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martes, 22 de diciembre de 2020

BAUHAUS - IN THE FLAT FIELD. 40 ANIVERSARIO DE UN DISCO MÍTICO.

El texto es una adaptación de la reseña sobre el disco In the Flat Field de Bauhaus, con motivo de su 40 aniversario y que se difundió en el Mineral#86, programa de radio emitido en www.ipopfm.com el 18/11/220.


Vamos a celebrar el 40 aniversario de un disco fundamental: In the Flat Field de Bauhaus, que vio la luz el 03/11/1980.

En 1979 el punk estaba acabado. Esta corriente que nació como una protesta, una oposición, prendió como una antorcha; con tanta fuerza que arrasó con todo y esa misma desmesurada potencia provocó que acabará autocombustionando en un período escaso de 3 años. Algo totalmente lógico, necesario y consecuente por propia definición.

Pero el daño, o el bien, mejor dicho, ya estaba hecho y gracias a él, muchos se atrevieron a comprar instrumentos, experimentar con ellos y subirse a un escenario. El Do it Yourself vino para quedarse.

En Northampton, 3 chicos decidieron montar un grupo en 1978: Daniel Ash (guitarra), David J Haskins (bajo), su hermano Kevin Haskins(batería) y como no tenían cantante convencieron a un amigo sin ninguna experiencia en la música: Peter Murphy. Como nombre eligieron Bauhaus 1919, como homenaje a la escuela de arquitectura alemana, aunque con el paso de los meses, las cifras acabarían desapareciendo de su nombre.

A los pocos meses publicaron un single clave Bela Lugosi’s Dead, un tema majestuoso de más de 9 minutos con una guitarra hipnótica deudora del dub, bajo y batería repetitivos y siniestros y una interpretación vocal sórdida y cavernosa. 


Durante esos meses también aparecieron los primeros trabajos de Public Image Limited, Gang of Four, Siouxsie and the Banshees, 17 Seconds de The Cure, Unknown Pleasure y Closer de Joy Division y la muerte de Ian Curtis. Un nuevo movimiento había nacido, el goth.

Justo allí, en ese momento, Bauhaus lanzó su LP de debut In the Flat Field, una de las primeras referencias del novedoso y arriesgado sello 4AD.

En In the Flat Field, que autoprodujeron ellos mismos, encontramos 9 temas en los que mezclan sabiamente influencias como The Doors, Pink Floyd, el dub jamaicano, Bowie, el Krautrock de Can o Neu, Black Sabbath, el existencialismo, la literatura victoriana y el cine de terror. Todo ello sumado a una atrevida experimentación de los músicos con sus instrumentos y una interpretación vocal -nunca mejor dicho lo de interpretación- a cargo de Peter Murphy sencillamente espectacular. Consiguieron un sonido hipnótico, desquiciado, oscuro y tenebroso, sencillamente irresistible, con un vocalista portentoso, que oscila teatralmente entre lo histriónico y lo terrorífico dominando todos los matices intermedios.

El triplete inicial del disco con Double Dare, In the Flat Field y A God in a Alcove es sencillamente desarmante, con guitarras desquiciadas y batería y bajo percutiendo sin parar arrastrando al oyente a un novedoso caos rítmico irresistible.


Dive, Small Talk Stinks y St. Vitus Dance son totalmente diferentes: remolinos vertiginosos y enloquecidos plagados de experimentación y ritmo.

The Spy in the Cab y Stygmata Martyr suponen la vuelta al redil oscuro al transitar por cauces tenebrosos, lóbregos y densos, rematando el disco con los insanos y desasosegantes 7 minutos finales de Nerves, un epílogo perfecto al disco y que permite atisbar lo que se verá en su siguiente disco Mask.

In The Flat Field tuvo una recepción dispar entre la crítica: desde conjunto inconexo de sonidos y golpes hasta obra maestra fundacional del post-punk. A pesar de no tener un reconocimiento unánime inicial, con el tiempo se ha visto ampliamente reivindicado siendo considerado con todo merecimiento piedra fundacional del gótico o post-punk y obteniendo Peter Murphy el título de padrino del goth. Un disco fantástico e importantísimo en el alumbramiento de un nuevo movimiento: el post-punk, goth, after-punk o siniestro, llámalo como quieras.

