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miércoles, 31 de julio de 2019

LOL TOLHURST - CURED (The Tale of Two Imaginary Boys). Una crítica

Una de mis aficiones preferidas cuando voy a otras ciudades consiste en aventurarme en librerías desconocidas e indagar sobre cómo colocan los libros, cuáles destacan, si poseen un catálogo extenso, etc. En una mañana de sábado paseando horas muertas por el barrio de Gracia, mis pies me dirigen -así inintencionadamente- hasta Taifa Llibres en la calle Verdi. Ya había estado en otras ocasiones, pero siempre es un placer repetir. Ojeando entre sus repletos estantes descubrí un ejemplar al que le tenía ganas desde que se publicó: Cured, the tale of two imaginary boys.

Cured es la biografía de Lol Tolhurst, que fue primero batería y, posteriormente, teclista de The Cure, desde sus inicios en el insituto hasta 1989 con el disco Disintegration. Todo un tesoro para los seguidores de la banda, entre los que claramente me incluyo, al relatar pormenorizadamente los primeros años de la banda.

Tolhurst conoció a Robert Smith en la ciudad de Crawley, ciudad a 30 kilómetros de Londres, a la tempranísima edad de 5 años y desde entonces fueron inseparables. Posteriormente se hicieron amigos de Michael Dempsey (tercera pata de los Three Imaginary Boys, fundadores de la banda) así como a futuros miembros de ella como Porl Thompson y Simon Gallup, todos ellos vecinos de Crawley o alrededores. En su adolescencia decidieron formar un grupo que tomó el nombre, sucesivamente, de Malice y Easy Cure hasta mutar en el definitivo The Cure. 

En diez años, de 1979 a 1989, pasaron de ser un grupo de amigos a ser una banda de repercusión mundial. En este tiempo publicaron los siguientes álbums: Three Imaginary Boys, Seventeen Seconds, Faith, Pornography, los singles que luego darían lugar a Japanese Whispers, The Top, The Head on the Door, Kiss me Kiss me Kiss me y Disintegration. La friolera de 8 discos, algunos de ellos considerados obras maestras y piedras angulares del sonido post-punk nacido a finales de los setenta y los primeros años de los ochenta. Cured narra la evolución de tocar en institutos y locales pequeños a hacerlo en grandes estadios y realizar giras mundiales.

También incide en la creciente y permanente adicción al alcohol de Tolhurst (curiosamente se profundiza escasamente en otras drogas) que, finalmente, provocó su expulsión del grupo durante las sesiones de grabación de Disintegration. Su reacción despechada consistió en demandar a Robert Smith por los derechos sobre el nombre The Cure iniciando un degradante y costoso proceso legal que duró 4 años y solo benefició a los abogados.

Desde la sentencia del juicio hasta el final del libro, relata su nueva vida fuera del grupo y como, poco a poco, consigue reconciliarse con Robert Smith y recuperar su amistad. Tolhurst utiliza el libro como redención, ya que acepta y reconoce que el culpable de sus problemas fue exclusivamente él mismo y sus adicciones, indultando a sus excompañeros y hablando con cariño y respeto del líder de la banda.

Cured es un libro indispensable para los seguidores de la banda inglesa. Cuenta con jugosas anécdotas y explica claves de la historia del grupo logrando introducir al lector en su microcosmos. También ayuda a tomar perspectiva sobre su talento y capacidad de trabajo en esos magníficos diez primeros años (solo hace falta comparar cuantos discos sacan actualmente los grupos y su calidad) y resalta la fidelidad de Robert Smith hacia sus amigos. Para los no seguidores de la banda, seguramente no será tan especial aunque creo que para un profano también puede ser muy interesante seguir el desarrollo experimentado y además, narrado con un estilo ágil y cercano. 


Recomendación: 
Evidentemente, The Cure. Sé que soy obvio, pero en este caso es más que merecido.

