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domingo, 17 de marzo de 2019

MUJERES- AQUELLOS OJOS.

Aquellos ojos, aquella boca. También se lo preguntaba Bowie.

 

Qué maldición, aquellos ojos eran turbios,
yo sucumbí a esos besos sucios,
aquella falda desgastada me mató,
uo uo uo, aquellos ojos eran turbios.

Oh nena, no más, aquellos ojos,
no pude aguantar, aquellos ojos,
oh nena, no más.

Labios de ron rosal silvestre, fue mi perdición,
andares con tacón de vértigo,
esa mirada extraña, hizo mella en mí,
oh yeah oh yeah oh yeah,
aquellos ojos eran turbios.

Oh nena, no más, aquellos ojos,
no pude aguantar, aquellos ojos,
oh nena, no más.

Aquellos ojos turbios,
aquellos ojos turbios,
aquellos ojos turbios,
aquellos ojos eran turbios....



lunes, 3 de septiembre de 2018

PRIMITIVE LIPS - PRIMITIVE LIPS EP. Una crítica.

Primitive Lips es una joven banda de Asbury Park, New Jersey (USA) integrada por Shane Furst (bajo y voz), Cosmo Marri (bateria), Matt Morgantini (guitarra) y la última en llegar Elise Miguel (teclados). El grupo se formó hace un par de años y a finales de enero lanzaron su primera grabación, un EP de 4 canciones de bonita portada de inspiración kandinskyniana con el mismo nombre que el grupo, distribuido por el sello Like Young Records y que puede encontrarse fácilmente en su bandcamp.
Su sonido viene dibujado por unas muy gruesas líneas de bajo martilleando sin parar sobre una eficiente batería, conformando una base rítmica que recuerda inevitablemente a los Joy Division o The Sound más rítmicos. La similitud del timbre vocal del vocalista con el de Ian McCulloch y los impetuosos riffs de guitarra hacen pensar en los Echo & The Bunnymen más rugosos. Estas fastuosas influencias enmarcan de manera evidente el EP en el post-punk y new wave de principios de los ochenta.
Tanto la pista inicial, As They Walk, como la postrera Movement, son temas oscuros y densos, casi sin estribillos y superan los cuatro minutos. En cambio los dos temas centrales, Lush e Into Nothing, son más accesibles y melódicos, con atractivas guitarras jangle en algunos pasaje e incluso remarcados estribillos. 
Sorprende en una banda tan joven que posean un sonido tan definido y reconocible. El efecto hipnótico producido por el  percutir incesante de bajo y batería junto con la melódica voz del cantante, genera una atractiva atmósfera melancólica, una añoranza de tiempos pasados, que subyuga especialmente en los dos temas centrales.
Primitive Lips han logrado despertar la atención con su EP homónimo, consiguiendo que su nombre acompañe al de otros grupos actuales como Cold Showers, Death Bells, Geometric Vision o Soviet Soviet (por decir solo algunos) que ofrecen un post-punk canónico más que disfrutable. Estaremos más que atentos a sus próximos lanzamientos. 
AS THEY WALK
LUSH
INTO NOTHING
PRIMITIVE LIPS en SPOTI

- La foto corresponde a la actuación en WMSC Radio. Photo: Austin Resnick.

jueves, 22 de marzo de 2018

TOM BOYLE - Vuelve a Empezar. Una crítica

Una de las mejores noticias musicales del año pasado fue la vuelta a la actividad de Tom Boyle. El grupo getxotarra, cuyo nombre homenajea  a un legendario skater, anuncio un parón en 2011 después de publicar unos magníficos LP y EP, Maniobra de Aproximación y Biografía de un Espejo respectivamente. Cese de actividades que finalmente se prolongó -salvo alguna reunión puntual- hasta mediados del año pasado en que, con energias renovadas, los miembros iniciales Xabier Setién (guitarra) y Gloria Para (bajo y voz), reclutan a Oskar Hernández (guitarra y voz) y Miguel Terán a la bateria. Todos juntos van a los sevillanos Estudios La Mina y en 5 días y de la mano de su habitual productor, Raúl Pérez, graban su nuevo y esperadísimo trabajo, el LP Vuelve a Empezar, nada más y nada menos que nueve años después de su primer LP.