 

Cabe decir que el disco que aparece en Spoti corresponde a la edición de 1988 con extras añadidos y no la original de 1980 de 9 temas. 

domingo, 20 de marzo de 2016

Savages- Adore Life. Una crítica




Savages irrumpieron en 2013 con mucha fuerza gracias a su fantástico primer disco, el abrupto Silence Yourself. Gracias a su enorme repercusión, Savages se ha convertido en grupo que no deja indiferente, o gusta apasionadamente o son masacradas sin piedad. Sus méritos son evidentes pero sus críticos les acusan de ser el enésimo grupo dentro del revival post-punk plagiando descaradamente a algunos de sus referentes y destacando el parecido de la voz de Jehnny Beth con Siouxsie Sioux o, simplemente, las ven como un prefabricado grupo de chicas provista de una potente imagen.

El pasado mes de enero publicaron Adore Life, su esperado segundo disco. Reto este siempre difícil y del que las londinenses han salido airosas y han logrado consolidar su posición aventajada, gracias a la gran calidad de su trabajo y a la cantidad de canciones destacables que contiene.



Adore Life se inicia con la epatante The Answer –primer single- y que nos muestra claramente el camino a seguir, canciones con un sólido y opresivo andamiaje ofrecido por una agresiva y, por momentos, atronadora sección rítmica con el bajo distorsionado de Ayse Hassan marcando la senda a una veloz guitarra llena de reverbs y efectos mientras Jehnny Beth reina cantando con su intensidad, desgarro y rabia habituales. Trazos comunes que se repiten en las siguientes Evil y Sad Person, pero es especialmente en la segunda mitad del disco cuando éste se convierte en un desquiciado viaje a toda velocidad gracias a las fantásticas I Need Something New, When in Love, Surrender -la más vulgar del paquete- y la brutal T.I.W.Y.G. (emparentada con She Will de Silence Yourself).


Como hemos comentado, los temas rápidos y viscerales protagonizan la mayor parte de Adore Life aunque también hay espacio para temas más atmosféricos y tranquilos, como la postrera Mechanics –con su aire a The Sounds-, Slowing Down the World y la muy reposada Adore, un mediotiempo de cinco minutos que significa una apertura a nuevos caminos estilísticos aunque realmente poco aporta al disco salvo su título. 

El puño en alto de su portada es una clara muestra de reafirmación, metáfora de la posición que quiren ocupar y que con Adore Life afirman y solidifican. Continúan confluyendo su sonido entre el post-punk y el punk rock de grupos como Siouxie and The Banshees, Bauhaus, Joy Division e incluso The Swans, sin perder un ápice en la abruptez y visceralidad de su sonido sino todo lo contrario, ahondando en él y apostando por una mayor distorsión tanto en un ponzoñoso bajo como en una tan dúctil como abrasiva guitarra. A pesar de estas claras referencias, el gran mérito de Savages es haber conseguido un sonido y una actitud propia y fácilmente reconocibles con tan solo dos discos. 

Adore Life es un gran disco, compacto y disfrutable desde la primera escucha consiguiendo que se hagan muy cortos e intensos sus cuarenta minutos de duración. En Urano somos claros acólitos de Savages y ya estamos esperando expectantes a poder volver a disfrutarlas en directo. 

THE ANSWER 

T.I.W.Y.G.

ADORE

ADORE LIFE EN SPOTI

domingo, 16 de marzo de 2014

Joy Division- Something Must Break


To waste and choose or raise the dead
With pain behind go straight ahead
Room full of people grouping as one
I can't break out now
the time just won't come

To waste and choose which way to go
Decide for me please let me know
Looked in the mirror
saw I was wrong

If I could get back to - where I belong
To waste and choose which way to go
I paused for one
whom signs forbode

If we were immortal we would not bear
Washed up on the beat here
Struggle for air
I see you face still in my window

Tormented clouds won't set me free
Something must break now -
this life isn't mine
Something must break now -
wait for the time



jueves, 26 de diciembre de 2013

Animic- Hannibal. Una crítica.