No voy a ganar ningún premio a la originalidad al haber vuelto a disfrutar de la trilogía Seventeen Seconds, Faith y Pornography.

martes, 12 de junio de 2018

BELAKO - RENDER ME NUMB, TRIVIAL VIOLENCE. Una crítica


Los de Munguía deslumbraron en su debut Eurie (2013) gracias a su abrasivo y convincente post-punk, sorprendente en una formación tan joven. Con Hamen (2016) profundizaron en su sonido e incorporaron elementos electrónicos que dieron lugar a canciones tan celebradas como Mum, Crime o Sinnerman. Con estos dos magníficos trabajos, Belako han logrado ocupar un lugar preponderante en la escena pop-rock nacional, posición reforzada gracias a sus intensos e incendiarios conciertos. En este punto, entregan su tercer LP, Render Me Numb, Trivial Violence. Un disco doble con catorce canciones producido por ellos mismos y, en esta ocasión, autoeditado, aunque contando con importantes apoyos para la distribución (El Segell del Primavera y PIAS). 

La primera mitad de Render Me Numb, Trivial Violence está conformado por una retahíla de temas urgentes y de impacto inmediato dentro del sonido Belako más clásico; acelerado post-punk aderezado con gotas de furioso grunge y hardcore, como en el single Lungs y la oscura Two Faced Simulation. Incorporan sintetizadores en la inicial Maskenfreiheit y bases electrónicas y voces distorsionadas en Nice Church. De esta primera parte destacan Over the Edge, un tema redondo con una vocalista que se desgañita gritando para imponerse sobre el denso andamiaje instrumental y, especialmente, Stumble, en que unos majestuosos sintetizadores y la guitarra preñada de reverb de Yosu elevan la canción mientras que los omnipresentes bajo y batería la mantienen cerca del suelo, dando como resultado un tema fascinante y uno de los mejores de en discografía. 

A partir de aquí echan el freno y las pistas se llenan de experimentos: Stumble II, en el que un amortiguado piano envuelve el lamento en la voz distorsionada de la cantante; Strangers in a Box, posiblemente el tema más alejada del sonido Belako, un tema tranquilo, de cadencia tropical que se convierte en una olvidable curiosidad y el acuoso e intrascendente instrumental Render Arp. Para acabar con la parte experimental llega Render me Numb, una canción extraña tanto por su estructura como por sus guitarras evanescentes, pero el desgarro en la voz de Cris y su contundente interpretación consiguen que funcione. Una contagiosa base electrónica vertebra The Fiend Thinker, tema destinado a la pista de baile que vendria a ser el reverso cenagoso de la fantàstica Sinnerman de Hamen. En Something to Adore (Arinau), se versionan a ellos mismos reventando la balada original y convirtiéndola en un encantador tema de rabioso pop. Hegoun Baleak II oscuro tema post-punk que se inicia lento y se despereza gracias a unas guitarras de altos vuelos para finalizar con Maskenfreiheit II, segunda parte del tema inicial y que huye de la urgencia de su primera parte para ser un reposo de poco más de un minuto.

Los catorce temas del disco están ordenados en forma de montaña rusa, con una primera mitad directa, sin concesiones, en que no se afloja el pistón en ningún momento, con mención especial para las citadas Over the Edge y Stumble. Llega la calma con la parte experimental, con unos temas más curiosos que efectivos. Vuelven las alturas gracias a la triada formada por Render Me Numb, The Fiend Thinker y Something to Adore (Arinau) para terminar aterrizando suavemente con las postreras Hegodun Baleak II y Maskenfreiheit II. No tienen ningún problema para transitar entre estilos elaborando fiero y contundente post-punk mezclado con una electrónica en la que se sienten muy cómodos. Reinciden en su sonido con una base rítmica veloz, compacta y poderosa que sustenta el entramado de la mayoría de las canciones gracias a la contundencia de Lander a la batería y el afilado bajo de Lore que percute inclemente llenando todos los espacios. Yosu cabalga con sus guitarras mordientes y agresivas mientras Cris canta en amplio registro, desde el cercano susurro hasta el grito desgañitado mientras va dando paletadas de color con su sintetizador cada vez más protagonista.