El disco se inicia con Hojas Amarillas, publicada como primer single, en la que un muro de guitarras secunda la bonita y delicada voz de Gloria. Muro de Cristal se mueve por patrones similares, instrumentación deudora de Slowdive y MBV, más rápida que la anterior y con una letra que habla sobre como las personas toman caminos distintos. Continúa En otra Etapa con un inicio relajado y de cadencia lenta que acelera conforme las guitarras, repletas de pedales y distorsión, crecen progresivamente apoderándose de una canción poseedora de una lírica preciosa. Sigue Erizos en Invierno, con una base rítmica claramente deudora del Wake Up de Arcade Fire mientras la letra desarrolla conceptos schopenhauerianos sobre la atracción y el punto de equilibrio, en una canción que igual acusa su larga duración. 


La segunda mitad se inicia con Gravedad, en que trenzadas guitarras sostienen su armazón mientras Gloria surfea dominante sobre ellas dando como resultado uno de los puntos álgidos del disco. A continuación llega Horas Perdidas, un delicioso caramelo pop de ácido trasfondo por su texto sobre la pérdida y su aceptación, contrastando el mensaje con el tono alegre y desenfadado de la canción que cuenta incluso con coros. En Universo Azul podemos encontrar aromas planetarios en sus inicios llegando a coquetear con el slowcore hasta que las guitarras revientan, como olas contra la playa, en su estribillo central perdurando en auge hasta el final. De la mano de la pausada y relajada Casiopea y Orión llegamos al final, contrastando el tono plácido de esta última con el resto mucho más bullicioso.


En la primera escucha de Vuelve a Empezar, nos reencontramos fácilmente con el sonido del grupo que conocíamos. Tom Boyle siguen siendo unos artesanos tejedores de bonitas melodías, favorecidas por la bonita y delicada voz de Gloria, envueltas por enmarañadas capas de guitarras que se retienen para desparramarse exponencialmente en los estribillos, dando como resultado unos temas tan atractivamente ruidosos como sensibles. Virtuosos creadores de disfrutable pop de amplio espectro, oscilante entre el engrasado noise-pop o shoegaze de Slowdive, My Bloody Valentine o Minor Victories y el pop delicado y preciosista de La Buena Vida o Nosoträsh, encajando perfectamente en unas coordinadas similares, como primos hermanos, de los añoradísimos Nadadora.


Vuelve a Empezar es un disco magnífico, que se hace muy corto en sus escasos 38 minutos, repleto de bellos e infecciosos temas destinados a perdurar. La larga espera ha valido la pena y Tom Boyle han vuelto para demostrar que son una tangible realidad. El disco enamorará sin remisión a sus seguidores de siempre y convencerá a quien les descubra por primera vez. Ahora tan solo nos queda pedirles que no esperen tanto tiempo en publicar un nuevo trabajo.

HOJAS AMARILLAS
 

EN OTRA ETAPA  


 HORAS PERDIDAS  


VUELVE A EMPEZAR en Spoti


 
A quien le pueda gustar el disco, dejo el enlace de la campaña de mecenazgo que están promoviendo para poder editar el disco en formato físico.
Colaboración Edición Física Vuelve a Empezar 

miércoles, 1 de febrero de 2017

Federico Axat- La Última Salida. Una crítica


Al publicarse La Última Salida, del argentino Federico Axat, rápidamente me llamó la atención el aluvión de críticas positivas, incluso entusiastas, sobre el libro. Una vez leída su sinopsis tuve claro que quería leerlo. Aunque lo cierto es que voluntariamente dejé que pasará un poco la fiebre de la novedad e hice un pequeño truco de prestidigitador, aprovechando el cumpleaños de un familiar lo regalé con el compromiso de que me lo dejase una vez leído.


