpetrando estas desapariciones. Pero Moisés Corvo y Juan Malsano no se desalientan y con la ayuda de diferentes colaboradores logran hacer avanzar la investigación, a espaldas de sus superiores. Pero, ¿serán suficientes y efectivos sus esfuerzos ante el manto de oscuridad que rodea al caso?.


Como hemos dicho en la introducción, La Mala Mujer, noveliza la historia de Enriqueta Martí, posiblemente la mayor asesina en serie española y descrita por el propio autor como la Jack el Destripador barcelonesa. Un vampiro, un monstruo, un ser malvado que actuaba como proxeneta suministradora de niños para miembros de la alta sociedad y también curandera que elaboraba remedios, pomadas y ungüentos con restos de niños a los que secuestraba y mataba. Parece ser que entre sus clientes se encontraban personas muy influyentes con lo que ésta gozaba de protección y que solo fue capturada cuando secuestró a una niña de una familia de clase media y, entonces, los medios de comunicación se volcaron en el caso.

¿Pero es cierta la historia?. Parece ser que hay indicios importantes sobre ello, aunque en los últimos años también se han publicado versiones contrarias en las que se dice que Enriqueta Martí no fue más que el brazo visible o el cabeza de turco de los intereses de la alta burguesía de la época. De todos modos, no deja de ser sorprendente el oscurantismo que ha rodeado a este episodio dado lo, relativamente, cercano en el tiempo en que se produjo.

Como es habitual en las novelas de Marc Pastor el ritmo es frenético, trepidante con lo que el lector devora el libro a toda velocidad. Utiliza acertadamente una muy particular voz como narradora de la historia y tal y como es habitual en el autor, con una sólida construcción de personajes, muy  ricos en matices. El desarrollo de la historia es muy convincente con proliferación de ambientes opresivos lo que le da un tono brumoso, casi gótico, a la historia muy acorde con todo el misterio que la rodea. Es de destacar el complejo trabajo de documentación que tuvo que realizar el escritor ya que tanto el ambiente de los bajos fondos barceloneses, como los lugares a los que asiste la alta sociedad (Casino de l’Arrabassada, el Xalet del Moro) están perfectamente plasmados así como el ambiente que se respiraba en las calles barcelonesas, totalmente diferente el diurno del nocturno.


En el sustrato de la novela se refleja como los intereses de los poderosos protegen las actuaciones más pavorosas, siempre y cuando les convenga y los afectados sean miserables, solo actuando cuando el radio de acción de estas actuaciones se descontrola y puede llegar a afectarles. También nos ha parecido muy llamativa la forma de actuación policial, basándose casi exclusivamente en el instinto de los investigadores y su red de contactos sin poder contar con ninguna ayuda documental ni científica –excepto los forenses- por parte de la Policía, contrastando con todos los medios que disponen actualmente, tan solo cien años después. 


La Mala Mujer nos ha parecido un libro excelente en su modestia. Novela que garantiza unas horas de lectura muy satisfactoria y Marc Pastor vuelve a confirmar que es un excelente narrador a caballo entre el fantástico y la realidad.

Otras novelas reseñadas del autor:



Marc Pastor a la Viquipèdia

Recomendación: 
3 novelas leídas de Marc Pastor, 3 aciertos. Apostar por el autor: Montecristo, El año de la plaga, la impresionante Bioko y la reseñada.

Mientras escribía esta reseña he escuchado el bellísimo Seventeen Seconds de The Cure, el inspirado tratado de oscuridad Of Desire de The KVB y el perfecto ejemplo del significado del término coldwave: The World is Getting Colder de Lebanon Hanover. 
  

viernes, 15 de mayo de 2015

Desperate Journalist- Desperate Journalist. Una crítica.



En estos tiempos de sobresaturación de información en general y de oferta musical en particular, las razones para ponerse a escuchar un disco sin tener ninguna referencia pueden ser, ciertamente, peregrinas. En el caso de Desperate Journalist la causa fue que el nombre del grupo me recordó a una oscura y mordaz adaptación que The Cure, ni más ni menos, hicieron de su canción Grinding Halt para mofarse de un reputado periodista musical (Paul Morley del NME) por su crítica al álbum debut de la banda. Mi intuición acertó y con semejante guiño, la música de la banda tenía que ser interesante y, efectivamente, acerté de pleno.




Desperate Journalist es el nombre del homónimo primer disco del grupo, publicado después de un par de singles y un EP, y está compuesto por once urgentes, certeras y directas canciones que podríamos etiquetar como post-punk, en algunos momentos claramente jangle-pop con importantes reminiscencias de The Smiths (hecho que nunca será nada malo). A pesar de las similitudes con los mancunianos, el hecho de contar con una voz femenina, Jo Bevan, y por su timbre de voz, también nos recuerdan a las muy añoradas The Organ (su disco Grab that Gun es una auténtica joya), así como por momentos también aparecen resquicios de los fantásticos All About Eve e incluso de Echobelly (y su excelente cantante Sonya Aurora Madan).



La primera mitad del disco está plagada de potenciales singles como Cristina, Control, Remainder o Hesitate de marcada y rítmica vena pop y en la segunda mitad las canciones se endurecen ligeramente gracias a un mayor uso de los pedales de distorsión y unos bajos más gruesos (Eulogy, Nothing) dejando incluso un atisbo para la melancolía en Distance y Cement en las que rebajan la velocidad sin dejar de ser encantadoramente efectivos. Otra muestra de la inmediatez del disco está en el hecho buscado de que todas las canciones tienen un palabra por título.



Uno de esos discos que no estarán en los puestos punteros de las listas de lo mejor del año pero que su escucha siempre ofrecerá recompensa y nos dejará con ganas de más.

OTROS DISCOS DE DESESPERATE JOURNALIST:
GROW UP
CONTROL
 HESITATE
CRISTINA

Desperate Journalist en Spoti