En cuanto a sus letras cuenta con los textos más combativos que han publicado hasta el momento con claras referencias a la necesidad de terminar con la lacra que supone el machismo, la indiferencia de la sociedad ante la normalización de la violencia televisada, la corrupción de la clase política, la indiferencia ante la crisis de refugiados embebidos, desde el sofá de casa, ante las pantallas que nos proporcionan las nuevas tecnologías.

Por si a alguien le quedaba alguna duda, Belako vuelven a demostrar que tienen las ideas muy claras y hacen lo que les viene en gana. Entregan un fiero disco doble que funciona a 45 rpm, grabado en analógico con un efecto vintage que provoca una cierta resonancia hueca, con tratamientos vocales graves que otorgan oscuridad, instrumentales efímeros, segundas partes de canciones, arreglos desconcertantes y relecturas de temas propios. Por todo ello Render Me Numb, Trivial Violence es un doble LP arriesgado y valiente, incluso algo inhóspito en las primeras escuchas, que aún sin ser perfecto, merece que se tenga paciencia para descubrir la cantidad de detalles en forma de arreglos que alberga y que le convierten en gran trabajo, otro más en su carrera. Con este nuevo álbum Belako se reafirman como una de las más brillantes apariciones dentro de la música nacional de estos últimos años.

                          OVER THE EDGE

                          RENDER ME NUMB
                        THE FIEND THINKER



        RENDER ME NUMB, TRIVIAL VIOLENCE EN SPOTI 


OTRAS RESEÑAS:

sábado, 28 de abril de 2018

LAS RUINAS - LATIDOS CÓSMICOS. Una crítica


Los barceloneses Las Ruinas, tenaces y obstinados, siguen adelante con su exigente plan de publicar diez discos en diez años y su nuevo trabajo Latidos Cósmicos es ya, ni más ni menos,  el octavo de la serie. Para contextualizar, cuántos de vuestros grupos preferidos tienen tal cantidad de discos?.

A estas alturas su sonido está claramente definido, protagonizado por los riffs de la guitarra omnipresente de Edu Chirinos, acompañado a la perfección por la poderosa base rítmica conformada por Jaime Bertrán al bajo y Toni López a la batería, convirtiéndose en una engrasada máquina de  fabricar himnos contagiosos de menos de tres minutos que hacen explosionar en sus desbocados conciertos.  Para el nuevo trabajo repiten en la grabación con el cada vez más solicitado Cristian Pallejà y con Ferrán Resines, que vuelven a conseguir una acertada producción con un sonido muy nítido, decantándose por una vertiente más pop frente a su punk habitual, ahondando en la senda iniciada en el anterior 100% Maximum Heavy Pop.

Tras su colorida portada, Latidos Cósmicos contiene 12 canciones para unos efímeros 31 minutos. Edu Chirinos canta la totalidad, a diferencia de discos anteriores donde Jaime también lo hacía. Las letras, como es habitual, son tan cercanas y cotidianas como críticas con la sociedad desigual, injusta y snob en la que vivimos, utilizando para ello buenas dosis de ironía y causticidad.  Ejemplos de ello son la inicial Me Manifiesto en que reivindican el derecho a ello con una sola frase que se repite durante toda la canción, No hay Dinero, el tema más contundente del disco denuncia el despilfarro monetario en función de los intereses y en la divertida Subcontratas Culturales, disparan contra los contratos basura en los museos y, por extensión, en todo el sector cultural “es la nueva esclavitud” proclaman. Sin olvidarnos del esnobismo en Food Truck, un pogo garantizado en sus conciertos. Mención destacable merece la demoledora Señoras que miran mal, un nuevo himno que puede entenderse como el reflejo de la incomprensión por la diferencia generacional o, mucho más atinadamente, la denuncia de los que en su día fueron luchadores idealistas y ahora defienden el establishment parapetados en la butaca del Consejo de Administración de turno, como el carca retrógrado de Felipe González (que encima se cree con derecho a pontificar, el muy impresentable). Es fácil ver reflejado al PSOE en esta canción y por extensión a la mayoría de grupos políticos y élites de este país de pandereta.