El principio del libro es de los que enganchan “Ted McKay estaba a punto de pegarse un tiro en la sien cuando el timbre de su casa empezó a sonar con insistencia”. Ante un inicio así no queda más remedio que abrir bien los ojos y adentrarse en la historia (por un momento, la inicial puesta en escena suicida recuerda el de Corazón tan Blanco de Javier Marías). Ted finalmente abre la puerta y un desconocido llamado Justin Lynch, en representación de una organización secreta, le propone un trato: deberá asesinar a un criminal al que la justicia no ha castigado y posteriormente matará a otro suicida. A cambio, le matarán a él y así su familia se ahorrará las penalidades morales y legales de un suicidio.


Ted acepta la oferta y prepara un plan para llevarlo a cabo. Al llegar el día previsto, lo sigue con determinación para conseguir su objetivo. Y cuando va a realizar el primer asesinato, empieza a ver señales conocidas en lugares extraños, fuera de sitio. Y entonces, todo se retuerce, se complica y ante tanta confusión la clave parece estar en la aparición de un animal tan poco habitual, literariamente hablando, como una zarigüeya.


No, no iba puesto de nada mientras escribía el sinsentido del segundo párrafo. El libro se divide en cuatro partes y esta impresión de locura es la que produce durante la primera mitad de la novela. La acción transcurre con ritmo frenético mientras el escenario cambia constantemente. Ted tiene un comportamiento errático y el lector duda de si la organización le engaña o es todo lo contrario. Aunque lo cierto es que dudar, dudar, el lector duda de todo ya que hace páginas que no se está enterando de nada. Tan solo sabe que está enganchado al libro y tiene ansia por saber qué pasará con el protagonista, cuál es la motivación de su extraño comportamiento y qué es realidad y qué un espejismo, mientras devora los capítulos con fruición. 


En su tercera parte, empiezan a despejarse los cortinajes que esconden las claves de la novela aunque lo cierto es que se alumbran tantos pasajes como otros se oscurecen y siempre con la sensación de estar haciendo equilibrios sobre arenas movedizas. En la última parte, como no queda más remedio al acercarse su conclusión, las piezas empiezan a encajar para llegar a un final que consiga cuadrar todo lo narrado hasta entonces. Aunque para seguir con el tono general de libro, puede que al final no todo sea lo que parece.


La Última Salida es un thriller psicológico extremadamente adictivo. Está plagado de giros imprevistos que dotan de un ritmo vertiginoso a la novela. Los personajes están bien definidos y el autor consigue que se quiera a Ted, aunque ante tanto cambio de escenario uno llega a dudar de sus intenciones. Pero esto es claramente lo que quiere el escritor, desconcertar constantemente al lector mientras hace avanzar la historia. Cuando éste quiere darse cuenta, se halla totalmente desorientado y sin poder parar de leer, tratando de despejar el truco del laberinto tejido por el autor. Ilusa creencia ya que por mucho que uno intuya el escritor acaba ganando claramente por KO técnico. Federico Axat juega tanto con el lector que cuando finaliza la novela y el lector está orgulloso del puzzle que ha conformado para cuadrar la historia, en el epílogo descubre que las piezas no están correctamente encajadas y que muy posiblemente la imagen que refleja su puzzle no sea más que un holograma.


La Última Salida posee abundantes virtudes, -ritmo endiablado, atmósfera absorbente y una indudable adicción-, y me ha parecido un libro notable aunque no redondo debido a que la sorprendente resolución del mismo me parece muy efectista, demasiado para el intrincado andamiaje que se ha ido levantando con el transcurrir de las páginas. Aunque igual soy demasiado quisquilloso y cabeza cuadrada y es necesaria una segunda lectura para alumbrar claves esparcidas durante la narración que puedan haber pasado desapercibidas. A pesar de esta pequeña objeción, recomiendo claramente su lectura por el extraordinario dominio de la tensión narrativa que demuestra Federico Axat, que, cual un Messi de la pluma, gambetea sin parar ante el desorientado lector provocándole una muy grata sensación de vaivén y vorágine mientras devora páginas sin parar. Por si alguien no ha reparado en el apellido de uno de los personajes, la influencia del cine de David Lynch es más que evidente durante toda la narración. Reincidiré sin dudar en el autor, tanto en sus obras anteriores como las que publique en el futuro. 