Anímic es un grupo que se había situado en un folk, a mi entender, falto de fuerza y que no hacía justicia a la magnífica voz de Louise Samson ni a las trabajadas letras de Ferrán Palau. Como esta corriente folkie me transmite más bien poco recibí el nuevo trabajo del grupo, Hannibal, con una cierta suspicacia y la sorpresa que me he llevado ha sido mayúscula, tanto que no he podido dejar de escucharlo desde entonces y se ha convertido en uno de los mejores trabajos que he escuchado en los últimos meses.

El disco empieza con dos delicias llamadas Horse’s Mane y The Others , canciones en  las que reina la fascinante voz de Louise Samson salpicada de exhuberancia instrumental, con precisos riffs de guitarras y cortantes bajos pero es la creciente presencia de la batería la que termina apoderándose de las canciónes.

Este protagonismo de la percusión pasa a ser el denominador común en la mayoría del disco y convierte a Hannibal, la canción, en una marcha de guerra que nos traslada a  tiempos del general cartaginés, atravesando los Alpes a lomos de su elefantes arrasando y devastando todo lo que encuentra a su paso. A continuación, la maravillosa Rei Blanc, con ese toque alucinado y vacilón que no deja de emparentarlo con el Close to Me de los referenciales The Cure.

Después de estas dos joyas un momento de pausa con Wooden Gun y sus teclados etéreos que nos desplazan a los oscuros ochentas mientras Louise sobrevuela por encima de ellos  (insistimos con The Cure, esta pieza encajaría perfectamente en Faith).

En El Crani i la Serp és Ferran Palau quien canta mientras los coros y las percusiones crecen y crecen sin parar llevándonos al desasosiego acorde con la letra de la canción.

Tras semejante prodigio toma el protagonismo Skeletons, convirtiéndose en una fantástica bomba rítmica de dos minutos escasos. Llega el momento de la reflexión con Oración que nos da un respiro después de tanta intensidad para rematar el álbum con la postrera Shoot Em Up, una pieza que va creciendo y creciendo y que nos lleva de su mano al Apocalípsis (aunque la versión en estudio solo deja intuir la fuerza del magnífico crescendo que realizan en directo) y te deja con ganas de más mientras en disco –o CD- ha dejado de girar en el reproductor.

En este nuevo trabajo, Anímic se han impregnado de oscuridad. Esto les ha proporcionado nuevas texturas y profundidades. Un magnífico trabajo con las percusiones ha tomado el protagonismo secundado por unas agresivas guitarras y unos punzantes bajos. Destancando siempre la fantástica voz de Louise Samson y un Ferrán Palau que saca nota alta en todos los temas que canta.

El disco transmite sensación de unidad con dos conceptos sobre los que bascula el mismo: la oscuridad (o muerte) y la guerra. La portada en blanco y negro con el esqueleto del mamut, el título del mismo –Hannibal- fabuloso guerrero, sus percusiones que se intuyen llamadas a la lucha, títulos como Skeletons, El Crani i la Serp o Shoot Em Up y de nuevo, la presencia del esqueleto en los vídeos no hacen más que reforzar esta idea. El hecho de que todas las canciones tengan un altísimo nivel y no haya ninguna bajada del mismo, también ayuda a ver el disco como un todo y no por partes disgregadas. Otro de los grandes aciertos es que a pesar de este envoltorio oscuro relucen perlas de pop incluso bailable como son Rei Blanc y Skeletons.

Definitivamente, Anímic han encontrado el camino a seguir y Hannibal es un gran disco que sitúa definidamente a la banda en primera línea dentro de la música “Indie” nacional. 