Como el mismo grupo reconoce, la idea vertebradora de Latidos Cósmicos es el no tener miedo al cambio, reflejándose en Cambiar, Lo estoy haciendo bien y Cerca del Sol como fases del proceso. En este paquete incluiríamos Viva la Resolución, situándose en el momento de tomar decisiones, en forma de sorprendente y divertida rumba que homenajea a Kiko Veneno.

Pero esta rumba no es la única sorpresa del disco; en Rey Merluza su letra surrealista les entronca con El Niño Gusano, la amorosa Un Ramo de Besos cuenta con una deliciosa línea de bajo que protagoniza el tema y una extensa y compleja parte instrumental, cerrando el disco con el bonito y ensoñador pop optimista de Final Feliz.

Latidos Cósmicos es un nuevo acierto de Las Ruinas, otro más. Un disco fresco y disfrutable, con textos inteligente y lleno de efectivos himnos guitarreros, que se hace corto e impele a escucharlo en bucle. Se acerca el final de su plan y empezamos a vislumbrar en el horizonte la amenaza de que al conseguirlo nos dejen huérfanos de nuevos trabajos. Tendremos que empezar a proponerles un nuevo plan que permita alargar su existencia y nuestro disfrute.

VIVA LA RESOLUCIÓN 

NO HAY DINERO

ME MANIFIESTO

LATIDOS CÓSMICOS EN SPOTI


OTRAS RESEÑAS DE LAS RUINAS: 100% MAXIMUM HEAVY POP

lunes, 7 de agosto de 2017

The Afghan Whigs- In Spades. Una crítica




Hace tres años, The Afghan Whigs sorprendían al publicar Do to the Beast. Su gran calidad no evidenciaba en ningún momento que hacía dieciséis años de la publicación de su trabajo anterior. Si Greg Dulli –cantante, compositor y guitarra rítmico- siempre ha sido claramente la imagen del grupo, la marcha -en 2014- de Rick McCollum, guitarra fundacional del grupo, todavía ha reforzado más esta idea y parece ser que el bueno de Greg se encuentra cómodo con ello. Sustituye al ausente con la incorporación del solvente Dave Rosser (que ya tocó con Dulli en Twillight Singers y también en Gutter Twins) y después de una larga y exitosa gira mundial, vuelve a llevarlos al estudio de grabación dando como fruto el nuevo disco, In Spades, compuesto y producido enteramente por él. 

Tras su atractiva portada, el disco empieza con la calmada Birdland, canción de obertura jazzística que funciona casi como una intro para dar paso a una tremenda secuencia de temas rítmicos y cautivadores como el primer single, Arabian Heights, poseedora de un arreglo de guitarra que la emparejan con Matamoros de su disco anterior. La elegante Demon in Profile, que se inicia con un delicado piano que actúa como mecedora de un contenido Dulli hasta que los riffs de guitarra provocan que se desborde paulatinamente. Toy Automatic con su omnipresente batería en un tema con aroma de clásico instantáneo gracias a su intensidad creciente y un desarrollo bellísimo tanto en la parte vocal como instrumentalmente, sumando vientos en su tramo final. Oriole, otra canción preciosa con una cadencia perfecta para la voz del cantante, que surfea airosa entre certeros riffs de guitarra y ajustados arreglos de violín y violonchelo. Tras ella, Copernicus, el tema más urgente y rítmico del disco, con un inicio que puede llegar a recordar al mítico My Sharona de The Knack. A estas alturas, uno está atónito y agradecido, cinco posibles singles todos ellos tan intensos como diferentes.

In Spades continúa con The Spell que se mueve en parámetros similares a Oriole con juegos de equilibrio entre riffs de guitarra y violines aunque de nivel inferior a la mencionada. Light as a Feather vuelve a elevar el listón gracias a un bajo robusto y, posiblemente, la interpretación vocal más negroide y encendida del disco. Tras la tempestad llega la calma en I Got Lost donde es un piano confesional quien toma el protagonismo para terminar con la crepuscular y desgarrada Into the Floor. 