Federico Axat en Goodreads


Recomendación: 
Si te gusta leer dejándote llevar ciegamente por la narración, este es tu libro.
Buscar sus libros anteriores, especialmente El pantano de las mariposas.

Mientras escribía esta reseña he escuchado el pop gélido deudor de Joy Division de los rusos Motorama en sus discos Dialogues y Poverty así como la obra maestra nerd llamada The Fidelity Wars de los maravillosos Hefner. 

lunes, 21 de diciembre de 2015

Pablo und Destruktion- Vigorexia Emocional. Una crítica.

El año pasado Sangrín, el anterior disco de Pablo und Destruktion, fue una de las agradables sorpresas del año, noqueándonos fácilmente a primera escucha y apuntando en letras mayúsculas el nombre de su autor. En mayor de este año, nos entregan su nuevo disco, Vigorexia Emocional, firmado también por Pablo G. Díaz con La Tribu del Trueno como banda acompañante.

Como en su anterior trabajo las atmósferas desasosegantes complementando la magnífica voz de  crooner de Pablo son las grandes protagonistas, acrecentadas por unos magníficos arreglos en guitarras, pianos y, especialmente, en la inmisericorde viola de Sara Muñiz que potencian y realzan los textos, románticos y desquiciados a la vez. Unas letras muy visuales, efecto éste que provoca que el oyente todavía se sumerja más en la canción y sus texturas.

Se ha comparado acertadamente a Pablo und Destruktion con su paisano Nacho Vegas, siempre y cuando recordemos al turbio y ponzoñoso Nacho Vegas de sus primeros discos y no al de sus insípidos y aburridos últimos trabajos.
Además del símil anterior, el asturiano nos evoca fácilmente al gran Nick Cave. Las historias dolientes y desgarradoras, la rabia en el tono de la interpretación y las continuas referencias al amor y al sexo (¿o es que son indisolubles en un amor romántico?), los crescendos instrumentales desbordándose mientras proyectan a la cumbre la voz de Pablo G. Díaz y sus posteriores descensos vertiginosos. Todo lo anterior y la tristeza y angustia que provocan sus letras en determinados momentos, le sitúan en la senda del gran mito australiano.

A pesar de que líricamente el nivel es ligeramente inferior al enorme Sangrín, en Vigorexia Emocional hallamos una serie de canciones de gran calado emocional: la desesperanzada Animales, la acongojante road-canción Busero Español, los curiosos ritmos del single A Veces la Vida es Hermosa contrapunteando unos versos lapidarios, la historia del sueño revivido en la preciosa Bares Vacíos, la inicial Los Días nos Tragarán y la última Dulce Amor en que a pesar de su título, proclama lo contrario blindándose ante el romántico amor con el que ha flirteado durante todo el disco. 

Vigorexia Emocional es un nuevo paso adelante, que confirma a Pablo und Destruktion como una de las voces más interesantes y relevantes aparecidas en los últimos años en nuestro país y en una parcela tan poco concurrida como la de crooner con hechuras de predicador. 

OTROS DISCOS:
PREDACIÓN

BUSERO ESPAÑOL  

LOS DIAS NOS TRAGARAN

A VECES LA VIDA ES HERMOSA

VIGOREXIA EMOCIONAL EN SPOTI


viernes, 27 de junio de 2014

The Wave Pictures- I love you like a madman


If I made it through Christmas without smoking
'Til your parents went to bed
If you made it through too
Without sticking your nail scissors in my neck
I'll buy you bras instead of pickled eggs
Chocolate instead of chutney
Good red wine instead of bad red wine
Next time I remember your birthday


I ate peaches straight from the can
The juice ran down my tongue
Over my lip
Slipped down my chin
Dripped onto your parents' carpet


The air in here is dead
But we're not finished yet
Throw the back door open
Let me see your breath


I love you like a madman
I miss you all the time
I wait for the morning
I will wait all night


I mixed rum and coke and lemonade
Asked for my presents in the kitchen
Alone again at 3am
I listened to them
With sugar round the rim and ash around the edges
Of the tiles and the tables
You didn't sit up waiting
But somehow slept sober


jueves, 30 de enero de 2014

Placebo- Loud Like Love. Una crítica.