OTRAS RESEÑAS DE ANIMIC: SKIN

 SHOOT EM UP

HANNIBAL en Spotify

sábado, 9 de noviembre de 2013

León Benavente- Estado Provisional





Va siendo hora de que nos digamos las cosas,
De no confundir los gusanos con las mariposas.
Era mucho más feliz antes de conocerte;
Sé que te gusta, sé que esto a ti te divierte,
Pero a mí me está matando, me estoy cansando.
Pienso mucho, hablo poco
Me he enganchado a un serial
Y cuando duermo además de solo, lo hago mal.
Y si estalla alguna guerra, iré yo de corresponsal
No es eterno, es un estado provisional.
Ahora sólo pienso en irme de vacaciones,
En ir olvidándote en diferentes sesiones.
Voy a subirme en todos los puestos de la feria,
A preguntarme por qué esto ya no es lo que era.
Algunas cosas dan tanta pena...
Bebo mucho, como poco
Leo a veces la postal
Que enviaste hace unos años De Portugal.
Y resisto, como resisten en el Barrio De Cabañal
No es eterno, es un estado provisional.
Lo que antes me hacía reír, ahora me pone triste
Lo que antes me hacía feliz ya no existe.
Pienso mucho, hablo poco
Me he enganchado a un serial (Ya no existe).
Y si estalla alguna guerra, iré yo de corresponsal (Ya no existe).
No es eterno, es un estado provisional. (Ya no existe).


jueves, 15 de agosto de 2013

León Benavente- León Benavente. Una crítica.


Un buen día Yolanda me pasó un vídeo diciendo: “creo que esto te gustará”,  el nombre del grupo no me decía absolutamente nada: León Benavente, aunque ese bajo desquiciado y un cierto aire post-punk en los arreglos llamaron rápidamente mi atención, atrayéndome poderosamente.

Al buscar más información sobre ellos percibo como se empieza a generar un cierto run-run a su alrededor. El hecho de que Marxophone permita descargarlo en su página web no hace más que acrecentarlo.

Pero centrándonos en el disco, éste es una auténtica joya. Desde Ánimo Valiente, primer single, con guitarra, bajo y batería perfectamente ensamblados sobre los que domina la voz de Abraham Boba convirtiendo la canción en un himno de brazo levantado, una canción perfecta para iniciar un disco. Las Hienas y sus afiladas guitarras otorgan agresividad y un aire amenazante a la canción. La fantástica Estado Provisional, con su ritmo krautrockiano y un estribillo irresistible, logran un cautivador aire pop contrastando con la amargura de su letra. Sigue con los aires turbios y decadentes de Las Ruinas, con un bajo omnipresente y las guitarras salpicándolo todo. El ritmo desquiciado y enloquecido de La Palabra, con su letra descreída, funciona como una enorme bola de nieve descendiendo por una pendiente. La primera mitad del disco ha sido una enorme montaña rusa avanzando a velocidad vertiginosa.

La segunda parte empieza con la joydivisiana Décadas (y no solo por su título) con unos teclados atmosféricos que hacen tangible la decadencia que vislumbra la letra. Junto con La Gran Desilusión son los momentos de pausa del disco, en ésta cuentan con la gran Irantzu Valencia. Vuelven a subir la adrenalina en El Rey Ricardo, otra canción himno marcada por sus cortantes guitarras y su historia sobre un personaje ruin y egoísta. A continuación Revolución, con su demasiado parecido riff de guitarra al de The Age of The Understatement de los fantásticos The Last Shadow Pupperts. Demasiado parecido para mi gusto.

Y el disco termina con la tremenda Ser Brigada, donde Abraham Boba cuenta con la ayuda de Cristina Martínez para narrar una historia fantástica, mientras el resto del grupo se desboca en una instrumentación fascinante y llena de ritmo. La forma de narrar la canción me trae a la memoria la memorable Kill the Mosquito de los nunca suficientemente reivindicados El Hombre Burbuja.

Las letras del disco (combativas, agresivas y con cierto poso de melancolía) son muy visuales, lo que conjugado con la acelerada y taquicárdica base rítmica provoca que sea un disco ideal para viajar. En sus textos se refleja de manera metafórica la situación de desmoronamiento y empobrecimiento de nuestra sociedad, tanto a nivel moral como material. Una buena muestra de ello es la historia contada en Ser Brigada en que 2 individuos lo dejan todo atrás para irse al desierto y metamorfosearse en él, olvidándose de su pasado.

Las canciones encajan perfectamente con el estilo y el timbre de voz de Abraham Boba y el resto del grupo es una maquinaria perfectamente engrasada, con una sección rítmica a toda velocidad pero llena de matices, unas guitarras que a veces complementan y en otras cargan con un amenazante protagonismo y abundan teclados y órganos que acaban de dar cuerpo y empaque a las canciones. Todo ello en 38 minutos que se hacen escasos y te dejan con ganas de más, mucho más.