Tal y como pasó con el anterior, el disco se hace corto y deja con ganas de mucho más. Gatos viejos ellos, entregan un disco conciso y directo, con diez canciones para unos escasos treinta y seis minutos, repleto de las constantes en la carrera de The Afghan Whigs: intensidad repleta de riffs de guitarras rockeras que incluso beben de Led Zeppelin, desatada interpretación vocal tan abrasiva como soulera por parte de Greg Dulli (el más negroide de los cantantes rock y, sin duda, de los mejores cantantes de los últimos veinte años) mientras exuda sexo y sudor, alma funky y elevada cadencia rítmica en la mayoría de sus canciones.


In Spades es otro disco soberbio por parte de los de Cincinnati, con una primera mitad más que destacable, con algunas canciones que pueden mirar de cara a las mejores de su carrera, y evidenciando que se hallan en un gran momento. Ante ello, deseamos que The Afghan Whigs sigan publicando nuevos trabajos, aterricen de gira por aquí cerca y puedan superar el reciente fallecimiento de Dave Rosser, que en tan solo dos trabajos se ha revelado como un miembro muy importante en el grupo.

 ORIOLE 

DEMON IN PROFILE

TOY AUTOMATIC


 In Spades in Spoti


domingo, 4 de diciembre de 2016

Las Ruinas- 100% Maximum Heavy POP. Una crítica

Un buen día los chicos de Las Ruinas trazaron un plan para dominar el mundo. Se propusieron el reto de publicar diez discos en diez años para llenarlo de contagiosos himnos festivos que rompan un poco con el aburrido mimetismo imperante en el mundo de la música. En 2016 siguen porfiando en su objetivo y publican el séptimo disco de su malévolo plan, bajo el autoreferencial título 100% Maximum Heavy Pop.


Trabajo en el que la guitarra de Edu Chirinos sigue siendo la protagonista principal, bien secundada por la desbocadísima base rítmica que conforman Jaime Bertrán al bajo y Toni López a la batería para conformar su característico sonido heavy pop (que vendría a ser un punk rock o incluso power pop de base festiva). Como es norma de la casa siguen con unas letras tan cercanas como ácidas, reflejando tanto aspectos cotidianos como una cierta carga política y social revestida de ironía.


En 100% Maximum Heavy Pop vuelven a lograr una excelente producción que les da un sonido potente y nítido a la vez. El disco puede dividirse en dos partes –aunque con alguna excepción-, la primera mitad son canciones más punk-rock, de clara filiación ramoniana, que apenas llegan a los dos minutos, destacando entre ellas el primer single Necesito saber, la contundente Estafa Nacional o Vueltas. La divertida Raíces negras, con su encantadora base reggae, actúa como bisagra dando paso a una segunda mitad con canciones de corte más pop, en que aumentan el minutaje de las canciones, reducen la velocidad (ligeramente, no vayáis a pensar que se han convertido en Vetusta Morla) y aumentan los arreglos, destacando Te hace falta Color, El Cielo es para Todos o Algo Memorable.


El disco dura unos muy escasos 31 minutos y es fácil imaginar que temas como la genial Tiburones, o las citadas –entre otras- Necesito Saber, Estafa Nacional o Raíces Negras se convertirán en himnos en sus incendiarios y divertidísimos conciertos. Por cierto, si no habéis asistido a alguno de ellos, no sabéis lo que os estáis perdiendo.


Lo único negativo es que cada vez falta menos para que lleguen a los prometidos 10 discos y se terminen. Mientras tanto y esperando que reconsideren su idea, seguiremos disfrutando con 100% Maximum Heavy Pop, otro gran disco que sumar a su colección. Las Ruinas dicen que siguen buscando hacer Algo Memorable, aunque no se den tiempo hace tiempo que lo han conseguido.


NECESITO SABER

TIBURONES

RAÍCES NEGRAS

100% MAXIMUM HEAVY POP EN SPOTI



miércoles, 5 de octubre de 2016

Nada Surf- You Know Who You Are. Una crítica



You Know Who You Are es ya el octavo disco en la carrera de Nada Surf y aparece veinte años después de su disco de debut High Low. Cuál es el secreto de una carrera tan longeva? Ir siempre a la suya huyendo de modas y conseguir que el éxito de Popular, un temazo mayúsculo al inicio de su carrera, no se los llevase por delante ni los endiosase más de la cuenta.