Un buen día, hace ya unos meses, me encontré con un nuevo LP de Placebo -Loud Like Love- sin ninguna expectación ni demasiado ruido. Qué diferencia con anteriores lanzamientos rodeados de un gran clamor mediático. Los 4 años transcurridos desde su flojo Battle and Sun (con la vergonzante Ashtray Heart) y los casi 10 años desde su último disco decente han pasado factura, claramente.


Pero como pasadas pasiones generan futuras filiaciones me dispongo a escuchar el disco con atención. Y, grata sorpresa la mía al acabar la primera escucha. Tanta, que lo vuelvo a escuchar de nuevo.


Lo mejor que se puede decir de Loud Like Love es que dan ganas de volver a escucharlo: hay buenas canciones y se hace corto. La primera mitad del disco está plagado de aciertos, empezando con la canción que da título al disco, la magnífica Scene of the Crime y la rabiosa, urgente y reivindicativa Rob the Bank. Incluso Too Many Friends secunda bien a las anteriores tan solo bajando el nivel la anodina Hold on To Me. Medio disco divertido y plagado de instrumentación saturada que se ajusta perfectamente a la voz de Brian Molko.


La segunda mitad empieza con A Million Little Pieces y la más experimental Exit Wounds, 2 canciones agradables pero intrascendentes. Pisan el acelerador con Purify donde vuelven a tomar protagonismo las guitarras para, a continuación, allí escondida, encontramos a la auténtica joya del álbum, Begin the End, 6 minutos de canción con una omnipresente batería y un crescendo continuado que rompe muy al final diluyendo toda la tensión que ha logrado acumular el tema. El disco finaliza con la sinfónica Bosco que sirve de elegante y calmado remanso.


Como durante toda su carrera y Loud Like Love no es una excepción, el metálico timbre de voz de Brian Molko sigue provocando irritación o adhesión hacia Placebo. En mi caso, adoro su voz y en este disco ésta demuestra estar en muy buena forma muy buen secundada por las guitarras y una destacada base rítmica, sobresaliendo el trabajo del batería. Además, como gatos viejos que empiezan a ser, saben lo que tienen que evitar: las sonrojantes y redundantes baladas desoladas cantadas por Brian casi a capella, provocando discos interminables llenos de plúmbeas canciones.


Placebo están a años luz del grupo que reflejaba la urgencia y confusión del angst adolescente y este Loud Like Love no es un disco excelso pero sí que recuperan parte del terreno perdido. Si siguen por este camino y reducen el protagonismo de la voz del cantante enmarañándola entre los instrumentos seguro que Placebo volverá a ofrecernos grandes discos. Lo mejor de todo es que cuando ya casi no teníamos ninguna esperanza depositada en ellos han logrado sorprendernos.

ROB THE BANK

 
TOO MANY FRIENDS


BEGIN THE END


Loud Like Love En Spotify


miércoles, 10 de abril de 2013

Suede- BloodSports. Una crítica.





Ya tenemos aquí el nuevo disco de Suede, Bloodsports. El 7º de su carrera, 20 años después de la publicación de su homónimo primer disco. Aparte de los discos de Suede también Brett Anderson y Bernard Butler han publicado discos en solitario y ese experimento fallido llamado The Tears.

Aunque lo cierto es que desde el fantástico Coming Up (1996) los trabajos publicados tanto bajo el nombre de la banda como sus otras combinaciones me han interesado más bien poco, salvo algunas canciones esporádicas, y creo que al mundo también. Buena prueba de ello es que Suede ha vuelto a confiar en Ed Buller, productor de sus tres primeros discos para intentar reflotar su nombre y llevarles por el camino del éxito.

Con un cierto prejuicio pongo el disco y empieza a sonar Barriers, una guitarra marca de la casa reforzada por un omnipresente bajo que le da textura y profundidad al sonido y, primera reflexión; qué en forma está la voz de Brett, muy buen primer tema con su guitarra ascendente y un enérgico estribillo. La agresiva guitarra con la que abre Snowblind me pone en alerta y su riff acompañado de un gran bajo y la pasión y épica con que canta Brett me hacen percibir que estamos delante de un gran tema, el mejor en muchos, muchos años. Seguimos con It Starts and Ends with you, posiblemente algo más tópica pero aún así un muy buen tema pop que es el que han elegido como primer single del disco. Hasta ahora 3 canciones luminosas, esto promete.