Otro gran disco para sumar a la excelente cosecha de discos nacionales que llevamos en este 2013: Triángulo de Amor Bizarro, Maronda, Belako, Tachenko y ahora, León Benavente.

OTRAS RESEÑAS:
2
EN LA SELVA EP

Ánimo Valiente


Estado Provisional


Ser Brigada



León Benavente en Spoti

domingo, 30 de junio de 2013

SAVAGES- Silence Yourself. Una crítica.



Tras un diálogo inicial, sacado de Opening Night de John Casavettes, empieza a sonar un bajo grave, profundo y penetrante que nos traslada a un espacio temporal indefinido entre 1980 y 1981, concretamente en una cavernosa, oscura y abarrotada sala de conciertos de Londres, la canción que suena es Shup Up, por la voz diría que canta Siouxsie. y por la manera en que suena el grupo posiblemente lo sean.

La batería monolítica que da inicio a la segunda canción hace que todo el público esté moviendo los pies al compás. Cierro los ojos guiándome por el sonido de la voz de la cantante, mientras me sumo al baile espasmódico practicado en las primeras filas, volviéndonos todos locos con los I am Here finales (que dan título a la canción), provocando el primer pogo del concierto, que dicho sea me desplaza varios metros hacia el centro enfrente mismo del escenario.

En City’s Full las guitarras toman un mayor protagonismo provocando la continuación del pogo y la locura entre todos los asistentes, aprovecho para tener los ojos bien abiertos y ver que el negro es el color predominante y que los pelos cardados no son excepción. Empiezo a dudar de si podré aguantar tanta intensidad si siguen a este ritmo.

Con Strife empiezan a reverberar, distorsionar y acoplar las guitarras en un efecto deseado, viniéndome Sonic Youth a la cabeza.  Cuando Beth, -la cantante- empieza a cantar, casi chillando, el bajo ya es el amo de la situación provocando que todos estemos ladeando las cabezas sin parar mientras sigue dando una exhibición vocal. Al acabar estamos todos excitados aullando y aplaudiendo. El grupo sigue con Waiting for the Sun, canción que se inicia lenta y pausada y mientras seguimos hipnóticamente con la mirada a Beth las guitarras empiezan a subir y subir llevándonos a un crescendo fabuloso que termina repentinamente y entonces todo el grupo hace chirriar sus instrumentos llevándonos a una catarsis al ritmo de una pesada guitarra agonizante con la que termina la canción.

Cinco canciones, varios pogos, hipnosis colectiva, corazones acelerados ¡esto se merece una cerveza!. Me acerco a la barra mientras suena Dead Nature, un instrumental ralentizado, tétrico y amenazante que me sirve para llegar a la barra y, posteriormente, volver a mi sitio a pesar de la reinante oscuridad y la gran cantidad de gente que se agolpa en la parte delantera de la sala. El momento de calma y pausa salta por los aires al empezar a sonar una guitarra atronadora seguida por un ritmo marcial de batería y la cadencia trotona del bajo. Siguiendo el frenético ritmo de la misma las primeras filas volvemos a estar en ebullición (se trata de She Will, uno de los temas más esperados), levantando todos el puño con el She Will del final, momento en que el imbécil de mi lado me pone perdido de cerveza...

Me giro para no decirle nada justo cuando empieza a sonar una guitarra malsana – que me recuerda a los Bauhaus...- pero cuando aún no he acabado de identificar este pensamiento el pogo que se acaba de formar se me lleva otra vez por delante. Todos a dar vueltas al ritmo de esta fantástica canción, No Face. Incluso estoy oyendo un riff de U2 (pero de cuando los irlandeses eran un grupo creíble y no los de las últimas décadas). El último minuto de la canción con los músicos aporreando sus instrumentos a toda velocidad mientras la cantante se retuerce sobre el micro es sencillamente impresionante. Y siguen acelerando al empezar Hit Me y ahora definitivamente se han convertido en los Bauhaus en su vena más punk. Ahora mismo la sala es un auténtico hervidero con todo el público saltando y coreando sin parar.