En su nuevo trabajo el productor vuelve a ser su habitual Tom Beaujour que sigue en su línea de conseguir un sonido muy nítido y cristalino. La principal novedad estriba en la incoporación de Doug Gillard procedente de Guided by Voices, como segundo guitarrista, después de tantos años sin cambios en el trío formado por Matthew Cavs, Daniel Lorca e Ira Elliot. Nueva formación que, por cierto, ha durado poco ya que el guitarrista volvió con su antigua formación después de unos meses de gira.



Nada Surf siempre han militado en las filas de un power pop con aristas aunque en sus últimos discos se han ido decantando, de manera progresiva, hacia un pop melódico favorecido por la cálida voz de un Matthew Cavs cada vez mejor cantante y en este You Know Who You Are no hacen más que confirmar esta ambivalencia. Bonitas canciones pop como el primer single Believe You’re Mine, Friend Hospital, la preciosa Rushing y la muy calexiconiana Out of the Dark,  se alternan con pildorazos guitarreros como New Bird, la inicial Cold to See Clear o la frenética canción que da título al álbum. Por cierto por aquí somos mucho más partidarios de su faceta acelerada que de la reposada.



Bien sabido que esta fórmula no es la más original de la historia de la música e incluso provoca una cierta linealidad en algunos temas, pero nos gusta y a estas alturas de la película ni esperamos, ni queremos, que Nada Surf vuelvan a dar un campanazo como hicieron con Popular sino que deseamos que sigan siendo ese amigo con quien compartes confidencias y con el que retomas la confianza en el punto justo en que la habíais dejado, sin impostar en absoluto ni importar el tiempo transcurrido. You Know Who You Are no cambiará nuestras vidas pero, a cambio, logra pintar en nuestras caras una sonrisa de satisfacción gracias a sus 40 bellos minutos y eso es más que suficiente en estos tiempos de artificios efímeros.

COLD TO SEE CLEAR

RUSHING

YOU KNOW WHO YOU ARE

 YOU KNOW WHO YOU ARE EN SPOTI

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Tachenko- El Comportamiento Privado. Una crítica



El pasado mes de septiembre Tachenko publicaron su nuevo disco, El Comportamiento Privado, el sexto ya de su discografía. Los aragoneses mantienen su ritmo de trabajo, entregando larga duración cada dos años aproximadamente.

Tal y como decíamos en su anterior El Amor y las Mayorías, Tachenko siguen alejados de los patrones de las modas que invaden actualmente el “indie” español, manteniéndose incólumes, porfiando en busca de certeras melodías pop aliñadas con sus guitarras –ahora cristalinas, ahora agresivas-, que beben de referencias como The Byrds, The Kinks o los más cercanos, Teenage Fan Club (a los que cada vez recuerdan más). Resulta fácil imaginar a Sergio Vinadé y Sebas Puente mientras cultivan delicadas perlas en forma de canciones que ofrecer a sus seguidores y añadirlas a la colección de caramelos que han entregado a lo largo de todos sus álbumes.

Como Tachenko nunca baja el listón de calidad, ya hemos dejado de preguntarnos si cada nuevo disco suyo es el mejor de su carrera. El Comportamiento Privado sorprende respecto a otros discos anteriores por una mayor presencia de los teclados y por unos novedosos detalles psicodélicos. En cuanto a las canciones destacamos la contagiosa Midas, la postrera Fuego con su emocionante y bellísima melodía, Más Madera u Otras Vidas (donde a mitad de canción se desbocan fagocitando a León Benavente). Las letras son más optimistas que en el anterior y amargo El Amor y las Mayorías. Como dato curioso, resaltar que el inicio de Los Festivales de la Fe recuerda poderosamente Atrocity Exhibition de Joy Division.

A estas alturas del partido ya tenemos claro que Tachenko nunca ganarán el Balón de Oro- ni maldita falta les hace-. Y mientras la mayoría de aficionados al indie de este país seguirán ignorándolos y perdiéndose un auténtico manjar en forma de grupo y discografía, sus fans disfrutarán sus enérgicos directos y tendrán nuevas canciones tachenkiles que sumar a la banda sonora de sus vidas.