Empieza a sonar Sabotage con un ritmo más calmado después de la trilogía inicial y una guitarran que parece retorcerse detrás de la voz de Brett dándole un tono oscuro muy apropiado, en este tema dan rienda suelta a toda la épica made in Suede (Dog Man Star) convirtiéndolo en otro de los grandes momentos del disco, junto con Snowblind las mejores canciones del mismo. Seguimos con For the Strangers, otro tema que mantiene la buena línea del disco gracias a la omnipresente guitarra de Richard Oakes contrapunteando perfectamente la voz de Brett Anderson.

Ya ha pasado la mitad del disco y una sonrisa ilumina mi cara. Este continúa con Hit Me que aunque suena menos imaginativa tiene un buen estribillo que hace que discurra fácilmente por el reproductor.

La siguiente es la primera balada propiamente dicha del álbum, Sometimes I Feel I’ll Float Away, un tema ampuloso y muy vacío, ni la voz de Brett transmite el dramatismo ni la emoción necesaria ni la música contagia demasiado. Con el siguiente tema What Are You Not Telling Me, el disco toca fondo. 3 minutos totalmente superfluos llenos de nada.

A continuación viene otro medio tiempo como es Always en el que Brett Anderson consigue transmitir un tono de desolación a su voz que salva el tema y nos lleva de la mano hasta Faultlines en el que la instrumentación y, especialmente, la batería enmarcan la voz de Brett consiguiendo transmitir una sensación de desamparo y emoción contagiosa que nos hace evocar momentos de las mejores canciones tristes de Suede.

Y el disco se ha terminado y se ha hecho corto. Y uno se da cuenta de que quiere volver a escuchar el disco. Y eso solo quiere decir que es un buen trabajo y, sobretodo, que me ha gustado, mucho y más teniendo en cuenta que mis expectativas eran prácticamente nulas.

En resumen un muy buen álbum que se pueden dividir claramente en 2 partes: las 6 primeras canciones que nos trasladan, junto con los Suede, a algún momento de 1995 justo entre Dog Man Star y Coming Up. Los temas aún conservan parte de la épica y desgarro del primer álbum y se ven trazas de los singles redondos, directos y arrolladores del Coming Up. De hecho tanto Snowblind, como Sabotage e It Starts and Ends with you podrían estar tranquilamente en estos discos.

La 2ª parte del disco decae de manera alarmantemente especialmente con Sometimes I Feel I’ll Float Away y What Are You Not Telling Me, consiguiendo remontar con Always y, especialmente Faultlines. Suede demuestran que siguen teniendo un enorme talento al equivocarse eligiendo las canciones para los discos ya que varias de las caras B del disco son superiores a estas 4. Para muestra volver a escuchar el maravilloso recopilatorio de caras B, Sci-Fi Lullabies.

El sonido del disco es magnífico, Brett Anderson canta como si no hubiesen pasado 20 años desde que empezó en esto, la guitarra de Richard llena todo el disco y está muy bien secundado por bajo, batería y teclados. La mano de Ed Buller se hace evidente dando un gran empaque a todo el sonido del disco.

En una clasificación de discos de Suede este Bloodsports se situaría inmediatamente detrás de su trilogía mágica Suede- Dog Man Star y Coming Up. A cierto distancia sí, pero a bastante más distancia del resto de los álbumes de su discografía y a años luz de sus trabajos en solitario o del publicado bajo el nombre de The Tears.

Los Suede han demostrado ser chicos listos presentando un trabajo de escasos 41 minutos (que aprendan otros grupos, por favor) confiando en el productor que les guió por el camino del éxito a la vez que ha actualizado su sonido y con tan solo 2 canciones malas de un total de 10.

Una grata sorpresa cuando ya no esperábamos nada de ellos. 

It Starts and Ends With You


Barriers


BloodSports en Spotify