Sin dar tregua vuelve el bajo juguetón que da inicio a Husbands secundada por la contundencia de la batería y la guitarra que va danzando sobre la canción. Cuando la cantante empieza a repetir Husbands Husbands Husbands es mi momento y accidentalmente derramo el vaso de cerveza encima del atontado que anteriormente me había duchado y así con la adrenalina en su nivel máximo (Husbands posiblemente sea su mejor canción) y el público totalmente entregado se apagan todas las luces del escenario y después de unos segundos escasos de ovación y gritos por parte del público, empieza a sonar Marshall Dear, un medio tiempo sosegado y contenido donde las guitarras toman protagonismo pero solo en la parte central. La voz quejumbrosa de la cantante junto con un saxofón que ha aparecido de la nada nos guían hacia el final de la canción y del concierto. A la vez que la canción agoniza se van encendiendo progresivamente las luces y miramos a nuestro alrededor y podemos ver nuestras facciones sudorosas y extasiadas.

Pues aunque esta sea la impresión al escuchar el disco, lo cierto es que este disco, Silence Yourself, es el debut recién publicado de 4 chicas londinenses que se hacen llamar Savages y al oírlo nos viene a la mente referentes como Bauhaus, Joy Divison y por encima de todo, Siouxie and the Banshees, debido al similar timbre de voz de la cantante. La cantante canta y chilla con actitud y buena voz, la sección rítmica es contundente y omnipresente y las guitarras oscilan entre la delicadeza o el ser absolutamente chirriantes.

Silence Yourself tiene 4 o 5 canciones absolutamente rompedoras: I am here, City’s full, She Will, Face Me, Husbands (la joya de la corona) y no sobra absolutamente nada en él.

Otro disco que podemos enclavar dentro de la corriente revival post punk o after punk sumándose a los nombres de Holograms, Toy, Cold Cave, Girls Names, Diiv, Soft Moon y similares, posiblemente encabezando el grupo junto a los últimos mencionados. De todas maneras aunque sus referentes sean tan claros, Savages tienen personalidad propia convirtiendo este Silence Yourself en un disco realmente disfrutable.

SAVAGES - SHUT UP

SAVAGES - SHE WILL

SAVAGES - HUSBANDS



SAVAGES en Spotify



sábado, 15 de junio de 2013

Ornamento y Delito- Beñat




  • Volverás
    Del trabajo
    Tu tercer día en
    Barcelona ciudad
    Recién
    Licenciado
    Ingeniero informático
    Pizza para cenar

    Con coca cola
    Charlarás
    Un rato
    Todos sois de Bilbao
    O de alrededor
    Entrarás
    En tu cuarto
    Llamarás a tu novia
    Tumbado en el colchón

    Durante una hora
    ¿Nos damos una vuelta por la Diagonal?
    ¿Bajamos esta noche a la Rambla?
    Me han dicho que hay que ir a Razzmatazz
    ¿O vamos al Maremagnum a ver que tal?

    ¿Te vienes Beñat?


domingo, 17 de marzo de 2013

The Soft Moon- Die Life



Die, die, die, die life
You get, you get, you get, you get no life
You get, you get, you get, you get no life


You get, you get, you get, you get no life

Die, die, die, die 
Die, die, die, die 
Die, die, die, die.



sábado, 16 de febrero de 2013

Echo & The Bunnymen- All my Colours

Continuar amb els ulls tancats i deixar que els Zimbo se t'inoculin al cervell mentre la batería immensa et manté immobilitzat sabent que ja no ho treuràs mai de dins, molt endins.

Reivindiquem als de Liverpool i al seu pòsit de rabia i tristor.



Flying
And you know I'm not coming down
You're trying
But you know you must soon go down
All my colours
Turn to clouds
All my colours
Turn to cloud


Zimbo zimbo zimbo zimbo zimbo 

What d'you say
When your heart's in pieces
How to play 
Those cards in sequence
That box you gave me
Burned nicely
That box you gave me
Burned nicely
Flying down 
Flying down

All my colours
Turn to clouds
All my colours
Turn to cloud

Hey I'm flowing 
Hey I'm flowing
That box you gave me
Burned nicely
That box you gave me
Burned nicely
Hey I'm blown away 
Hey I'm blown away 
All my colours