MIDAS

OTRAS VIDAS

FUEGO

EL COMPORTAMIENTO PRIVADO en SPOTI

martes, 14 de octubre de 2014

MORRISSEY. Sant Jordi Club 10/10/14. El peso de la leyenda.



4 Cosas a recordar:

- MORRISSEY: Su voz en un estado de forma impresionante. Su dominio, saber estar y elegancia encima del escenario. Encantador de serpientes, encandiló al público cuando y como quiso. Consiguió hacer emocionantes y únicos, detalles que repitió del concierto del día antes en Madrid y que posiblemente repita en todos y cada uno de los conciertos de la gira.

- SANT JORDI CLUB: El recinto perfecto para un concierto de estas características. Morrissey es un plato que se paladea mucho mejor en una sala media que en un gran festival. El sonido fue correcto (excepto al principio) y la cercanía del escenario, ideal.

- EL PÚBLICO: Entregado desde el primer momento, totalmente consciente de acudir a una cita única con la mitomanía particular de cada uno, concretamente con uno de los peldaños más elevados. Morrissey debió salir encantado, le aplaudieron todas y cada una de sus palabras y no le protestaron el raquítico bis que ofreció.

- CANCIONES de THE SMITHS: A estas alturas conseguir escuchar en directo y en voz de Mozz temas como la atropellada The Queen is Dead, la fantástica How Soon is Now, una apocalíptica Meat is Murder y, especialmente, una muy intensa y emocionante Asleep nos elevó a todos varios centímetros del suelo. De las propias salvaría Everyday is like Sunday, Neil Cassidy Drops Dead y la contundente Kiss me a lot.


4 Cosas a olvidar:

- ARTISTA INVITADO: El artista invitado resultó ser una proyección de canciones de Los Ramones, Jacques Brel, el mismo Mozza, Nico y unos cuantos más, que no consiguieron hacernos más corta la espera hasta la hora del concierto. ¿Para esto anuncian artista invitado y abren las puertas una hora antes?. Un timo de los gordos. 56€ bien merece un telonero. Podría ser que Mozza ande justo de efectivo y así no reparte el cachet, además el aire vintage de las pantallas no daban, precisamente, aire de gran inversión (aunque a mí particularmente me encantaron).

- EL PÚBLICO: Empiezan los primeros sones acelerados de The Queen is Dead y de repente desaparece el escenario, sustituido por decenas, cientos de móviles con la pantalla iluminada. Y así, sin parar durante todo el concierto. Sí, reconozco que yo también hago fotos y esas cosas, pero de ahí a querer grabar el show para la posteridad, hay un trecho. Ya lo dicen The Savages: ahora guardaros los móviles y a disfrutar del concierto. La gente está perdiendo el mundo de perspectiva siendo más importante tener el concierto que disfrutar de él.

- TEMAS DE MORRISSEY: En esta gira le han elegido los temas su peor enemigo. Basar el concierto en el tibio World Peace is None of Your Business es un craso error y si para rematar deja fuera You've killed me, The first of the gang to die o tantas y tantas canciones memorables, provocan ganas de decirle 4 cosas al amigo.

- CANCIONES DE THE SMITHS: Aquí entra mi lado fan y relacionaría las canciones que lamento no haber escuchado (mode carta a los Reyes Magos): Some Girls are Biggers than Others, There is a Light that Never Goes Out, Reel Around the Fountain, Heaven knows I'm Miserable Now, Panic o Shoplifters of the World Unite.




A pesar del muy irregular repertorio, un concierto inolvidable donde la parte fan de todos nosotros se regocijó en varios momentos a pesar de no poder ocultar una cierta y creciente sensación de insatisfacción. Los que no fuesen fans irredentos, se debieron aburrir en varias ocasiones durante el concierto.


Agradecimiento a Xavi Mercadé por dejarnos utilizar su fantástica fotografía.

martes, 24 de junio de 2014

The Afghan Whigs- Do to the Beast. Una crítica.



El año empezaba con una gran noticia: nuevo disco de los Afghan Whigs de Greg Dulli. La gira de reunión de hace 2 años ya lo presagiaba y aquí lo tenemos, 16 años después del espléndido 1965, nos entregan Do to The Beast.

16 años en los que Greg Dulli ha desarrollado proyectos en solitario, grupos como los muy recomendables The Twillight Singers o The Gutter Twins, junto al hombre de la voz cavernosa, Mark Lanegan. Hasta que ha decidido volver con su banda inicial, y quien piense que se trata de un simple álbum de reunión para ganar pasta, hecho con el piloto automático, ya puede sacarse esta idea de la cabeza porque Do to the Beast es un gran disco, digno continuador de la discografía de The Afghan Whigs.

El disco empieza abrumador con las potentes y guitarreras Parked Outside y Matamoros (ésta con una melodía irresistible y un precioso arreglo que le da un aire moruno). Sigue con It Kills en la que Dulli domina y retuerce la voz a su antojo, hasta llegar al  primer single, Algiers. Un tema rítmico, muy accesible y con un cierto aire pop encantador. La primera cara acaba al ritmo de un piano oscilante en Lost in the Woods.

La segunda cara se abre con la espléndida The Lottery, una apisonadora de canción en la que las abruptas guitarras toman el protagonismo. Sigue Can Rova, un tema menor hasta que en su último minuto hace acto de presencia una fantástica base electrónica que salva el tema, enlazando con otra enorme canción, Royal Cream, con un crescendo sostenido y un Dulli desbocado. A continuación, la discreta I am Fire y el disco acaba majestuoso con la espléndida These Sticks.

Casi sin darnos cuenta han pasado las diez canciones del disco y nos queda una sensación en la cara de K.O. técnico. The Afghan Whigs, como viejos rockeros que son, prefieren dejarnos con ganas de más a saturarnos y reducen el minutaje del disco a unos escasos 40 minutos que se hacen muy cortos.

Do to the beast es un disco urgente, sudoroso, abrasivo y plagado de riffs de guitarras, en el que destaca la siempre soulera y cálida voz de Greg Dulli, que se muestra en un buenísimo estado de forma, volviendo a demostrar que es uno de los 3-4 mejores cantantes rock de las últimas décadas. A pesar de las múltiples colaboraciones del disco, para suplir la ausencia del guitarrista Rick McCollum, éste suena impecablemente cohesionado y sin altibajos.

The Afghan Whigs siempre ha sido un grupo injustamente infravalorado y no creemos que a estas alturas, y tan lejos de los tiempos del post-grunge, vayan a tener mayor reconocimiento pero mientras sigan haciendo canciones como Royal Cream, The Lottery, Algiers o Parked Outside, solo podemos pedir que no tarden 16 años en sacar otro nuevo disco. Mientras tanto colocaremos éste Do to the Beast a la altura de sus míticos Black Love, Gentlemen o 1965 y eso son, indudablemente, palabras mayores.

ALGIERS

THE LOTTERY

ROYAL CREAM
     DO TO THE BEAST EN SPOTI
   



Otros discos de The Afghan Whigs: In spades

miércoles, 26 de marzo de 2014

Las Ruinas- Cerveza Beer


Cerveza beer, cerveza beer,
‘aquesta nit’ voy a salir,
por las ‘carrers’ del Raval
la people no me mira mal,
¿Who is esa ‘noia’ hermosa
que viene por Joaquim Costa?
la invito a ‘menjar’ un shawarma,
‘em diu’: “fifty euros, vamos a la cama”
‘A veure’ si en el MACBA hay suerte,  
oh shit! me ha caído un skater
me voy para el bar Marsella,
‘de peu’ I drink tres estrellas,
en el Big Bang hay party retro,
aquí no ligo, ‘em vaig’ al metro,
y allí viene mi only consuelo
cerveza beer a sólo un euro
‘Dona’m dos’ I say to the paki,
que esta ‘nit’ I got nothing,
por Sant Pau llego a la Rambla,
los guiris cantan: “para bailar la Bamba!”
Ven aquí, ven a celebrar
ven aquí, ven a celebrar
ven aquí, ven a celebrar
ven aquí, ven a celebrar